Visitando mi cuaderno Cantando por Fandangos, ahora convertido en EL MUSEO DEL FANDANGO, podrán elegir entre doscientos cincuenta (250) artistas distintos para escuchar este estilo de cante.

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miércoles, 4 de diciembre de 2019

43 años se cumplen del fallecimiento de PEPE MARCHENA

El día 7 de noviembre de 1903 nació en Marchena (Sevilla) un niño que fue registrado como José Tejada Martín, si bien su nombre natural sería el de José Perea Tejada. Da igual uno que otro nombre porque para la historia fue El Niño de Marchena en sus comienzos artísticos y Pepe Marchena en su madurez. Murió en Sevilla a la edad de 76 años el día 4 de diciembre de 1976, es decir, hace hoy 43 años.

Polémico, venerado por muchos y denostado por algunos, no tengo duda en asegurar que se trata de uno de los cantaores más importantes y significativos del siglo XX, equiparable a un Tomás Pavón, un Manuel Vallejo o un Manolo Caracol. Como ellos, asimiló perfectamente la herencia de Antonio Chacón y de Manuel Torre.

Personal como nadie, libre en sus elaboraciones flamencas, fue esta faceta suya la que criticaron sus contrarios, hasta tal punto que hubo unos años (coincidentes con los del máximo apogeo del mairenismo) en que quisieron quitarle el adjetivo de flamenco. ¡A él que, según dijo alguien, tenía flamencos hasta los andares! Sí, y en esa labor antimarchenista hay que recordar a flamencólogos de la talla de González Climent, Ricardo Molina, Caballero Bonald, Fernando Quiñones, Félix Grande o Agustín Gómez.

Después de su muerte, su obra fue revisada y puesta en valor por los flamencólogos de  la escuela de José Blas Vega, destacando entre ellos a nuestro entrañable amigo Eugenio Cobo Guzmán, autor de una biografía del maestro.

En cuanto a su discografía fue amplísima y en ella se encuentran prácticamente todos los estilos existentes en el Flamenco. Entre los textos de mis recuerdos hay muchísimas grabaciones que ustedes pueden escuchar usando los enlaces que pongo abajo. Entre ellas encontrarán casi todo lo que Marchena grabó por soleá y por seguiriyas, que fue mucho para sorpresa de los desconocedores de la discografía en pizarra que nos legó.

En este 43 aniversario de su muerte, sabemos que Pepe estará descansando en los Cielos, contento de que los que aún caminamos en este descarriado y descangallado planeta podemos disfrutar oyendo cosas como éstas:

1) Malagueña de La Trini (Donde yo me pueda ir), año 1925, con Manuel Bonet

2) Granadinas (Al ver que no me querías, Irme a un desierto quisiera), año 1930, con Pepe de Badajoz

3) Tarantas (Las espinas de los rosales, Vestío a lo marinero), año 1930, Pepe de Badajoz

4) Malagueña (Contigo salgo soñando), año 1934, con Ramón Montoya


5) Guajiras (Allá en el fondo del mar), año 1934, con Alfonso Alfaro


6) Alegrías (Y fue una concha mi cuna), año 1941, con Paquito Simón



Enlaces dedicados sólo a Marchena:

01) 2011-10-05, El fandanguillo de Osuna según Hipólito Rossy, Dos fandangos
02) 2011-11-19, Dos coplas portuguesas, Unos fandangos
03) 2012-02-07, Cantando por fandangos, Unos fandangos
04) 2012-06-21, El Niño de Marchena, concursante en Córdoba, 1923, Una granadina
05) 2013-06-06, Mi antimarchenismo: pecado de juventud, Unos fandangos, unas soleares
06) 2013-06-10, Marchena: perdedor sin rencor, Unos fandangos
07) 2014-04-12, Pepe Marchena: Malagueña del Maestro Ojana, Unas malagueñas
08) 2014-09-09, El Mirabrás en la historia de la discografía flamenca (II), Unas cantiñas
09) 2014-09-23, ¿Rafael Gómez?, ¿Rafael Márquez? Los fandangos de El Lucero, Unos fandangos
10) 2014-11-15, Un seguiriyero llamado PEPE MARCHENA, Nueve seguiriyas
11) 2014-12-04, Marchena también cantaba la Bulería por Soleá, Dos bulerías por soleá
12) 2015-02-01, Los fandanguillos de Almodóvar, Dos fandangos
13) 2015-02-07, Un seguiriyero llamado PEPE MARCHENA (II), Nueve seguiriyas
14) 2015-03-02, Un solearero llamado PEPE MARCHENA (I), Ocho soleares
15) 2015-03-14, Un solearero llamado PEPE MARCHENA (II), Ocho soleares
16) 2015-03-19, Un solearero llamado PEPE MARCHENA (III), Siete soleares
17) 2015-06-29, La Bulería por Soleá en la discografía de PEPE MARCHENA, Nueve bulerías por soleá


Enlaces en los que aparece Marchena junto a otros

01) 2011-09,10, Verdiales de Lucena, Un fandango verdial
02) 2011-11-21, Trovo por tarantas, Unas tarantas
03) 2011-12-03, ¿Soleá de Charamusco?, Unas soleares
04) 2012-08-25, Un fandango de Rafael Pareja, Unos fandangos
05) 2013-07-26, ¡Ná de Madrid ni de corte, qué viva Lorca y viva Murcia!, Unas malagueñas
06) 2013-10-20, El cante nuestro de cada día, Unas soleares
07) 2014-01-02, La granadina de Marchena y Morente, Unas granadinas
08) 2014-02-17, Buena foto: Marchena-Caracol-Valderrama, Unos fandangos
09) 2014-09-25, El Mirabrás en la historia de la discografía flamenca (III), Dos cantes por mirabrás
10) 2018-05-26, Malagueña del Mellizo y Verdial, Unas malagueña y un fandango de Lucena

jueves, 1 de diciembre de 2016

Eugenio Cobo: VIDA Y CANTE DEL NIÑO DE MARCHENA

Envío a Chemi López que, desde su Droguería Music en Écija, se dedica a editar discos y libros de cante.

Alguna ventaja habríamos de tener, digo yo, los que no somos "escritores de oficio" y mucho menos "escritores de beneficio". Publicamos lo que nos apetece, cuando buenamente nos viene en gana, sin sujeción  a guión previo ni a calendario alguno,
- Yo mando en mi hambre
dicen que dijo algún flamenco, no recuerdo ni quién, ni dónde, ni cuándo. Pues eso,
- En mi desorden literario mando yo.

Viene todo esto a cuenta porque una vez me propuse el hablarles de los cinco libritos que compusieron la llamada Biblioteca Virgilio Márquez de Temas Flamencos de la que fue único responsable como editor. Y así, publiqué hasta cuatro artículos:

1) El 22 de febrero de 2013 lo hice para presentar el título De cómo el Duende Flamenco se hizo Matemático, publicado en 1987, original del francés, experto en flamenco, Philippe Donnier.
2)  Dos días después, comenté algo del libro La Copla Flamenca y el Formalismo Ruso, también de 1987, cuyo autor era un viejo conocido mío convertido en flamencólogo desde su campo que era la Filología.
3) Pasados otros dos días, ya vamos por el 26 de febrero, les hablo del Flamenco decimonónico en Madrid, un tomito muy importante, publicado en 1989, bien acogido por los buenos investigadores flamencos actuales, del hispanista holandés Arie Sneeuw.
4) El día 20 de marzo del mismo 2013, en mi artículo Alcalá la Flamenca, les hablo del cuarto título de la referida Biblioteca, publicado en 1990.  Su autor no era del mundo académico, como los tres anteriores, sino un aficionado de base, un gitano alcalareño, amigo Manolo Ríos Vargas, al que la vida nos arrebató antes de tiempo.

Luego resultó que me paré antes de decirles a ustedes algo del quinto y último título de la citada Biblioteca y que parao sigo después de casi cuatro años. A lo peor mi parada fue porque entraba en liza la controvertida figura de Pepe Marchena. Les conté en una ocasión que, como consecuencia de mi bisoñez, en remotas épocas me hice "antimarchenista" e incluso llegué a manifestarlo por escrito(*). Luego, aconsejado por aficionados diversos de mi pueblo, fui rectificando progresivamente hasta convertirme en "marchenista" acérrimo. En este blog ha aparecido como mucha frecuencia el nombre del cantaor sevillano y siempre para glosarlo y reivindicarlo.

Pero, volviendo a mi labor editorial, situémosnos en los últimos meses del año 1990 para asistir al final de la misma. Ediciones Demófilo ya estaba desaparecida y mis circunstancias personales no me permitían prolongar la vida de Virgilio Márquez, Editor. Había que despedirse y yo quise hacerlo responsabilizándome de la edición de un precioso libro que me había mandado mi apreciado amigo Eugenio Cobo, saldando así mi deuda con don José Tejada Martín, brindando a todos sus seguidores esta
VIDA Y CANTE DEL NIÑO DE MARCHENA.
El prólogo lo firmó el recordado José Blas Vega y la cubierta, como las cuatro anteriores, la realizó Jacinto Lara.

Estamos a punto de cumplir los cuarenta años de la muerte de nuestro cantaor (4 de diciembre de 1976) y no he querido que pase la fecha sin que les hablara de este quinto y último título de la Biblioteca Virgilio Márquez de Temas Flamencos, último también de una etapa de mi vida en la que me dediqué a editar libros sobre Cante Flamenco.


(*) Véase el artículo Mi antimarchenismo: pecado de juventud que publiqué el 6 de junio de 2013. 

miércoles, 16 de septiembre de 2015

De como la codicia de ciertos políticos no tiene fin: FUNDACIÓN MACHADO

Envío para Alberto Rodríguez Peñafuerte, Ángeles Cruzado, Antonio Barberán, David Pérez Merinero, Faustino Núñez, Javier Osuna, Manuel Bohórquez y otros amigos blogueros que sin apoyo institucional alguno estudian, investigan y difunden el Arte Flamenco.  

Es sabido que en 1881 se constituyó en Sevilla la llamada Sociedad El Folk-Lore Andaluz. Su principal promotor no podía ser otro que don Antonio Machado y Álvarez, (Demófilo) y su finalidad era impulsar el estudio del saber popular, así como divulgarlo a través de una revista de igual nombre que la Sociedad, cosa que se hizo durante los años 1882 y 1883. Cien años después, patrocinada por el Ayuntamiento de Sevilla, la editorial Tres-Catorce-Diecisiete, reedita dicha revista con un magnífico estudio preliminar que firman José Blas Vega y Eugenio Cobo. Vuelve a publicarse en 1986, ahora patrocinada por la Junta de Andalucía y bajo la responsabilidad de Editoriales Andaluzas Unidas, llevando un breve prólogo de Antonio Zoido. Pero esta edición de 1986 no es de la revista completa sino de los artículos que en la misma escribió Machado y Álvarez, con lo que se queda muy corta si las comparamos con la de 3-14-17.

Un año antes (1985) los políticos andaluces entonces en el poder, tan "cultistas" ellos (¿?), se habían acordado de la Sociedad y la Revista promovidas por Demófilo y deciden continuar con aquella labor. Crean una Fundación Machado para que se responsabilice de la revista en su 2ª Época. El primer número aparece en 1987. En sus páginas podemos encontrar los Estatutos de la Fundación, la cual, según leemos, será gobernada por un Patronato de 21 miembros, los cuales son nombrados bien de forma directa por la Junta de Andalucía, bien a propuesta de los fundadores. Cuando yo leía todo esto pensaba que habrían elegido a gente experta en los menesteres machadianos. Lo pensaba hasta que, más adelante, encuentro la relación de los fundadores (41 en total) y la relación de los 21 patronos. Ahí las llevan:

SOCIOS FUNDADORES:

Atero Burgos, Virtudes;  Briones Gómez, Rafael;  Buero Latorre, Bernardo;
Cabrera Bazán, José;  Campuzano, José Antonio;  Castillo Navarro, Manuel;
Castillo, Juan Manuel;  Cepero Molina, Manuel;  Del Valle Arévalo, Manuel;
Díaz Velázquez, Francisco;  Fernández Bañuls, Juan Alberto;  Frías Navarrete, Milagros;
Gala Velasco, Antonio;  González Merino, Juan Ignacio;  Gracia Navarro, Manuel;
Guerra González, Alfonso;  Jiménez Romero, Alfonso;  Lira Campos, Francisco;
López Estrada, Francico;   Martínez Nadal,  Rafael;  Moreno Tenor, Federico;
Palomino Romera, Francisco;  Peña Fernández, Juan;  Peña Fernández, Pedro;
Perales Pizarro, Alfonso;  Pérez Orozco, Alfonso Eduardo;  Pérez Orozco, José María;
Piñero Ramírez, Pedro Manuel;  Reyes Cano, Rogelio;  Rodríguez Becerra, Salvador;
Rodríguez de la Borbolla Camoyán, José María;  Rodríguez Valdés Paredes, Juan;
Romero Jiménez, José;  Romero López, Carmen;  Ruiz Solves, Lourdes;
Sánchez Caballos, María de Gracia;  Suárez Japón, Juan Manuel;  Torres Vela, Javier;
Troncoso del Arce, Carmen;  Vallecillo Pecino, Francisco;  Zoido Naranjo, Antonio.

MIEMBROS DEL PATRONATO:

Javier Torres Vela;  Francisco Vallecillo Pecino;  Manuel Rabina Martín;
José Manuel Caballero Bonald;  Fernando Quiñones;  Jesús Cantero Martínez;
Félix Grande Lara;  Pedro M. Piñero Ramírez;  Alberto Fernández Bañuls;
José María Pérez Orozco; Manuel Cepero Molina; Salvador Rodríguez Becerra;
Francisco Díaz Velázquez; Virtudes Atero Burgos; Antonio Zoido Naranjo;
Rafael Briones Gómez;  Pedro Peña Fernández;  Juan Manuel Suárez Japón;
Rogelio Reyes Cano;  Juan Ignacio González Merino;  Antonio Gala Velasco. 


¡Santo Dios!, ¡qué tufillo a Psoe en la lista de fundadores! Alfonso Guerra, Carmen Romero, Rodríguez de la Borbolla, Manuel Gracia, Alfonso Perales, Torres Vela, Manuel Del Valle, Suárez Japón, Paco Vallecillo...

Mucho sevillita (o cuando menos afincao en Sevilla), aunque haya también gaditanos y cordobeses (entre ellos González Merino, buen aficionao pero cuyo mayor mérito era ser el esposo de Carmen del Campo, diputada del Psoe muchos años por nuestra provincia). Hay nombres que no conozco pero, entre los localizados, ¿dónde hay gente de Almería, de Málaga, de Jaén...?

Claro que, si se les ocurrió a gente de la Junta, es lógico que llamaran a personal de su cuerda. Pero, digo yo, podían haber sido más objetivos al elegir a los patronos. ¡Qué va!, sólo se incorporan 5 no fundadores, dos de ellos desconocidos para mí y los otros tres (¿cómo no?) flamencólogos afines al felipismo y pertenecientes al sector más rancio (quizá deba exceptuar al amigo Quiñones) de la flamencología. Se olvidaron (entiendo que deliberadamente) de la persona que más había batallado, durante muchos años, para rescatar la persona y la obra de Machado y Álvarez, el madrileño Pepe Blas Vega. Se olvidaron de otro demofilista destacado (al que además lo tenían viviendo en Sevilla), con una importante obra flamenca ya publicada en aquellos años, como era José Luis Ortiz Nuevo.

Estos políticos iban a por todas. Como digo en el encabezamiento, su codicia de poder no tenía fin.

martes, 21 de octubre de 2014

La desmemoria de un imprescindible Edgar Neville


Edgar Neville Romrée, nació en Madrid el 28 de diciembre de 1899, hijo de un ingeniero inglés y de una aristócrata española, uno de cuyos títulos heredó, pues fue IV Conde de Berlanga del Duero. Murió en Suiza el día 23 de abril de 1967. Escritor, autor teatral, director de cine, pintor, humorista, gastrónomo y, sobre todo, personaje vitalista.

Estudió en el colegio El Pilar que los jesuitas regentaban en el todavía barrio-pueblo de Chamartín. Sin gran entusiasmó inició la carrera de Derecho en Madrid aunque después empezó a matricularse en universidades sin tanto nombre pero en las que resultaba más fácil conseguir el aprobado. Por Murcia andaba cuando su amigo Federico García Lorca le sugirió que cambiase la matrícula a Granada y así podría ser testigo del Concurso de Cante Jondo que se estaba organizando para el mes de junio de 1922. Así lo hizo y el joven Edgar, además de titularse como abogado por la universidad granadina, vivió intensamente y en primera persona el desarrollo del tan traído y llevado concurso. De ahí debió de venirle su afición al cante que ya nunca abandonó. Tanto que, una vez convertido en un reconocido director de cine, en 1952 rodó la cinta Duende y misterio del flamenco, documental que en mi opinión y a día de hoy sigue sin ser superado pese a las muy valiosas realizaciones de Carlos Saura y otros. Pero donde hay luces, también hay sombras y de ello vamos a seguir hablando.

En un libro de nuestro amigo Eugenio Cobo (El Flamenco en el Cine, Sevilla, Signatura Ediciones, 2013) se hace una cita de otro libro (Marino Gómez Santos: 12 hombres de letras, Madrid, Editora Nacional, 1969) en el cual, entre otros, se entrevista a Edgar Neville. Y dice éste, en referencia al Concurso de 1922 y a Manuel de Falla, su principal impulsor:

Falla quería, y consiguió, detener la decadencia del cante, que en aquel momento llegaba a zonas abisales. Se habían olvidado los cantes grandes y sólo imperaban unos insoportables cuplés aflamencados, unas afeminadas colombianas y toda una serie de fandanguillos de gorgorito a cual más ridículo. Nadie sabía escuchar las tonás, ni las deblas, ni los martinetes, ni las siguiriyas, ni la caña, ni el polo, ni las serranas, con su preludio de liviana. Falla era de una severidad total, y eliminó en las pruebas a todos aquellos folklóricos del momento, que sólo sabían los cantes gachones de las cuevas del Sacromonte y las cantiñas para patio de vecindad.

Pues, ¡vaya por Dios, don Edgar!, que era usted mayorcito pero no tanto como para haber perdido memoria de los hechos:. Por ejemplo,

1) Que hable usted de las "afeminadas colombianas" cuando está más que documentado que este cante nació hacia 1932.

2)  Y los "fandanguillos de gorgorito" también eran desconocidos en 1922. Los recogidos en la discografía anterior suelen llevar alguno de los sellos malagueño, granadino o lucentino. También estaban los de corte alosnero, u onubense en general, pero no existían los que luego se llamaron "fandangos personales" que son a los que parece aludir usted.

3) Si "gachones" se refiere al término con que los gitanos nombran a los que no son de su raza, es muy extraño que se oyeran "cantes gachones" en las cuevas del Sacromonte, regidas por calés de pura ley.

No, señor Neville, hay cosas que no cuadran. Usted fue sin duda un adelantado del "neopurismo" que nos invadió a raíz de la Antología de 1954, de la publicación del libro Flamencología de González Climent y de la celebración del Concurso del año 1956 en Córdoba. Usted fue un mairenista antes de que se instalase el mairenismo. En sus últimos años de vida ya estaba en la calle la "biblia flamenca" de Ricardo Molina y Antonio Mairena. Usted se la creyó y, en lugar de hacer un auténtico ejercicio de memoria, habló en las declaraciones que antes le hemos recogido por boca de los citados Molina y Mairena. Aún así, esto no le resta a usted mérito alguno. Los aficionados siempre lo recordaremos por su citada película Duende y misterio del flamenco. Gracias por haberla realizado.

Para acabar, les dejo unos minutos del documental de Neville, aquellos en los que el inolvidable Antonio baila martinetes junto al Tajo de Ronda. La voz es del cantaor madrileño El Pili.

jueves, 21 de agosto de 2014

Dos "Llaves de Oro" para María de la O

Siempre se ha dicho que las primeras grabaciones del maestro Antonio Mairena, Tercera Llave de Oro del Cante, fueron las de 1943 junto a la guitarra de Esteban de Sanlúcar. Esto es cierto en cuanto a discos se refiere, pero su voz ya había sido registrada anteriormente. En efecto, en el libro Las Confesiones de Antonio Mairena (Universidad de Sevilla, 1976) nos dice nuestro cantaor que a principios de 1936 llegó a Sevilla, por vez primera, la bailaora Carmen Amaya, la cual actuó en el "Salón Variedades". Dejemos que el propio Mairena siga con la historia:

Al terminar Carmen sus actuaciones en Sevilla, dio una fiesta, para algunos amigos y artistas, en la Venta de Antequera, y me invitó a ella, porque tenía interés en conocerme y en escucharme. En aquella fiesta de la Venta de Antequera yo le gusté mucho cantando, y vio en mí al cantaor que precisaba para su baile. Carmen era de condición muy gitana y se puede decir que coincidíamos en todo. Le agradé a tal extremo que me dijo que me llamaría a Barcelona para que hiciera el cante de la película que entonces estaba rodando: María de O. Mi cante aparecería como dicho por el actor Julio Peña. Efectivamente. Pocos días después me llamaron de Barcelona y me contrataron. (...) Durante la grabación que se hizo para la película todo salió a pedir de boca. Luego, yo me gasté con Carmen todo lo que gané por la intervención en la película.

Cinta dirigida por Francisco Elías, nuestro amigo Eugenio Cobo nos habla de ella en su recomendable libro El Flamenco en el Cine (Signatura, Sevilla, 2013) y nos dice que, además de Carmen Amaya, que hace de protagonista principal, también interviene la gran Pastora Imperio. Según Eugenio no fue muy bien acogida por la crítica, pero no es eso lo que nos interesa, sino que suena la voz de Mairena por dos veces, una de ellas para cantar la famosa zambra (compuesta en 1933 por Salvador Valverde, Rafael de León y Manuel Quiroga) que dio título a la película,. Hace unas semanas salió en Facebook un vídeo del que hemos podido extraer el audio de Mairena, al que, por cierto, acompaña a la guitarra El Chino, padre de Carmen Amaya. ¿Lo oímos?



Pero no acaba aquí nuestra entrada de hoy. Hace unos días, hablando del guitarrista Manolo de Huelva, señalamos que su mejor época como acompañante fue cuando le tocaba a otro maestro, Manuel Vallejo, Segunda Llave de Oro del Cante. Juntos grabaron (año 1934) el tema que hoy nos ocupa y que pasamos a escuchar:



¡Vaya suerte para esta canción! Originalmente se compuso para Estrellita Castro pero en poco tiempo acabó en las voces nada más y nada menos que de dos Llaves de Oro del Cante, ambos sevillanos, uno ya consagrado, otro buscando un sitio en el mundo del flamenco. Una pregunta: ¿con qué versión se quedan? Escuchen, comparen y decidan.

Addedum: He sustituido la grabación de Vallejo por otra de mejor calidad auditiva. La primera la tomé de Internet y sonaba bastante mal, pero había olvidado que la tenía en un vinilo de la marca Pasarela en el cual se recogían viejos registros en pizarra del cantaor sevillano. De paso, he podido saber que Vallejo tenía en esa grabación tres palmeros de lujo: La Niña de los Peines, Juanito Mojama y Bernardo el de los Lobitos.

jueves, 17 de enero de 2013

¿Qué Macandé nació en Mérida y se crió en Madrid?


Leído por ahí:

... Pregones en la sabiduría del loco Francisco Gabriel Díaz Fernández "MACANDE" -"emeritense de nacimiento, madrileño de crianza y gaditano de afición", lo describe Andrés Raya- ...

- Pero vamos a ver, señor Raya, usted que se dedica a buscar "gazapos" a ciertos flamencólogos, ¿cómo se permitió escribir tamaño disparate?

- Es que no fuí yo. De verdad, a mí que me registren.

Déjenme que les cuente. Hacia 1978 la discográfica Zafiro lanzó una Antología del Cante Flamenco, primera que se vendió por entregas en los puestos de prensa: ocho en total, cada una compuesta de un vinilo L.P. y de un fascículo. El autor de los fascículos era el escritor sevillano Manuel Barrios. Precisamente en el primero de ellos y hablando de Cádiz, saca a colación a Macandé y el hombre se "casca" el texto citado más arriba. Claro que yo si había escrito lo de emeritense de nacimiento, madrileño de crianza y gaditano de afición, pero no referido al cantaor de Cádiz sino a Eugenio Cobo, autor del librito Pasión y muerte de Gabriel Macandé del que tuve el honor de ser prologuista, publicado en 1977 por Ediciones Demófilo. En un acto de evidente frivolidad, el señor Barrios tomó esa frase de mi prólogo y colocó al biografiado en el lugar de su biógrafo.




En fin, ¿qué más les voy a contar? Nada. Les dejo que escuchen al Carbonerillo en unos fandangos en los que incluye el estilo de Macandé. Que yo sepa, fue la primera vez en que se registró. Disfrútenlo ustedes

martes, 15 de marzo de 2011

Presentación de Eugenio Cobo (1997)

(Escrito en 1997 como presentación de la conferencia que Eugenio Cobo pronunció en la XXV Semana Cultural Flamenca)



Queridos socios de la Peña Flamenca de Córdoba, amigas y amigos que nos acompañan esta noche:

Además de gozar el esperado y seguramente exitoso recital del entrañable Curro Malena y su guitarrista Antonio Carrión, van a tener la suerte de oír la charla, conferencia o llámenle ustedes como quieran, que, referida al FLAMENCO EN LA COMEDIA DEL XIX, nos va a ofrecer EUGENIO COBO GUZMÁN, dentro de esta XXV SEMANA CULTURAL FLAMENCA que la ensolerada PEÑA FLAMENCA DE CÓRDOBA dedica a nuestro consagrado artista LUIS PEREZ CARDOSO, Luis de Posadas, Luis de Córdoba.

¿Quién es EUGENIO COBO? ¿Es uno de esos sabihondos que se ha dado en llamar flamencólogos? Ni mucho menos: Eugenio es un estudioso de nuestro Arte Flamenco. Pero, debo advertir a ustedes que estudioso no significa el que estudia (tal cosa lo son los estudiantes a secas). Estudioso, y como profesor con más de treinta años de experiencia que soy algo sé de estas cosas, es el que ama lo que estudia.

Eugenio, nacido en Mérida en 1951, vive en Madrid desde sus tres años de edad. No sé cuándo ni de dónde nace su afición al cante, pero debió de ser algo antes del 1973, año en que marcha a Cádiz para rastrear en la vida del cantaor de Gabriel Macandé, cantaor del que hizo una biografía de la que tuve el honor (en una etapa anterior de mi vida) de ser editor y prologuista. Un librito, publicado en 1977, al que tengo enorme cariño y cuya lectura recomiendo a los que no hayan tenido ocasión de hacerlo.

Por estos mismos años hace una selección de los artículos de nuestro paisano Ricardo Molina en el Diario Córdoba, que más tarde cristalizaron en dos libros (“Obra Flamenca” y “Cante y Cantaores Cordobeses”) de los que volví a ser editor.

En 1980, se publican sus “Andares del Bizco Amate”, esta vez con cubierta de nuestro admirado Antonio Povedano.

En 1981 la editorial 3 14 17 de Madrid reedita la revista EL FOLK-LORE ANDALUZ que un siglo antes se había publicado en Sevilla bajo la dirección de Don Antonio Machado y Alvarez (“Demófilo”). Esta reedición lleva un magnífico estudio-prólogo firmado por José Blas Vega y por nuestro conferenciante de hoy Eugenio Cobo.

Por estos mismos años Eugenio recala en nuestra Córdoba. ¿Qué vino a hacer por aquí? Miren ustedes, vino a estudiar los archivos existentes en las Ermitas de la sierra, buscando una serie de escritos de los propios ermitaños del siglo XVII más o menos. ¿Les cuento cómo Eugenio subía hasta lo alto de ellas? No lo hacía en coche (que no tenía) ni lo hacía en autobús (que no existían), sino que llanamente ascendía por la conocida “Cuesta del Reventón”. Algunas tardes, en su ascenso, hacía parada, para platicar un rato sobre cosas del cante, en la vivienda que Antonio Povedano posee en la Carretera del Alba.

Fruto de aquellas indagaciones fue un precioso libro del que yo conservo un original. Creo que permanece inédito.

Les he hablado de Eugenio Cobo como biógrafo de Gabriel Macandé y del Bizco Amate. Ambos eran cantaores marginales. Pero, he aquí, que Eugenio viene a interesarse por un cantaor que fue figura durante décadas. Nos referimos a Don José Tejada, “Niño de Marchena”, o simplemente “Pepe Marchena”. El cantaor iconoclasta, bestia negra del neoclasicismo (el término no es mío sino de Agustín Gómez) que nos invadió desde mediados los años sesenta. Eugenio, hombre sin prejuicios, se interesa por el marchenero y fruto de varios años de amoroso estudio fue su “Vida y Cante del Niño de Marchena”, publicado en 1990 con prólogo de Blas Vega y con mi sello editorial.

Por esta misma época (1991) nace en Madrid la revista “La Caña”, la más rigurosa de las dedicadas a nuestro Arte Flamenco. Desde su fundación, Eugenio Cobo la codirige y es uno de sus más asiduos colaboradores.

Pero quizá la causa última de que los organizadores de esta Semana Cultural hayan invitado a nuestro amigo Cobo a platicar con ustedes sea que justamente ha sido el ganador del Premio de Ensayo González Climent, de tema flamenco, en su cuarta edición. Este premio (hay que contar la historia) se forjó en Córdoba por iniciativa conjunta de Luis de Córdoba y la Peña que hoy nos acoge. Agustín Gómez y Antonio Povedano fueron, como siempre, apoyos imprescindibles. Yo mismo fui uno de los creadores del premio y editor de sus dos primeras ediciones. Esta vez, Eugenio lo ha recibido por su obra “El flamenco en los escritores de la Restauración (1876-1890)”.


Es decir, que el tema que hoy nos trae Eugenio, lo tiene fresquito. Como todos sus escritos, están hechos con amor.

Que ustedes lo disfruten.