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martes, 18 de abril de 2017

Así cualquiera escribe una copla... (II)

Últimamente llevo con frecuencia a Facebook viejos artículos de este blog y lo hago por dos razones:

1) Cada día que pasa constato tristemente que la cantera se me va agotando y que, a la vez, me va flaqueando la memoria.
2) Mucha gente que ahora me lee no lo hacía hace unos años y para ellos mis "reposiciones" adquieren la cualidad de "novedades".

Una de tales reposiciones la puse ayer mismo: se trata de un artículo publicado el 10 de noviembre de 2013 con el título
Ea, pos miosté, que a servidor se le ha ocurrío hacer lo mesmito que aquel letrista que cambió un par de detalles pá que la copla pareciera otra y así poder registrarla a su nombre. Yo no pretendo registrar ni cobrar ná, pero sí cambiaré lo suficiente como para que este artículo parezca nuevo.


Empecemos hoy oyendo unos cantes de Huelva, de cuando allá por el  año 1964 Paco y Pepe, o sea "Los Hermanos Toronjo", se hacían acompañar por Melchor de Marchena y Juan Díaz. Se trata de estos fandangos de Almonaster:





Atiendan a la primera de las coplas:

Santa de devoción,
Santa Eulalia de mi vída,
santa de mi devoción,
dame esa luz santa mía
para ir a tu función
que no la he visto entoavía.




Pasan los años, nuestro querido Paco sigue cantando y ahora nos ofrece de nuevo unos fandangos de Almonaster que pasamos a oír:





Miren cómo ha quedado ahora la copla:

Santa Eulalia de mi vía,
santa de mi devoción,
Santa Eulalia de mi vía,
échame la bendición
pá rezarte tós los días, 
te llevo en mi corazón. 

¿Qué le ha pasado a Paco? ¿Se ha olvidado de la letra que cantaba su hermano? Ni mucho menos: aquella era una copla popular, la segunda era propiedad de un letrista. Para que nadie le dijera que plagiaba, cambió algunas cosillas y ¡ya está!. ¿Han visto ustedes lo fácil que es?

Una vez rehecho mi texto, es de justicia que hasta los bien pensaos me digan ahora:
Así cualquiera escribe un artículo...
Pues claro que sí, es que, como dicen mis paisanos, "por aquí, hasta el más tonto hace relojes".

domingo, 10 de noviembre de 2013

Así cualquiera escribe una copla...



Hoy vamos a empezar oyendo unos cantes de Huelva. Paco Toronjo, cuando aún se presentaba junto a su hermano Pepe como "Los Hermanos Toronjo", hace un fandango de Santa Bárbara, seguido de otros de Antonio Rengel y de Pepe Rebollo.



Atiendan a la primera de las coplas:

No le temas al camino,
galopa fuerte, ligera,
no le temas al camino,
que a las claritas del día
tengo que estar en el molino
junto a la morena mía.


Pasan los años, nuestro querido Paco sigue cantando y ahora nos ofrece de nuevo unos fandangos de Santa Bárbara que pasamos a oír.



Miren cómo ha quedado ahora la copla::

No te salgas del camino,
vuela tú caballo mío,
no te salgas del camino,
que a las claritas del día
tengo que estar en el molino
con la molinera mía.

¿Qué le ha pasado a Paco? ¿Ha sufrido un lapsus de memoria?  Ni mucho menos: la primera versión era una copla popular, la segunda era propiedad de un letrista. Para que nadie le dijera que plagiaba, cambió algunas cosillas y ¡ya está!. ¿Han visto ustedes lo fácil que es? 

domingo, 18 de diciembre de 2011

Letristas flamencos: Hermenegildo Montes

En mi artículo Copleros y letristas flamencos (08-12-2011), venía a decir que, frente a los copleros, los letristas componían guiados por el interés de oír sus versos en boca de los artistas, bien en sus actuaciones públicas, bien en sus grabaciones. Interés que, por supuesto, devengaría algún tipo de beneficio económico. No se me interprete como una crítica hacia ellos. Ese beneficio, mayor o menor (casi seguro que menor, tratándose del género flamenco), es totalmente legítimo. Quien hace un trabajo tiene derecho a que se le pague, así de simple.

Entre los letristas, cito a un tal H. Montes, nombre que ya había aparecido en este blog cuando escribí Los fandanguillos de Osuna según Hipólito Rossy (05-10-2011) y tuve que aclarar que era el autor de las letras de fandangos que Pepe Marchena había grabado como de Osuna, en contra de la gratuita adjudicación que Rossy hacía a un campesino de principios del siglo XX. ¿Quién era este H. Montes?

Hermenegildo Montes Rayo nació en Campillos de Arenas (Jaén) hacia finales del XIX y murió en Gerona el 1 de febrero de 1965. Alguna vez se le nombra como "poeta granadino". Ignoro si llegó a vivir en la ciudad nazarí, aunque es cierto que Granada aparece frecuentemente en sus coplas. Su pueblo natal está casi a mitad de camino entre Jaén y Granada, en la carretera que une ambas ciudades, y de ahí puede venir la confusión. La verdad es que antes de 1920 se había establecido en Barcelona y que fue en la capital condal donde desarrolló prácticamente toda su obra, consistente en letras para las figuras del couplet, de la canción y del flamenco. Junto al músico barcelonés Benito Ulecia fue autor de temas que fueron muy populares como "Parecito Faraón" o "El gitano señorito". Compuso para la malagueña Lola Cabello pasadobles como "Juerga flamenca", o para la sevillana Gracia de Triana el tema "Cómo reluce Triana", que después grabara por bulerías Antonio Mairena.



Sus composiciones para los flamencos fueron numerosísimas. Valderrama dijo más o menos que "Montes era el embajador de los flamencos en Barcelona". En efecto, allí trabajaba para la discográfica "Odeón" y todos los flamencos que querían grabar en ella lo hacían con su intermediación. Por allí pasaron y cantaron temas suyos Vallejo, Canalejas de Puerto Real, Niño de la Huerta (la famosa "Romería loreña" era original de H. Montes), Mairena, Valderrama, Marchena... Por este último tenía Montes verdadera pasión, tanto que en 1930 le dedicó un librito (cuya portada tenemos a nuestra derecha) donde se recogen letras suyas, fandangos en su mayoría, pero también malagueñas, granaínas o soleares. En mi opinión sus letras no son de las mejores que han quedado en el cancionero flamenco, pero ahí están. Como sorpresa me encuentro con un fandango que yo he oído desde mi juventud y que llegó a grabarlo el mismísimo Camarón de la Isla: "Y mi beso la indignó..." ¿Les suena, verdad? Como también les sonará la copla por alegrías que hacía Morente: "El agua y no la aminoro..." también de este autor. En el libro aparecen los denominados por Marchena como "fandangos de Osuna", así como los "fandangos de La Roda".

Antes hemos citado a Mairena. Conviene recordar que las primeras grabaciones de su vida se hicieron en los estudios de "Odeón" en 1943, acompañado a la guitarra por Esteban de Sanlúcar. Cuatro registros (dos por fandangos y otros dos como canciones por bulerías), todos con letras de H. Montes. Les dejo con el maestro de los Alcores y una de sus grabaciones por fandangos:

jueves, 8 de diciembre de 2011

Copleros y letristas flamencos

"Tratando de desasnarme" (que tan bonitamente dijera el argentino don Atahualpa Yupanqui), o sea, pretendiendo cultivarme en el difícil menester de las gramáticas, consulto frecuentemente el D.R.A.E. (Diccionario de la Real Academia Española) y, entre otras acepciones, tomo nota de estos dos términos:
coplero = persona que compone coplas
letrista = persona que hace letras para canciones
Podríamos pensar que son términos sinónimos, pero no. El coplero suele ser persona del pueblo que hace coplas para que las cante el pueblo (o él mismo), es decir, se mueve en terrenos casi limítrofes con el Folk-lore. Parientes suyos son los payadores argentinos o los troveros que aún quedan en Murcia y algunos rincones de la Andalucía Oriental. Sin embargo, el letrista compone para artistas con la intención de que éstos lleven sus creaciones a espectáculos públicos o, más modernamente (porque el invento sólo tiene ciento y pico de años), para que las incluyan en sus grabaciones. De otra manera: el coplero es desinteresado mientras que el letrista persigue algún tipo de interés.

Si les añadimos el adjetivo flamenco, creo haber dejado claro para mis posibles lectores lo que yo entendería por coplero flamenco y por letrista flamenco. Aunque aún hoy, en pleno siglo XXI, el coplero flamenco siga existiendo, creo que es un personaje que se quedó anclado en el XIX. Desde principios del XX, se ha impuesto la figura del letrista flamenco, el cual suele preocuparse de registrar, precavidamente y por lo que pueda suceder, sus letras en la S.G.A.E. (Sociedad General de Autores de España).

Entre ellos hay muchos cantaores (Pareja, Fernando el de Triana, José Cepero, Pepe Pinto, Fosforito...), aunque haya algún que otro cantaor que jamás registró sus letras (y que por ello deberíamos incluirlo en la nómina de los copleros) como es el caso de Pepe el de la Matrona, autor por ejemplo de la soleá "No te compro más camisas" que Morente grabó junto a otras como popular (es decir, sin propietario conocido). Antes de seguir, oigamos dicho cante en la voz de Enrique


El guitarrista es Félix de Utrera quien, por otra parte, fue prolífico como letrista flamenco, igual que lo fueron otros tocaores, por ejemplo el sin par Niño Ricardo. Con frecuencia estos acompañantes ofrecían sus letras a los cantaores que los reclamaban para grabar.

Esto mismo lo solían hacer personas ligadas a las casas discográficas. Así ocurrió con la "Odeón" donde aparecieron muchos registros pertenecientes a un tal H. Montes o con "Hispavox" donde quedaron grabadas muchas letras a nombre de "Ópalo" o de "Vizcaíno".

Para acabar, hay que reseñar que ha habido letristas ligados casi en exclusiva a un solo cantaor. Es el caso paradigmático del pintor Francisco Moreno Galván respecto de José Menese. La herencia de esta pareja ha quedado para la historia. Les confieso que hay un cante que a mí me suele aburrir. Me refiero a las "marianas", pero he aquí que sigo temblando de emoción cuando se las escucho a Menese con la impresionante fuerza que imprime a la bellísima letra de su paisano. Con ellas les dejo: