Visitando mi cuaderno Cantando por Fandangos, ahora convertido en EL MUSEO DEL FANDANGO, podrán elegir entre doscientos cincuenta (250) artistas distintos para escuchar este estilo de cante.

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miércoles, 8 de octubre de 2014

En el sótano de CASA GAYANGO

Con mucha frecuencia suelo citar el bar Casa Gayango que regentaba mi amigo Carlos Aldana. Calle Núñez de Arce, muy cerquita de la Plaza de Santa Ana, era el lugar donde todas las tardes-noches solía aparecer don José Núñez Meléndez, Pepe el de la Matrona. Tanto que él decía que aquella era su oficina. Tenía un sótano pequeño donde, cuando venía a cuento y después del cierre "oficial" del local, Pepe se bajaba con el tocaor Manolo El Sevillano a charlar con la tertulia que fuera e incluso a marcarse algún cantecito (Les invito, por ejemplo, a que relean esta entrada mía).

Ayer, les comentaba yo las declaraciones de Antonio Mairena al periodista Paco Almazán en las que hacía unas desafortunadas alusiones al viejo Matrona. A raíz de ellas me vino a la memoria una foto de ese mismo año (1970) realizada en el referido sótano. Vean, vean...


Pepe el de la Matrona, Enrique Morente, Paco Almazán, Juanito Martínez (un dibujante sevillano que vivía de hacer caricaturas a los clientes de locales como el de Gayango, Garipén y otros), Payo Humberto y su madre (una señora holandesa que alquilaba habitaciones a emigrantes españoles, los cuales ponían sus discos de flamenco y fueron el germen de la afición del entonces niño Humberto).

martes, 7 de octubre de 2014

Las entrevistas de Paco Almazán (I). Antonio Mairena

Año 1970. Antonio Mairena se encontraba en el cenit de su carrera: número uno en asistencia a festivales, número uno en los cachés económicos que manejaba el sevillano Jesús A. Pulpón, número uno en reconocimiento..., no en balde portaba su Llave de Oro del Cante. Con una discografía extensa, no paraba de grabar nuevos discos. En 1969 había aparecido Honores a la Niña de los Peinesy con el nuevo año nos trajo Mis recuerdos de Manuel Torreal que siguió La fragua de los Mairena.

Con motivo de la publicación del citado disco sobre Manuel Torre, Paco Almazán, ya reconocido como experto para temas flamencos de la revista Triunfo, hizo una entrevista a nuestro cantaor.  Se publicó en el número 416 de dicho semanario, con fecha del 23 de mayo de 1970, si bien debemos aclarar que Triunfo ponía como fecha el sábado de cada semana aunque en los quioscos ya estaba desde el lunes inmediato anterior, en este caso desde el día 18 del mismo mes y año (Más adelante comprenderán por qué matizo lo de las fechas). Recomiendo su lectura íntegra a todo buen aficionado. No sé poner el enlace pero es fácilmente localizable escribiendo en Google "Francisco Almazán, Triunfo". Os aparecen todos sus artículos y ahora buscáis el de la fecha 25-05-1970. Por mi parte me voy a detener en dos de las respuestas de Mairena.

1) Sobre las casas cantaoras

A.M.- Bueno, Joaquín el de la Paula fue un genio, pero su hijo, el pobrecito... Se dan estos casos. En el disco que va a salir de La Fragua de los Mairena hace un par de cantes mi hermano, y digo yo que las casas de cante se han hecho, porque la casa de los Pavones -Pastora, Arturo y Tomás, que eran tres genios en el cante- sus padres no cantaban; la casa de Manuel Torre..., sus padres no cantaban. Y así se han fundao las casas de cante: de los Pavones, de los Paula, el cante de la casa de los Torre. Al hablarse de Mairenismo ya se ha creado una personalidad, un estilo. Por eso digo que las casas de cante se crean.

2) Su alusión a dos compañeros de profesión

A. M.- Hace unos días se publicó en "ABC" , de Sevilla, un reportaje de cuatro páginas a un señor que no sé si llamarle cantaor de flamenco o medio cantaor de flamenco, o folclorista, en el que se dicen una serie de barbaridades  para el verdadero entendido. Luego he visto en los escaparates "Tesoros del flamenco antiguo" que los ha hecho un amigo mío, que cuando los grandes cafés cantantes, en la época de Antonio Chacón y Manuel Torre, este hombre no cantaba nada. Y la gente que anda buscando cosas antiguas, como este señor sabe algunas rutinas... El otro señor de "ABC" ha dicho que él es el que ha dignificado el cante, porque lo subió a los teatros. No se puede destruir como si pasara una máquina apisonadora que lo va demoliendo todo,  y artistas de una tierra hacerles perder el aire personal, hacerles un lavao y ser una especie de artistas "standard". Este señor no ha hecho más que a los jóvenes, desde Utrera pa Cádiz, hacerles un lavao de cerebro y que se olviden de todos los valores, de todo el manantial, que tiene una riqueza indiscutible, por lo menos para mí, y convertir a toda la juventud en voces que todas suenan igual y tienen el mismo ritmo. Y se han olvidado de cómo era el aire de Cádiz, de Jerez, el por qué de la isla de San Fernando, de Utrera... Y este señor dice eso y tiene el cinismo de que él no suena ni a Cádiz. ni a Triana, ni a Jerez, y yo digo que, desgraciadamente, no suena a nada de eso. Es un virus para los nuevos valores peligrosísimo; un virus que puede causar la muerte de muchos cantaores. Ahora hemos llegao a un punto clave, porque yo no me voy hacer eterno y Pastora ya murió.

¡Vaya por Dios! ¿Pues, no que resulta que ese "medio cantaor de flamenco, o folclorista" es nada más y nada menos que Manolo Caracol? Efectivamente el día 20 de marzo de 1970 el diario ABC de Sevilla había dedicado a Caracol un reportaje de cuatro páginas con firma de José Antonio Blázquez. También está accesible en la redes sin más que consultar la hemeroteca de ABC. ¿Por qué les decía yo antes que la revista Triunfo salió a la venta el día 18 de mayo? Pues porque cuatro días después, 22 de mayo de 1970, se celebraba el tan nombrado "Homenaje a Juan Talega" para el que estaba anunciada la presencia del guitarrista Melchor de Marchena, presencia que al final no se produjo. Resulta que Melchor estaba en nómina de Caracol, trabajaba en su tablao Los Canasteros y, aunque el patrón solía ser flexible con el de Marchena cada vez que éste necesitaba ausentarse, esa noche, indignado por las recién publicadas frases de Mairena, le prohibió moverse del local (A esta ausencia ya me referí en una entrada anterior). Unos meses después el propio Francisco Almazán entrevistaba a Caracol, quien daba cumplida respuesta a las citas de Mairena que me he permitido transcribir.  De ello hablaremos otro día en nuestro blog.

"Tesoros del flamenco antiguo", ¿de quíén podían ser sino del veterano Pepe el de la Matrona? Dice Mairena "la gente que anda buscando cosas antiguas, como este señor sabe algunas rutinas..." ¡Qué injusto fue usted, don Antonio! Porque va a resultar que, entre las gentes que visitaban al Matrona en su sede del bar Casa Gayango para sonsacarle cosas antiguas, había un señor, que acudía con frecuencia, llamado Antonio Cruz García, nacido en Mairena del Alcor. Así nos lo había contado muchas veces Pepe y así nos lo confirmaba Carlos Aldana, dueño del citado bar.  A Pepe aquello le dolió pero, aunque Almazán lo invitó a contestarle, el viejo, al contrario que Caracol, optó por el silencio.

domingo, 20 de marzo de 2011

Cantar más de 20 soleares para cantar una SOLEA

Una noche, allá por 1971, nos encerramos en el sótano de Casa Gayango una pequeña tertulia para hablar de cante: Pepe el de la Matrona, Antonio Piñana, Manolo El Sevillano, Carlos Aldana (dueño del local), mi amigo el Ingeniero de Minas Paco Hidalgo, alguien más que no recuerdo, y yo. Ya se sabe que nuestros cantaores no hablan de cante sin apuntarse algún que otro estilo:
-Yo lo aprendí de Fulanito que lo hacía así...
Piñana tenía ganas y nos regaló, con la guitarra del Sevillano, sus conocimientos de mineras, tarantas, cartageneras. Pepe lo escuchaba atentamente y en algún momento de nuestra conversación hizo pequeños apuntes por soleá. Mi amigo Paco Hidalgo, le insistía una y otra vez:
-Pepe, ¿cómo era aquello del correo de Vélez?
El Matrona miraba para otro lado fingiendo no haberlo oído y, por mi parte, y por lo bajini, yo le decía a mi amigo:
-Por Dios, Paco, a los cantaores no se les pide nada. Hay que dejarlos a su aire.
Seguimos hablando de todo lo divino y lo humano cuando el Matrona, le dice al guitarrista:
-Manolo, toca un poquito por soleá.
Efectivamente, Pepe empezó a desgranar una y otra letra. Más de veintitantas, recorriendo los estilos de Alcalá, Lebrija, La Serneta, Frijones, Paquirri. En un momento, dirigiéndose a mi amigo Paco, le dice:
-Niño, ahora estoy en condiciones de hacer ese cante que querías.
Se marcó un par de letras de esas soleares grandes de Triana, esas monumentales soleares apolás. Nos dejó tan impresionados que no hubo más remedio que levantar la reunión.