Visitando mi cuaderno Cantando por Fandangos, ahora convertido en EL MUSEO DEL FANDANGO, podrán elegir entre doscientos cincuenta (250) artistas distintos para escuchar este estilo de cante.

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viernes, 2 de agosto de 2019

Recordando a ROCÍO DÚRCAL

E inmediatamente que lee el título de este artículo el amigo Virgilio Márquez, que anda de visita por mi casa, me dice:
- Oye, ¿a qué viene que vayas a escribir sobre Rocío Dúrcal?
- Mira, tú sabes que yo no soy de cumpleaños sino que me gusta felicitar o celebrar en el día del santo y, precisamente hoy me he acordado de que Rocío estaría de onomástica.
- Anda, hombre, las Rocíos celebran su santo el domingo de Pentecostés, o sea, el día en que los almonteños sacan a pasear a su Virgen del Rocío.
- Mira, Rocío Dúrcal, madrileña nacida el 4 de octubre de 1944, era el nombre artístico de María de los Ángeles de las Heras Ortiz y hoy, día 2 de agosto, en el santoral católico se celebra la festividad de Nuestra Señora de los Ángeles y, por tanto, es el santo de todas las Marías de los Ángeles.(1)
- ¡Pues qué bien!, ¿y ahora vas a dedicarle artículos por igual motivo a gente como Lola Flores, Sarita Montiel o la misma María Jiménez?
- No, hombre, no. Déjame que yo siga escribiendo y te enterarás de todo.

Rocío Dúlcar apareció en el panorama discográfico y cinematográfico español como una segunda niña prodigio, si bien menos infantoloide que la genuina que no era otra que Marisol, o sea, la malagueña Pepa Flores. Desenvuelta, simpática, guapetona y dueña de un cuerpecito saleroso. Sus primeros discos circularon por todas las emisoras españolas y sus películas llegaron a ciudades, pueblos y aldeas. Cantaba las cosas que Augusto Algueró y otros parecidos componían ad hoc: musiquilla ligera, fácil de consumir con letras inocentes y sentimentalonas. ¡Lo que había en esta España viva, esta España muerta de los años sesenta y primeros setenta!

Sin embargo, hace unos años me topé con una saeta por carceleras cantada muy dignamente por Rocío. Me gustó y me puse a buscar. Apareció otra saeta, ésta cantada en el año 1965 en una de sus películas, concretamente en la titulada Acompáñeme. También encontré un villancico por bulerías y un cante por alegrías. Es decir, que la Dúrcal debía de tener alguna relación con el mundo Flamenco, idea que me tomé en serio cuando comprobé que en 1964, cuando nuestro grandísimo cantaor Antonio Fernández Díaz, Fosforito, contrajo matrimonio con la bailaora malagueña Maribel Barrientos, la madrina fue precisamente la veinteañera Rocío Dúrcal(2).

Pese a esta cercanía con lo flamenco, la cantante madrileña no optó por nuestro cante. Su carrera, como es bien sabido, la dirigió hacia las rancheras mexicanas, llegando a ser indiscutible estrella en este género. Por suerte, sí nos dejó su voz en al menos un disco de los de 45 r.p.m. Fue en el mismo año de la boda de Fosforito y fue acompañada por un chaval de 16 años conocido como Paco de Lucía. ¿Qué les parece a ustedes?  Buscando y rebuscando por cielos y tierra, he podido dar con él y aquí lo tienen:


Bulerías (Fiesta en Cabra)


Fandangos de Huelva (A una clavellina hermosa)


Tango rociero

Verdiales (Vengo de los montes)



(1) La Dúrcal falleció el 25 de marzo de 2006, tras una enfermerdad cancerosa, en su vivienda de Torrelodones (Madrid).

(2) El padrino fue el director cinematográfico Edgar Neville, autor en 1952 del filme Duende y misterio del flamenco.

martes, 8 de enero de 2019

¿Ha visto usted al bichito correor? (I)

Este artículo está presentado en formato de diálogo de un posible lector conmigo mismo.

-Oiga, señor Andrés, ¿de qué bicho habla?

-El de aquella copla que decía salía de la cueva el loro. Vamos a verlo, y mientras escuchamos una cosita:










- ¿Y esta bulería, también sale de la cueva?

-Bueno, en realidad se trata de un fandango por bulerías. Lo he cortao de una grabación que se llama Córdoba dormía incluída en este disco del año 1967. Vamos a escucharlo:





   






-Anda, pues es verdad: un par de fandangos y luego un famoso cuplé sobre Julio Romero de Torres, todo acompasado por bulerías. Y, ¿quién es esa Dolores de Córdoba?

-Yo ya la presenté en mi Museo del Fandango. Ni se llama Dolores ni es de Córdoba. Su nombre es Ana Salazar Hernández y nació en Alicante en el año 1932. Cantaora festera muy popular en los años sesenta y setenta, trabajadora habitual de los tablaos madrileños.

-La cosa es que a mí el segundo fandango, el que oímos más arriba, tanto en su letra como en su melodía, me recuerda a algo conocido. ¡Ah, claro!, esa es la rondeña de Rafael Romero.

-Pues sí, y ahí quería yo que llegara usted, mi amable lector. Un fandango-rondeña que grabó Rafael Romero en París, año 1955 y del que ya hablamos en mi artículo ¿Rondeña de Ronda? (IV y final). Respeto a su origen, se habla de El Bizco Heredia y del propio Rafael Romero,  pero no termina de estar claro.

-Le recuerdo, Andrés, que José Manuel Gamboa habló del tema y citó unas frases de Fosforito.

-Efectivamente. Se las voy a recordar:

Pero esa rondeña que hacía El Gallina a mí no me suena a rondeña. Eso se cantaba en los tablaos. Lo cantaban las niñas a coro, como uno de los jaleos de animación del cuadro: "Sardinitas que no sé cuánto"... Y decían, "Salgo de la cueva el loro...". Entre otras cosas metían esto. ¡Pero de toda la vida! Desde que yo tengo prácticamente uso de razón, desde que yo estoy cantando. Lo he escuchado toda la vida, pero nunca relacionado con un cante por rondeña.(1) 
 
-O sea que, al huerto que usted quería llevarnos con este artículo es que Fosforito estaba pensando en cosas como las que ha hecho Dolores de Córdoba en el disco que hemos oído.

-Así es. Yo mismo, que durante la década 1966-1975 asistí a muchos tablaos madrileños y en todos ellos había un cuadro donde casi todas eran mujeres, las cuales te cantaban y bailaban, a veces de forma individual, a veces en coro y corro. Eran las jornaleras del flamenco, figuras secundarias que lo mismo te cantaban cosas clásicas que te metían cualquier otro género (boleros, rancheras o canciones de moda pasajera) convintiéndolo en rumbas, en tangos o en bulerías. Algunas destacaron con brillo propio: Mariquilla Heredia, Adela La Chaqueta o la propia Dolores de Córdoba.

-Pues, entonces, igual que cogían de todo, ¿por qué Dolores de Córdoba no iba a coger la rondeña de Rafael? O sea, no hemos avanzado, flamencológicamente hablando, nada.

-Efectivamente, lector, seguimos con la duda de si de Heredia, de si Romero o de cualquier otro origen. Pero algo hemos avanzado: sacar del olvido y escuchar a esta gran Dolores de Córdoba, la que, como ya sabemos, ni se llamaba Dolores ni nació en Córdoba.


(1) José Manuel Gamboa. Perico el del Lunar. Un flamenco de Antología, Ediciones La Posada, Córdoba, 2001.

sábado, 26 de mayo de 2018

Malagueña del Mellizo y Verdial (II)

El Chocolate: "Entrañas de mi cuerpo" es un artículo publicado el pasado 19 de mayo en Expo Flamenco por nuestro buen amigo Paco Canela Se trata de un certero análisis del primer disco de larga duración que publicaran del cantaor Antonio Núñez Montoya, Chocolate (1930-2005). Al llegar al corte número 8 de este álbum, habla Canela de

una interpretación "rara avis" de la malagueña del Mellizo, ya que Chocolate la remata con abandolao.

Nos paramos un momento y la escuchamos:



Efectivamente, al cante del Mellizo, con letra Lo que yo por ti daría, le sigue otra malagueña (Yo te quiero mientras viva) de las conocidas como "jaberas", variedad que hoy suelen meter en ese raro cajoncillo de satre que caprichosamente han dado en llamar "cantes abandolaos". Nosotros diríamos que Chocolate remata con un "fandango verdial" y ciertamente eso no es frecuente en la discografía. Choca a muchos aficionados que la solemnidad del cante del Mellizo se mezcle con la liviandad de un fandango. Ahora me acuerdo que hace unos años otro buen amigo, en este caso el valenciano Sergio García, nos decía

 Yo no cantaría un abandolao después de, por ejemplo, una malagueña del Mellizo,

afirmación que puso en ebullición mi memoria hasta que encontré respuesta y se la di en este mismo blog con un artículo de fecha 29-10-2013 y título Malagueña del Mellizo y Verdial, en el cual insertaba una cante de Paco Toronjo que vuelvo a repetir aquí:



Ahí lo tienen: malagueña del Mellizo seguida de un fandango verdial en este caso en la órbita de Frasquito Yerbabuena. Tras mi publicación, surgió un debate sobre esta cuestión en que intervinieron, entre otros personas tan entendidas como Estela Zatania y Antonio Barberán. Éste nos hablaba de que esa mezcla la habían hecho tanto Beni de Cádiz como Yeyé de Cádiz. Busqué y me encontré la de Beni que ahora les brindo



No he dado con la versión de Yeyé de Cádiz pero sí con varias más, dos de ellas auténticas joyitas de la discografía flamenca. Les recordaré que con fecha 24-11-2014 publiqué el artículo ¿Primeras grabaciones de FOSFORITO? Formaban parte del álbum Portrait  of  Andalusia producido por el musicólogo hindú Deben Bhattacharya. Pues bien, de este mismo productor en otro álbum, publicado en Inglaterra, volvía a aparecer nuestro Fosforito un tiempo antes de que ganara el famoso concurso de 1956. Uno de los cantes era éste:

 

¿Sorpresa o no? Y queda la otra joya. Nos vamos a 1929 y nos encontramos con un cantaor que ya era figura más que consagrada y que bordaba los cantes de Enrique El Mellizo. Varias veces por aquellos años grabó sus malagueñas pero esta vez fue especial:



Pepe Marchena con Ramón Montoya. ¡Vaya malagueña y vaya cante lucentino! Bueno, espero que después de este repaso nadie se me asombre si, además de las malagueñas de Chacón, de El Canario, o de La Trini, añadimos las del Mellizo para rematarlas con un fandango de la familia verdial. 

jueves, 16 de marzo de 2017

Concurso de Cante Jondo en Córdoba, 1956: El "triunfador" y los otros "ganadores"

Envío a Juan Antonio Reina Muñoz quien publicó la foto que aquí aparece.
Envío a Paco Roji quien nos ha aclarado algunos de los personajes que figuraN en ella.

Sin duda. la circunstancia de que Fosforito fuese primer premio en las cuatro secciones de que constó el Concurso de Cante Jondo de Córdoba celebrado en 1956, ensombreció a otros cantaores que también obtuvieron galardón en aquel certamen, cantaores poco citados por tratadistas e historiadores. El propio González Climent, autor del libro Cante en Córdoba(1), dedicado íntegramente a glosar este concurso, se limita a nombrar, sin dedicarles ni un mínimo comentario, a los otros premiados que, junto a miembros del Jurado, guitarristas y aficionados varios, acompañaron al de Puente Genil en la noche del 7 de mayo de 1956 en la entrega de los premios, según foto que ponemos abajo..

¿Quiénes eran estos otros ganadores? He aquí la relación completa de todos los galardonados(2):


Antonio Fernández Díaz, primer premio en las cuatro secciones del concurso. Nacido en Puente Genil (Córdoba) el día 3 de agosto de 1932. A su padre la llamaban Fosforito y, cuando sus paisanos vieron la foto de Antonio como concursante en Córdoba, alguno dijo:
-Anda, este es hijo de "Fosforito"(3)
y desde entonces se quedó como Fosforito para la historia.

Antonio Peña, segundo premio por Seguiriyas. De nombre completo Antonio Peña Otero nació en Sevilla el 7 de enero de 1930 y se estableció en el pueblo de Utrera donde afortunadamente sigue viviendo. Artísticamente se le conoce como El Cuchara.

Gaspar Fernández,  de segundo apellido también Fernández, fue tercer premio por Seguiriyas. Nació en Utrera (Sevilla) el 7 de noviembre de 1932 y falleció el 26 de febrero de 2008. El mundo flamenco lo recuerda con el nombre de Gaspar de Utrera.

José Salazar Salazar, segundo premio por Soleares y accésit en la sección de Malagueñas y Fandangos, este cantaor nació en Los Santos de Maimona (Badajoz) el día 15  de junio de 1936. Vivió en Sevilla y en Huelva y finalmente se estableció en la capital de la Costa del Sol con su esposa, la conocida Cañeta de Málaga.

José María Martín Infante, tercer premio por Soleares, nació en Paymogo (Huelva) el día 9 de abril de 1914 y murió en Madrid el 28 de octubre de 1965. Fue conocido como El Moreno de Paymogo.

Julián Córdoba Montero, conocido como Juli Córdoba por la afición, segundo premio por Malagueñas y Fandangos, nace en Cabra (Córdoba) el día 3 de septiembre de 1940. 

José Beltrán Ortega, tercer premio por Malagueñas y Fandangos. Nace en 1906 en Vélez Málaga (Málaga), donde murió el 5 de enero de 1975.  Conmo profesional del cante usó el nombre de El Niño de Vélez.

Y va la foto tomada en el Gran Teatro:


De pie vemos a Vargas Araceli Hijo, El Seco de Puente Genil. González Climent, Francisco Salinas, Muñoz Molleda, Ricardo Molina, Fosforito, Manolo Santos, José Salazar, Niño Ricardo y Vargas Araceli. Agachados están El Moreno de Paymogo, Gaspar de Utrera, Juli Córdoba, El Niño de Vélez y El Cuchara.


(1) Anselmo González Climent, Cante en Córdoba (Concurso Nacional de Cante Jondo), Talleres Escelicer, Madrid, 1957. Junto a su obra Oído al Cante, fue reeditado por el Ayuntamiento de Córdoba en 1998.

(2) Agustín Gómez Pérez, Los Concursos de Córdoba (1956-2006), Ayuntamiento de Córdoba, Córdoba, 2008. Véase la página 75.

(3) Recogido en el libro anterior.Véase la página 79, nota 40.

domingo, 28 de febrero de 2016

Que dicen que hoy es el DÍA DE ANDALUCÍA

La verdad es que nunca fui muy de celebrar eso del Día de Andalucía en la fecha del 28 de febrero. Para mí esa celebración siempre iría unida a un 4 de diciembre, porque 4 de diciembre de 1977 fue el día en que los andaluces salimos a las calles reivindicando a nuestra tierra. Pero bueno, nosotros, yo mismo, no mandamos en estas cosas, porque los llamados "políticos" ya lo hacen, dicen ellos, en nuestro nombre. Pues ná, doña Susana Díaz, que usted lo celebre con toda su corte, incluida hasta la "podemita" Teresa Rodríguez que le gana a usted en simpatía y gracia, "morena" como nuestra madre sierra que no "rubia de bote" que es lo que usted anda luciendo.

Sin contradecirme con lo antes dicho, he de confesar que yo, contrario a los símbolos, hay veces que me emociono contemplando la "blanca y verde". Lo mismo que lo he hecho en alguna ocasión al escuchar el himno que nos legó el notario don Blas Infante, el que fuera fusilado cerca de Sevilla por los militares golpistass que provocaron el desastre bélico del 36-39.
¡Andaluces, levantaos!
Vamos a recordarlo en la versión de nuestra dama doña Rocío Jurado:
Lo interpretó en la versión cinematográfica, dirigida por Josefina Molina, de la obra La Lola se va a Los Puertos de los hermanos Manuel y Antonio Machado Ruiz.

Pero, oiga usted, ¿el interés de este blog no iba va dirigido al Flamenco?. Vale!, pues oigamos nuestro himno en la voz del maestro don Antonio Fernández Díaz (Fosforito). Le acompaña el guitarrista José Antonio Rodríguez y usa como molde musical nuestros Fandangos de Lucena:


Estaba cerrando este artículo cuando doy con un audio que me ha tocao las fibras sensibles del alma. La niña Rocío Márquez, a la que aún le faltaban ocho años para nacer cuando celebramos aquel 4 de diciembre que citaba al principio, la niña, digo, nos lo recuerda en este cante en el que le acompaña con aires guajros el guitarrista Miguel Ángel Cortés:


(Es justo aclarar que Rocío se ha basado en el pasodoble Era un cuatro de diciembre que compuso Antonio Martínez Ares en 1998 para la comparsa gaditana Los Piratas).

sábado, 7 de marzo de 2015

Primerísimas grabaciones de FOSFORITO

Una vez más, mi agradecimiento al pontanés Miguel Ángel Jiménez Valverde por poner a mi alcance su valioso material.

El día 20 de noviembre de 2014 publiqué un artículo con el tÍtulo ¿Primeras grabaciones de FOSFORITO? Iba acompañado de cuatro audios con grabaciones que Fosforito había realizado en 1956 acompañado por el guitarrista El Seco Hijo. Casi al final yo escribía:

Bueno, para terminar, aclaremos por qué el título de este artículo va entre signos de interrogación. Sencillamente porque la voz de Fosforito quedó registrada dos años antes, pero de eso hablaremos en otra ocasión.

Ahora ha llegado esa ocasión y, si he esperado unos meses para hacerlo, eso lo puedo explicar fácilmente: tales grabaciones eran todas de saetas y a mí no me cuadra publicar (y ni siquiera oír) saetas fuera del tiempo de Cuaresma y Semana Santa.

Corría 1954 y don Francisco Moyano Reina (1919-2003), ciudadano de Puente Genil, tuvo la feliz idea "narrar" la Pasión de Jesús según San Mateo en forma de saetas cantadas. Redactó el texto y, en forma de guión, se propuso a Radio Nacional de España su materialización. Aceptada la propuesta, la emisora envió a uno de sus equipos técnicos hasta Puente Genil para hacer la grabación. El popular locutor de Villa del Río (Córdoba), don Matías Prat Cañete (1913-2004) pondría voz a los textos del evangelio de San Mateo, los cuales fueron se ilustrarían con un total de 27 cantos de saetas. Bajo coordinación del aficionado local  don Francisco Jurado Reina (1906-1965), se fueron alternando las voces de los saeteros Juan Hierro, El Seco, El Seco Hijo, Antonio Illanes, Antonio Velasco, Manuel Herrador,  El Niño de Castro y Fosforito (que a la sazón contaba con 22 años). El Lunes Santo de 1954, en versión abreviada, fue presentado este trabajo en la emisora madrileña de Radio Nacional. Al día siguiente. Martes Santo, se retransmitió la obra completa en la emisora de Sevilla.

En 2009, don Agustín Moyano Carmona (hijo de Francisco Moyano Reina), Hermano Mayor de María Santísima de las Angustias de Puente Genil, removió los archivos de Radio Nacional y promovió el rescate de los registros de 1954, publicándolos en el actual formato de disco compacto (CD), gracias a lo cual, podemos hoy poner al alcance de la afición las intervenciones que hizo (cuatro) Fosforito a esa obra. Ahí van:


1) Saeta (A Jesús de Nazareno)


2) Saetas (Dios pensando, Qué hermoso está el Monumento)

3) Saeta (En el Calvario murió)


4) Saeta (Tanto te pesa la cruz)

jueves, 20 de noviembre de 2014

¿Primeras grabaciones de FOSFORITO?

Con mi agradecimiento al pontanés Miguel Ángel Jiménez sin cuyo concurso este artículo no se hubiera escrito nunca.

Suele darse por cierto que la primera discografía que Fosforito hizo para el flamenco fue la de la casa Philips, una vez que el cantaor se proclamó como ganador absoluto del Concurso Nacional de Cante Jondo celebrado en Córdoba en el año 1956. Pero no es así. En el propio año del concurso (no sabemos si antes o después de celebrase el mismo, aunque parece que unos meses antes), se publicó en Inglaterra un vinilo LP con el sugestivo nombre de 


Portrait of ANDALUSIA. En la portada aparece una foto de Puente Genil en Semana Santa y casi todo el disco parece girar en torno a esta población cordobesa. Y decimos casi porque de los diez registros sonoros, sólo dos estar desligados de ella:

1) Una soleá de la que ya habíamos hablado en estas memorias cuando publicamos el artículo Juli Córdoba, gitano y cantaor de Cabra.

2) Unas curiosas saetas en plena procesión de la sevillana Virgen de la Macarena en las que intervienen (¡atentos!) Curro Mairena, Antonio Mairena y La Niña de la Alfalfa).

Por lo demás, una saetas cuarteleras de la Agrupación de los Apóstoles cantadas por Manuel Hierro, Antonio Velasco y José Rivas; unas saetas mozárabes de los hermanos Juan y Manuel Hierro; una improvisación de guitarra de Manolo Santos: unas soleares apolás cantadas por José Bedmar El Seco, acompañado a la guitarra por su hijo de igual nombre.

¿Y los otros cuatro registros? Ahora es cuando aparece  un Antonio Fernández Fosforito,  con sus veintitrés añitos de edad, acompañado a la guitarra por José Bedmar El Seco Hijo. Aquí tienen ustedes las grabaciones:

1) Alegrías de Cádiz
2) Cantiñas
3) Soleares
4) Serranas

¡Ya era maestro el amigo Antonio! Bueno, para terminar, aclaremos por qué el título de este artículo va entre signos de interrogación. Sencillamente porque la voz de Fosforito quedó registrada dos años antes, pero de eso hablaremos en otra ocasión. De momento, quédense con estas fotografías de época donde podemos ver al cantaor y al guitarrista.

domingo, 4 de septiembre de 2011

Fosforito en la Universidad de Córdoba


La Facultad de Letras de la Universidad de Córdoba monta un ciclo de mesas redondas bajo el título genérico de "Diálogos con la Cultura". El 1 de abril de 2011 el tema era "La Cultura y el Flamenco". La mesa fue presidida por Don Eulalio Fernández, decano del centro, y la presentación corrió a cargo de Don José Cosano, de la Real Academia de Córdoba, la misma que la noche anterior había recibido como miembro al cantaor Don Antonio Fernández Díaz, Fosforito. El de Puente Genil era uno de los ponentes de la mesa, acompañado de Don José Carmona, presidente de la Federación Provincial de Peñas Flamencas, y Don Andrés Raya, catedrático de Matemáticas en esta Universidad. Todos los nombrados están en la foto de arriba, menos Raya, algo refractario al parecer a los focos, sustituido ante la cámara por mi entrañable amigo el concejal Marcelino Ferrero.

Lo que sí hizo Andrés, bueno, lo que sí hice, fue arrancar como ponente. Recordé diversas acepciones de la palabra cultura, señalando que, si bien el Flamenco no encajaba en varias de ellas, sí era cultura en la forma que la entiende la Antropología. Cultura históricamente ágrafa, o sea, no escrita, lo que nos ha llevado, por ejemplo, a desconocer hasta hace tres días datos sobre nombre, lugar de nacimiento, etcétera, de figuras tan señeras como "El Planeta". Critiqué a la llamada Flamencología, principalmente la de los años sesenta y setenta del siglo XX. Saqué a relucir el tema de llevar el Flamenco a la enseñanza, mostrándome enemigo frontal a que esto, de hacerse, fuese de forma reglada u obligatoria. Puse mis peros al pretendido regionalismo del Flamenco y a la apropiación del mismo por parte de la clase política. Recordé, en fin, los primeros contactos de esta Universidad con nuestro arte, hasta culminar en la creación de la actual Cátedra de Flamencología.

Pepe Carmona ahondó en la relación flamenco-universidad, recordando las frecuentes visitas de Pepe el de la Matrona a la Sorbona de París. Puso de manifiesto el valor de estudiosos como José Blas Vega. Y, naturalmente, habló de las peñas, una de las piedras angulares del arte flamenco en los últimos cincuenta años.

Le toca el turno al recién estrenado académico, quien hizo honor a tal condición en un recorrido histórico, desde Teócrito o Marcial hasta nuestros días, para mostrar la antigüedad de esta "cultura ancestral". Esto a mí no me extrañó. Aunque últimamente hayamos coincidido poco, hace bastantes años que nos conocemos y puedo garantizar que la sabiduría de Antonio va mucho más lejos que el mero conocimiento de los cantes, lo cual ya es muchísimo. Conozco su casa y su repleta biblioteca, la cual tiene poco de adorno y mucho de vida, es decir, de lectura, mérito doble para una persona que, como nos confesó, no había pasado como alumno por aula alguna. Por supuesto que discrepamos en muchas cosas, lo cual quedó de manifiesto ese día. ¡Arrieros somos, y en el camino andamos...!

Diversas intervenciones del público, permitieron extendernos a los tres ponentes en este Arte que tanto amamos. Y seguimos en la posterior comida, para la que se nos unieron Maribel, la esposa de Antonio, el citado concejal Marcelino Ferrero y el vicerrector Juan Antonio Caballero. Feliz mi reencuentro con Fosforito. Les dejo a ustedes con una vieja grabación del maestro, acompañado por la guitarra de Alberto Vélez.