En la carpeta del vinilo de larga duración (L. P.) de Antonio Mairena titulado Cantes en Londres y La Unión, con firma de Francisco Vallecillo, a la sazón Director del Departamento de Flamenco de la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía, podemos leer lo siguiente:
La Cara B, reproduce una grabación hecha en La Unión (Murcia) el 16 de febrero de 1974, fecha que puede tenerse como histórica para el flamenco, cuando en ocasión memorable de unos homenajes que se rindieron en la ciudad minera, se produjo a legendaria conjunción de los dos Maestros, Antonio Mairena y Paco de Lucía, de la que quedó esta reliquia que ahora se pone en las manos del aficionado.
Efectivamente, ambos recogían reconocimientos cuando pidieron a Paco de Lucía que tocara algo. Dijo que no podía, que había dejado la guitarra en Madrid. Le ofrecieron varias y tomó la del guitarrista local Antonio Fernández. Alguien del público pidió que cantara Mairena. Éste accedió y de ahí salieron las dos grabaciones (soleares y bulerías) a las que alude Vallecillo. Por mi parte, dejo aquí, para disfrute de ustedes, la que contiene las soleares:
Esta confluencia de dos grandes figuras ha sido muy pregonada por los adalides del mairenismo como acto único e irrepetible. ¿Único? Ustedes me harán el favor de mirar el cartel anunciador de la II Cata Flamenca de Montilla (Córdoba), celebrada el día 21 de agosto de 1971. Comprobarán que estaban anunciados, entre otros, Antonio Mairena, Melchor de Marchena, Camarón y Paco de Lucía. Estaba claro que Melchor sería el que acompañara a Mairena, pero cuando llegó el día resulta que el guitarrista de Marchena no apareció por allí. No recuerdo qué guitarrista lo sustituyó pero resulta que cuando salió a cantar Antonio Mairena lo hizo acompañado por Paco de Lucía. Fui testigo presencial y guardo como recuerdo de aquella noche la firma de Mairena en uno de sus discos y las de Camarón y Paco en el segundo L. P. que acababan de publicar. Las pedí en Casa Palop, sede de la Peña El Lucero, organizadora del evento, a donde acudí como invitado junto a los artistas y peñistas una vez finalizado el acto público. Esa noche montillana sí fue la primera vez que Mairena y Lucía actuaron juntos.
Pero, dirán ustedes, ¿qué pasó con Melchor? Pues resulta que para ese mismo 21 de agosto en el gaditano pueblo de Bornos habían programado su Primera Berza Flamenca poniendo a Manolo Caracol como cabecera de cartel. Poco usual en los festivales, don Manuel se trajo a su guitarrista preferido, o sea a Melchor de Marchena, trabajador además de plantilla en el tablao Los Canasteros, propiedad de Caracol. Contratado antes por Montilla que por Bornos, Melchor no tuvo opción sino la de acompañar a su patrón. Desairado Mairena (por cierto no era la primera vez como pueden ver en este enlace), ¿no será esa la razón por la cual el mairenismo olvidó la noche montillana para exaltar la de La Unión ocurrida tres años después?


