No hace mucho, en este mismo cuaderno, les invitaba a escuchar unos Fandangos de Coín. Los cantaba La Jimena, mujer nacida en dicho pueblo malagueño y la grabación era de 1964. De la misma fecha eran estos otros que hoy les traigo:
Distintas letras, pero igual melodía, a mí me gustaban y me siguen gustando ambas series de fandangos. En mi opinión se trata de una variante más de los verdiales flamencos, pero, bueno, ¿qué opinan otros? Me voy a las redes y en una página titulada Malagapedia encuentro que los definen así:
Estilo de cante a caballo entre el verdial heterodoxo y fandango abandolao.
¡Caray, cómo afina el personal a la hora de definir! Bueno, con algún error menor en la redacción: si al "verdial heterodoxo" le anteponen el artículo "el", también debieran haberlo hecho con el "fandango abandolao". Mejor dejar de lado estas cuestiones porque la verdad es que la gramática y las redes parecen peleadas y condenadas a no entenderse. ¡Qué pena! Otra cosa son los libros. Sus textos, antes de ser publicados, se imprimían en lo que llamaban "garelaradas" para que correctores profesionales localizaran cualquier error corregible. Sí, en un libro que ya citamos en este blog el otro día, está correcto:
Estilo de cante a caballo entre el verdial heterodoxo y el fandango abandolao.
Yo rogaría que alguien me explicara lo que es un verdial heterodoxo a ver si así me entero de algo. Bromas aparte, sí rogaría que escuchasen con atención las tandas de fandangos que nos ofrece La Jimena y comparen estos fandangos de Coín con el llamado por unos fandango de Pérez de Guzmán y por otros fandango del Cojo de Málaga. ¿Fue el de Coín un antecedente de este fandango como sugieren Rafael Chaves y Norman Kliman en su libro sobre los cantes mineros? 

