Visitando mi cuaderno Cantando por Fandangos, ahora convertido en EL MUSEO DEL FANDANGO, podrán elegir entre doscientos cincuenta (250) artistas distintos para escuchar este estilo de cante.

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lunes, 1 de agosto de 2016

1983: Al crítico Álvarez Caballero no le gustaron los cantaores cordobeses

En el año 1983 Córdoba celebró su X Concurso Nacional de Arte Flamenco. Por el reconocido crítico don Agustín Gómez (1) sabemos la composición del Jurado:

Presidente: Francisco Martín López.
Vocales: Miguel Espín, Agustín Gómez Pérez, Francisco Hidalgo Gómez, Pilar López, Deogracias Martínez Escudero, Mario Maya, Antonio Murciano González-Meneses, Antonio Povedano Bermúdez, Amós Rodríguez Rey, Gonzalo Rojo Guerrero y Francisco Vallecillo Pecino.
Secretario: Rafael Román Salamanca.

En lo que se refiere a cante, los premios fueron los siguientes:

Diploma especial Silverio: Desierto.
Premio Manuel Torre: Diego Camacho “El Boquerón”.
Premio Mercedes la Serneta: Manuel Moreno Maya “El Pele”.
Premio Manuel Reyes El Canario: Manuel Espejo “El Churumbaque”.
Premio Pastora Pavón Niña de los Peines: Manuel Moreno Maya “El Pele”.
Premio Enrique El Mellizo: Tina Pavón.
Premio Don Antonio Chacón: Ricardo Losada “El Yunque”.


No quedó mal nuestra ciudad cordobesa, pues, de los seis premios otorgados, tres se quedaron aquí: uno para El Churumbaque (Cantes de Levante) y dos para El Pele (Soleares y Bulerías), premios que fueron cuestionados por algún que otro crítico. Por ejemplo, Ángel Álvarez Caballero, el día 25 de mayo de 1983, en el diario El País, nos daba la reseña que hemos colocado a nuestra izquierda. Dice de El Pele:
Para mí es inexplicable, por ejemplo, que el gran triunfador -con dos premios, por soleares y por bulerías- fuera Juan Moreno,el Pele, un gitano cordobés que realmente no pasa de mediocre.
También el bueno de Manuel Espejo se llevó su repaso:
Otro cantaor cordobés, creo que no profesional, se llevó el premio de los cantes de Levante con una cartagenera antigua que hizo con cierta grandeza, aunque quizá no exactamente como es ese difícil cante; este cantaor se llama José Espejo Jiménez, el Churumbaque.


¡Vaya con don Ángel,  así que El Pele no pasa de mediocre y de El Churumbaque parece dudar al calificarlo como cantaor y también duda de su exacta ejecución en la cartagenera antigua! Lo que yo dudo es de los conocimientos flamencos, al menos en aquellos años, del vallisoletano Álvarez Caballero. El Pele llevaba ya casi quince años cosechando premios y reconocimientos. Con el tiempo su fama ha ido creciendo y hoy por hoy es uno de los puntales del flamenco. En cuanto a Manuel Espejo, nunca fue profesional pero sí reconocido por la afición local sobre todo en su faceta de grandísimo saetero. ¿Será que don Ángel estaba dolido porque un cantaor de su gusto se quedó en la cuneta de los premios? Así parecen indicarlo las últimas líneas de su crónica:
Hay que señalar la incongruencia de que el mejor cantaor que pasó por el concurso, José Mercé, quedara sin premio.

Aunque grabadas unos años después (en 1989), les dejo unas soleares y unas bulerías de El Pele, las primeras acompañadas por Merengue de Córdoba y las segundas por Vicente Amigo.





También de 1989, les pongo unas cartageneras de El Churumbaque con la guitarra de Merengue:



(1) Agustín Gómez, Los Concursos de Córdoba (1956-2006), Ayuntamiento de Córdoba, Córdoba 2006.

sábado, 26 de septiembre de 2015

El péndulo del gusto

Envío a Estela Zatania.



Alguien apunta, en esa universal "tabernilla de la esquina" llamada Facebook, que por los años setenta el fandango fue ninguneado, al igual que pasó con los cantaores que lo practicaban. La buena amiga Estela Zatania le contesta de esta manera:


Había habido excesos, hacía falta un equilibrio. El péndulo del gusto siempre se está rectificando. Cuando entrevisté al guitarrista Manolo Morilla (Morón de la Frontera, 1924-2013), me contó que en los años 50, el aficionado medio de Morón no sabía lo que era la caña, la debla, las cantiñas... Sólo conocían fandangos, sevillanas y alguna rumba. Soleá y siguiriya, sólo las cantaban los ancianos. Otros veteranos cuentan lo mismo. El fandango tuvo su bum, que duró décadas, ahora existe como pieza fundamental del repertorio, sin desplazar al resto de los cantes.


Y lleva razón. En efecto,el trienio 1954-1955-1956 (Antología del Cante, Flamencología de G. Climent, Concurso de Córdoba) supuso un auténtico punto de inflexión en el devenir flamenco y se empezó a valorar cantes entonces algo marginados (digo algo porque es falso, por ejemplo, que soleares o seguidillas estuviesen en vías de extinción. Vallejo, Pinto, Varea, Valderrama, Marchena y otros nunca dejaron de cantar esos estilos, incluso en los espectáculos de las troupes que recorrían toda España). A la vez se subestimaron cantes, principalmente el fandango. El péndulo se fue de un extremo de su recorrido al otro. Se imponen los llamados "Cantes Básicos" predicados por la pareja Ricardo Molina-Antonio Mairena en su archiconocido libro Mundo y Formas del Cante Flamenco.

No sólo los nuevos valores que se hacían profesionales, sino también los cantaores que iban de "meritorios" de concurso en concurso se abrazan a las soleares y a las seguirillas. Prueba palpable de lo que digo ocurrió en el concurso celebrado en 1970 en Montalbán de Córdoba según les conté a ustedes el 1 de octubre de 2013. Concurso en el que intervinieron El Pele (Primer premio) junto a Cascabel de Mairena, El Ciego de Almodóvar, El Chaparro, Pedro Lavado, Antonio de Álora, Enrique Fernández y José Ortega. También cantó Paco El Clavero, ganador del Concurso del año anterior y Domingo Jiménez, cantaor local que fue premiado como tal. Total, 10 cantaores (todos acompañados a la guitarra por Rafael Muñoz "El Tomate") cada uno de los cuales hizo dos cantes. Miren el recuento de esos 20 cantes:
Seguirillas (6), Soleares (6) Malagueñas (2),
Bulerías (1), Tientos y Tangos (1), Alegrías (1),
Jabera y rondeña (1), Fandango Verdial (1), Fandangos (1)
Fíjate, amiga Estela, que no estábamos en la Baja Andalucía sino en plena Campiña de Córdoba y que los cantaores tampoco venían de allá abajo. Antes de seguir, aunque la grabación tenga los inconvenientes de lo casero, vamos a oír a uno de los cantes que hizo El Pele en aquella noche montalbeña:


¿Y qué decir de aquellos mastodónticos Festivales Flamencos que proliferaron desde los primeros sesenta en adelante. Tuve ocasión de asistir a bastantes, recorriendo prácticamente las ocho provincias andaluzas. Noches interminables donde los cantaores no sólo repetían estilos hechos por otros compañeros sino que a veces elegían las mismas variantes y hasta las mismas letras. Un botón de muestra: vámonos a la bella ciudad de Ronda, 7 cantaores (El Sordera, Terremoto, Juan El Lebrijano, Carmen Linares, Pansequito, Diego Clavel y Curro Lucena) y 15 cantes repartidos así.
Soleares (5), Seguirillas (4), Tangos (2), Bulerías (2),
Bulería por Soleá (1), Malagueñas (1)
De ese festival vamos a oír a Terremoto, acompañado por Juan Morao, cantando por seguirillas.


¿Y en la actualidad? Creo que gozamos de un abanico más amplio de cantes, se hacen los llamados básicos, pero también los cantes mineros, las granadinas, las malagueñas y por supuesto los fandangos. Incluso se oyen vidalitas, milongas, colombianas y guajiras. Ningún estilo tiene complejo de inferioridad y los artistas tienen claro que lo importante no es qué estilo se hace sino hacerlo bien. Otro día seguimos...

viernes, 10 de enero de 2014

La soleá de El Pele

- Ésta es la soleá de Fulano.
- Pues pá mí que es igualita a la de Mengano.
- Bueno, pero fíjate que el segundo tercio Fulano lo alarga y lo sube mucho más que Mengano.

Y así, en muchos casos, se han ido poniendo etiquetas a los cantes, etiquetas que se han propagado de boca en boca hasta convertirse en doctrina oficial tanto entre los profesionales como entre los aficionados. ¡Habría tanto que revisar a este respecto! Tal vez no merezca la pena si el etiquetaje sólo lo usamos pá entendernos entre nosotros. Otra cosa es cuando algún que otro guardián de la pureza de la cosa lo usa como arma arrojadiza para descalificar a alguien:
- Así no es la soleá de Mengano, La ha rematado de otra forma.
Ahora, para el purero de turno, no se trata de una variante nueva sino de un error inadmisible. En fin, ustedes me entienden y yo no me enrollo más, Vayamos a lo que voy.

¿No han deparado ustedes en la personalísima forma en que Manuel Moreno Maya, El Pele, desarrolla últimamente los estilos más o menos ligados a lo que llamamos soleás apolás? Su memorable intervención el día 3 de septiembre de 2012 en la Bienal de Flamenco de Sevilla que le valió un Giraldillo de Honor. Su inolvidable cante en el Alcázar de Córdoba cuando el día 8 de octubre de 2013 recibió el Compás del Cante. O, más cercano en el tiempo, lo que cantó El Pele en Carmona (Sevilla) el pasado 14 de diciembre. Acompañado a la guitarra por Patrocinio Hijo, vamos a pararnos un momentito para oírlo


¿No es es esto más que suficiente para que empecemos a hablar de la soleá del Pele? Para que así pase a la posteridad. El tiempo tiene la palabra... 

jueves, 10 de octubre de 2013

Noche mágica para El Pele

La del 8 de octubre fue una noche mágica. En los jardines del cordobés Alcázar de los Reyes Cristianos estábamos unas 300 personas para arropar a nuestro Manuel Moreno Maya El Pele en el acto de entrega del trofeo Compás del Cante, edición de 2013. Y digo que éramos unas 300 personas porque la entrada era por rigurosa invitación. Si la entrada hubiese sido libre, allí no habría sitio suficiente. Es mucho lo que los cordobeses, y en nombre de ellos hasta tuve que soltar unas parrafaditas dentro del acto, es mucho, digo, lo que los cordobeses queremos a nuestro flamenquísimo señor don Manuel Moreno Maya.

Véanlo, pletórico y feliz, con su Compás y con su sombrero, en esta instantánea de Miguel Valverde. 


Pero no, hoy no estoy para contar historias. Les dejo con el protagonista de la noche. Disfruten ustedes de este par de vídeos. 


martes, 1 de octubre de 2013

1970: El Pele en Montalbán de Córdoba

Aunque entonces yo vivía en Madrid, la festividad de San Isidro, año 1970, la pasé en mi campiña cordobesa, muy seguidora, por cierto, del perezoso santo madrileño. Había Concurso de Cante en el vecino pueblo de Montalbán y para allá me fui. Tomé nota de los ganadores y, de vuelta a Madrid, con mi vieja máquina Olivetti lo dejé mecanografiado. Dice así:

En MONTALBAN DE CORDOBA el día 16 de mayo de 1970, se celebró la fase final del II CONCURSO REGIONAL DE CANTE JONDO.
Estaban los de siempre: Manolo Segovia, Pedro Lavado, Cascabel de Mairena, Chaparro, etc. Algunos nuevos, y, entre ellos, una sorpresa: El Pele, gitanillo de Córdoba, con un cante de quejido bonito, que nos recordaba un poco a Camarón de la Isla.
La tónica fue bastante aceptable: se oyeron buenas soleares, buenas siguiriyas y algún buen cante de levante; hubo "pavonistas" y hubo "fosforiteros". 
Guitarrista oficial fue Rafael Muñoz "El Tomate" y presentador del Concurso, el crítico Agustín Gómez. 


Además de los premiados, que fueron los nueve finalistas, actuó Paco Fernández "El Clavero", ganador del I CONCURSO REGIONAL DE CANTE JONDO.
Los premios se asignaron asÍ.
1º.- Juan Moreno "El Pele" (10000 pts)
 2º.. Juan Guerra "Cascabel de Mairena" (7000 pts)
  3º.. Manuel Segovia "Ciego de Almadóvar" (5000 pts)
   4º.- Rafael Montilla "El Chaparro" (3000 pts)
   5º.- Pedro Lavado de Puente Genil (2500 pts)
  6º.- Antonio Alvarez "Niño de Alora" (2000 pts)
 7º.- Enrique Fernández de Ecija
8º.- José Ortega de Ecija
Premio de Concursantes Locales: Domingo Jiménez Jiménez

Fue mi primer conocimiento del Pele. Con una anécdota: Agustín Gómez cuenta en no recuerdo cuál de sus libros que El Pele se llamó Juan hasta que al ir a hacer la mili descubrió que su nombre era Manuel. Así debió de ser, así lo recogí yo aquella noche: Juan que no Manuel. Sea lo que fuere, la verdad es que asistíamos al nacimiento ante el público de una figura del cante. A mí me pareció camaronero aquel día, luego se dijo de él que era caracolista. A día de hoy la cosa ha quedado más que clara: nuestro Manuel Moreno suena al Pele y nada más que al Pele. A ese Pele que cantó así el día 3 de septiembre de 2012 en la Bienal de Sevilla:

jueves, 5 de septiembre de 2013

El Pele, Compás del Cante, 2013

Día cuatro de septiembre de 2013. Gracias a que mi buen amigo Emilio Jiménez Díaz ha tirado de mí, he salido de mi concha de caracol y me he desplazado hasta Sevilla. ¿Para qué? Pues para formar parte del jurado del prestigiado galardón El Compás del Cante que año tras año, desde 1984 hasta hoy, patrocina la "Fundación Cruzcampo". ¡Menuda responsabilidad para mí que no paso de ser un aficionado de base! Galardón concedido, miren a ustedes, a gentes como
Manuel Mairena, Fosforito, Chano Lobato, Paco de Lucía, Pilar López, Fernanda de Utrera, Manolo Sanlúcar, Farruco, José Menese, Mario Maya, Juan Carmona, Enrique Morente, Matilde Coral, Juan Peña, Antonio Gades, Carmen Linares, Cristina Hoyos, Manuel Moreno "Morao", Antonio Núñez "Chocolate", Paquera de Jerez, Milagros Mengíbar, Mercedes Rodríguez "Merche Esmeralda", Eva Yerbabuena, José Cortés "Pansequito". José el de la Tomasa, Manolo Franco.
Jurado formado por seis personas elegidos por la Fundación Cruzcampo entre expertos y aficionados. No sé por qué, este año han querido contar conmigo y, además, me ha tocado ser el presidente, no por mérito alguno sino por ser el más viejo de sus miembros. Se decidió, en primer lugar, que entre la terna cante-baile-toque, este año fuese para el cante. Se barajaron varios nombres y, finalmente, por unanimidad, quedó uno solo:
Manuel Moreno Maya, El Pele,


cantaor cordobés nacido en 1954. ¿Qué les voy a contar yo de este flamenco integral? Lo justo es que oigamos su voz. Así cantaba en 1988 unas Soleás por Bulerías:


(En esta edición de 2013 el jurado lo han formado los cantaores Segundo Falcón y José de la Tomasa, los periodistas Fermín Lobatón y Emilio Jiménez Díaz, así como los profesores y aficionados Rogelio Reyes y Andrés Raya)

viernes, 27 de mayo de 2011

Valderrama y El Pele (11 de julio de 2000)

Vivo en Córdoba donde, un año más, para refrescarnos nuestro calentito mes de julio, se celebra el Festival de la Guitarra. Mi amigo José Antonio Fontanillas, que siempre se acuerda de mí, que siempre me mima, me telefonea para preguntarme si quiero que me saque entradas para un espectáculo, anunciado como Desafío, en el que actuarán El Pele y Juanito Valderrama. Confieso que me sacudió el alma la simple propuesta del acto. ¿Nuestro Manuel Moreno Maya junto a Valderrama?

- Por supuesto que sí, Jose, saca entradas que allí estaremos mi mujer y yo.

Fue la noche del 11 de Julio de 2000. Yo iba con una curiosidad enorme. Nervioso al pensar qué podría dar de sí esta conjunción de un cantaor, gitano hasta la médula, como nuestro entrañable Pele con un maestro de la vieja escuela paya, al que, además, desde muchos círculos de afición se le ha negado (y se le niega aún en algunos) la fe de bautismo flamenco.

En la antesala del Gran Teatro, lugar para la celebración, encontré aficionados de los de siempre (Antonio Pino, Rafael Romero, Juan Ramón Martínez, el cantaor Rafael Ordoñez, Pepe Arrebola, Juan Pérez Cubillo, Juan Díez, Rafael Guerra y otros muchos). Su presencia me tranquilizó: no era yo el único que acudía a la cita...


Primera parte a cargo de El Pele y tres guitarras con nombres propios: Pepe Habichuela, Paco Cepero y Manuel Silveria, además de la contribución de una tribu (el apelativo se lo puso el propio Pele) de gitanitos con sus imprescindibles palmas e instrumentos de percusión. Impresionante la actuación del cordobés en todos los estilos que cantó: soleares, siguiriyas, malagueñas, tangos, alegrías, fandangos y, como no podía ser menos, bulerías.

Era el descanso y todos nos preguntábamos

- ¿Qué hará ahora Valderrama? El listón está muy alto.


Don Juan Valderrama aparece en el escenario tal cual una figura del pasado: chaqueta de cuello-smoking y su imprescindible sombrero de ala ancha. Me recordaba la vieja canción de la peruana Chabuca Granda "Fina estampa" cuando decía aquello de
Ya sé que no se estila...
Guitarras también de lujo: Calderito, Niño de Pura y Manolo Franco. Con la mayor naturalidad, se inicia por malagueñas (de Chacón, de Personita y de la Peñaranda) y sigue con un par de tarantas de Linares. A continuación, soleares con el polo, mostrándonos esas magníficas soleares apolás que algunos parecían desconocer hasta que Mairena las grabó con el nombre de El Charamusco, pero que Valderrama ya las interpretaba en los años cuarenta. Cantó por farrucas y cantó una larga serie de fandangos. Siguiriyas, entre ellas las de Manuel Torre, martinetes y más martinetes. Entre dos de sus actuaciones, una señora de la primera fila le dice

- Juan, cántanos "El Emigrante"

a lo que el de Torre del Campo contestó

- Señora esta noche he venido aquí para cantar flamenco

Y eso es lo que hizo de una manera magistral. Si el público se entregó del todo al Pele (que por cierto siguió la actuación de don Juan muy atentamente y desde cerca, escondido entre los bastidores), volvió a hacerlo con el veterano cantaor.

Noche para la historia. Encuentro de dos enfoques distintos, pero no antagónicos, de nuestro Cante Flamenco.