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sábado, 30 de marzo de 2019

Ni lunes ni domingo: "El Jueves" de ROCÍO MÁRQUEZ

Anunciado con mucha antelación, precedido de varias entrevistas a la autora, el pasado día 1 de marzo apareció en el mercado un disco de la cantaora onubense Rocío Márquez titulado
Visto en El Jueves.
Sabido es que en Sevilla existe un trasunto del famoso Rastro madrileño. Es el mercadillo que se monta en la calle Feria conocido por el nombre del día de la semana en que se celebra: El Jueves. Aunque en otras épocas allí se vendía de todo, este mercadillo se ha especializado en antigüedades y objetos de segunda mano.

Al parecer, Rocío era visitante asidua de este rastrillo y de esos vagabundeos de puestecillo en puestecillo surgió el último disco de la cantaora (...) en el que reinterpreta a un amplio abanico de artistas –de Bambino a su idolatrado Pepe Marchena, de Rocío Jurado a Paco Ibáñez, de la Piquer al Cabrero, de Menese a Vallejo– difuminando muy premeditadamente la brecha entre lo flamenco y lo no-flamenco, entre lo pretendidamente nuevo y lo supuestamente viejo, según nos contaba Francisco Camero en Diario de Sevilla el día mismo del lanzamiento del disco. Durante todo el mes de marzo no ha dejado de hablarse de esta entrega discográfica, quinta en la cuenta particular de la Márquez. Han hablado los críticos habituales del Flamenco y hemos hablado la afición de a pie. El recibimiento ha sido muy desigual y, como prueba de ello nos vamos a detener en dos opiniones, muy dispares entre sí, salidas de las plumas de los dos posiblemente más conocidos críticos que operan en Sevilla.

MBC (Manuel Bohórquez Casado), nos sale con un artículo incendiario donde Rocío no merece, en su opinión, el título de cantaora sino el de cantante aflamencada.

(El Correo de Andalucía, 8 de marzo de 2019)


Rocío Márquez, la cantante de Huelva -aflamencada, eso sí-,le parece que destacar la sensualidad de la mujer en el cante y la fuerza del hombre, es machismo. Esta mujer ve machistas por todas partes. Y talibanes también. Tiene una voz dulce, melódica, poco flamenca y, sobre todo, sin enjundia, pero es la artista más entrevistada de España. Y en cada entrevista, no sé si de manera pactada o no, habla del machismo flamenco, como si no pudiera hablar de otras cosas.

Es inteligente, sin duda, porque tiene que vender lo único que puede vender: solo dulces melodías aflamencadas y tiernas como el cabello de ángel. Pero en esas entrevistas la siguen llamando cantaora. No, cantaoras son María Terremoto o Antonia Contreras. Ella es una cantante que en su día cantó flamenco, hasta que vio que no avanzaba por el camino de la jondura y decidió dar el volantazo. Ahora canta sin enjundia ninguna y encima se atreve a dar lecciones de machismo flamenco. Eso sin investigar lo más mínimo, aunque se haya ido al Jueves para hacer su nuevo disco.

Curiosamente, todo ha sido salir su nueva obra y llegar la policía local de Sevilla para desmantelar el célebre mercadillo. Será pura casualidad, pero así ha sido. ¿Qué problema tiene la cantante de Huelva? Solo uno: que quiere ocupar un terreno que según ella no ha estado nunca abierto a las cantaoras. Las intérpretes del siglo XIX ya innovaban y se salían del carril. Me refiero las Parralas, tanto a Dolores como a su hermana María. A María Borrico o la Borrica, que sacó sus seguiriyas nuevas y logró que le doliera la cabeza al mismísimo Silverio. A la Juanaca de Málaga, que creó unas cantiñas y revolucionó lo cafés de Sevilla hace casi siglo y medio. O a la Niña de los Peines, quien llegó, cantó y cambió el cante jondo.

¿Qué va a dejar Rocío Márquez? ¿Versiones edulcoradas de cantes de otras u otros artistas? “Somos menos sumisas”, le ha dicho la bailaora La Piñona a Alejandro Luque. ¿Menos que la Niña de los Peines, que se ponía en jarra delante de Pepe Pinto y el maestro no sabía dónde meterse? ¿O que La Cuenca? ¿O que Conchita la Peñaranda? ¿O que Salud Rodríguez, conocida como La Hija del Ciego, que se vestía de hombre para bailar y le sudaba el moño?

Si no hay más mujeres que toquen la guitarra flamenca o que estén acompañando a los cantaores, no es culpa de los hombres. Tampoco lo es que no haya más investigadoras de las que hay, solo un puñado. ¿Qué impedía a una mujer que quisiera escribir de flamenco hace un siglo? Carmen de Burgos o Josefina Carabias entrevistaron a la Niña de los Peines sin ningún problema y nunca las tiraron a ningún río. Las mujeres se han puesto a escribir de flamenco en cuanto han querido y les ha dado la gana, y ahora publican libros, ejercen la crítica, hacen doctorados y buscan noticias en los periódicos del XIX.

Investigar, lo que se dice investigar, lo hacen pocas, aunque cada día másPues Rocío Márquez sigue viendo machistas en el flamenco. Ella y muchas más artistas. Y les va bien porque el asunto interesa a los medios y a las instituciones públicas, que tienen dinero para eso. Para otras cosas no, pero para apoyar el feminijondismo, sí. Menudo negocio se han montado algunas y algunos.

Jamás ha habido una barrera que separara a las cantaoras de los cantaores o a las bailaoras de los bailaores. Pues esa barrera se hace cada día más presente. Hasta están poniendo problemas con las letras que se cantan, unas coplas que reflejan la realidad social de una época determinada. No se extrañen que un día de estos eliminen por decreto medio repertorio de Antonio el Chocolate, un cantaor gitano, de Jerez criado en Sevilla, que cantaba algunas letras, digamos con cierto velo machista, pero que luego hablaba de Pastora Pavón o La Moreno y lloraba por la cara abajo.

También se está denunciando que cada vez hay menos mujeres gitanas en los escenarios flamencos. También es culpa de los hombres, de ser verdad. Algo influirá el hecho de que la mujer gitana se haya alejado un poco de imposiciones familiares y que muchas no quieran cantar o bailar, sino estudiar o trabajar en Mercadona. Y que mujeres no gitanas no tengan ya complejos a la hora de subirse a un escenario, porque al fin han entendido que esto no es cosa de gitanos.

Como era de esperar, la señora Márquez no tardó en reaccionar y aquel mismo día (curiosamente el Día Mundial de la Mujer Trabajadora, día de tantas manifestaciones feministas) enlazó el artículo de Bohóquez en su muro de Facebook antecedido de un texto-respuesta. En tal escrito, Rocío, entre otras cosas, hacía valer sus estudios universitarios, lo cual fue muy comentado en los consiguientes debates entre aficionados con cuenta en dicha red. La propia cantaora debió de corregir su escrito porque, en la versión que ahora podemos leer, ha desparecido la alusión a lo universitario. La transcribimos a continuación:


(Facebook, 9 de marzo de 2019, Muro de Rocío Márquez)

Al leer artículos como este me reafirmo en la necesidad de lucha. Con tanta falta de conciencia se hace evidente que queda más por andar de lo que parecía. Hoy en la manifestación masiva de Sevilla gritábamos que el miedo se acabó y con esa fuerza escribo. Que no te guste cómo canto me parece lo lógico, teniendo en cuenta nuestros distintos gustos estéticos. Que no recapacites sobre tu visión paternalista y jerárquica, propia de un machista de manual, me preocupa no a nivel personal, que tengo bastante asumido el comportamiento de hombres como tú, sino a nivel sistémico. Un hombre blanco y heterosexual da lecciones de lo que es correcto y lo que no y si me atrevo a desobedecer, tengo que asumir que da igual el disco o el espectáculo que haga, cómo cante o qué transmita, porque tu crítica no va a variar un ápice. La traes escrita de casa. Vas al cuello. Porque a ti no sólo te molesta que te desobedezca, también que tenga estudios (porque con esto entiendes que tengo criterio y capacidad para contestarte cuando sea necesario) , que tenga posibilidad de llegar a los medios de comunicación (significando esto que no dependo de ti y que no tengo que seguirte la corriente), que afortunadamente no pare de cantar aunque pongas todo tu empeño en escribir mal de mí dejando en evidencia que tu opinión importa a efectos prácticos "lo que cayó del Conquero" como decimos en mi tierra... Te molesta que te ignore cuando me dices sobre qué tengo que hablar en una entrevista o cómo tengo que cantar para que lo llegues a incluir dentro del canon flamenco del que te crees dueño. Que me critiques por mi posicionamiento feminista en las entrevistas... me saca una sonrisa. Manuél, tú solo te delatas. Ojalá no existieran personas como tú para que no fuera necesario este discurso hoy por hoy. Pero mientras tú no pares la pluma, aquí estaré yo y muchas otras compañeras para pararte los pies. Ea, qué a gusto me he quedao.

Pudo quedar la cosa ahí, pero no. El señor Bohórquez reproduce en su muro el texto de la cantaora y lo apostilla con nuevas líneas.

(Facebook, 9 de marzo de 2019, Muro de Manuel Bohórquez)

Una manera de coartar la opinión o la libertad de expresión de los críticos es hacerte la víctima y dar a entender que te critico porque soy "un machista de manual", no porque cantes para tirarte a los cochinos, que es como cantas ahora. El cante jondo, digo. Que si me da coraje que hayas ido a la Universidad, que si no deberían existir personas como yo, que soy un hombre blanco y heterosexual... No, Rocío, ese cuento tuyo ya no vale, no cuela. No te critico porque seas mujer, sino porque no me van ni tu cante ni las tonterías que dices en cada entrevista. La Niña de los Peines era mujer y le hice un libro que fue premiado como Mejor Libro del Año en 2001. Te critico porque tratas de ocultar tu mediocridad como cantaora metiendo cizaña con lo del machismo y el feminismo en el flamenco. Has cogido esa bandera porque no puedes coger otra. Te critico porque soy un hombre libre que se dedica a la crítica como profesional. Y porque artistas como tú, que vas de lo que no eres, son nocivas para este arte. Te critico porque eres falsa y yo no lo soy. Te elogiaba cuando creía que cantabas bien y que tenías futuro, y te critico ahora porque te has ido a un mundo donde no destacas si no es hablando del machismo y el feminismo. Puedes estar tranquila, porque es lo último que voy a escribir sobre ti. Eres mujer y eso me puede traer problemas. Pero sobre todo, porque me gusta escribir de los cantaores y las cantaoras que me conmueven y me enseñan, y tú no haces ni una cosa ni la otra. 

MMM (Manuel Martín Martín), por el contrario, nos ofrece un texto breve y muy laudatorio para la onubense.

(Facebook, 20 de marzo de 2019, Muro de Manuel Martín Martín)

ROCÍO MÁRQUEZ NOS CITA EN EL JUEVES
Rocío Márquez se ha dado algunas que otras vueltas por el antiguo mercadillo del Jueves, donde raro será no encontrar un solo sevillano que haya comprado algún objeto de segunda mano, una pieza para salvar una urgencia o una antigüedad de almoneda para el espacio donde habitará el recuerdo. Pero este zoco de la calle Feria siempre fue visita obligada para los coleccionistas de discos y los aficionados a lo jondo, al menos desde finales de los sesenta del pasado siglo, al que acudíamos para comprar discos de pizarra o de vinilo a fin de cualificar el conocimiento y dar claridad y sensibilidad al estímulo sonoro.
Y en este mercadillo nos emplaza Rocío Márquez para enseñarnos lo ‘Visto en el Jueves’, quince composiciones atemporales a las que ha desmenuzado, analizado e interiorizado hasta ajustarlas en un álbum muy bien planificado desde la fenomenal partitura guitarrística de Juan Antonio Suárez, ‘Canito’, con poderosos ingredientes cuya mezcla aseguran un deleite apto para todos los paladares y con el dulce ritmo de una voz que lo mismo crece en intensidad que en arrobamiento romántico, como si describiera la visita a través de un paisaje siempre variado y novedoso.
En ‘Visto en el Jueves’ reside, además, una cadencia de sonoridades que se nos antoja como un abanico de misterios, tantos como la diversidad de estilos y géneros que hoy demanda la personalidad del oyente. Y es que la música, en esencia, es eso, el alma de cada persona.

La Márquez enlaza el texto de Martín y le dice

-Gracias por tu palabras, Manuel

a lo cual el ecijano contesta:
 

-A ti por poner tu voz no a expresiones efímeras sino a iniciativas de creatividad real. 

Curioso, ¿verdad? Un crítico parece el orto mientras el otro es el ocaso, uno es la luz y el otro la sombra, uno juega a todo y el segundo lo hace a nada, el primero está en el Lunes de la semana cuando el otro ya está en el Domingo, habiendo olvidado ambos que en el centro -donde la gente del vulgo solemos situar la virtud- estaba el Jueves.

miércoles, 27 de marzo de 2019

De la modernidad postiza: una malagueña de ROCÍO MÁRQUEZ

Ando algo nerviosillo porque esta tarde voy como entrevistado al cilclo Maestrías que se está celebrando  en el Centro Flamenco Fosforito de esta Córdoba de mis entrañas. Buscando actividad, me entretengo en escudriñar tanto por las nubes como por los subterráneos virtuales y me encuentro con un programa de nombre Aquí hay duende que mantiene la periodista Eva Carrasco en el CMM que debe de ser un canal de radio de la vecina Castilla La Mancha. Suele ir como invitada a ese programa la periodista sevillana Sara Arguijo, habitual en los mentideros tanto hablados como escritos del Flamenco. ¿Cómo no?, Sara habla del disco del mes, o sea, de Visto en El Jueves de Rocío Márquez. Alabanzas, más alabanzas para esta cantaora que, según Sara, guarda similitudes con Pepe Marchena (¿?) y de pronto nos presenta una joyita, un cante que dice que la de Huelva encontró en una cassette comprada en el mercadillo sevillano, un cante que hacía Antonio Mairena y que Juan Manuel Suárez Canito (el guitarrista) ha arreglado para hacerlo muy actual. Me voy a mi fonoteca, busco ese cante y aquí lo tienen ustedes:



¡Vaya, pues sí!, esa malagueña está incluida en una cassette de título Reyes del Cante que grabó en 1973 don Antonio Mairena junto a Melchor de Marchena. Lo raro es que una estudiosa como la señora Márquez haya tardado tanto en toparse con ella pues la discografía de Mairena debiera de ser de obligado conocimiento y estudio para todo el que pretenda ser algo en el Flamenco. ¿Qué les parece a ustedes si escuchamos al maestro?



¿Y ahora qué? Ni joyas, ni actualizaciones. Lo de Rocío Márquez es para mí simple modernidad postiza. ¡Ea que a gusto me he quedado diciéndolo! Hasta otra que yo voy a pensar en el acto que me espera esta tarde. 

domingo, 28 de febrero de 2016

Que dicen que hoy es el DÍA DE ANDALUCÍA

La verdad es que nunca fui muy de celebrar eso del Día de Andalucía en la fecha del 28 de febrero. Para mí esa celebración siempre iría unida a un 4 de diciembre, porque 4 de diciembre de 1977 fue el día en que los andaluces salimos a las calles reivindicando a nuestra tierra. Pero bueno, nosotros, yo mismo, no mandamos en estas cosas, porque los llamados "políticos" ya lo hacen, dicen ellos, en nuestro nombre. Pues ná, doña Susana Díaz, que usted lo celebre con toda su corte, incluida hasta la "podemita" Teresa Rodríguez que le gana a usted en simpatía y gracia, "morena" como nuestra madre sierra que no "rubia de bote" que es lo que usted anda luciendo.

Sin contradecirme con lo antes dicho, he de confesar que yo, contrario a los símbolos, hay veces que me emociono contemplando la "blanca y verde". Lo mismo que lo he hecho en alguna ocasión al escuchar el himno que nos legó el notario don Blas Infante, el que fuera fusilado cerca de Sevilla por los militares golpistass que provocaron el desastre bélico del 36-39.
¡Andaluces, levantaos!
Vamos a recordarlo en la versión de nuestra dama doña Rocío Jurado:
Lo interpretó en la versión cinematográfica, dirigida por Josefina Molina, de la obra La Lola se va a Los Puertos de los hermanos Manuel y Antonio Machado Ruiz.

Pero, oiga usted, ¿el interés de este blog no iba va dirigido al Flamenco?. Vale!, pues oigamos nuestro himno en la voz del maestro don Antonio Fernández Díaz (Fosforito). Le acompaña el guitarrista José Antonio Rodríguez y usa como molde musical nuestros Fandangos de Lucena:


Estaba cerrando este artículo cuando doy con un audio que me ha tocao las fibras sensibles del alma. La niña Rocío Márquez, a la que aún le faltaban ocho años para nacer cuando celebramos aquel 4 de diciembre que citaba al principio, la niña, digo, nos lo recuerda en este cante en el que le acompaña con aires guajros el guitarrista Miguel Ángel Cortés:


(Es justo aclarar que Rocío se ha basado en el pasodoble Era un cuatro de diciembre que compuso Antonio Martínez Ares en 1998 para la comparsa gaditana Los Piratas).

viernes, 2 de enero de 2015

2015: El Flamenco tiene asegurado su futuro

... como a nuestro parecer,
cualquiera tiempo pasado
 fue mejor...
Sin duda, estos versos, que el viejo Jorge Manrique incluyó en las Coplas por la muerte de su padre, se convirtieron en cita obligada y manida de cuantos nostálgicos del pasado han existido y existen. Pero he de confesarle a ustedes que mi visión del pasado va por otro lado: es cierto que yo añoro momentos y etapas de mi vida en las que disfruté lo que ya no volveré a hacerlo (¡quién tuviera una maquinita del tiempo que permitiera retroceder y revivir!), lo cual no significa que, fuera de mi experiencia vivencial, aquellos años, para el resto de los humanos, estén por encima de los que quedan por venir. Si hablamos de Flamenco, los nostálgicos dirían que
ya no se canta igual de bien que antes
pero yo pienso que eso es falso, que lo único cierto es que, por razones de simple Física y de simple Biología, puesto que, a fin de cuentas, en este mundo cada uno no somos sino "ave de paso",  es que
yo no volveré a vivir, ni volveré a oír, cosas que conocí y escuché en el pasado.

Ahora caigo en que en mi blog no escribí nada para desearles unas
Felices Pascuas de Navidad.
Lo hago con retraso y ustedes me lo disculpan. Tampoco publiqué ningún tópico para el año entrante. De nuevo con retraso les pido que crean que soy sincero al desearles
un próspero año nuevo,
aunque no esté muy seguro de que mis buenos deseos sirvan para algo. Llevamos demasiados años de esta maldita crisis que no nos abandona por más que cada 31 de diciembre todos nos deseemos a todos lo mejor. Las "castas" de esta aldea global, mundial,  en la que nos ha tocado vivir, parece que tienen otros intereses y que no nos dejan disfrutar ni de las migajas que se caen de sus bien surtidas mesas.

Pero hay algo (y ahora enlazo con las consideraciones sobre el pasado y el futuro que hacía al principio de este artículo) en lo que sí podemos ser optimistas:
el bien cantar flamenco va de menos a más. 
Sí, tenemos artistas, nacidos después de 1980, es decir, que los podríamos calificar de jóvenes, que cantan cada vez mejor, que nos dejan asegurado el futuro del Flamenco. Sin pretender ser exhaustivo, yo les voy a dejar con algunos ejemplos:

1) Raúl Alcántara El Troya. Nacido en Moriles (Córdoba) en 1981. Junto al guitarrista Juani Marín, nos recuerda un cante por fandangos de Antonio El Chocolate. Grabación de 2014.

2) Nacida en el año 1983 en Toledo, ciudad de la que toma su nombre artístico de María Toledo nos dejó este cante por soleares acompañada por la Orquesta Sinfónica de Córdoba. Actuación en directo en Cádiz en el año 2013.

3) En el año 1984 y en la ciudad de Jerez de la Frontera (Cádiz) nació Jesús Méndez. De una actuación en directo en Algeciras, año 2013 y acompañado a la guitarra por Manuel Valencia, hemos tomado este cante de Bulerías por Soleá:




4) En el año 1985 vio la luz en Huelva la cantaora Rocío Márquez. Del disco El Niño, grabado en 2014, traemos un cante de seguidillas-plañideras acompañado a la guitarra por Pepe Habichuela.



5) Bernardo Miranda nace en Fernán Núñez, provincia de Córdoba, en 1988. De un recital dado en la peña El Morato de Almería en 2014 son estas malagueñas rematadas con la rondeña de Morente. La guitarra es de Luis Calderito.

domingo, 6 de julio de 2014

Menese el tarantero

El pasado de 28 junio, en el Teatro Español de Madrid y dentro del programa del Festival "Suma Flamenca" de la Comunidad de Madrid,  se celebró  el acto de título
50 años de cante, José Menese, Rancapino, Fernando de la Morena.

Días antes (15 de junio) el diario "El País" entrevistaba a los tres veteranos cantaores y, desde luego, hubiera sido mejor que hubiesen cerrado la boquita. ¡Rara vez se pueden leer tanta tontería junta! Parece que competían en ver quien soltaba el disparate más grande. Allá ellos.

Leímos un par de crónicas de este triple recital En una de ellas, la periodista catalana Silvia Cruz Lapeña nos decía:
Porque José Menese salió al más puro estilo Menese, es decir, embistiendo, dijo que no repetiría palos por respeto a sus compañeros y empezó por tarantas y rondeñas
En el blog "Crónicas Flamencas" se incide en lo mismo::
El "proscrito en Sevilla", como así se hizo llamar (...),  comenzó dejando claro que él es un cantaor "seguiriyero" y "solearero", pero que por respeto a sus compañeros no iba a repetir esos cantes. Así, se dispuso para comenzar con un cante "desaparecido" por tarantas y levantica.


¿Cante desaparecido? Se ve que el cantaor de La Puebla no es muy aficionado a escuchar cantes de otros, sobre todo de los más jóvenes. Podría ponerle ahora mismo muchas, pero que muchas, grabaciones de tarantas realizadas por cantaores que como mucho tengan 35 años. Baste con esta muestra donde la niña onubense Rocío Márquez, junto al guitarrista Niño de Brenes y con un texto de Juan Ramón Jiménez, borda el cante por tarantas de Linares:


No hemos logrado hacernos con la grabación de lo que esa noche José Menese hiciera por tarantas y levantica, pero hemos recogido en las redes esta grabación, acompañado por Antonio Carrión, el mismo que estuvo con él en Madrid, rotulada en Youtube como "tarantas":



Desde luego no sé si las tarantas tendrán un "soniquete" propio, pero sea el que fuera lo que está claro es que Menese no lo posee. ¡Qué manera de devaluar el cante de "la tortolica" del Cojo de Málaga! ¡Qué lisura tan apartada del cante tarantero, qué pesadez, con tres letras además, cuando la taranta con dos ya va más que cumplida! Por lo demás, no deja de ser paradójico que Menese se las quiera dar de rescatador de la taranta cuando él, como todos los mairenistas, la ignoraron durante años. En la época en que ellos dominaban el panorama de los festivales, estaba casi prohibido hablar de las tarantas de Escacena, de Vallejo, de Marchena, de Guerrita o de Fanegas. 

No tengo más remedio que curarme el mal sabor de boca y escuchar una taranta de las de verdad. El maestro Juan Valderrama, año 1939, acompañado por Ramón Montoya.


(Quiero aclarar que la foto de Menese fue hecha por Rafael Manjavacas y que la he tomado de la aludida crónica de Silvia Cruz) 

viernes, 10 de agosto de 2012

Juan Ramón y el Flamenco


Con el sello "Signatura Ediciones" se publicó en Sevilla en 2009 un libro bajo el título Juan Ramón y el Flamenco del que es autor Francisco Robles. Va acompañado de un CD de igual título con cantes de Rocío Márquez, la guitarra del Niño de Brenes y recitados de Amalia Sánchez.

Lo ví por casualidad en una librería y nada más leer el título lo compré sin saber lo que pudiera encontrarme después. Tal era y es mi interés por el poeta de Moguer y su relación con el flamenco, tema al que he dedicado anteriormente hasta cinco entradas en este blog (como puede verse accediendo a la etiqueta "Juan Ramón Jiménez") y para el que aún tengo material inédito. ¿Y qué me encontré?

Un libro decepcionante donde apenas si se toca la posible obra flamenca de Juan Ramón ni su interés por nuestro arte popular. ¿Qué aporta aquí de original este señor Robles? Lo único interesante del libro (y ocupa más de la mitad del mismo) son los textos juanramonianos que han servido de base para los diez cantes que hace Rocío Márquez en su disco. Claro que eso muchas discográficas lo arreglan con un libretito de las dimensiones del compacto, dejando que éste (el disco) sea el protagonista y el libro sea el complemento. Con la presentación de Signatura han cambiado los papeles y el disco aparece como el postizo del libro.

Por supuesto que no me arrepentí de la compra, simplemente me confundí pensando que compraba un libro cuando en realidad compraba un disco. Porque la niña Rocío Márquez se luce en su buen hacer flamenco, en su frescura, en la limpieza de su voz. ¡Qué maravilla de Taranta de Linares! ¡Qué gozada de Nana por Bulerías!

La pena es que no haya usado las coplas (siguiriyas gitanas, soleares, fandangos, seguidillas) que Juan Ramón compuso a la manera de los flamencos. Recuerden,
Me da pena cuando veo
en la primavera verde
algún arbolillo seco.
¿Se imaginan esta soleá en la voz de Rocío? Pero no, cuando le han seleccionado los textos sólo le han dejado un botón de muestra, por cierto impresionante. Me refiero a las siguiriyas que vamos a oír, donde la primera letra es de Juan Ramón y la segunda del poeta decimonónico Augusto Ferrán. Que ustedes lo disfruten.