Visitando mi cuaderno Cantando por Fandangos, ahora convertido en EL MUSEO DEL FANDANGO, podrán elegir entre doscientos cincuenta (250) artistas distintos para escuchar este estilo de cante.

Mostrando entradas con la etiqueta Los Sabandeños. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Los Sabandeños. Mostrar todas las entradas

martes, 8 de julio de 2014

Tonadas campesinas (VI): El canto del güeyero

Hoy nos salimos de Andalucía y nos vamos a la tierra de los hermanos canarios. También por allí se estilan diversas modalidades de tonadas campesinas. Por ejemplo, dentro de lo que podemos llamar "cantos de arar" o "cantos de besana", nos encontramos con el canto del güeyero, nombrado así por el término "güeyes" con el que los canarios y también los andaluces nos referimos a los bueyes, animales que en este caso eran los que tiraban del arado. Escuchemos una muestra al grupo Los Sabandeños:


Atiendan a las letras:

Arando en el cerrillar
se me cambió la besana,
y acordándome de Juana
yo la volví a enderezar.

Si piensas que en la mañana
te hieren los aires fríos,
no pienses que son los aires,
que son los suspiros míos.

Se me ocurren dos observaciones:
1) La estrofa no es la seguidilla (habitual en casi todos los cantos campesinos) sino que usan cuartetas octosílabas. No olviden este detalle sobre el que volveremos cuando hablemos de otros cantos de besana andaluces.
2) La segunda letra es una variante de otra que los flamencos suelen cantar por tientos:

Si a media noche en tu cama
te despierta un sudor frío,
por Dios no te dé hindama
que son los suspiros míos
que a media noche te llaman.

domingo, 22 de diciembre de 2013

Malagueña de la madre

Confieso que una de mis aficiones consiste en buscar coplas que están en el cancionero flamenco pero también en el de otras regiones españolas. Así mismo. les confieso mi gusto por la versión que los hermanos canarios hacen del fandango. Ellos lo llaman Malagueña Tinerfeña y su estructura musical está muy cercana al fandango manchego, así como al fandango huertano de Murcia y, ¿cómo no?, al verdial malagueño del que tomaron el apelativo de Malagueñas.

Esta mañana estaba oyendo cosas del conjunto Los Sabandeños y, dentro de un largo registro titulado "Malagueñas a la madre", escucho esto:


¡Vaya quintilla más flamenca!
Una pena lenta y mala
se llevó la madre mía.
Hasta la cama temblaba
de oír lo que me decía
y el consejo que me daba.
Yo aseguraría haberla oído más de una vez. Pongo mi memoria en marcha y me aparece en el blog Quejío Flamenco del buen amigo cacereño Pedro Delgado. Era el 21 de febrero de 2012 y Pedro nos hablaba de El Niño de Alcalá, quien cantaba esa copla, acompañado a la guitarra por Niño Ricardo. Con permiso de Pedro volvemos a oírla.


Ahora sí, malagueña de las que los flamencos llaman así. El estilo, muy similar al del Mellizo, se suele adjudicar al cantaor de Fuengirola conocido como El Niño del Huerto y la grabación debió de hacerse en torno a 1929.

Pero mi memoria seguía cosquilleándome. Esa letra la conocía yo mucho antes de llegar a la versión del Niño de Alcalá. En efecto, sin indicación de guitarrists ni del año de grabación, la encuentro en una cassette del maestro Juan Valderrama:


Parece claro que Los Sabandeños la hayan tomado del acerbo andaluz, aunque ¡vaya usted a saber! Pero, ¿qué me dicen de la letrilla que hacen a coro los canarios? 
Se murió mi madre, se murió mi madre y la camisita no hay quien me la lave
¿A que les suena a todos ustedes?