Visitando mi cuaderno Cantando por Fandangos, ahora convertido en EL MUSEO DEL FANDANGO, podrán elegir entre doscientos cincuenta (250) artistas distintos para escuchar este estilo de cante.

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domingo, 6 de octubre de 2019

50 años se cumplen del fallecimiento de PEPE PINTO


Desde que era nene me hice admirador de Pepe Pinto. Lo oía en la radio de mis padres y escuchaba sus cantes en las bocas de los aficionados de mi pueblo. Varias veces lo disfruté en persona cuando llegaba con las troupes tan frecuentes en aquellos años. La última vez, siendo yo mayorcete, la recuerdo con emoción porque esa noche pude hablar con él en la barra del bar durante el descanso. Era aquel espectáculo que, a mediados de los años sesenta, pasearon por toda España Juanito Valderrama, el Pinto y Fosforito. 

Años más tarde, viviendo yo en Madrid, me enteré por la prensa de su fallecimiento. El recorte de la izquierda es del diario ABC de Sevilla, con fecha del 7 de octubre de 1969. Por tanto, murió el día 6 y por eso hoy se cumplen 50 años de su marcha al Cielo de los Flamencos.

De nombre José Torres Garzón, nació en Sevilla el 22 de julio de 1903. Muy joven se inició en el cante flamenco y se dio a conocer en 1917 casi a la vez que sus coetáneos El Carbonerillo y Pepe Marchena. Más adelante se enamora perdidamente de Pastora Pavón, La Niña de los Peines, con algunos añitos más que él, y acaban casándose en 1933. La amó y la reverenció, convirtiéndose en su más mimoso cuidador cuando Pastora perdió facultades, primero físicas, después mentales. El destino quiso adelantar su muerte ya que Pastora falleció en el mismo año pero en el día 26 de noviembre, o sea, 51 días más tarde.

Voz redonda, flamenca, transmisora cálida de sentimientos, estamos ante un cantaor largo aunque, a nuestro modesto entendimiento, destacara en seguiriyas, soleares, malagueñas y fandangos. En este cuadernillo de mis memorias flamencas, Pepe Pinto es uno de los cantaores que más veces ha aparecido y del que he ofrecido más grabaciones(*). No me extiendo, por eso, en este día y me limito a ponerles unas seguiriyas que grabó con Ramón de Algeciras y Manolo Carmona cuando iba en la tourné citada que hizo con Valderrama y Fosforito. Trágica y patética la primera letra
Libradme, Dios mío,
Dios mío, libradme,
como me libre,
así me libre,
de una mala muerte
y de un mal incurable.
Se ve que el Buen Dios estaba distraído y, el 6 de octubre de 1969, Pepe tuvo una muerte mala provocada por el mal sin cura de su Pastora.

domingo, 26 de noviembre de 2017

PASTORA PAVÓN, 48 años hace que se fue

Pastora Pavón Cruz (La Niña de los Peines) nació Sevilla el 10 de febrero de 1890(1). Ha sido la cantaora más reconocida (incluso, para muchos, al compararla con sus colegas masculinos) de la Historia del Flamenco. Grabó entre 1910 y 1950 una gama extensísima de cantes siendo acompañada por los mejores tocaores de cada momento(2). Casada con José Torres Garzón (Pepe Pinto), murió unos cuarenta días después que él. Concretamente lo hizo el día 26 de noviembre de 1969, o sea, hace hoy 48 años.


Fue enterrada al día siguiente y sus restos descansan en el cementerio de San Fernando (Sevilla), junto su marido .


En su honor vamos a oír algunas de sus grabaciones, eligiéndolas entre las menos conocidas por la afición.


01) Seguirillas (Si supiera la lengua), con Ramón Montoya, 1910


02) Soleares (De bayetita negra), con Ramón Montoya, 1912



03) Fandangos (Su carita con la tierra), con Luis Molina, 1913


04) Farruca (La Virgen iba caminando), con Luis Molina, 1914



05) Guajira (En un potrerito entré), con Currito de la Jeroma, 1917


06) Vidalita (Pobre mi madre querida), con Currito de la Jeroma, 1917



07) Media Granadina (Engarzá en oro y marfil), con Manolo de Badajoz, 1929


08) Malagueña (Se me apareció la muerte), con Manolo de Badajoz, 1929



09) Asturianada Asturianada (Cuando salí de Cabrales), con Niño Ricardo, 1932


10) Cantiñas malagueñas (Sombreritos de hule), con Antonio Moreno, 1933



11) Alegrías (Del mundo leguas y leguas), con Antonio Moreno, 1933


12) Rumba cubana (Madúralo), con Niño Ricardo, 1935



Bueno, se me queda muchísimo material por publicar, pero por hoy ya está bien. Como si fuera una santa, hoy es el día de la señá Pastora Pavón. ¡Celébrenlo ustedes!

(1) Mucho se ha escrito sobre esta cantaora, incluyendo más de un libro de carácter biográfico. Yo recomiendo, a quien no lo conozca. el siguiente texto:

domingo, 22 de enero de 2017

¿Es el "fandango floreño" un fandango local?



Durante bastantes años, estuve divirtiéndome cada semana con la lectura de la sección La Cárcel de Papel que mantenía el humorista madrileño Evaristo Acevedo (1915-1997) en la revista La Codorniz (1941-1978). Nuestro hombre se dedicaba a buscar faltas, lo mismo gramaticales que de contenido, erratas y gazapos, en la prensa de aquellos días para someterlos a una crítica sarcástica y acabar, a la manera de los jueces, dictando sentencia a los correspondientes autores y mandándolos eventualmente a la imaginaria "carcel de papel".


Sin duda que las codorniceras lecturas de Acevedo acrecentaron mi tendencia (que arrastraba desde mis años adolescentes) a la lectura crítica. Salvo que el libro fuese de poesía o de novela, en cuyo caso mi mente quedaba libre para buscar solamente el posible deleite, yo solía tener siempre algún lápiz a mano para anotar en los márgenes tanto mis asentimientos como mis discrepancias con el autor en cuestión. Y, por supuesto, para marcar cada vez que me topaba con algún disparate o con algún error de bulto.

De esta mi buena o mala (¡vaya usted a saber!) costumbre, no se libraron por supuesto los libros sobre Flamenco que fui comprando desde el año en que culminé mis estudios de bachillerato(1). Deslumbrado en un principio, enseguida tuve que agarrar mi lápiz-bisturí porque la verdad es que en los libros dedicados al cante (les hablo sobre todo de los publicados entre 1955 y 1980) errores los había casi en la misma proporción que las certezas. Errores que se trasmitían, lo mismo que los genotipos, entre cada libro y el siguiente porque lo de "copiar y pegar" era muy frecuente entre aquellos escritores que, desde González Climent hacia acá, eran conocidos como flamencólogos.

En mi blog hay bastantes artículos dedicados a señalar algunos de los errores que yo mismo iba detectando en mis lecturas. Tantos que podría escribir una suerte de Cárcel de Papel Flamenca. Voy a recordar un solo ejemplo: el artículo en que les hablaba de una inexistente variante de fandangos que un flamencólogo clásico, en su fantasía, incluía entre los de Alosno, Lucena, etcétera y se quedaba tan pancho(2).

¿Y por qué me he acordado yo ahora de esa fantasmagórica variedad de fandangos? Pues miren, es que me topé el otro día con una página web, de la que es responsable uno de los valores más firmes de la flamencología del siglo XXI, donde se dan sendas relaciones de fandangos locales y personales que el autor ha encontrado en la discografía flamenca, relaciones repletas de errores, junto a más de una duplicidad. No quiero pensar y de hecho no lo pienso, que este autor haya escrito estas cosas por ignorancia. Más bien creo que ha sido ligereza por su parte. Se pretende escribir de todo, a veces se hace de prisa, y, claro, pasan estas cosas.

Pasa, por ejemplo, que entre los fandangos locales nombra a un Fandango Floreño. ¿Fandangos Floreños, de dónde serán?  Me pongo a buscar y me encuentro con Casillas de Flores, un lugar de unos 200 habitantes en la provincia de Salamanca. No creo que allí tengan una variedad de fandango y mucho menos de fandango flamenco. Para mi regocijo, lo que sí me encuentro en Casillas de Flores es a un personaje al que he estado siguiendo semanas y semanas en el programa Saber y ganar del eternamente joven Jordi Hurtado en TVE2, me he encontrado al cultísimo ganadero José Pinto, eso sí rodeado de sus vacas pero no cantando fandangos.

Pero, si nuestro autor habla de la discografía flamenca es que en ella habrá algún fandango floreño, sí o sí. Y, como a otros de mis defectos. junto el de la terquedaz, busco, rebusco y vuelvo a rebuscar. ¡Vaya, pero si está hasta en You Tube! No es el televisivo ganadero José Pinto quien canta sino que lo hace el sevillano Pepe Pinto.  
No, no pulsen sobre la imagen. Siguiendo mi costumbre, sólo inserto vídeos cuando no me queda otra opción. Mientras puedo, acudo a mis archivos de audio y, efectivamente, en un disco grabado por Pepe Pinto con el guitarrista Manolo Carmona para la firma Belter en los años sesenta, encontramos esto:

Todo claro. fandango floreño porque el bueno del Pinto dedica a las flores (amapolas, rosas y claveles) dos de sus letras.

Decía más arriba que Evaristo Acevedo, después de llevar algún tema a su Cárcel de Papel, acompañaba sentencia. ¿Qué hago yo ahora? Sencillamente, recordarle a este autor, si es que llega a leerme cuanto acabo de decir, que escriba más despacito y que corrija, que son errores menores, pero errores al fin y al cabo.


(1) Léase, a este respecto, el artículo Mis primeras lecturas flamencas que publiqué en este mismo cuaderno el día 12 de junio de 2011.

(2) Publicado en el día 1 de abril de 2012, me estoy refiriendo a mi artículo Fandangos de Nati de los Lunares.

jueves, 1 de septiembre de 2016

¿Bamberas o Fandangos de Aznalcázar?

En algunos pueblos de Sevilla y Cádiz llamaban bambas a los columpios que se montaban en determinadas festividades para mecer a las mozas que estaban en edad de ser pretendidas, mecidas que solían estar acompañadas de cantos. Uno de esos pueblos, situado en el Aljarafe sevillano, era Aznalcázar, y en él los cantos de bamba se hacían con aire de fandanguillo.

Parece ser que esta localidad era visitada con frecuencia por el matrimonio flamenco formado por El Pinto y La Niña de los Peines. Conocedores de la variante local de los cantes de columpio, Pepe Pinto debió de inspirarse en ellos para componer aquellas Pinteras que grabara en 1935 con la guitarra de Niño Ricardo y letras de Hermenegildo Montes. Ya aparecieron en nuestro blog pero no importa que volvamos a escucharlas:

También publicamos que Pepe Marchena era conocedor de esta melodía tal como mostró en 1940 en la banda sonora de las película Martín Gala. Y conocedora era Gracia de Triana quien la grabó en 1941, junto a Manolo de Badajoz, con el nombre de fandangos camperos. Por supuesto que también era conocedora La Niña de los Peines, quien por cierto jaleaba a su marido en el registro de 1935, decidiéndose a publicarla ella misma en 1949 con el acompañamiento de Melchor de Marchena (1). Pero, he ahí que La Niña debió de acordarse de los cantos que hacían al mecer las bambas en Aznalcázar y bautizó  a estos aires de fandangos con el nombre de Bamberas, bautismo que tuvo tanto éxito que desde ese día los tratadistas hablan de un nuevo estilo flamenco debido a la sin par cantaora sevillana.  

Esta y no otra es la historia: la bambera procede del aflamencamiento del fandango de Aznalcázar y, como tal fandango, las estrofas de sus letras deben responder al modelo de la quintilla octosilábica o bien al de la cuarteta, también octosilábica, con repetición de alguno de sus versos. Soy consciente de que estoy siendo repetitivo con este tema, pero es que los errores vertidos en relación con este cante se siguen propagando de un aficionado a otro e incluso están recogidos en páginas virtuales recomendadas (parece hasta "recochineo") por el Portal Flamenco de la Junta de Andalucía.


(1) A Pastora y a Marchena pueden oírlos usando este enlace. Para oír a Gracia de Triana, pulsen este otro.

miércoles, 20 de abril de 2016

Serranas y Peteneras

Envío a Guillermo de Anjou y mi agradecimiento a Gregorio Valderrama.

Todos ustedes saben, y aquí se ha comentado más de una vez, que la forma canónica, a la vez que completa, de hacer el cante por serranas consiste en la secuencia
liviana + serrana + seguirilla
Sin embargo, hubo una época en que era frecuente rematar la serrana con un verdial. Esta afirmación la ilustramos en nuestro artículo del 28 de septiembre de 2013 y la complementamos con otro de fecha 9 de noviembre de 2015. Menos frecuente ha sido ponerle a la serrana una soleá como remate, pero así lo hizo, además magistralmente, el cantaor Enrique Orozco, según les mostré a ustedes el 11 de septiembre de 2014. Precisamente, en un reciente comentario a este artículo, Guillermo de Anjou me decía
Leí una vez por ahí que también fue costumbre -creo que Paco Toronjo y otros más lo afirmaron- el combinar la serrana con la petenera. Qué sabe usted de esto?
Pues sí, también yo he leído algo de eso. Concretamente, en una conferencia de Romualdo Molina, publicada en Jondo web bajo el título La Petenera, entre la Serrana y la Soleá, encontramos estas líneas:
Una antigua tradición, que nos llega por Paco Toronjo, desde Pepe Pinto, y a éste muy probablemente por Arturo Pavón, quien la recibiría del Niño Medina, usa a la petenera como macho de remate del cante por serranas.
Claro que sí: Escuchen a Pepe Pinto, con acompañamiento de guitarra y piano (¿Melchor de Marchena y Arturo Pavón hijo?), en una grabación de 1951:

Amigo tanto de Arturo Pavón como de su cuñado Pepe Pinto, Juan Valderrama también hizo esta mezcla serrana-petenera. Fue en 1944 y le acompaña Ramón Montoya. La grabación que les pongo, me la acaba de mandar el buen amigo Gregorio Valderrama:



Se me ocurre una broma para acabar. Si el nombre del cante por peteneras procede de la comarca de Petén en Guatemala y esta comarca alberga ariscas serranías, ¿no vendrán de allí también los cantes por serranas?

jueves, 8 de octubre de 2015

EL PINTO por SEGUIRILLAS (Algunas muestras)




Para que ustedes sepan de qué ando hablando, les remito a mi anterior articulillo, donde pudimos oír unos cuantos cantes por Soleá de Pepe Pinto grabados entre 1944 y 1959. Hoy hacemos lo mismo pero con cantes por Seguiriyas.





1) Seguidillas gitanas (Si lo que a mí me pasa), año 1944, con Manolo de Badajoz

2) Seguirillas (Me despierto y digo), año 1948, con Melchor de Marchena

3) Seguirilla (Por qué te apartaste de la vera mía), año 1949, con Melchor de Marchena

4) Seguirillas (Hermanita, siéntate a mi vera), año 1950, con Melchor de Marchena

5) Seguirillas (El corazón de pena tengo traspasao), año 1950, con Melchor de Marchena

6) Seguirillas (Yo le estaba rogando), año 1952, con Melchor de Marchena

7) Seguirillas (Me dicen a mí), año 1956, con Manolo Carmona

jueves, 1 de octubre de 2015

El PINTO por SOLEARES (Algunas muestras)

El otro día, hablando del penduleo que ha existido a lo largo de la historia acerca del gusto por unos u otros de los estilos de cante, citábamos unas palabras de Estela Zatania donde se decía:

Cuando entrevisté al guitarrista Manolo Morilla (Morón de la Frontera, 1924-2013), me contó que en los años 50, el aficionado medio de Morón no sabía lo que era la caña, la debla, las cantiñas... Sólo conocían fandangos, sevillanas y alguna rumba. Soleá y siguiriya, sólo las cantaban los ancianos. Otros veteranos cuentan lo mismo.

Leyendo esto me vienen a la memoria las quejas del cantaor Antonio Cruz García (Antonio Mairena) de que en sus primeras grabaciones (hacia 1943) no le dejaron hacer soleares o seguirillas sino que le obligaron a registrar fandangos y cuplés por bulerías. 

Pues yo le digo al citado guitarrista de Morón, y a los veteranos que "contaban lo mismo", que no es cierto lo que dicen de las soleares y seguirillas. Éstas se siguieron cantando, además de fandangos y cuplés, en los espectáculos públicos de la época (todavía "Ópera Flamenca"). Y se grabaron, aunque no a todo el mundo que lo pretendía (Mairena no debió de tener suerte...).




Soleareros y seguirilleros nunca dejaron de ser Manolo Caracol, Pepe Marchena, Juan Valderrama o Pepe Pinto. Me he fijado en este último porque es un cantaor muy de mi agrado. Otro día hablaremos de sus seguirillas. Hoy vamos a escucharlo por soleares:



1) Bulerías por Soleá, año 1945, con Manolo de Badajoz

2) Soleares, año 1945, con Manolo de Badajoz

3) Soleares (Semblanza de Tomás Pavón), año 1952, con Melchor de Marchena

4) Soleares, año 1954, con Melchor de Marchena

5) Bulerías por Soleá, año 1959, con Manolo Molina

miércoles, 4 de febrero de 2015

El testamento discográfico de Pepe Pinto.

Nunca he ocultao que uno de mis cantaores predilectos (esos que no me harto de oír cuando me quedo solo y no tengo que halagarle el gusto a nadie) es el macareno José Torres Garzón, Pepe Pinto para el mundillo del arte. Nacido en 1903 y muerto en 1969, nos legó una ingente cantidad de grabaciones que alguien y algún día tendrá que poner en orden. Yo me voy a limitar a recordar un vinilo de larga duración que, salvo sorpresas que no creo que vayan a producirse, se puede considerar como su testamento discográfico. 


Como no podía ser otra manera, Pepe quiso homenajear a su mujer La Niña de los Peines y a su cuñao Tomás Pavón, haciéndose acompañar por su paisano y amigo de toda la vida Niño Ricardo. Con el sello Discophon, el disco apareció en 1969 y no sé si se grabaría ese mismo año o tal vez en 1968. Pastora ya estaba muy mal y Pepe sólo vivía para ella. Su voz, a lo largo de todo el L.P., se nota cansada, triste, pese a lo cual sacó fuerzas para plasmarnos lo mejor de su repertorio estilístico:
fandangos (4), malagueñas (2), tientos (2), bulerías por soleá (2), soleares y seguiriyas.
No sé si el Pinto llegó a ver el disco en la calle ya que como se sabe (véase el artículo de publicamos el día 29 de noviembre de 2011), murió en octubre, antes incluso que La Niña que falleció cincuenta y un días más tarde.

Los afortunados que posean este vinilo, oiganlo hasta dejarlo tan deteriorado por el uso como el que yo adquirí en el mismo año 1969. Para los que no, aquí tienen unas muestras:

1) Santa Rita Santa Rita. Fandangos

2) El Limonar y La Caleta. Malagueña

3) Motivos no te he dao. Bulerías por Soleá

4) A mi mare de mi alma. Soleares

5) Te apartaste de mi vera. Seguiriyas

domingo, 4 de enero de 2015

El Mirabrás en la historia de la discografía flamenca (IV)

En el pasado mes de septiembre nos dio por rastrear la presencia del cante de El Mirabrás en la discografía flamenca

      04-09-2014. El Mirabrás en la historia de la discografía flamenca (I)
      09-09-2014. El Mirabrás en la historia de la discografía flamenca (II)
      25-09-2014. El Mirabrás en la historia de la discografía flamenca (III)

Poniendo como tope final el año 1963, llegamos a recoger hasta 13 grabaciones del Mirabrás en voces históricas como las de Manuel Vallejo, Pepe Marchena, Angelillo, Juan Valderrama, Pepe el de la Matrona, Manolo Caracol, Rafael Romero y Antonio Mairena. Varias veces aludimos a que todos ellos lo habían recogido y aprendido del gran Antonio Chacón. El amigo Gregorio Valderrama nos informa de que el cantaor jerezano lo grabó en 1928 y nos acompaña copia en formato MP3. La teníamos en lista de espera para publicarla cualquier día en este cuaderno cuando nos encontramos el pasado 26 de diciembre un nuevo blog llamado Corrala del cante del que es autor Dani PI (Daniel Pino Illanes, cordobés de Puente Genil, hijo del gran aficionado Antonio Pino Peña, q.e.p.d., y hermano del cantaor y experto en temas flamencos David Pino). En él, Dani nos habla de ese mismo registro de 1928, que ustedes pueden oír usando el siguiente enlace

Pero, para que nosotros no nos marchemos de vacío, les voy a poner otro hallazgo para añadir a las grabaciones históricas del cante del mirabrás, esta vez precedida de una alegría. Canta Pepe Pinto y toca Manolo de Badajoz. Ignoro la fecha de la grabación, aunque presumo que sea de los años cuarenta:

lunes, 17 de marzo de 2014

A vueltas con las Bamberas

Hace par de días, concretamente el 15 de marzo de 2014, me da por conectar con esa cadena de televisión que llaman "Canal Sur" y me encuentro con un programa dedicado al sevillano pueblo de El Arahal. Acompañaba al presentador una cantante, de cuyo nombre ni me acuerdo, que según tengo entendido fue ganadora en 2008 de ese bodrio de concurso que los responsables de nuestra emisora dicen que "Se llama copla". En un momento dado sale a colación que La Niña de los Peines vivió un tiempo en El Arahal y la aludida cantante viene a decir más o menos que
-Pastora creó el cante de las bamberas, una especie de bulería por soleá.
No me extrañé porque opiniones parecidas las he visto con frecuencia en las redes. Y no sólo ponen a la bambera como una variante de la bulería por soleá sino que se dice una y otra vez que su estrofa es una cuarteta. Sin embargo, por mi parte, creo que hay razones para pensar que la bambera está en la onda de los fandangos y que, al igual que éstos, su estrofa natural es una quintilla de versos octosílabos. Vayamos por partes:

1) Acompañamiento original de la guitarra
Oigamos la versión que hizo en 1949 La Niña de los Peines acompañada por Melchor de Marchena
La guitarra toca claramente por fandangos. Pero hay más: en un artículo anterior dijimos que Pastora no había sido la primera en grabar la bambera. Se le adelantaron El Pinto y Gracia de Triana. En él pusimos la grabación de Gracia, indicando que se hizo en 1941 y que se anunciaba como "fandangos camperos", toque éste que efectivamente es el que desarrolla Manolo de Badajoz. Estos datos nos los ofreció generosamente el experto en temas flamencos Ramón Soler Díaz, el mismo que nos remitió el cante de Pepe Pinto que pasamos a oír.
Año 1935, guitarra de Niño Ricardo y, una vez más, toque por fandangos..

2) Una curiosidad: Marchena también conocía la melodía de la bambera
Me comunicaba Faustino Núñez que Pepe Marchena cantaba una bambera en la película "Martin Gala". En efecto, mezclada con unas milongas hemos extraído de la banda sonora de la película este fragmento:
Año 1940. Así tenemos la secuencia
1935 (El Pinto), 1940 (Marchena), 1941 (Gracia de Triana), 1949 (Pastora Pavón).

3) Acompañamiento como bulería por soleá
Se dice que Niño Ricardo fue el primero en acompañar las bamberas como unas "soleares aligeradas". No recordamos cuándo y con qué cantaor o cantaores. Lo que sí es cierto es que, en 1970 y como homenaje a La Niña de los Peines, Naranjito de Triana hace esta grabación:
Guitarra de Paco de Lucía, acompañando como bulería por soleá. Este cambio se extendió y se impuso. Casi todos los cantaores posteriores han pedido ese acompañamiento y de ahí puede venir la afirmación errónea de que la bambera sea una variante de la bulería por soleá.

4) Pero hay quien recupera el aire afandangao
En este mismo blog publiqué un artículo titulado Bamberas inéditas de Morente que les invito a releer. ponía una grabación que tomé en directo de Radio Nacional de España donde Enrique, sabio como siempre, se hace acompañar por fandangos. Este toque lo repitió en años posteriores en sus recitales haciendo la bambera como parte en una tanda de fandangos. En el artículo citado daba un ejemplo de ello. No fue el único. También la cantaora Carmen Linares hizo lo propio:
En este caso los tocaores son los hermanos Pepe y Luis Habichuela.

5) La estrofa natural no es una cuarteta
Ya comenté este tema en el citado artículo de las bamberas inéditas de Enrique Morente, Allí daba algunos ejemplos de quintillas de los que ahora sólo pondré el primer verso:
Eres una y eres dos...
Eres chiquita y bonita... 

miércoles, 29 de enero de 2014

Pepe Pinto cantando unas tarantas


Confieso que entre mis cantaores preferidos (los que escucho cuando estoy solo y no tengo que halagarle el gusto a nadie) está el sevillano José Torres Garzón, Pepe Pinto. Cantaor largo aunque sentía predilección por la soleá, la seguiriya, la malagueña y el fandango. No grabó mucho, por ejemplo, por cantes de minas, pero nos dejó unas preciosas tarantas registradas en plena madurez junto a la guitarra de Melchor de Marchena. Les invito a oírlas:  

jueves, 23 de enero de 2014

Aficionaos, no llorad

Envío a mi pariente el cantaor Bernardo Miranda

Estos últimos días, con lo de "Morente más Morente", ha tenido que ser la muy flamenca ciudad de Madrid la que se adelante en actos de homenaje a Enrique Morente. Sevilla, y hasta su natal Granada, irán detrás, tal como ocurrió en los años en que Enrique se hacía un hueco en el mundo del cante.

Y es la cosa que leyendo crónicas de estos eventos mi amigo el Coplero Anónimo -que es una especie de duendecillo que siempre me persigue y que a la primera de cambio me cuela una de sus coplillas- se me va al Facebook, esa taberna de la esquina donde tanta gente se toma la cervecita, y me suelta esto:

Que Morente no está muerto,
aficionaos no llorad,
que Morente no está muerto.
Que Morente está dormío
soñando por soleá.

Pero, hombre, Coplero, que te he pillao, que tú lo que haces es plagiar. Acuérdate que el día 5 de marzo del año 2011, en este mismo cuaderno, se publicó esta copla:

Que el de Graná no se ha muerto
aficionaos no llorad
que el de Graná no se ha muerto
Que Morente está dormío,
soñando por soleá.

Allí no ponía nada más que un título de "malagueña" sin indicar autor, pero la copia es clara y manifiesta.


Siguiendo con el Facebook dichoso, nuestro cantaor Bernardo Miranda recuerda que algo parecido hizo el propio Morente en su último recital en El Mirabrás:
-Que si cantaba por soleá, que si metió una malagueña...
Efectivamente, sobrino Bernardo, fue la noche del 22 de mayo de 2009, aquella en la cual Enrique recibió el nombramiento de Socio de Honor de la Peña. Creo recordar que su intenso recital lo inició con una tanda de soleares apolás. Que hizo alegrías, malagueñas, serranas (éstas podemos oírlas aquí), tientos y, para acabar, otra tanda de soleares. Con letras, las primeras sobre todo, un poquiito tenebrosas y poco habituales en su repertorio, Enrique llevaba doce minutos cantando por soleá, de pronto nos sorprende con esto



y da por terminada su actuación. Un primer verso que enseguida rectifica, y sigue así:

Los amigos del arte no mueren,
aficionaos no llorad,
los amigos del arte no mueren
porque esto en el corazón
de los aficionaos y artistas del flamenco,
aficionaos no llorad.

Mi amigo Juan Velasco, gran afcionao y experto en temas flamencos, me dice perplejo:
-¿De dónde saca Enrique esto? Parece como una granaína...
Yo sí sabía de dónde venía lo de "aficionaos, no llorad", pero no me dio tiempo a contárselo a Velasco porque enseguida nos vimos inmersos en grupos de gente donde se hablaba de otras cosas. Pero vuelvo al Facebook, donde estaba mi coplero con su bienintencionado auto-plagio, e interviene Rufo el autor del blog Crónicas Flamencas  para indicar que esa letra la cantaba Porrina aplicándosela a La Repompa de Málaga. Claro que sí, Rufo, anunciada como media granadina, con guitarra de Ramón Montoya (no confundid con el que tenía el "don" delante del nombre) ahí va: 


La historia no acaba aquí. Ni el Coplero copió a Porrina ni Morente se acordaba de este cante (cuidado, no digo que lo desconociera). Mi memoria se va bastantes años atrás y se ubica en un "perol" celebrado en el cortijo de "Las Pilillas" allá por los primeros años setenta. Había gramola y había discos. Entre ellos uno de Pepe Pinto con Niño Ricardo. Lo copié como pude en un cassette con pilas pero desgraciadamente perdí la cinta. No la memoria de que el Pinto decía que Chacón estaba vivo, que no había que llorar... Acudo a mi amigo madrileño Carlos Martín Ballester y gracias a él, aquí tenemos al Pinto cantando por malagueñas:


¡Todo claro! Dónde bebió Morente, dónde se basó Porrina para su adaptación, qué había escuchado mi Coplero para ofrecer su personal variante.

viernes, 30 de agosto de 2013

El feminista Pepe Pinto

Por eso que llaman "ley de vida", llevo un tiempo retirado de casi todo acto público. Yo, que en otros tiempos me recorría media España buscando donde poder oír cante, me veo limitado a escuchar discos y más discos. Unos para incluir algún que otro cante en este mi cuadernillo de memorias, otros por simple placer personal. Entre éstos, hay un cantaor que suena con mucha frecuencia en mi casa: Pepe Pinto. Ya sé que se trata de un flamenco muy cuestionado no sólo por los pureros de la cosa flamenca sino también por los círculos de entendidos y cabales. A este respecto, les invito a que lean algunos párrafos dedicados al cantaor sevillano: 

Pepe Pinto simboliza la pérdida inestimable de un gran cantaor flamenco. Muchos años de cante, pero muchos años también de facilonería teatral. Rico en facultades, conocedor largo de los estilos más rancios y, a la vez, dotado de una permanente juventud estilística, todo ello, no obstante y con ser mucho, lo sacrificó en aras de una incursión excesivamente modernista (y hasta extraflamenca) que le ha brindado ciertamente popularidad, pero justa retención en el juicio de los cabales. Se ha excedido a sí mismo y rara vez ha elegido con felicidad el terreno donde pudiese ofrecer el todo de su jondura.

Él se ha multiplicado -dividido en rigor- en su afán de reasumir eclécticamente todos los estratos modernos, clásicos y neoclásicos del cante para ofrecerlos, promiscuados, después de un cocinamiento inverosímil. Ha explotado la severidad y sobriedad andaluzas junto al despilfarro escénico y psicológico de la línea agitanada del cante. Todo parece haberle resultado útil e interesante. Previsiblemente, sólo ha conseguido la difuminación de su estilo. 

Pepe Pinto ha hecho un abuso de la apoyatura literaria. Su recitación cansina, inarmoniosa y, sobre todo, extraflamenca, malbarata lo que realmente interesa de él, que es el cante puro y sus íntimas descargas emocionales. Esta acrobacia lírica, desprovista de todo valor, es una de las tantas preocupaciones "creativas" de Pepe Pinto, ignorando que lo fundamental del cante se da cuando prescinde de tales nexos y aparece limpio, directamente ofrecido.

(Anselmo González Climent, Bulerías, Jerez de la Frontera, 1961)   

Pues será que uno ni defiende pureza alguna ni debe encontrarse entre los entendidos cabales, porque jamás he dejado de oír el 
María Manuela, ¿me escuchas? Yo de vestíos no entiendo...
ni tampoco eso de que
mare no hay más que una y a ti te encontré en la calle. 
Nunca me he asustado cuando el Pinto salta de un estilo de cante a otro. En su voz siempre me suena lo mejor de la soleá, de la seguiriya, de la malagueña, del fandango, porque a mi entender don José Torres Garzón nació flamenco y flamenco se murió.




Miren por dónde, hace un rato, me puse a digitalizar una vieja cassette de esas que comprábamos baratas en gasolineras y bares de carretera, de esas cassettes que no solían darnos las fechas de las grabaciones y con frecuencia ni los nombres de los guitarristas.





En dicha cassette encontramos este registro del Pinto cantando por fandangos  


¿Se han fijado en la primera letra?
Como el hombre libertad,
si las mujeres tuvieran,
el mundo se alegraría
y quizás la humanidad
otro rumbo tomaría.
Diga usted que sí, don José, usted fue un adelantado del feminismo. ¡Pá que luego le tachen de antiguo y retrógrado! Claro que, teniendo la esposa que usted tenía, todo se da por explicado.

martes, 29 de noviembre de 2011

Aciago otoño para los flamencos aquel de 1969


Esta mañana, ordenando viejos papeles de mi archivo, me encuentro este recorte de prensa, aparecido en la revista Triunfo el 18 de octubre de 1969. Se refiere a la muerte en Sevilla del entrañable José Torres Garzón, Pepe Pinto para la historia flamenca. Aciago otoño para los flamencos aquel de 1969, porque un poco más tarde (26 de noviembre) moría, también en Sevilla, su esposa Pastora Pavón Cruz, Niña de los Peines, y unos días después (30 de noviembre) lo hacía en Madrid José Bernardo Alvarez Pérez, Bernardo el de los Lobitos. Éste había nacido en Alcalá de Guadaira (Sevilla) el 6 de enero de 1887, mientras que Pastora lo había hecho en Sevilla el 10 de febrero de 1890.

Tratando de completar datos, busco en mis libros, y también en Internet, las fechas de nacimiento y muerte del Pinto. Nada. Sólo averiguo que nació en Sevilla en 1903. En cuanto a la muerte, en la red se dice que fue el 6 de noviembre de 1969. Esto es imposible porque la nota necrológica de más arriba se publicó, como ya he señalado, el 18 de octubre. Cabe pensar, pues, que debió de morir el 6 de octubre. En cuanto al nacimiento, si es cierto, como dice la nota, que tenía 65 años, es claro que se habría producido en otoño de 1903.

Pero, como soy de natural curioso y pertinaz, sigo escrudriñando y por fin encuentro lo que buscaba. En su libro Una Historia del Flamenco, José Manuel Gamboa dice que José Torres Garzón nació el 22 de julio de 1903 y que murió el 6 de octubre de 1969, es decir, con 66 años y no los 65 que indicaban en Triunfo.