Visitando mi cuaderno Cantando por Fandangos, ahora convertido en EL MUSEO DEL FANDANGO, podrán elegir entre doscientos cincuenta (250) artistas distintos para escuchar este estilo de cante.

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sábado, 11 de febrero de 2017

CARACOL canta a JOAQUÍN EL DE LA PAULA y a otros soleareros

Recuerden ustedes (y el que no, que pulse aquí) mi artículo del pasado 17 de enero en el que les hablaba de una entrevista realizada por Paco Almazán al cantaor Manolo Caracol, en la cual se despachaba a gusto como respuesta a unas declaraciones hechas unos meses antes, ante el mismo periodista, por el también cantaor Antonio Mairena (consúltenla en este enlace). Se ve que estos dos gigantes del cante siguen interesando y mucho al aficionado común. Puedo asegurarles que desde el 17 de enero hasta hoy ha habido más de 3800 visitas a este artículo, cifra desproporcionada en un blog tan humilde como el mío. También me consta que hubo mucho debate en diversos muros, grupos y páginas del chismódromo mundial en que, entre todos, hemos convertido a Facebook. En particular llamó la atención de muchos el tono despectivo con que Caracol habla de los Cantes de Alcalá cuando era sabido por ellos que el propio cantaor los había grabado en años anteriores.

Así fue. En el álbum de título Una historia del Cante Flamenco (Hispavox, 1959), que grabara Caracol junto a Melchor de Marchena,  de los 24 cantes que lo componen hay tres estilos de soleá que corresponderían a las localidades de Alcalá de Guadaira, de Jerez y de Cádiz, si bien en los rótulos no aparecen los nombres de las poblaciones sino los de cantaores relevantes en las mismas. Pensando más en las nuevas generaciones de aficionados, me permito traer hasta aquí esos tres registros que hoy son historia:


1) Soleares de Joaquín el de la Paula (Si yo pudiera ir tirando)


2) Soleares de Frijones (Al Señor del Baratillo)


3) Soleares de Enrique El Mellizo (Tiro piedras por las calles)

jueves, 1 de octubre de 2015

El PINTO por SOLEARES (Algunas muestras)

El otro día, hablando del penduleo que ha existido a lo largo de la historia acerca del gusto por unos u otros de los estilos de cante, citábamos unas palabras de Estela Zatania donde se decía:

Cuando entrevisté al guitarrista Manolo Morilla (Morón de la Frontera, 1924-2013), me contó que en los años 50, el aficionado medio de Morón no sabía lo que era la caña, la debla, las cantiñas... Sólo conocían fandangos, sevillanas y alguna rumba. Soleá y siguiriya, sólo las cantaban los ancianos. Otros veteranos cuentan lo mismo.

Leyendo esto me vienen a la memoria las quejas del cantaor Antonio Cruz García (Antonio Mairena) de que en sus primeras grabaciones (hacia 1943) no le dejaron hacer soleares o seguirillas sino que le obligaron a registrar fandangos y cuplés por bulerías. 

Pues yo le digo al citado guitarrista de Morón, y a los veteranos que "contaban lo mismo", que no es cierto lo que dicen de las soleares y seguirillas. Éstas se siguieron cantando, además de fandangos y cuplés, en los espectáculos públicos de la época (todavía "Ópera Flamenca"). Y se grabaron, aunque no a todo el mundo que lo pretendía (Mairena no debió de tener suerte...).




Soleareros y seguirilleros nunca dejaron de ser Manolo Caracol, Pepe Marchena, Juan Valderrama o Pepe Pinto. Me he fijado en este último porque es un cantaor muy de mi agrado. Otro día hablaremos de sus seguirillas. Hoy vamos a escucharlo por soleares:



1) Bulerías por Soleá, año 1945, con Manolo de Badajoz

2) Soleares, año 1945, con Manolo de Badajoz

3) Soleares (Semblanza de Tomás Pavón), año 1952, con Melchor de Marchena

4) Soleares, año 1954, con Melchor de Marchena

5) Bulerías por Soleá, año 1959, con Manolo Molina

jueves, 19 de marzo de 2015

Un solearero llamado PEPE MARCHENA (III)

No salimos de Marchena, aunque en la foto hayamos puesto su Puerta de Sevilla. Seguimos dentro porque seguimos interesados en su hijo nombrado como Pepe Marchena. Después de nuestras entradas del día 2 de marzo de 2015 y del 14 de marzo de 2015, seguimos revisando sus grabaciones por soleá:


17) Año 1930, con Ramón Montoya. A la madre de mi alma

18) Año 1931, con Luis el Pavo. Cuántas penas estoy pasando

19) Año 1931, con Luis el Pavo. Válgame Dios qué vergüenza

20) Año 1931, con Paco Aguilera. Dime dónde estás metía

21) Año 1932, con Rafael Nogales. Tú misma tienes la culpa

22) Año 1932, con Ramón Montoya. Hasta el clavel de tu pecho

23) Año 1934, con Ramón Montoya y Orquesta. Mi dinero te ofrezco

Ya ven, 23 grabaciones de soleares en el intervalo de tiempo 1924-1934. Hay más material, pero lo dejamos para otro día. Hoy, festividad de San José, reitero mi admiración por el maestro JOSÉ Perea Tejada.

sábado, 14 de marzo de 2015

Un solearero llamado PEPE MARCHENA (II)

Aunque mi provincia cordobesa tenga poblaciones muy bellas, siempre he envidiado a la limítrofe Sevilla por la riqueza monumental que encierran muchos de sus pueblos: Écija, Osuna, Utrera, Carmona y, ¿cómo no?, Marchena. Hace muchos años que visité esta ciudad por vez primera y me enamoré de toda ella, aunque de manera especial de la Iglesia de San Juan Baustista con esa valiosísima colección de Zurbaranes. Monumental Marchena, pero a la vez tierra pródiga en hijos destacados. Nosotros, los aficionados al Flamenco, le agradecemos a Marchena que allí naciera don José Tejada Martín (Pepe Marchena).


Queriendo mostrar la cualidad de cantaor general en el caso de Pepe, en este cuadernillo habíamos repasado sus grabaciones por seguiriyas (15 de noviembre de 2014, y también 7 de febrero de 2015). Más adeante (2 de marzo de 2015) iniciamos el recuento de sus cantes por soleá mostrando hasta ocho grabaciones. En esa labor seguimos y ahí les pongo otras ocho:

09) Año 1927, con Miguel Borrull. Lo que yo la camelaba


10) Año 1928, con Niño Ricardo. Tú habías perdío conmigo

11) Año 1929, con Niño Ricardo. Ya te lo voy conociendo

12) Año 1929, con Ramón Montoya. A mi madre de mi alma

13) Año 1929, con Ramón Montoya. Los lamentos de un cautivo

14) Año 1929, con Ramón Montoya. No me llames por María

15) Año 1929, con Ramón Montoya. Ven y siéntate a mi vera

16) Año 1930, con Pepe de Badajoz. Mientras yo sin darme cuenta

lunes, 2 de marzo de 2015

Un solearero llamado PEPE MARCHENA (I)

José Perea Tejada (por las dos sangres que se juntaron en sus venas), José Tejada Martín (según datos de los registros civiles). Niño de Marchena (porque en 1903 nació en esa bella ciudad sevillana, cuya Alcazaba y Torre nos vigilan desde nuestra izquierda). Definitivamente Pepe Marchena para la Historia del Cante Flamenco, aunque muchos se empeñaron (sin conseguirlo, claro) en borrar su nombre. Otros quisieron encerrarlo en la parcela de los fandangueros y de los cupleteros y también se equivocaron. Pepe demostró a lo largo de su dilatada carrera artística que era cantaor general, que conocía todo lo que un flamenco pudiera conocer, incluidos los cantes que aún hoy día algunos llaman jondos (tonás, seguiriyas, soleares, polos, cañas, serranas). En este cuaderno hemos publicado (véase nuestra entrada del 15-11-2014 y también la del 07-02-2015) hasta 18 grabaciones  de seguiriyas cantadas por el marchenero. Hoy les invito a que escuchemos algunas de sus grabaciones por soleá, cante por el que Pepe sentía especial predilección. Como no me convencen ni poco ni mucho los etiquetajes, me limito a indicarles el año de grabación y el nombre del guitarrista acompañante. Ustedes escuchen y saquen sus conclusiones.

01) Año 1924 con Ramón Montoya. Corre y ve a darle las quejas


02) Año 1925 con Carlos Verdeal. Lo que yo la camelaba


03) Año 1925 con Manuel Bonet. Al que fuera tu enemigo
 

04) Año 1925 con Manuel Bonet. Lo que la camelo yo

05) Año 1926 con Carlos Verdeal. Con la esperanza perdía

06) Año 1926 con Carlos Verdeal. Mi camino es pasajero

07) Año 1926 con Carlos Verdeal. Te he querío y no lo niego
 

08) Año 1926 con Manuel Bonet. Si esta serrana supiera

viernes, 12 de septiembre de 2014

Enrique Orozco no puede caer en el olvido

Serranías de Cádiz, Ruta de los Pueblos Blancos. allí está situada la ciudad de Olvera. En ella, el día 12 de marzo de 1912, abrió los ojos a la belleza don Enrique Orozco Fajardo, Enrique Orozco para la historia del cante flamenco. Por mudanza familiar se crió en Sevilla donde si inició como cantaor siendo muy joven. En 1935 recorre España en la compañía del gran Manuel Vallejo. En 1936 participa en el concurso del Circo Price madrileño obteniendo uno de los premios. De gira con otros ganadores del mismo (Fregenal, Pericón, El Culata, El Niño de Barbate...), la guerra del 36-39 le coge en la provincia de Jaén. Allí se enamoró y contrajo matrimonio. Acabada la contienda se casa de nuevo pero no porque enviudara sino porque las autoridades vencedoras anularon todos los matrimonios civiles realizados en el bando republicano. Lo hizo de nuevo con su querida Maruja y con ella vivió hasta su muerte. En 1942 lo contrata Juan Valderrama para su troupe. El de Jaén nos dejó una frase que definía muy bien a Orozco: fino como una perla y elegante como un márqués. Acabada la tournée con Valderrama, consigue trabajo en las reuniones flamencas del madrileño colmao Villa Rosa. Aparece en público en 1948 junto a Cepero y Almadén. En 1955 pasa una temporada cantando en París. En 1962 compite en el Festival de La Unión y consigue la Lámpara Minera. Sigue trabajando en Madrid cuando puede y donde puede.

Yo tuve la suerte de oírlo personalmente unas cuantas noches, entre los años 1967 y 1968. Fue en el tablao Las Cuevas de Nemesio, muy cerca del Arco de Cuchilleros, en el que también actuaban por aquel entonces el Márqués de Porrina y los hermanos Paco y Pepe Toronjo. No recuerdo el nombre del guitarrista que lo acompañaba pero sí tengo presente la pulcritud y la elegancia de Orozco en el tablao, la sabiduría a la vez que exquisitez que transmitía su voz.

Por los años setenta Enrique vuelve a trabajar en fiestas privadas. Nos cuenta el crítico sevillano Manuel Bohórquez que en 1980 Enrique y su mujer se establecen en Sevilla. Sin embargo el DEIF de Blas Vega y Ríos Ruiz nos informa de que en 1982 actúa en el Café de Cante Silverio de Madrid, así como que tanto en 1984 como en 1985 participó en la Cumbre Flamenca de Madrid, haciendo giras por ciudades españolas y alemanas. Lo cierto es que vivió sus últimos años de vida en Sevilla, interviniendo en 1986 en los actos de su Bienal de Arte Flamenco. Años más tarde, Ortiz Nuevo lo incorpora a su montaje de Los últimos de la fiesta y lo pasea por toda Andalucía. En Sevilla enviudó y en Sevilla, el día 31 de mayo de 2004, con la misma sencillez que había practicado en toda su vida, nos dejó para siempre. Cuenta Manuel Bohórquez que en su entierro en el cementerio sevillano de San Fernando no había más de diez personas.

Cante intimista y delicado, Orozco ha sido comparado al castellonense Juan Varea y más aún al jerezano-granadino Cobito o al alcalareño Bernardo el de los Lobitos. Puede haber parte de razón en tales comparaciones pero a mí me gusta oír a cada uno de ellos como si en ese momento no hubiese más cantaor que él solamente. Enrique no dejó una discografía amplia pero sí suficiente para que lo recordemos los que le conocimos y para que lo tengan presente las nuevas hornadas de aficionados. Nosotros ya lo escuchamos cantando por fandangos en nuestro otro blog con fecha de 11 de marzo de 2012, casi, casi en el centenario de su nacimiento. Recientemente nos ha cantado unas serranas con soleá. Ahora les invito a estas audiciones:

1) Bulerías (Puentecito), año 1946, con la guitarra de Paco Aguilera


2) Medias granadinas con la guitarra de Paco de Antequera

3) Soleares con la guitarra de Antonio Piñaña

4) Soleares con la guitarra de Antonio Arenas

lunes, 10 de febrero de 2014

Tomás Pavón por Soleares



El Flamenco es un arte tan vivo, tan ligado a cada cantaor, que es muy difícil establecer canon alguno. Pero sí hay cantaores canónicos, donde todo es perfección formal, sentimiento puro. Sin duda uno de ellos es el sevillano Tomás Pavón. Hace unos días que oíamos a Chocolate acordándose de Tomás. Hoy nos acompaña su voz. Canta por soleares en una grabación de 1927 con la guitarra de Niño Ricardo.


domingo, 26 de enero de 2014

Chocolate se acuerda de Tomás (1968)

Quien me firmó ese autógrafo no fue otro que Antonio Núñez Montoya, Chocolate (Jerez de la Frontera, 1930-Sevilla, 2005). Lo hizo en la contracubierta de un vinilo de los de 45 r.p.m. publicado en 1968 En uno de los cuatro registros, acompañado a la guitarra por Manolo Brenes, Chocolate se acuerda un poquito del gran Tomás Pavón.

domingo, 12 de enero de 2014

Joyas de la discografía: soleares de Fernanda de Utrera


Fernanda Jiménez Peña (1923-2006), Fernanda de Utrera, no fue una cantaora pródiga en estilos pero sí muy intensa en aquellos que desarrolló, especialmente en las soleares. Desde que apareció en los escenarios flamencos allá por los años cincuenta hasta su retirada, decir Fernanda y decir Soleares era una misma cosa. Persona sencilla, como su hermanda Bernarda, se granjeó la simpatía y la admiración de todos los sectores de la afición. 


Una de sus primeras grabaciones fue la que se publicó en 1959 dentro del álbum Sevilla, Cuna del Cante. Acompañada por el guitarrista Paco Aguilera, nos dejó esta auténtica joya: