Visitando mi cuaderno Cantando por Fandangos, ahora convertido en EL MUSEO DEL FANDANGO, podrán elegir entre doscientos cincuenta (250) artistas distintos para escuchar este estilo de cante.

Mostrando entradas con la etiqueta Seguiriyas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Seguiriyas. Mostrar todas las entradas

jueves, 8 de octubre de 2015

EL PINTO por SEGUIRILLAS (Algunas muestras)




Para que ustedes sepan de qué ando hablando, les remito a mi anterior articulillo, donde pudimos oír unos cuantos cantes por Soleá de Pepe Pinto grabados entre 1944 y 1959. Hoy hacemos lo mismo pero con cantes por Seguiriyas.





1) Seguidillas gitanas (Si lo que a mí me pasa), año 1944, con Manolo de Badajoz

2) Seguirillas (Me despierto y digo), año 1948, con Melchor de Marchena

3) Seguirilla (Por qué te apartaste de la vera mía), año 1949, con Melchor de Marchena

4) Seguirillas (Hermanita, siéntate a mi vera), año 1950, con Melchor de Marchena

5) Seguirillas (El corazón de pena tengo traspasao), año 1950, con Melchor de Marchena

6) Seguirillas (Yo le estaba rogando), año 1952, con Melchor de Marchena

7) Seguirillas (Me dicen a mí), año 1956, con Manolo Carmona

sábado, 27 de junio de 2015

Mairena, Lucía y mi desmemoria

Envío a Franmmartín en Sevilla y a Ramón Soler en Málaga.

¡Pues anda, qué poco dura el gozo! Tan contento estaba yo de haber podido difundir la noticia de que la primera vez que actuaron juntos Antonio Mairena y Paco de Lucía no fue en La Unión (1974) sino en Montilla (1971), cuando el amigo Franmmartín me pone un comentario en el que, entre otras cosas, dice:



El 14 de Agosto de 1970 y en el IV Festival de Puente Genil "Fosforito canta en su pueblo" al que asistí, estaban anunciados el pontanense-Mairena-Menese-A. Ranchal y Álvarez de Sotomayor-Los Bolecos y como único guitarrista Paco de Lucía. Guardo un pequeño recorte del cartel. Por tanto, de momento, la primera actuación de ambos fue en 1970.




Veamos. Por aquellas fechas yo no solía perderme los festivales importantes de mi zona, especialmente el de Montilla y el de Puente Genil, luego yo debí de asistir al acto del que me habla Franmartín. Sí, claro que sí, ahora que caigo en este mismo blog me referí yo a ese festival de 1970 y en especial a un impresionante cante por seguirillas que hizo Mairena.  Pero en este caso el desmemoriado he sido yo al haber olvidado la conjunción Mairena-Lucía. Sí me acuerdo de que en plena actuación de don Antonio hubo un corte de fluido con lo cual el recinto (el patio de un colegio) se quedó a oscuras y sin sonido. Fosforito salió al quite subiendo al escenario ofreciéndose a cantar él mismo sin megafonía. Así fue y, cuando todo volvió a la normalidad, Mairena reanudó su actuación e hizo esas seguirillas que el publico, yo incluido, celebró con una larguísima ovación. Comenté todas estas cosas con mis amigos del grupo Puente Genil con el Flamenco de Facebook y me confirman que sí, que esa noche Lucía acompañó al maestro de los Alcores. y que, incluso, quedan grabaciones del acto. ¡Sorpresa, quién pudiera volver a oír esas dichosas seguirillas!

¡Ea!, pues mira por dónde, un amigo me manda un correo electrónico para abundar en que Mairena y Lucía habían coincidido en Puente Genil la noche del 14 de agosto de 1970 y lo acompaña de un audio de ese acto. Le pido permiso para publicarlo en este mi cuaderno de memorias (y ahora también desmemorias) y me dice que sí, añadiendo que "Eso es un Patrimonio de la Humanidad". Gracias, amigo. Y para esa "Humanidad", la de la afición flamenca, aquí está Antonio Mairena cantando seguirillas con la guitarra de Paco de Lucía:

sábado, 7 de febrero de 2015

Un seguiriyero llamado PEPE MARCHENA (II)

El pasado 15 de noviembre publicamos un artículo que les invito a recordar. Lo acompañábamos de nueve grabaciones de Pepe Marchena por seguidillas gitanas o seguiriyas como usualmente se las nombra. Sabíamos que había más y el amigo Gregorio Valderrama me ayudó a seguir buscando. En total aparecieron otras nueve. La posterior publicación de sus grabaciones completas entre 1924 y 1946, confirmaban el hallazgo así como también que habíamos completado (salvo sorpresas que siempre puede haberlas) cuanto el Niño de Marchena dejó grabado de este estilo de cante: 18 registros en total. Ahí van los 9 que faltaban:

10) Año 1925, con Manuel Bonet. Al Señor de la Insignia


11) Año 1925, con Manuel Bonet. Hasta el alma me duele


12) Año 1926, con Manuel Bonet. Qué desgracia es la mía. Le pido a Dios


13) Año 1929, con Ramón Montoya. Tú no tienes la culpa


14) Año 1929, con Ramón Montoya. Siempre por los rincones. Han hecho un convento

15) Año 1929, con Ramón Montoya. A clavito y canela

16) Año 1930, con Niño Ricardo. A qué esos golpes

17) Año 1930, con Pepe de Badajoz. Como a un mal ladrón

18) Año 1934, con Ramón Montoya y Orquesta. No hay penita más grande

sábado, 15 de noviembre de 2014

Un seguiriyero llamado PEPE MARCHENA

Envío a mi amigo Antonio Beltrán, de Málaga. También para Curro López en su Montalbán de Córdoba.
Envío que hago extensivo a Faustino Núñez, real flamenco de Vigo. 

Vamos a ver, ¿ustedes-vosotros, conocéis a un seguiriyero que se llamó Pepe Marchena? Que sí, hombre, que sí, el mismo de "los cuatro muleros" y de aquello de "era un jardín sonriente", el que le puso un fandango a la mitad de los pueblos andaluces, el famoso tarantero, el que creó una media granadina que él mismo adjudicó a su padre Juan Perea, el de las milongas y vidalitas, el rey indiscutible de las guajiras, el que nos legó las novedosas colombianas. Ídolo de masas en sus mejores tiempos, artista denostado hasta la saciedad por los teóricos neo-puristas que surgieron en los años cincuenta, maltratado por los "flamencólicos" que se unieron al llamado "Neoclasicismo Flamenco", o sea, lo que otros han dado en llamar el "Mairenismo".

Con frecuencia se ha dicho de él que desconocía o que no practicaba lo que Falla consideraba en 1922 como cantes jondos: saetas, tonás, serranas, seguiriyas, polos, cañas y soleares. Que las desconocía es falso puesto que también es falso el que no practicara estos estilos. Ahí está el recuerdo que nos legaron viejos aficionados que lo escucharon cantar esos estilos jondos, además de otros muchos. Pero sobre todo, ahí está su discografía, la cual por cierto, está pidiendo a voces que se la ordene, que se la complete (¿Para cuándo, doña María Ángeles Carrasco, directora de ese casi fantasmal Instituto Andaluz del Flamenco que crearon los políticos del Gobierno Andaluz?). Limitándome a la que yo poseo y aún a sabiendas de que está muy incompleta, me encuentro con estupendos ejemplos de todos los cantes que Falla añoraba.

Hoy, me ha dado por juntar todas las seguiriyas que tengo en mi archivo cantadas por Pepe Marchena. Me salen nueve grabaciones, las mismas que voy a ofrecerles a continuación, siguiendo un orden cronológico, procediendo hacia atrás, es decir, de las más recientes a las más antiguas.


1) Años setenta, con Benito de Mérida en TVE: A mí me duele hasta el alma


2) Año 1963, con Paquito Simón: Qué quejío más grande

3): Año 1963, con Paquito Simón: A los montes de Armenia

4) Año 1930. Con Pepe de Badajoz: Delante de mi mare

5) Año 1929. Con Ramón Montoya: En aquel rinconcito dejadme llorar

6) Año 1928. Con Niño Ricardo: Siempre por los rinconcitos


7) Año 1927. Con Miguel Borrull Hijo: Qué dolor de mi mare


8) Año 1927. Con Carlos Verdeal: Son tan grandes mis penas

9) Año 1924. Con Ramón Montoya: Hasta el alma me duele


Ahí ha quedado eso. Ahora que cada uno saque sus propias conclusiones.

lunes, 27 de mayo de 2013

¡Así se canta gitano!














Una frase frecuente entre los jaleadores de los discos flamencos es la de
¡Así se canta gitano!
Nunca la he entendido del todo. ¿Hay una manera particular de cantar flamenco para los de raza gitana? En mi humilde opinión diré que no, que no existe una serie de cualidades comunes a los gitanos cuando cantan. ¿Lo hacía igual El Cojo de Málaga que El Niño Gloria?, ¿Manolo Caracol que Antonio Mairena?, ¿Sernita que El Borrico de Jerez? ¿Canta igual Gabriel Moreno que Juan El Lebrijano?, ¿Pansequito que Rancapino?, ¿El Cigala que Antonio Reyes? Lo que sí hay es gitanos que cantan maravillosamente bien, igual que los hay entre los payos. Unos y otros, los que cantan bien, son patrimonio no ya de Andalucía ni de España sino de la Humanidad y eso no porque lo dijera la Unesco, que esa señora (y sobre todo los políticos que se lo pidieron) vale más cuando calla. Son patrimonio universal porque universal es el Arte. ¿Quién le va a poner barreras a esto si, como dice la copla, "el campito no tiene llave"?

Sin embargo el dilema "cante gitano-cante andaluz" no termina de ser desterrado. Se hizo muy fuerte en los años del mairenismo y aún pervive, aunque los gitanistas de ahora vayan por otros derroteros: Mairena y sus discípulos residuales no les interesan sino que hablan (como si ello fuera una virtud) de voces rotas, de sonidos negros como el betún, de arañar los cantes..., se escoran, geográficamente hablando, hacia artistas de Jerez y su entorno. No quería dar nombres pero hay uno que parece sagrado para los neogitanistas. Me refiero, aunque él mismo sea escéptico en eso de que los gitanos cantan mejor, a Manuel Agujetas. Vamos a oírlo en una de sus primeras grabaciones. Junto a la guitarra de Manolo Sanlúcar y en el año 1970, cantaba así por seguiriyas.


Recuerdo que la aparición en el universo flamenco de este cantaor fue un auténtico revulsivo en los grupos de aficionados madrileños. A mí ni me gustó entonces, ni me gusta ahora, por más que respete a sus admiradores y, por supuesto, al propio artista. Lo traigo a colación, como he dicho más arriba, porque parece ser el norte y guía de muchos gitanistas actuales. Por mi parte y después de oírlo, no tengo otro remedio que "purificarme" en cante-cante. Corría 1948 y acompañado por Melchor de Marchena, así cantaba el más puro de los gitanos: