Visitando mi cuaderno Cantando por Fandangos, ahora convertido en EL MUSEO DEL FANDANGO, podrán elegir entre doscientos cincuenta (250) artistas distintos para escuchar este estilo de cante.

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martes, 6 de septiembre de 2016

Las Bamberas de Arcos

Decíamos hace unos dias que en argot flamenco el término Bamberas no apareció hasta que en 1949 La Niña de los Peines usara este nombre para referirse a una grabación suya donde interpretaba una suerte de fandangos inspirados en los cantos de columpio (o bamba) que ella y su marido (quien ya los había registrado en pizarra en 1935) habían oído en el sevillano municipio de Aznalcázar.

Pero, por supuesto, la presencia de los cantos de columpio se extendía, con melodías y estrofas diversas, por toda la geografía andaluza y no podían faltar en una localidad, riquísima en su folk-lore, como es la bellísima Arcos de la Frontera. Tierra, además, de buenos cantaores y con un animador cultural de la talla del poeta Antonio Murciano, reunía todas las condiciones para intentar aflamencar la versión vernácula de los cantos que acompañaban a las mecidas de las mozas. Así fue y ni siquiera tuvieron que que pasar de "bamba" a "bambera", como ocurrió con el canto de Aznalcázar, porque en esta ciudad las coplas folk-lóricas de los mecedores ya se nombraban como Bamberas de Arcos. El cantaor local Manolo Cantarrana nos dejó esta grabación:

Imagino que las letras serán de Murciano, lo mismo que lo son los de esta otra versión debida a Antonio Pérez Jiménez (El Perro de Paterna) acompañado a la guitarra por Enrique de Melchor:

Por cierto, ¿qué opinan ustedes de ese toque guitarrístico?

jueves, 7 de abril de 2016

Tonadas campesinas (XX): Arrieras de Arcos

Hablábamos hace un mes y pico de la existencia o no existencia de unos cantos propios del oficio del arriero. Buscando por Almería, dimos con una grabación de Manolo de la Ribera, preciosa sin duda, pero en la que la alusión a la arriería era puramente literaria. La melodía era una de las múltiples variantes del llamado fandango verdial.

En el documental FLAMENCO, CANTES DEL CAMPO, publicado por TVE en 1964 y que comentamos aquí mismo hace unos días, el cantaor Roque Montoya, Jarrito, nos hacía unas arrieras, con melodía similar a las asturianadas, que nos parecieron artificiales, ausentes de toda autenticidad.

Pero anunciábamos que con el título de arrieras habíamos encontrado otra grabación, esta vez ligada a la mágica localidad gaditana de Arcos de la Frontera. Las ejecuta Piconero de Arcos, cantaor al que tuvimos ocasión de escuchar junto a Fabiola Pérez en unos cantos de escarda. Oigamos, ahora, el canto de los arrieros:


Interesante, ¡qué duda cabe!, pero, al igual que hicimos al final del artículo que dedicamos a los cantes de escarda, nuestra pregunta es: ¿estamos ante unos cantes preflamencos o postflamencos? Y no lo digo por las letras, preciosas, sí, señor don Antonio Murciano, pero más bien "cultistas". Tampoco parece que la melodía sea tradicional. A mí me da la impresión que, partiendo de estilos flamencos perfectamente estructurados, se ha hecho un amasijo tomando aires de las livianas, de las seguiriyas, de las tonás... ¡Vaya, toda una recreación, como por ejemplo la que hizo Antonio Mairena con su cante de tonás y livianas! Y con buen resultado. Mis felicitaciones al cantaor Piconero y  al poeta Murciano.

Por nuestra parte, seguiremos a la espera de que aparezcan, si esto fuese posible, unos cantos de arrieros pero anteriores al flamenco.

miércoles, 10 de octubre de 2012

¿Quién dice que Valderrama grabó Jabegotes?

Envío al malagueño Rufo, con mi bienvenida al mundo de los blogs.

La mal llamada Flamencología de los años sesenta y setenta del pasado siglo está plagada de datos inexactos cuando no falsos, de afirmaciones sin ningún argumento que les dé sustento, de una ausencia total de rigor y de sentido crítico. Cualquiera se equivocaba o hacía afirmaciones gratuitas y todos los que venían detrás las admitían sin más y se limitaban a copiárselas.. Estos días ha vuelto a la redes, concretamente en el blog "Crónicas Flamencas", el tema de los jabegotes (al que yo dediqué algunos artículillos en este mismo cuaderno) y a mí me ha dao por acordarme de uno de los "gazapos" de la Flamencología que tenía anotado en mi archivo personal. Se lo cuento brevemente.    

En el libro Los Cantes Preflamencos y Flamencos de Málaga del profesor y cantaor granadino Alfredo Arrebola, en su página 57, leo lo siguiente:

(...) Juan Valderrama tiene grabados Jabegotes con el nombre de "CANTES DE MARENGOS", en la "Gran Antología Flamenca RCA".

En efecto, en el volumen IV, cara B, pista 4, de dicha antología encontramos esta referencia:

JUANITO VALDERRAMA, "Ciprecicos de Graná" (Popular). Fandangos de Frasquito Yerbabuena y Cante de Marengos.

No lo pone en la cubierta, pero en el propio vinilo se señala como acompañante al guitarrista cordobés Juanito Serrano. Esta antología apareció en el mercado en 1971 y fue dirigida por Antonio Murciano, conocido poeta y flamencólogo de Arcos de la Frontera. Sigue como criterio clasificatorio el geográfico, lo cual es muy discutible porque las comarcas cantaoras (si es que existen) no siempre coinciden con los límites provinciales. Concretamente la grabación de Valderrama la ubica Murciano en el ámbito granadino, lo cual es muy acertado no sólo por hacer cantes de Yerbabuena sino por las letras que utiliza. Pero, digo yo, ¿qué pinta aquí el Cante de Marengos si dicen que éste es propio de los pescadores de Málaga ciudad? Además, en la letra "ni se mojan las velas" ni hay "resaca" que valga. Es una letra culta, salida de la pluma de Ángel Ganivet, con tema totalmente granadino: "Lejos, muy lejos de España, yo me llevé un ruiseñor, y en sus cantares decía quiero vivir en Granada, Granada la tierra mía".

Alguno dirá que, tratándose de Valderrama, esa mezcolanza se justifica pues el cantaor de Jaén nos tenía acostumbrado a empezar con un estilo de cante y acabar con otro muy distinto. Esto es cierto en lo puramente musical, aunque no en el hilo conductor del "tema literario" a desarrollar. Si don Juan empezaba con los "ciprecicos de Graná" y acaba con "Granada la tierra mía", está claro que en ningún momento pensaba en las playas malagueñas.


La explicación es otra. La Antología de RCA no fue de "nueva grabación" sino que Antonio Murciano se dedicó a rescatar viejos materiales de esta casa discográfica y clasificarlos a su manera. Pero no sólo a clasificarlos sino también a rotularlos. Lo de Fandangos de Frasquito Yerbabuena y Cante de Marengos fue obra Murciano y de nadie más. Al oir a Valderrama el tercero de los tres fandangos que hace, le sonaba  igual que el cante que los flamencólogos malagueños (Gonzalo Rojo en especial) habían bautizado en 1966 como "Jabegotes" o "Cantes de Marengos", luego le da ese nombre y se queda tan tranquilo. Pero el poeta de Arcos se olvida de que en la cubierta de la grabación original (año 1967) el rótulo que aparece es. 

FRASQUITO YERBAGUENA. Cante de Graná (Popular - J. Valderrama)


Es decir, ná de marengos ni jabegotes. Estilos granaínos con temas granaínos, así de claro. Arrebola se dejó engañar por Murciano, éste quiso complacer a Rojo y, entre todos, crearon una más de las muchísimas chapuzas que la flamencología nos ha deparado a la afición.