Según la copia del acta de defunción que nos envía nuestro amigo Pepe Muñoz, el cantaor Diego Bermúdez Cala (El Tenazas) murió en Puente Genil (Córdoba) el día 10 de noviembre de 1933.
En ella puede leerse que nació en Morón de la Frontera (Sevilla) y que murió con 83 años de edad. Por tanto, debió de nacer en el año 1850.
Ya vivía en Puente Genil cuando se convocó el famoso Concurso de Cante Jondo de Granada, año 1922 y desde este pueblo cordobés se marchó a la ciudad nazarí para participar en el mismo, causando una gratísima impresión al jurado, a los organizadores y al público en general en su actuación de la noche del 13 de junio. Tanto que a la tarde siguiente ya estaba la fonográfica "Odeón" registrando la voz de nuestro hombre. Con la guitarra de El Hijo de Salvador, quedaron para la historia seis cantes:
Caña, Soleares, Soleares de Paquirri, Serranas, Seguidillas de Silverio, Martinetes
Pero, además de las grabaciones, parece que esa tarde Diego se dedicó, animado por otros que no debían de quererlo muy bien, a trasegar más vino de la cuenta. A la noche (segundo y último día para los concursantes), junto a una descomunal tormenta, Diego no pudo estar a la altura del día anterior.
En el concurso había tres secciones de cante. Para la primera (Seguiriyas) estaba previsto un "Premio de honor", dotado con 2000 pesetas. Reunido el jurado el día 15 de junio, decide declararlo desierto y sobre la marcha adopta una solución salomónica: dos premios de 1000 pesetas, uno con el nombre del pintor Zuloaga, otro con el nombre del Ayuntamiento de Granada, que fueron adjudicados, respectivamente, al Tenazas y al entonces niño Manolo Caracol. Hubo otros premios entre los cuales el más citado fue uno de 500 pesetas otorgado al cantaor granadino Frasquito Yerbabuena.
Estos datos, referidos al Tenazas, a Caracol y al Yerbabuena, los encontramos por doquier siempre que se escribe o se habla del concurso de Granada. Lo que no ha sido tan divulgado es que Diego Bermúdez ganó el primer premio de la sección segunda (Serranas, polos, cañas, soleares) según hemos publicado el pasado
25 de junio. Este premio estaba dotado con 1000 pesetas, dinero que Diego no recibió porque en las bases se decía que se podía tener más de un premio pero sólo cobrar por uno. Así que tuvo que conformarse con el diploma correspondiente.
Es curioso que Molina Fajardo, en su libro
El Flamenco en Granada, no diga nada de este otro premio aunque sí habla de dos diplomas. Hacemos cita literal de un párrafo del libro en su página 155:
... Murió en una pobre posada de Puente Genil, atendido casi de caridad, junto al bodegón de "La Rana". En sus últimos años desgraciados le acompañaban dos diplomas del Concurso granadino firmados por don Antonio Chacón. Uno lo conservará "El Gallo de la Jara", trajinante quesero que por los cortijos desgranaba, también, todos los cantes. El segundo pende aun hoy en un muro de "La Rana".
Ha pasado tiempo desde que Molina publicó su libro (!974). El otro día, me preguntaba yo si aún existiría "La Rana", que dónde estaría ahora ese diploma. Comunico mis dudas a mis amigos del grupo "Puente Genil con el Flamenco" de Facebook y enseguida se me dice que hay una copia colgada en la sede de la Peña Flamenca ubicada dentro del Casino Líceo Mercantil. Por dos conductos distintos (Antonio J. Pérez Melgar y Miguel Ángel Jiménez) me llegan copia del diploma. Véanlo:
Nada más recibirla yo, se la envío a Pepe Muñoz al que tanta información le debo. Me dice que ya la conocía. Me da la referencia, la busco y me encuentro con esto:
Son distintas. La primera corresponde al "primer premio" de la sección segunda, la otra al "premio extraordinario Zuloaga" de la sección primera. O sea que tenemos a nuestra vista los dos diplomas que firmaron para Diego Bermúdez don Antonio Chacón, presidente del jurado, y don José López Ruiz, secretario del mismo.
Pero en ambos diplomas hay un dato contradictorio. Le ponen una edad de sesenta y ocho años al cantaor cuando en 1922 ya habría cumplido los setenta y dos. La explicación radica en que 68 fue la edad con la que Diego engañosamente se inscribió como concursante. Leamos este recorte que nos facilta, una vez más, Pepe Muñoz:
Diego confiesa que declaró 68 "por temor a no ser recibido". El recorte está tomado de una entrevista que le hizo el periodista A. García Hidalgo y que fue publicada a dos páginas en
El Heraldo de Madrid el día 15 de octubre de 1928. En esa misma entrevista y al final está fotografiado el segundo de los diplomas que ya les hemos mostrado. Puede leerse íntegra en la red porque ya la publicó el amigo David Perez Merinero en su blog
Papeles Flamencos, 9 de septiembre de 2009.
Y nada más por hoy. Bueno, hay algo más. Como los aficionados, además de hablar de cante, tenemos como prioridad el oírlo, allá vamos: Soleares de Paquirri y Seguidillas de Silverio en la voz del Tenazas.