Visitando mi cuaderno Cantando por Fandangos, ahora convertido en EL MUSEO DEL FANDANGO, podrán elegir entre doscientos cincuenta (250) artistas distintos para escuchar este estilo de cante.

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sábado, 1 de septiembre de 2018

¿Malagueña o Taranta? Una historia de PAYO HUMBERTO

¿Se acuerdan ustedes de mi amigo, el holandés Humberto Wilkes, guitarrista flamenco que responde al nombre artístico de Payo Humberto? Sus vídeos han logrado una extensa popularidad y hoy les invito a que escuchen atentamente éste






Después de esta curiosa historia, yo voy a complementarla ofreciéndoles las cuatro grabaciones del referido "disquito" de Curro de Utrera con Niño Ricardo, grabado en 1958:




1) Brisas de Utrera (Alegrías)


2) Lamento calorró (Malagueña)

3) Sierra flamenca (Fandangos)


4) Cava de Triana (Soleares)

martes, 13 de septiembre de 2011

Hacer comentarios

Varias veces he publicado una entrada con el título "Advertencia" (la última el 3 de julio) donde ponía al posible visitante en sobre aviso: este cuadernillo no lo escribe ningún investigador ni pueblero letrao, sino un simple aficionado que quiere compartir sus vivencias y recuerdos en el mundo del Flamenco.

Cuando lo inicié en febrero, estaba totalmente ayuno en las técnicas e intríngulis del Internet. Poco a poco las voy conociendo y ahora ya sé incluir fotos, audios, vídeos... Acababa mi advertencia pidiendo a los lectores que
"me envíen sus comentarios. Ayúdenme a aprender señalando mis defectos".
Curiosamente, cuando el blog ha recibido más de 6000 visitas, veo que comentarios hay pocos. Incluso algún amigo, me indicaba que lo intentaba pero sin conseguirlo. Trasteando en el programa "blogger.com", que es el que uso para mis publicaciones, veo que, efectivamente, para hacer comentarios había que tener no sé qué tipo de registro. Pero también veo que el autor puede permitir comentarios "Anónimos". Y, como podía hacerlo, pues lo he hecho. Es decir, ahora puede comentarme todo el mundo. Cuando acaba el artículo, basta pinchar en comentarios, hacer la redacción y donde pone "Comentar como" pinchas en "Anónimo". Al publicarse pondrán "Anónimo dijo...", sin incluir el nombre del comentarista. Claro que si desea identificarse es muy simple: que incluya su nombre en la redacción. Pónganme lo que quieran siempre que, como suele decirse, "no se falte al decoro ni al respeto a las personas".

Pero, ¿qué hago yo sin hablar de cante? Otro día será. Ahora les dejo con nuestro Curro de Utrera. Junto a la guitarra de Rafael Muñoz "El Cordobés", hace fandangos y verdial de Lucena

jueves, 1 de septiembre de 2011

La hija de la Paula y Curro: los dos por un caminito









(Escrito en 1996 con motivo de la XXIV Semana Cultural Flamenca, organizada por la Peña Flamenca de Córdoba, en la que se rendía homenaje a Curro de Utrera, el siguiente texto lo publiqué en este blog el 18 de febrero de 2011. Hoy he podido insertar la grabación "La Hija de Paula" y, por eso, vuelvo a publicarlo. El cante lo encontrarán al final).




Corrían los primeros años sesenta, justamente cuando el que suscribe maduraba su afición flamenca. En los descansos, a mitad de película, del Cinema Ulia de mi pueblo, o sea, Fernán Núñez, ponían un disco de Curro de Utrera:

Tan alta la ví subir a un águila palomera...
Velero, porque yo lo gobernaba...
De rodillas me hinqué a la entrada de Lucena...
Si preguntas por quién doblan, del convento las campanas...
Y cómo serás de mala, me puse a escribirte un día...
Tienes a veces corazón de leona...
Iglesia de Santa Ana, no se me van del sentío los dobles de tu campana...
Pá qué quieres que te compre un espejito de plata...
Pero dejar que te mire, eso no lo manda la ley...
No soy de esta tierra, ni conozco a nadie... Ven acá mujer del mundo...

Fandangos huelvanos, fandangos personales, fandangos y verdiales lucentinas, malagueñas de Chacón y del Mellizo, jaberas, serranas, soleares sevillanas, viejos polos, viejas cañas, siguiriyas clásicas rematadas por martinete, cuya ejecución flamenca, por cierto, fue cuestionada por un crítico flamenco que entonces hablaba desde una emisora de su pueblo (opinión que posteriormente corrigiría, digo yo, por su hoy confirmada aceptación del cante y la personalidad del de Utrera...). Cantes que oíamos devotamente una y otra noche... Pero, sobre todo,

La hija de la Paula, no es de mi rango...

alegrías cordobesas que uno, a pesar de la cercanía (siempre he ignorado si Fernán Núñez ha sido barrio de Córdoba o si Córdoba de Fernán Núñez, pero tengo por seguro que esa relación existe...), a pesar de la cercanía, digo, yo desconocía. Uno, por aquel entonces, sólo había oído a Fosforito un apunte de Alegrías de Córdoba, aquél de

Dígale usted al cochero, que apriete el paso...

Uno no tenía ni edad ni circunstancias para acudir a los peroles donde, en las estribaciones de la sierra, Onofre y otros maestros se prodigaban por un estilo forjado con metales netamente cordobeses. Como tampoco uno estaba en condiciones de conocer aquello de

Los dos dos por un caminito, que tú a mi vera y yo a tu lao...

soleares, también de estilo cordobés, que Curro de Utrera nos ofrecía en su disco.

Eran los dos estilos que más me impresionaban. Y yo pensaba, qué cómo era aquello de que un utrerano viniera a enseñarnos nuestros propios cantes... No lo sé... Después, con el paso de los años, uno oiría que las versiones de Curro tenían mucho de personal, que no eran las genuínamente cordobesas. ¡Qué mal da! Mayor mérito para Curro: un cantaor personal siempre está por encima de un imita-voces-ajenas.

Sea como fuere, y dejando toda literatura a un lado, quiero dejar hoy, y en estas líneas, mi reconocimiento al cantaor Curro de Utrera por aquel alimento que entonces nos proporcionó a tanto aficionado, joven y menos joven, en una época de auténtica sequía flamenca... Hoy ya sé muchas cosas sobre alegrías y soleares de Córdoba, pero para mí estos cantes siempre irán unidos a su recuerdo. Gracías, amigo Curro.