Visitando mi cuaderno Cantando por Fandangos, ahora convertido en EL MUSEO DEL FANDANGO, podrán elegir entre doscientos cincuenta (250) artistas distintos para escuchar este estilo de cante.

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sábado, 10 de diciembre de 2016

Resuenen con alegría... (III)

... los cánticos de mi tierra.

Mi tesis es que los villancicos los hacen las letras  y no las músicas con que se hagan. Y, por supuesto, cantados en época navideña, digamos, por poner unos topes aproximados, que desde el 20 de diciembre al el 7 de enero. Por eso, dentro de la gama flamenca, hemos hablado ya de unos villancicos por sevillanas y otros por alegrías.

-Sí, hombre, y por martinetes también los habrá...
me dice un amigo con un poquito de sorna. ¿Cómo que no? El tema es la matanza de inocentes que ordenó el malvado Herodes. La grabación es de 1959 y la voz la pone Pepe El Culata. Escuchen: villancicos por martinetes:


martes, 25 de octubre de 2016

FLAMENCO SPECTACULAR, un disco para consumo de "guiris"

En nuestro cuadernillo de memorias ha aparecido, en los últimos artículos, hasta tres veces, el álbum discográfico colectivo titulado Flamenco Spectacular, gracias al cual hemos podido rescatar las voces de Manuela de Ronda, de El Barbero de Sevilla y de Manolo Cantón. En su contracubierta encontramos sus nombres junto a los de María Rosa y Pepe El Culata, todos ellos como cantaores. Las guitarras, ya se ha dicho en tales artículos, eran las de Perico el del Lunar y Andrés Heredia. Sus registros van acompañados de taconeos y jaleos propios del baile flamenco. En efecto, también en la contracubierta figuran los nombres del bailaor El Tupé, así como el de las bailaoras Carmela, Amparo, Mari Flor, María Medina, Rosario de Cádiz, Tere del Oro y Lolita de Córdoba. Entre singers, guitarists y dancers, tenemos todo un cuadro propio de un tablao flamenco.



¿Hemos dicho tablao?  Pues, miren ustedes por dónde, cuando publiqué mis notas sobre Manuela de Ronda, el amigo David Pérez Merinero nos envía dos recortes de prensa (uno del 3 de junio de 1959, otro del 4 de marzo de 1960) en los que aparecía su nombre dentro del elenco del famoso tablao madrileño Zambra. Comparando estos anuncios con la contracubierta del disco del que hablamos, queda meridianamente claro que éste se grabó con personal de dicho tablao, si bien no intervinieron los del Cuadro de Antología sino los del nombrado como Gran Cuadro de Zambra. También queda patente que se comercializó para consumo de guiris no iniciados en nuestro arte flamenco.


En inglés y en castellano figura un curioso texto firmado por Hugo A. Ortiz, personaje del que no teníamos conocimiento. Se dice, por ejemplo, esto:
El Repertorio, puro gitano, consiste de música, canto y baile, herencias de los antepasados, que el gitano ha aprendido desde la cuna, ya que tales artes y tales obras casi nunca fueron escritas , y mucho menos grabadas. Aunque el origen verdadero del repertorio gitano es desconocido, se sabe que nació en rincones remotos de España y partes de Europa. Naturalmente. al través de los años, el gitano errante ha agregado creaciones inspiradas por acontecimientos y emociones. La herencia y la creación forman el patrón, pero la interpretación es espontánea y el éxito depende de la interpretación individual.  
Hay una breve descripción de los estilos flamencos registrados y así, hablando de las alegrías, podemos leer:    
Música y canto de un género suave y gentil. Casi siempre interpretado por los jóvenes. Los cantos amparan la belleza, lo noble y como es natural, la "novia".
Las sevillanas se presentan así:
Un baile alegre y vivo, representativo del folclórico y muy favorito entre los gitanos.
Vamos que a este hombre había que nombrarlo flamencólico y cum laude, hecho lo cual, cabe destacar la categoría flamenca de las gentes que intervienen en el disco. Nos despedimos invitando a que ustedes escuchen estas magistrales seguirillas para baile en la voz de nuestro amigo El Culata:

martes, 1 de septiembre de 2015

MISA FLAMENCA, 1966

Fue en 1959 cuando aquel Papa con cara de buena persona que se llamó Juan XXIII convocó el llamado Concilio Vaticano II, cuyo desarrollo transcurrió entre 1962 y 1965, suponiendo el aggiornamento, la puesta al día de la Iglesia Católica. Entre otras cosas, se abandona la misa oficiada siempre en lengua latina para adaptarla en cada zona a la lengua vernácula, a la vez que los cantos gregorianos cedían el paso a los procedentes de los folk-lores de cada país. Y multinacionales como Philips (que éstas si que sabían ponerse al día para seguir vendiendo) propician la grabación de misas "localistas". Así se registran la Misa Luba (del Congo) o la Misa Criolla (de Argentina). Y, ¿en España? Aquí la discográfica se plantea dos proyectos: la Misa Mozárabe y una Misa Flamenca.

Para esta segunda se recurre al compositor José Torregrosa (en realidad, José Alcaraz Torregrosa, Alicante 1927, Madrid 2005) y al escritor Ricardo Fernández de la Torre (Málaga 1927, 2005), el primero para imaginar la música y el segundo para adaptar los textos. El alicantino pretendía una conjunción de la música culta con la popular-flamenca. Para la primera, buscó el auxilio del coro donostiarra Maitea al que se unieron algunos miembros del coro Easo, también de San Sebastián, unos y otros bajo la dirección de José María González Bastida (Maestro Bastida, Bergara 1908, San Sebastián 1997). En cuanto a la parte flamenca se contó con la asesoría de Antonio Sánchez Pecino (Algeciras 1908, Madrid 1994), sí el marido de la portuguesa Luzía y padre de Ramón, Paco y Pepe de Algeciras. Son los cuatro personajes (Bastida, Torregrosa, De la Torre y Sánchez Pecino) que aparecen en la foto a nuestra izquierda.

Para las guitarras flamencas se recurre a Ramón de Algeciras y a Serranito. La nómina de los cantaores es de lujo: Rafael Romero, Pericón de Cádiz, Chocolate, Pepe El Culata, Pepe de Algeciras (o Pepe de Lucía) y Los Serranos, todos ellos muy conocidos salvo estos últimos cuya fotogtafía podemos ver. Hemos averiguado que respondían a los nombres de Eusebio Gilabert y Domingo Torres. No es frecuente en el flamenco que dos cantaores vayan alternándose en los versos de una copla, pero en el caso de esta pareja queda, en mi opinión muy conseguido.

La Misa consta de cinco fragmentos:

1) Kyrie. La Caña. Rafael Romero y Coros
2) Gloria. Cantes de Málaga. Los Romeros, Pericón de Cádiz y Coros
 3) Credo. Debla y Seguirillas. Chocolate, El Culata y Coros 
4) Sanctus. Cantes de Trilla. Coros 
5) Agnus Dei. Cantes de Cádiz. Pepe de Lucía, Los Serranos y Coros. 

Les brindo la audición del Credo, donde tanto Chocolate como El Culata están inmensos, pletóricos de buen cante. Vean que la introducción se hace a compás de seguirillas marcado con los nudillos sobre una vieja puerta de madera. No sé si el propio Pericón o quien, pero alguien me contó que era una puerta del siglo XVI cogida de la catedral de Toledo.



Y para los que no conozcan este disco ni a Los Serranos les dejo con el Agnus Dei donde este dúo juega con unos aires de mirabrás.

lunes, 1 de septiembre de 2014

Pepe El Culata, gitano y de Triana

José Bermúdez Vega, Pepe El Culata, gitano y de Triana. Buena tarjeta de presentación para un cantaor flamenco. Conste que no he puesto lo de "gitano" para indicar que sea ningún tipo de "valor añadido", Nunca he creído que haya separación entre un "cante gitano" y un "cante payo", por más que existan gitanos que así lo defienden y payos que también lo hacen (éstos y paradójicamente para mostrarse más "gitanistas" que los propios gitanos). Digo lo de gitano para significar positivamente que El Culata, como en su día hicieran los hermanos Pavón (Arturo, Pastora y Tomás) o El Cojo de Málaga, se inspirara a la vez en cantaores de una u otra raza. Nacido en 1911, conoció las maneras cantaoras de Antonio Chacón y de Manuel Torre, bebiendo en ambas escuelas.

A sus veinte y pocos años andaba por Madrid donde ganó uno de aquellos concursos que se hacían en El Price, cantando precisamente unos fandangos (En ese estilo pueden oírlo, pulsando este enlace, en una grabación de 1957 con Perico el del Lunar). Enrolado en las "troupes de Ópera Flamenca", habituales de aquella época, recorrió toda España hasta la llegada de la guerra del 36-39 que le cogió en la provincia de Jaén. Los años cuarenta los pasó en los locales de la sevillana Alameda de Hércules, vendiéndose a los señoritos con ganas de fiesta. Vuelve a Madrid trabajando, como hiciera en Sevilla, como cantaor de reuniones, hasta que en 1957 ingresa en el recién creado tablao Zambra. En él permaneció hasta su cierre en 1975. Poco después, año 1978, Pepe murió en la capital del reino.

Yo lo conocí en 1968 en dicho tablao y lo escuché con suma devoción las muchas noches en que acudí a Zambra entre el citado 1968 y 1971, año en que abandoné Madrid. Un hombrecillo bajo, calvo, para mí que aparentaba más edad que la que en realidad tenía. Una mirada dulce que delataba su hombría de bien. Dulce era también su voz, pero antes de que la oigamos quiero que vean ustedes esta vieja foto donde nuestro Culata aparece junto a Miguel de Marchena, El Niño de Alcalá, El Niño de Fuentes de Andalucía y (sentado) Enrique Orozco. ¿Es cierta la descripción que antes he hecho de él?


Que sepamos, Pepe inició su discografía en 1951 con una placa de pizarra donde grabó dos cantes por seguiriyas con la guitarra de Niño Ricardo. En 1957 es llamado por Perico el del Lunar para su segunda antología, la que apareció en Méjico en 1957 bajo el sello de Orfeón. En esta antología hace martinetes, saeta, fandangos, soleares y seguiriyas. En 1969 quien lo llama es nada más y nada menos que el señor Sabicas para su celebrado doble L.P. con la marca R.C.A. Pepe hace seguiriyas, la soleá por bulerías de La Moreno y un cante con levantica y cartagenera. Vamos a oír este último:


Con sello de Fontana y guitarra de Melchor de Marchena se publica en 1970 un vinilo de larga duración en el que se pueden escuchar fandangos, cartagenera, seguidillas, peteneras, soleares, bulerías por soleá, martinete, mirabrás, seguidilla, saeta y soleares. En 1973 le publica otro la casa Belter, esta vez con la guitarra de Vicente El Granaíno. Por esos años hizo cosas para TVE entre las que quedaron grabaciones por fandangos, granadinas, tarantas y soleares, acompañadas a la guitarra por Pucherete de Linares. Muerto Pepe, Hispavox publicó en 1984 un recopilatorio con la guitarra de Melchor. Debió de haber más grabaciones porque la "Magna Antología de Hispavox (1982)" recoge, además de unos martinetes, cuatro cantes con la guitarra de Félix de Utrera (soleares de La Roesna, soleares de Manuel Torre, soleá por bulerías de La Moreno y seguiriyas de Triana). Como vemos en este repaso de su discografía, Pepe El Culata era cantaor de cantes duros (martinetes, seguiriyas, soleares...), en los que era maestro consumado, pero no rehuía las granadinas, ni malagueñas, tarantas o cartageneras.

Les invito a que escuchen las citadas soleares de La Roesna:



¿Se puede cantar más ajustao y más sobrao de gusto? Y más: de nuevo con Félix de Utrera, unos cantes trianeros por seguiriyas:



Estilo que suena a mucho siglo XIX, estilo poco divulgado (nosotros sólo recordamos habérselo oído, después de a Pepe, a la gran cantaora Carmen Linares). Acabamos. Esta mañana me levanté acordándome de Pepe El Culata y esto es lo que han dado de sí mis recuerdos.