Visitando mi cuaderno Cantando por Fandangos, ahora convertido en EL MUSEO DEL FANDANGO, podrán elegir entre doscientos cincuenta (250) artistas distintos para escuchar este estilo de cante.

Mostrando entradas con la etiqueta Antonio Chacón. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Antonio Chacón. Mostrar todas las entradas

viernes, 12 de abril de 2019

Flamenco en pequeñas dosis (IV): Los Caracoles de Pastora

Que a uno no le gusten tós los cantes por igual, es natural. Los hay que me gustan mucho (Soleares, Seguidillas gitanas, Malagueñas, Tarantas, ...), los hay que me gustan (Fandangos, Guajiras, Tangos, Bulerías, ...), otros que me gustan poco (Milongas, Farrucas, Garrotines, Marianas, ...) e incluso hay cantes que no suelo frecuentarlos. Uno de ellos es el conocido como Caracoles, esa 
cantiña conformada por varios cantables con diferentes medidas que, a modo de popurrí, fueron ordenados por Antonio Chacón
según nos dice el maestro Faustino Núñez en su popular Flamencópolis.

Un cante cuyas letras suelen llevarnos a la capital de esta España mía, esta España nuestra. Ese Madrid tan cercano al cielo, donde nadie se siente forastero y menos que nadie los llegados desde el Sur, los andaluces que hacen relucir a una de sus calles más emblemática:




La gran calle de Alcalá, 
cómo reluce 
cuando suben y bajan
los andaluces



cantaba Antonio Chacón y desde entonces cantan cuantos cantaores y cuantas cantaoras han seguido su senda. Salvo en contadas excepciones, repiten la letra de Chacón no solo en esta coplilla de entrada sino en las restantes estrofas. Y sobre todo repiten el esqueleto musical en su integridad. La Cantiña de los Caracoles se ha convertido, por ello, en un cante momificado y rígido. En muchísimos artistas se nota que lo cantan de una forma automatizada, con la voz forzada. Por eso a mí me aburre y cuando me llega un álbum nuevo, si contiene Caracoles, suelo saltarlo y ni lo escucho.

Pero, miren ustés por dónde, repasando la inagotable obra discográfica de La Niña de los Peines, reparo en una grabación de 1929 acompañada a la guitarra por Ramón Montoya. Hace el cante de don Antonio Chacón con una naturalidad y frescura muy propia de sus maneras cantaoras. Se permite, incluso, algún que otro quiebro y jueguecillos de voz, rompiendo así la rigidez que yo encontraba en otros intérpretes. Aquí la dejo y cá uno que saque sus personales conclusiones:

    

domingo, 5 de febrero de 2017

Año 1925 en Córdoba: A don ANTONIO CHACÓN y a PÉREZ DE GUZMÁN se les "aguó" un Concurso de Cante Jondo

Envío a Alberto Rodríguez Peñafuerte.

Hace años que dormía en mi archivo esta nota de prensa aparecida el día 15 de mayo de 1925 en Córdoba Gráfica. Se anunciaban los festejos a celebrar en  la ya cercana Feria de Nuestra Señora de la Salud (la feria de Córdoba de toda vida, vamos). Véase que terminaba así:
Concurso de cante "jondo" y otros festejos.
No le presté más atención pensando que sería un evento más a añadir a los muchísimos concursos que desde 1922, cuando el de Granada dio el pistoletazo de salida, se venían celebrando en todas las verbenas de las barriadas cordobesas, así como en los pueblos de la provincia.

Pero no, este concurso, como descubrí más adelante, fue especial: primero porque no llegó a celebrarse y segundo por las personalidades ligadas a él incluyendo al mismísimo Papa del Cante y a un rico empresario que también hacía sus cantes. Vean ustedes lo que se decía en el periódico La Voz el 27 de aquel mayo. Empieza con un
Se aguó el cante "jondo"(1)
para informarnos de que su organización se había encargado al señor Pérez de Guzmán, al señor de los fandanguillos de Huelva y flamante empresario taurino y extrañarse de que dos días de empezar la feria (o sea el 23 de mayo) no se conocieran los detalles del concurso y que, sin embargo, en el primer de la misma se insistía en que habría concurso, que se celebraría en la plaza de toros después del correspondiente festejo taurino. Se hablaba de que ya andaban por Córdoba, entre otros, Fernando el Herrero y El Niño de Cabra. Sólo faltaba Chacón, pero era seguro que llegaba. La cuestión es que volvió a aparecer un nuevo anuncio para afirmar el concurso de cante "jondo" no se celebraba porque Chacón está afónico. Termina el autor del artículo que comentamos diciendo que el número de cante "jondo" se ha quedado en la mente del empresario taurino y, a continuación, peque o no pegue, como él mismo apostilla, inserta esta coplilla:

Viva el fandango de Huelva,
 viva Pérez de Guzmán; 
y aquí no hay cante "jondo"
 porque es cosa ya "anticuá".

¡Vaya fiasco! ¿Qué Pérez de Guzmán fue empresario de la plaza de toros cordobesa en 1925? ¿Que Chacón iba a participar en un concurso? ¿Qué a la postre el concurso no se celebró? Sobre lo primero, le pregunté al biógrafo del famoso cantaor José Pérez de Guzmán (natural de Jerez de los Caballeros, Badajoz), el conocido flamencólogo Francisco Zambrano Vázquez, quien me manifestó no saber nada al respecto. En cuanto al anuncio de que Chacón estaría en Córdoba, sí que se hizo el día anterior según pudimos comprobar tanto en La Voz como en el Diario de Córdoba, nota que es la que hemos insertado más arriba. ¡Vaya cartelazo el que estaba previsto!

Lo que pasó con la afonía de don Antonio Chacón, lo localicé de inmediato en esta nota publicada también el día 27 y el periódico La Voz. En ella se comunica de un telegrama del Papa diciendo que me he quedado ronco con estos fríos. Hecho ante el cual, al no contar con Chacón ni para concursar con sus compañeros profesionales ni para presidir el posterior concurso de aficionados, la comisión decide la suspensión del festival. Ignoro si esta nota de prensa ha sido recogida en alguna de las biografías (incluso hagiografías) dedicadas al grandísimo cantaor jerezano. Para mí ha sido un curioso dato para añadir a las mismas y no ha dejado de llamarme atención lo de estos fríos en plena segunda quincena de mayo. No he podido sino acordarme de aquel medieval Romance del prisionero, tan precioso y que principiaba así:
Que por mayo era por mayo,
cuando face la calor...

Dejamos para una segunda entrega los prolegómenos a esta historia, donde aclararemos efectivamente el papel que jugó Pérez de Guzmán en la primavera cordobesa del 1925, así como también comprenderemos el por qué al reportero se le ocurrió rematar con la coplilla que lo hizo y por qué aludió a su compañero de profesión que firmaba como Julifer(2).





Mientras tanto, que nadie piense que los cordobeses estuvieron ayunos de flamenco en su feria mayor. Ni mucho menos. Previamene a su celebración, La Voz nos daba esta nota. Estaría La Niña de los Peines en el Teatro Circo. En el Salón Ramírez, local habitual en el género, habría un cuadro flamenco. En una caseta montada frente a la Puerta de Gallegos actuarían el Niño de Marchena y Manuel Vallejo, junto al cordobés Féliz Gallardo y guitarrista Alfonso Alfaro, también nombrado como Alfonsillo el Cordobés y como El Rosca. Finalmente se alude al que finalmente quedó frustrado festival en la Plaza de Toros.

Lo de Niña de los Peines, no falló porque durante una semana la prensa estuvo publicando un anuncio como éste que tenemos a nuestra izquierda.








También, cantaron Marchena y Vallejo acompañados por Alfaro, aunque no nos confirman la presencia de Féliz Gallardo(3).  Lo que sí parece es que Chacón no exageraba con su afonía en pleno mayo: afónico salíó Marchena y acatarrado lo hizo Vallejo.





(1) El onubense Diego Carrasco, investigador de temas flamencos, me dice que este recorte de prensa ya había aparecido en su muro de Facebook. A día de hoy, no estaba allí. No obstante, al no desear conflicto alguno de prioridades, consigno el dato para general conocimiento. 

(2) Sobre Julifer, puede consultarse en este enlace lo que escribió Alberto Rodríguez Peñafuerte en su blog.

(3) Félix Gallardo, de nombre artístico Niño de la Rosa, fue un cantaor montillano del que tuvimos noticia cuando en 1922 ganó un concurso en la agosteña verbena del Barrio de San Basilio, montado por Miguel Milena (Niño de Graná) como réplica al celebrado dos meses antes en Granada. De él hablamos en nuestro blog en un artículo de fecha 24 de junio de 2012. Volvimos a encontrar su nombre en el artículo La taberna "El Calañés" publicado el 20 de octubre de 2012. Mucho después, en los años cincuenta, el esritor Ricardo Molina lo nombraba como un importante solearero cordobés en uno de sus artículos en el diario Córdoba.     

domingo, 4 de enero de 2015

El Mirabrás en la historia de la discografía flamenca (IV)

En el pasado mes de septiembre nos dio por rastrear la presencia del cante de El Mirabrás en la discografía flamenca

      04-09-2014. El Mirabrás en la historia de la discografía flamenca (I)
      09-09-2014. El Mirabrás en la historia de la discografía flamenca (II)
      25-09-2014. El Mirabrás en la historia de la discografía flamenca (III)

Poniendo como tope final el año 1963, llegamos a recoger hasta 13 grabaciones del Mirabrás en voces históricas como las de Manuel Vallejo, Pepe Marchena, Angelillo, Juan Valderrama, Pepe el de la Matrona, Manolo Caracol, Rafael Romero y Antonio Mairena. Varias veces aludimos a que todos ellos lo habían recogido y aprendido del gran Antonio Chacón. El amigo Gregorio Valderrama nos informa de que el cantaor jerezano lo grabó en 1928 y nos acompaña copia en formato MP3. La teníamos en lista de espera para publicarla cualquier día en este cuaderno cuando nos encontramos el pasado 26 de diciembre un nuevo blog llamado Corrala del cante del que es autor Dani PI (Daniel Pino Illanes, cordobés de Puente Genil, hijo del gran aficionado Antonio Pino Peña, q.e.p.d., y hermano del cantaor y experto en temas flamencos David Pino). En él, Dani nos habla de ese mismo registro de 1928, que ustedes pueden oír usando el siguiente enlace

Pero, para que nosotros no nos marchemos de vacío, les voy a poner otro hallazgo para añadir a las grabaciones históricas del cante del mirabrás, esta vez precedida de una alegría. Canta Pepe Pinto y toca Manolo de Badajoz. Ignoro la fecha de la grabación, aunque presumo que sea de los años cuarenta:

viernes, 26 de julio de 2013

¡Ná de Madrid ni de Corte, qué viva Lorca y viva Murcia!

Cada día más recluido en mi casa, paso muchas horas ordenando mi archivo sonoro y la verdad es que me lo paso mu requetebién. Ustedes saben, y si no yo se lo cuento, que la casa Pasarela de Sevilla publicó en 1990 un álbum de título Flamenco Viejo donde se recogen unas grabaciones hechas en magnetófono casero allá por los años cincuenta por Pepe Marchena junto al guitarrista Benito de Mérida. Disco entrañable en el que podemos oír cosas como ésta:


¡Cosa más bonita!, pero ¿qué es eso de Malagueña de Paco la Luz? En las conversaciones entre aficionados siempre la habíamos tenido como una de las malagueñas de Chacón aunque, cosa curiosa, el propio don Antonio Chacón al grabarla, en 1928 junto a Perico el del Lunar, la etiquetó como Cartagenera.

Malagueña de Chacón. Así la presentó el genial Manolo Caracol en su antología Una Historia del Cante Flamenco (1959) junto a Melchor de Marchena.


(Señalemos, así, entre paréntesis, que no es esta de Caracol la mejor versión de la malagueña en cuestión. Al de Sevilla no le iban estos cantes, pero se empeñó en grabarlos...)

Años después nos dijeron que este cante era una Malagueña del Canario y esa parece ser la "doctrina oficial" que se mantiene hoy día. Pero en fin, un poquito hartos de tanto Madrid y de tanta Corte, nos encontramos una "perla", etiquetada como Lorqueña unas veces y recientemente (desde que ha llegado lo del "código de barras" para los cantes levantinos) como Minera de Pedro el Morato. Grabación de 1924 con el guitarrista Miguel Borrull y el cantaor El Cojo de Málaga:


De acuerdo, Joaquín, ¡ná de Madrid ni de Corte, qué viva Lorca y viva Murcia! (La melodía no es misma que estábamos oyendo pero viene a cuento traer esta grabación por su letra).

Aclaro que al publicar este artículo no está en mi ánimo abrir ningún tipo de debate. Lo hago para mostrar una vez más los galimatías con que nos encontramos los aficionados a la cosa esta del flamenco. Hagan lo que yo: disfruten los audios y dejen que otros elucubren.