Visitando mi cuaderno Cantando por Fandangos, ahora convertido en EL MUSEO DEL FANDANGO, podrán elegir entre doscientos cincuenta (250) artistas distintos para escuchar este estilo de cante.

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viernes, 6 de marzo de 2020

CHOCOLATE en la Peña Flamenca EL MIRABRÁS, año 2003

Que por la Peña El Mirabrás (registrada como una de las más antiguas de Andalucía) han pasado prácticamente todos los artistas del género Flamenco, no es un misterio para nadie. Desgraciadamente, no siempre quedó grabación de sus muchos actos, pero hoy me he encontrado con uno que sí lo fue en su integridad. Lo he reescuchado varias veces y quedo maravillado con la mucha flamencura de aquel gitano enjuto y renegrío, jerezano de cuna, sevillano de estancia, que respondió al nombre de Antonio Núñez Chocolate. Fue el día 24 de mayo del año 2003 y le acompañó a la guitarra Antonio Carrión. Nueve cantes hizo aquel día:
Media granadina-Malagueña del Mellizo, Taranta-Rondeña del Torre-Cartagenera, Soleares tomaseras, Fandangos, Serranas-Seguirilla, Soleares, Seguirillas, Fandangos, Fandangos

Y, como el cante está para compartirlo, aquí les dejo unas muestras de este recital celebrado en mi siempre recordado pueblo y en mi siempre recordada peña.

Taranta, Rondeña del Torre y Cartagenera (Con la mecha y la barrena, Dame la espuela, De Cartagena a Totana)

Fandangos (Y el sol se paró pa verte, Engañarla en el amor, Te tienes que persignar,  Dos hermanos peleaban, Me peleo con mi reloj, Porque morir es natural)


Serranas y Seguirilla (Allá arriba en la Sierra, Dice mi compañera)


Soleares (Te soplaba yo la silla)


sábado, 26 de mayo de 2018

Malagueña del Mellizo y Verdial (II)

El Chocolate: "Entrañas de mi cuerpo" es un artículo publicado el pasado 19 de mayo en Expo Flamenco por nuestro buen amigo Paco Canela Se trata de un certero análisis del primer disco de larga duración que publicaran del cantaor Antonio Núñez Montoya, Chocolate (1930-2005). Al llegar al corte número 8 de este álbum, habla Canela de

una interpretación "rara avis" de la malagueña del Mellizo, ya que Chocolate la remata con abandolao.

Nos paramos un momento y la escuchamos:



Efectivamente, al cante del Mellizo, con letra Lo que yo por ti daría, le sigue otra malagueña (Yo te quiero mientras viva) de las conocidas como "jaberas", variedad que hoy suelen meter en ese raro cajoncillo de satre que caprichosamente han dado en llamar "cantes abandolaos". Nosotros diríamos que Chocolate remata con un "fandango verdial" y ciertamente eso no es frecuente en la discografía. Choca a muchos aficionados que la solemnidad del cante del Mellizo se mezcle con la liviandad de un fandango. Ahora me acuerdo que hace unos años otro buen amigo, en este caso el valenciano Sergio García, nos decía

 Yo no cantaría un abandolao después de, por ejemplo, una malagueña del Mellizo,

afirmación que puso en ebullición mi memoria hasta que encontré respuesta y se la di en este mismo blog con un artículo de fecha 29-10-2013 y título Malagueña del Mellizo y Verdial, en el cual insertaba una cante de Paco Toronjo que vuelvo a repetir aquí:



Ahí lo tienen: malagueña del Mellizo seguida de un fandango verdial en este caso en la órbita de Frasquito Yerbabuena. Tras mi publicación, surgió un debate sobre esta cuestión en que intervinieron, entre otros personas tan entendidas como Estela Zatania y Antonio Barberán. Éste nos hablaba de que esa mezcla la habían hecho tanto Beni de Cádiz como Yeyé de Cádiz. Busqué y me encontré la de Beni que ahora les brindo



No he dado con la versión de Yeyé de Cádiz pero sí con varias más, dos de ellas auténticas joyitas de la discografía flamenca. Les recordaré que con fecha 24-11-2014 publiqué el artículo ¿Primeras grabaciones de FOSFORITO? Formaban parte del álbum Portrait  of  Andalusia producido por el musicólogo hindú Deben Bhattacharya. Pues bien, de este mismo productor en otro álbum, publicado en Inglaterra, volvía a aparecer nuestro Fosforito un tiempo antes de que ganara el famoso concurso de 1956. Uno de los cantes era éste:

 

¿Sorpresa o no? Y queda la otra joya. Nos vamos a 1929 y nos encontramos con un cantaor que ya era figura más que consagrada y que bordaba los cantes de Enrique El Mellizo. Varias veces por aquellos años grabó sus malagueñas pero esta vez fue especial:



Pepe Marchena con Ramón Montoya. ¡Vaya malagueña y vaya cante lucentino! Bueno, espero que después de este repaso nadie se me asombre si, además de las malagueñas de Chacón, de El Canario, o de La Trini, añadimos las del Mellizo para rematarlas con un fandango de la familia verdial. 

lunes, 14 de noviembre de 2016

Escuchemos a CHOCOLATE

Envío al amigo almeriense Pedro Segura López que ayer llevó esta foto a las redes. .

Viendo la foto colocada a la derecha, tomada en uno de los conciertos flamencos que se celebraban en el madrileño Colegio Mayor San Juan Evangelista, se han agolpado en mi mente los recuerdos de las muchísimas veces que yo he disfrurado con el cante de Antonio Núñez Montoya, Chocolate (Jerez de la Frontera, 1930-Sevilla, 2005).


Mi primer recuerdo se remonta a la primavera de 1962, cuando en esta Córdoba de mis amores, se celebró el Concurso de la Llave de Oro (La 'Llave' que abrió la historia, según la hiperbólica expresión del crítico Manuel Martín Martín). Entonces, en la Plaza de la Corredera, tuve ocasión de escuchar a Platerito de Alcalá, Fosforito, Chocolate, Juan Varea y Antonio Mairena. El vencedor, como todos ustedes saben y ya lo sabíamos todos en Córdoba semanas antes del concurso, fue don Antonio Mairena, cantaor que, junto a Platerito y Chocolate, escuchaba por vez primera en mi vida. Si les digo la verdad, quien más me impactó de los cinco fue el renegrío gitano de Jerez, tanto que desde entonces se convirtió en uno de mis artistas favoritos.

No voy a hacer para ustedes ningún bosquejo biográfico ni ningún panegírico. Simplemente les voy a invitar a que me acompañen escuchando algunas de sus grabaciones (1).

01) Año 1963, Seguirillas acompañadas por Paco Aguilera (Dios mandó el remedio)


02) Año 1964, Soleares con Melchor de Marchena (Tengo una Virgen en mi casa)


03) Año 1968, Fandangos con Antonio de Sanlúcar (Que presume de saber


04) Año 1969, Seguirillas con Melchor de Marchena (A clavo y canela


05) Año 1969, Serranas con Melchor de Marchena (Está nevando)

06) Año 1969, Tarantos con Melchor de Marchena (El alcalde Guadix)


07) Año 1972, Soleares de Triana con Eduardo el de la Malena (Ni tu pare ni tu mare)


08) Año 1972, Bulerías con Eduardo el de la Malena (Yo se pedí a Undebel)


09) Año 1973, Martinetes con El Poeta (El anillo que me diste)


10) Año 1975, Malagueña y Verdial con Rafael Mendiola (En mi pecho un corazón)

11) Año 1989, Seguirillas con Juan Habichuela (Llamadme a mi Dios)


(1) Si pulsan en esta fecha (21-enero-2014) podrán oírle otras soleares. También otros fandangos pulsando aquí (27-enero-2012)

martes, 1 de septiembre de 2015

MISA FLAMENCA, 1966

Fue en 1959 cuando aquel Papa con cara de buena persona que se llamó Juan XXIII convocó el llamado Concilio Vaticano II, cuyo desarrollo transcurrió entre 1962 y 1965, suponiendo el aggiornamento, la puesta al día de la Iglesia Católica. Entre otras cosas, se abandona la misa oficiada siempre en lengua latina para adaptarla en cada zona a la lengua vernácula, a la vez que los cantos gregorianos cedían el paso a los procedentes de los folk-lores de cada país. Y multinacionales como Philips (que éstas si que sabían ponerse al día para seguir vendiendo) propician la grabación de misas "localistas". Así se registran la Misa Luba (del Congo) o la Misa Criolla (de Argentina). Y, ¿en España? Aquí la discográfica se plantea dos proyectos: la Misa Mozárabe y una Misa Flamenca.

Para esta segunda se recurre al compositor José Torregrosa (en realidad, José Alcaraz Torregrosa, Alicante 1927, Madrid 2005) y al escritor Ricardo Fernández de la Torre (Málaga 1927, 2005), el primero para imaginar la música y el segundo para adaptar los textos. El alicantino pretendía una conjunción de la música culta con la popular-flamenca. Para la primera, buscó el auxilio del coro donostiarra Maitea al que se unieron algunos miembros del coro Easo, también de San Sebastián, unos y otros bajo la dirección de José María González Bastida (Maestro Bastida, Bergara 1908, San Sebastián 1997). En cuanto a la parte flamenca se contó con la asesoría de Antonio Sánchez Pecino (Algeciras 1908, Madrid 1994), sí el marido de la portuguesa Luzía y padre de Ramón, Paco y Pepe de Algeciras. Son los cuatro personajes (Bastida, Torregrosa, De la Torre y Sánchez Pecino) que aparecen en la foto a nuestra izquierda.

Para las guitarras flamencas se recurre a Ramón de Algeciras y a Serranito. La nómina de los cantaores es de lujo: Rafael Romero, Pericón de Cádiz, Chocolate, Pepe El Culata, Pepe de Algeciras (o Pepe de Lucía) y Los Serranos, todos ellos muy conocidos salvo estos últimos cuya fotogtafía podemos ver. Hemos averiguado que respondían a los nombres de Eusebio Gilabert y Domingo Torres. No es frecuente en el flamenco que dos cantaores vayan alternándose en los versos de una copla, pero en el caso de esta pareja queda, en mi opinión muy conseguido.

La Misa consta de cinco fragmentos:

1) Kyrie. La Caña. Rafael Romero y Coros
2) Gloria. Cantes de Málaga. Los Romeros, Pericón de Cádiz y Coros
 3) Credo. Debla y Seguirillas. Chocolate, El Culata y Coros 
4) Sanctus. Cantes de Trilla. Coros 
5) Agnus Dei. Cantes de Cádiz. Pepe de Lucía, Los Serranos y Coros. 

Les brindo la audición del Credo, donde tanto Chocolate como El Culata están inmensos, pletóricos de buen cante. Vean que la introducción se hace a compás de seguirillas marcado con los nudillos sobre una vieja puerta de madera. No sé si el propio Pericón o quien, pero alguien me contó que era una puerta del siglo XVI cogida de la catedral de Toledo.



Y para los que no conozcan este disco ni a Los Serranos les dejo con el Agnus Dei donde este dúo juega con unos aires de mirabrás.

domingo, 26 de enero de 2014

Chocolate se acuerda de Tomás (1968)

Quien me firmó ese autógrafo no fue otro que Antonio Núñez Montoya, Chocolate (Jerez de la Frontera, 1930-Sevilla, 2005). Lo hizo en la contracubierta de un vinilo de los de 45 r.p.m. publicado en 1968 En uno de los cuatro registros, acompañado a la guitarra por Manolo Brenes, Chocolate se acuerda un poquito del gran Tomás Pavón.