Desde siempre, en cuantas actividades he intervenido a lo largo de mi vida, me ha gustao alinearme con los "herejes". Hoy, en particular, me he levantado con mi pie izquierdo, el más hereje de los dos. Por eso aviso a los "pureros" de la cosa flamenca de que, si no quieren cabrearse conmigo, están a tiempo de abandonar la lectura de este artículo.
Porque después de desayunarme mi café con leche y mi tostada con aceite (cordobés y de la campiña, por supuesto), me pongo a oír esto
Se trata de La canción del arco iris incluida en un vinilo L. P, publicado en 1975 por la casa Movie Play, titulado sencillamente Gualberto. Sí, claro, Gualberto García Pérez ese músico nacido en Triana (Sevilla) en 1945, uno de los fundadores del grupo de rock conocido como Smash, maestro en el uso del shitar indio, instrumento con el que, por cierto, acompañó a Camarón de la Isla en aquellas sorprendentes nanas con texto de Lorca tituladas Del caballo grande. Y dirán ustedes que, bueno, ¿y qué? Pues eso, que si atienden bien a la canción oirán hacia su mitad y luego más claramente al final una voz de fondo que se limita a decir un prolongado
Aaaaaaah!
Pero una voz que me suena mu flamenca. Sigo oyendo el disco y llego a la canción titulada Terraplén.
¡Vaya, esto va sonando flamenquito! Y ahora la misma voz de antes luce en todo su esplendor como queriéndose expresar por seguiriyas o cualquiera sabe. La siguiente canción se llama Prisioneros
Esta vez sí, tras los instrumentos eléctricos, la letra entera de un fandango flamenco en medio del grito
libradme
Me voy a la carpeta del disco y consulto los créditos. Entre ellos hay uno que pone
Voz: Enrique Cantaor
O sea, un cantaor flamenco colaborando con gente del rock duro y en la temprana fecha de 1975. Esto mismo ocurrió a las claras y a lo grande cuando en 1996 apareció la obra
MORENTE & LAGARTIJA NICK: OMEGA
Verdaderamente, como puse en el título de este articulillo, Enrique se anticipó a Morente.
Y digo, como he dicho otras veces, si la fusión es esto, ¡viva la fusión!.

