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domingo, 1 de abril de 2012

Fandangos de Nati de los Lunares

Envío a Pedro Delgado

Hace unos veinte años que el soporte de los llamados "discos compactos" (CD's) se impuso del todo sobre el de los vinilos (LP's y EP's). Las nuevas técnicas (no tecnologías, que gramaticalmente no es lo mismo) facilitaron considerablemente la recuperación del soporte anterior al vinilo: el de los discos de pizarra. Estas grabaciones, bien por su antigüedad, bien porque los viejos artistas no se molestaron en registrar ni sus músicas ni sus letras, escapaban a la voracidad del Teddy Bautista y sus adláteres de la SGAE. Ambos factores (nueva técnica y ausencia de derechos de autor) propiciaron que aparecieran muchos CD's con flamenco grabado para las 78 revoluciones por minuto. Colecciones enteras entre las que destaco dos:
1) Cátedra del Cante, Madrid, 1996
2) Grabaciones Discos Pizarra, Barcelona, 2002
Y las destaco no sólo por la cantidad de cantaores que recuperaron para la afición sino también por el bajo precio a que se comercializaron (no sé si antes habían estado más caros, pero yo adquirí muchos de estos discos hacia 2004 y 2005 al precio de 2 euros por unidad). Por contra, una y otra serie, compartían el defecto de una total ausencia de rigor en las fechas o en nombrar a los guitarristas acompañantes. Peor aún: en un mismo disco podía aparecer una misma grabación por dos veces o aparecer incluso algún registro de otro cantaor. El colmo ya fue que el disco entero perteneciera a un intérprete distinto del anunciado. Así, por ejemplo, Pedro Delgado, ese buenísimo aficionado de Cáceres, dentro de su blog QUEJÏO FLAMENCO, publica el artículo
poniendo de manifiesto que en el disco que la "Cátedra del Cante" dijo dedicar a la legendaria Rubia de Málaga no aparece su voz (al parecer la malagueña no dejó grabado nada) sino la de Encarnación Santisteban, "La Rubia de Valencia", una cantante lírica que impulsada por el Mochuelo se atrevió con nuestros cantes. Este error, con ser grave, aún se explica en una firma que editaba el disco por ver si se ganaba un dinerillo y a la que seguramente el flamenco le importaba poco. Lo imperdonable es que ese mismo error lo cometiera nada más y nada menos que la Diputación Provincial de Málaga que en una "Antología de Cantaores Malagueños" incluyó como número 13 los cantes de la Santisteban pero también con el nombre de la Rubia de Málaga. ¡Ver para creer!

Llevo unos días dedicado a poner en orden mi material fonográfico y repasando el volumen que la colección "Grabaciones Discos Pizarra" dedicó al jerezano José Cepero me encuentro con un registro que reza así:
CON MI CABALLO LUCERO (Fandangos de Nati de los Lunares). Popular
Parece que es de 1928 y está acompañado por Miguel Borrull. Un ejemplo más de la falta de rigor que comentaba más arriba porque en el mismo disco y con el rótulo
FANDANGOS. Popular
aparece exactamente la misma grabación. Antes de seguir les invito a escucharla:



Dice la primera letra:
Con mi caballo lucero
yo me voy por los pinares,
con mi caballo lucero,
porque en aquellos lugares
está la mujer que quiero,
Nati la de los Lunares.
Seguramente la compusiera el propio Cepero, del que todo el mundo dice que fue un gran coplero, y, en todo caso, justifica el primero de los dos rótulos. Pero ahora viene la anécdota. En un libro cuyo título y autor no voy a indicar porque a éste, al autor, lo respeto por otras muchísimas razones, encuentro un CUADRO SINÓPTICO DEL "FANDANGO" en el cual, dentro de una larga relación en la que aparecen "fandango del Albaicín", "fandango de Alosno", "fandango de Juan Breva", "fandango de Lucena", "fandango de Macandé", etcétera, etcétera, figura un curioso "fandango de Nati de los Lunares". Cuando yo leí este libro en los años ochenta, me quedé perplejo, pregunté, indagué, pero todo en vano porque no hallé pista alguna sobre tal fandango. Ha sido ahora cuando he caído en la cuenta de que no es una variante más sino una simple letra. Y es que, a veces, los escritores se olvidan de comprobar la certeza de lo que afirman.