Visitando mi cuaderno Cantando por Fandangos, ahora convertido en EL MUSEO DEL FANDANGO, podrán elegir entre doscientos cincuenta (250) artistas distintos para escuchar este estilo de cante.

miércoles, 22 de agosto de 2018

De los modales del llamado NIÑO DE ELCHE

Me encontré este vídeo en las redes y me picó la curiosidad. ¿Qué puede cantar como Nanas este heterodoxo no ya en el terreno del Flamenco sino en todo cuanto toca? Abrí el vídeo, contemplé sus imágenes y escuché al alicantino, lo mismo a lo que ahora están ustedes invitados.   


No sé qué impresión habrá sacado cada uno de ustedes. La mía quise trasladársela al propio cantante, de nombre Francisco Molina Contreras, y así lo hice a través de la red Facebook. Vean lo que pasó:


¡Vaya con los  modales de este hombre! No sólo dice que me cantaría su nana para que yo palmara sino que, al intentar seguirle la conversación, recurre al socorrido "Bloqueo" con lo cual ya no puedo entrar a leer nada en su muro de Facebook, de lo que a la larga no he podido sino alegrarme.

(Esto ocurrió el día 17 de julio de 2017).

miércoles, 25 de julio de 2018

Cantaoras del siglo XXI: ROCÍO LUNA

A veces me da por pensar que lo ancestral, lo telúrico, lo llevamos dentro de nosotros, plegaíto en algún huequesillo cerca del corazón ya que no del cerebro. Somos nosotros, pero también somos nuestros antepasaos, y no lo digo sólo por esas cosas del genotipo y del fenotipo sino también por la geografía que pisaron sus pies, por la cultura en que se desenvolvieron y por la sociedad en la que a veces gozaron y a veces (tal vez las más) sufrieron. Y añado que estas cosas que pienso (o sueño, vaya osté a saber) son trasladables a las comunidades humanas , ya sean cortijadas, pueblos, ciudades, provincias o partes de esta España nueva, esta España vieja, tal como nuestra ANDALUCÍA.

Frente a tanto "modernita" que nos llama a poner el Flamenco patas arriba y zarandearlo hasta acabar con tanta antigualla y colocarlo en el mundo de lo "pos" (o sea, convertirlo en Flamenco no Flamenco), yo presumo un panorama de sana resistencia al cambio. Paradse ostedes-vosotros un momento, dejad la lectura y escuchen esto:



Pero, ¿qué es esto de no poder escribir a la mare en plena época de las comunicaciones? ,  ¿cómo es que siguen dando martirio a los presos en la España de la Democracia y la inviolable Monarquía?, ¿quién se atreve a mandar a callar a los que dicen verdad? No y no, gritan los "modernitas", los de la cofradía del "pos". Sin embargo, ahí está: una voz joven, en pleno mes de julio de este año 2018. ¿Será que mis reflexiones sobre lo ancestral y lo telúrico con las que principiaba este escrito no van tan descarriadas?

Sólo de esta manera puede explicarse que cante así una persona como Rocío Crespillo Luna (Rocío Luna) nacida en el verano de 1998 en Cañada de Rabadán, aldea del municipio cordobés de Fuente Palmera, en el límite con la histórica y flamenca ciudad de Écija. Una chiquilla, muy linda por cierto, que ahora cursa como alumna en la Facultad de Educación de la Universidad de Córdoba.


Una chiquilla que canta desde la niñez y que desde sus 12 años participa en concursos y certámenes flamencos de toda la geografía flamenca. Precisamente acaba de ganar el primer premio del Membrillo de Oro, celebrado el pasado día 5 en lo localidad de Puente Genil, interpretando (además de los cantes a palo seco que he puesto más arriba) cantiñas, alegrías de Córdoba, granaínas y zángano, todo ello con el acompañamiento del guitarrista Rafael Montilla, Chaparro Hijo.


Concursos y recitales en Peñas Flamencas. Por ejemplo, el último 18 de mayo, actuó en la Agustín Fernández de Pozoblanco  (Córdoba). Acompañada por mi paisano Juani Marín interpretó, entre otros, este cante por granadinas:



Sigamos oyendo a nuestra cantaora. En 2015, acompañada por Francisco Valero, nos hacía un cante por malagueñas rematado con un fandango jabegote. Ese mismo año la acompañaba Fernando Rodríguez en unos fandangos de Huelva. Con igual guitarrista, de 2017, hemos seleccionado un cante por soleares apolás:







Grabaciones, conviene señalarlo, que no son de estudio sino realizadas en actuaciones ante el público. Para mí, y espero que para mis amigos aficionaos de los de verdá, son suficientes para asegurar que la niña Rocío Luna es toda una señora cantaora, una cantaora del siglo XXI para la que deseamos toda suerte de felices éxitos. Con gente como ella, el cante tiene asegurado una larga vida que auguramos llegará a nuestros nietos y a los nietos de nuestros nietos porque todos venimos de lo telúrico y lo ancestral, de lo eternamente andaluz.   

lunes, 2 de julio de 2018

Maldito día 2 de julio (II)

Uso para este artículo el mismo título que usé el día 2 de julio de 2012. Se cumplían entonces 20 años (26, por tanto, en el día de hoy) de la muerte en Badalona de José Monge Cruz, Camarón de la Isla. Lloré aquel día porque, desde la primera vez que oí la voz del gaditano, quedé prendado de su arte, como prendado sigo y seguiré hasta que el Buen Dios tenga a bien ponerle fin a mis días.


Al día siguiente me acerqué al puesto de prensa de mi zona y comprobé como el nombre del cantaor estaba prácticamente en toda la prensa andaluza y nacional. En especial, me llamó la atención El País, diario de moda entre la progresía pero que yo no solía comprar. Foto en portada, editorial y hasta tres páginas del periódico dedicadas al de la Isla, muchas firmas y entre ellas la de su gran amigo Enrique Morente. Les pongo el texto del granadino para que ustedes puedan leerlo:





Por supuesto, si no en El País, en otros periódicos y, si no ese día, en los siguientes, otros muchos artistas flamencos dedicaron toda suerte de recuerdos a Joseíto Monge.  A modo de ejemplo, les transcribo lo que dijo Juan Peña El Lebrijano:


He convivido con él por festivales 14 o 15 años, pueblo a pueblo juntos, vistiéndonos en los mismos camerinos. Era muy inteligente, muy fino y muy agudo, nunca le escuché hablar mal de ningún compañero. Muy silencioso pero con una personalidad muy fuerte, que arrasaba. Pero también era dulce, de caramelo cantando. Camarón deja una grandeza de corazón y lo sentimos pero no hablamos. Empezaremos a llorar como niños.

Y llorando seguimos muchos porque a diario seguimos oyéndolo. Les pido que hoy me acompañen en dos audiciones





Con Manolo Brenes, en 1967, cantando por Seguiriyas en la Venta de Vargas, cuando Camarón iniciaba su popularidad:









Con Tomatito, en 1992, cantando unas Soleares por Bulerías, en su último concierto, celebrado en el madrileño Colegio Mayor San Juan Evangelista:







Nota: Si a la muerte de Camarón unimos las de Tomás Pavón (1954), Paco Toronjo (1998) y Antonio El Arenero (2004), todas en un 2 de julio, el título de mi artículo está más que justificado.

viernes, 8 de junio de 2018

Cantaores del siglo XXI: EL BOLECO (Una voz vieja en una garganta joven)

Hace algo más de tres años me dio por publicar un artículo de título
Les venía a decir que el flamenco tenía cantera y, a modo de ejemplo, les hablé de cinco cantaores nacidos en los años ochenta (Raúl Alcántara "El Troya", María Toledo, Jesús Méndez, Rocío Márquez y Bernardo Miranda), a la vez que les invitaba a que escucharan audios de cada uno de ellos. Después hemos sabido de gente nacidos después de 1990 que irrumpían con fuerza en los escenarios del cante, llegando incluso a cantaores nacidos en pleno siglo XXI. Entre ellos, destacan tres nombres que se andan poniendo de moda en los últimos meses. Yo me detendré en sólo uno de esos tres cantaores-promesa.

Me refiero a José Antonio Laguna Molina, de nombre artístico El Boleco, nacido en el sevillano pueblo de La Puebla de Cazalla el día 19 de junio de 2001. Descubierto por su maestro de escuela, empezó a cantar muy pronto, tutelado por su propio padre y por cantaores y guitarristas locales. Conocedor de las escuelas más clásicas, realiza sus cantes con gran fidelidad y con una voz impropia de su edad, teñida de esa jondura que tanto nos satisface a los aficionados de toda la vida. 

Desde hace dos o tres años viene participando en concursos, recitales y festivales. Ahora, a sus 17 años, acaba de publicar su primer disco. Lo hace acompañado del guitarrista Antonio García y contiene cuatro cantes:
Soleares, Seguiriyas, Fandangos, Bulerías
que personalmente no me harto de oír desde que compré el disco a través de su productor, que no es otro que La Droguería Music. Les recomiendo a todos ustedes que lo adquieran dirigiéndose a la citada empresa ubicada en Écija.

¿Y nos vamos a quedar sin escucharlo aquí? Bueno, a modo de botones de muestra, les pondré algunos de sus cantes para que ustedes puedan ir haciendo boca. Los tomo de sendos recitales dados por El Boleco y el mismo guitarrista Antonio García del disco, recitales que pueden ustedes encontrar en You Tube.




Del recital dado el día 8 de diciembre de 2017 en la Peña Flamenca La Posá de La Luisiana (Sevilla), elegimos dos cantes:


1) Malagueña del Mellizo y Jabegote (Yo me agarro a la pared, Se me mojaron las velas)(*)


2) Seguiriyas (Yo estoy llamando a la muerte)






Recientemente, el día 3 de abril de 2018 cantó en la Peña Cultural Flamenca de Almonte (Huelva) y de su actuación les dejo otros dos registros:



3) Tientos (Que pasen los temporales)

4) Tarantos (Caminito de Totana, A la mina no voy más)



(*) ¿Han visto ustedes? Malagueña del Mellizo seguida del fandango "jabegote". Un ejemplo más a añadir a los que puse en mi anterior artículo Malagueña del Mellizo y Verdial (II).  

sábado, 26 de mayo de 2018

Malagueña del Mellizo y Verdial (II)

El Chocolate: "Entrañas de mi cuerpo" es un artículo publicado el pasado 19 de mayo en Expo Flamenco por nuestro buen amigo Paco Canela Se trata de un certero análisis del primer disco de larga duración que publicaran del cantaor Antonio Núñez Montoya, Chocolate (1930-2005). Al llegar al corte número 8 de este álbum, habla Canela de

una interpretación "rara avis" de la malagueña del Mellizo, ya que Chocolate la remata con abandolao.

Nos paramos un momento y la escuchamos:



Efectivamente, al cante del Mellizo, con letra Lo que yo por ti daría, le sigue otra malagueña (Yo te quiero mientras viva) de las conocidas como "jaberas", variedad que hoy suelen meter en ese raro cajoncillo de satre que caprichosamente han dado en llamar "cantes abandolaos". Nosotros diríamos que Chocolate remata con un "fandango verdial" y ciertamente eso no es frecuente en la discografía. Choca a muchos aficionados que la solemnidad del cante del Mellizo se mezcle con la liviandad de un fandango. Ahora me acuerdo que hace unos años otro buen amigo, en este caso el valenciano Sergio García, nos decía

 Yo no cantaría un abandolao después de, por ejemplo, una malagueña del Mellizo,

afirmación que puso en ebullición mi memoria hasta que encontré respuesta y se la di en este mismo blog con un artículo de fecha 29-10-2013 y título Malagueña del Mellizo y Verdial, en el cual insertaba una cante de Paco Toronjo que vuelvo a repetir aquí:



Ahí lo tienen: malagueña del Mellizo seguida de un fandango verdial en este caso en la órbita de Frasquito Yerbabuena. Tras mi publicación, surgió un debate sobre esta cuestión en que intervinieron, entre otros personas tan entendidas como Estela Zatania y Antonio Barberán. Éste nos hablaba de que esa mezcla la habían hecho tanto Beni de Cádiz como Yeyé de Cádiz. Busqué y me encontré la de Beni que ahora les brindo



No he dado con la versión de Yeyé de Cádiz pero sí con varias más, dos de ellas auténticas joyitas de la discografía flamenca. Les recordaré que con fecha 24-11-2014 publiqué el artículo ¿Primeras grabaciones de FOSFORITO? Formaban parte del álbum Portrait  of  Andalusia producido por el musicólogo hindú Deben Bhattacharya. Pues bien, de este mismo productor en otro álbum, publicado en Inglaterra, volvía a aparecer nuestro Fosforito un tiempo antes de que ganara el famoso concurso de 1956. Uno de los cantes era éste:

 

¿Sorpresa o no? Y queda la otra joya. Nos vamos a 1929 y nos encontramos con un cantaor que ya era figura más que consagrada y que bordaba los cantes de Enrique El Mellizo. Varias veces por aquellos años grabó sus malagueñas pero esta vez fue especial:



Pepe Marchena con Ramón Montoya. ¡Vaya malagueña y vaya cante lucentino! Bueno, espero que después de este repaso nadie se me asombre si, además de las malagueñas de Chacón, de El Canario, o de La Trini, añadimos las del Mellizo para rematarlas con un fandango de la familia verdial. 

lunes, 14 de mayo de 2018

RICARDO PACHÓN y su disparatada geografía flamenca

Al sevillano Ricardo Pachón le debemos bastantes cosas. Por ejemplo, y ateniéndome a mis personales preferencias, el que fuera promotor y productor de los primeros discos de Lole y Manuel, así como de esa joya que fue La leyenda del tiempo, de Camarón de la Isla. Dicho lo cual, lo que no compartimos es su limitada visión del flamenco. Y decimos limitada por dos razones:

1) Para Pachón el único cante válido es el cante hecho por gitanos.
2) Además, gitanos de un pequeño "triángulo".

En referencia a esa limitación geográfica, dejemos que sea él quien hable(1):

(...) El territorio, el triángulo del flamenco es chiquitito, entre Sevilla y Cádiz, y luego están otras cositas que están por ahí.
En Granada no ha cantado nadie por soleá ni por bulerías en la vida. Yo fui a buscarlos hace un montón de años pero un montón, cuarenta o cincuenta años. Tenía que trabajar en Granada, me fui a las cuevas y allí no canta nadie. Las cachuchas, los tangos de Granada, que son muy bonitos, las medias granaínas, que son un fandango, fandangos de "Frasquito Yerbabuena" que se ha ralentizado, pero era un fandango bailable, 3/4, Folclore y pare usted de contar. Me dio la mañana allí, medio borracho. Me llevaron a un polígono de las afueras porque decían que había un viejo que cantaba por seguiriyas, pero vamos, como el que va a buscar al hechicero de la tribu (risas).¿Y qué te voy a contar? Lo mismo pasa en Jaén o en Córdoba. Y Málaga, pues tiene su folclore malagueño, sus verdiales, los jabegotes, los no se cuántos, los abandolaos y tal pero no ha habido un cante. La malagueña, las malagueñas son una verdial ralentizada. No te podías llevar a un café cantante a una banda de verdiales porque no había dinero para pagarlo. Pues coge un guitarrista la verdial y la hace como un cante libre. Pero tú escuchas una malagueña, la que quieras que parece que es libre, haced la experiencia, haced por detrás "tararrá tararrá pum-pum" el 3/4 de las verdiales y va perfecto, es que viene de ahí. Pero es que no pueden salir del 3/4 porque es que está en la sangre.

¡Vaya, y uno que creía en aquello de Desde Huelva hasta Almería, una sola Andalucía! Pues nada, si Andalucía fuera la Andalucía flamenca, las provincias extremas de Huelva y de Almería ni existirían, mientras que las de Córdoba y Jaén sólo merecerían ser citadas por su nombre. Parémosnos en las dos que quedan:

Así, de un plumazo el señor Pachón dictamina En Granada no ha cantado nadie por soleá ni por bulerías en la vida. ¿No sería, digo yo, que en su visita a Granada la borrachera, de alcohol y posiblemente de otros productos, no le permitió enterarse de nada? Y digo esto porque tengo la impresión de que Pachón no es tonto, pero su inteligencia es bizca, está incapacitada para entender ciertas cosas si no es desalineándolas. 

Curiosa su versión del paso de la malagueña rítmica a la libre: 
No te podías llevar a un café cantante a una banda de verdiales porque no había dinero para pagarlo. Sin comentario.

Sobre los disparates de este hombre habría mucho que escribir pero al menos a mí no me merece la pena el hacerlo por ahora. Para compensar tanto disparate, yo les dejo dos cantes por soleá:

Nene de Santa Fé acompañado de Manolito Herrera: Soleares de Triana


Ángel de Álora acompañado por Melchor de Marchena: Soleares de Rafael El Moreno    


(1) Fragmento de una entrevista realizada el 8 de enero de 2013 por Fernando Barrera Ramírez para su libro Un rockero llamado Enrique Morente, Universidad de Granada, 2014.

martes, 8 de mayo de 2018

Pidiendo guerra con un delantal

¿Existe un cancionero propiamente Flamenco? Parece que sí, si bien debe ser bastante restringido ya que en un porcentaje alto de nuestras letras encontramos equivalentes en otros folk-lores nacionales o peninsulares. En este mi cuadernillo han aparecido letras canarias, gallegas, santanderinas, portuguesas, etc., que tienen su versión flamenca. Hoy me voy a entretener en un ejemplo, pero para empezar debemos oír unos tangos trianeros de Antonio Mairena.



Ya han oído ustedes en una de las letras del maestro:

Guerra, guerra, guerra,
me vienes pidiendo guerra,
con ese delantal grana,
me vienes pidiendo guerra
y yo como buen vasallo
siento plaza en tu bandera.


Y uno piensa en una gitana trianera, guapa y bien plantá, paseando por las calles y rindiendo hombres por doquier. Mu flamenca la estampa, pero es la cuestión que, como uno es un fisgón sin remedio, leyendo aquí y allá me encuentro con una coplilla del folk-lore asturiano:

Con ese mandilín, neña,
vas publicando la guerra
y yo como tu soldado
siento plaza en tu bandera.

¡Ea, que la gitana se me esfumó y la sustituye una aldeana de Llanes o cualquier otro municipio del Principado! Y, como se hace más improbable que los conquistadores del norte vinieran a aprender coplas en lugar de expulsar moros, pues ná, que me doy por vencido y admito que la letra original la trajeron ellos y aquí se quedó. 

miércoles, 18 de abril de 2018

El clavel rojo vs la blanca azucena

La morenez en la tradición andaluza ha ido ligada a las clases humildes: gitanos, moriscos o mestizos descendientes de los esclavos negros que pulularon por aquí en siglos pasados. También a los campesinos tostados por el sol en sus largas horas de siega, de trilla. Por contra, la tez clara y el pelo rubio eran exclusivas del señorío. Ya lo cantaba el gran Manuel Vallejo en esta copla seguramente traída de Cuba, ese apéndice andaluz en América:

Huelen las negritas a queso,
las mulatitas a aceituna,
y las señoritas blancas
huelen a fruta madura. 

Olores y colores para distinguir. Pues, miren ustedes que, pensando en esto, me encuentro con esta grabación de fandangos de uno de mis cantaores más estimados:




Sí, Pansequito, de su álbum Soñaba el poeta, grabado en 1981 junto a Paco Cepero. Reparemos en la segunda copla.

Claveles rojos,
carnes de mujer morena
huelen a claveles rojos.
Las blancas huelen a azucena
y por eso yo a ti te escojo
porque tú eres pa mí la más buena.


Está claro que el cantaor prefiere el clavel rojo de su gitana frente a la blanca azucena de las otras mujeres. Pasados más de 20 años, volvió a usar la misma letra pero ahora por tarantos en el disco Como los gitanos éramos, de 2002, acompañado a la guitarra por Tomatito. Escuchen y disfruten:

miércoles, 28 de marzo de 2018

Un homenaje a MIGUEL HERNÁNDEZ en 1967


El 28 de marzo de 1942 moría en la cárcel de Alicante el poeta Miguel Hernández, nacido en Orihuela 31 años antes. Sus libros fueron prohibidos por la censura franquista, si bien por los años sesenta era frecuente poder adquirirlos "de tapadillo" en ediciones bien argentinas, bien francesas. Hoy, cuando se cumplen 76 años de su desaparición, quiero dejar aquí noticia de un homenaje al poeta celebrado en la Universidad Complutense de Madrid en el año 1967.  


Fue programado por estudiantes de la Facultad de Ciencias en la que yo cursaba el último año de la Licenciatura en Matemáticas. Tenían anunciada su asistencia muchos intelectuales entre ellos el poeta sevillano Vicente Aleixandre, quien quería y admiraba mucho al poeta de Orihuela. Unos días antes el Rectorado publicó orden de suspensión del acto, pese a lo cual los organizadores seguían adelante. Llegado el día, la policía se plantó en la calle Wellingtonia a la puerta de la vivienda del poeta con orden de que no se moviera de su casa (lo mismo pasó con otros de los intelectuales que pensaban asistir). Aún así, el acto se celebró pero sólo con asistencia de estudiantes (y policías camuflados, claro), lo que provocó que en los días siguientes fueran expedientados (expediente que suponía la expulsión de la Universidad por uno o varios años) seis o siete de los organizadores.

Me echo a temblar al recordarlo porque en la "Cena de Fin de Carrera" de mi promoción, celebrada unos meses después, nuestro Decano me contó que mi nombre estaba inicialmente en la lista de los posibles expedientados porque se sabía de mi presencia en alguna de las reuniones para organizar el homenaje. Me borraron gracias a que varios de mis Catedráticos intercedieron por mí, dando informes positivos de mi persona. ¡Gracias, ilustres Maestros!




Termino poniendo una foto de Aleixandre visitando el nicho donde enterraron a Hernández y, aunque ya publicadas en este cuadernillo, los cuatro cantes que grabó Enrique Morente en 1971 con letras de nuestro poeta:





Andaluces de Jaén (Peteneras)

El niño yuntero (Malagueñas y Verdial)

Sentado sobre los muertos (Romance)


Nanas de la cebolla (Nanas)


martes, 19 de diciembre de 2017

El penúltimo concierto de CAMARÓN

Envío al amigo Eugenio Sánchez con mi agradecimiento.

Es sabido que el último concierto que dio Camarón de la Isla fue en el Colegio Mayor San Juan Evangelista el día 25 de enero de 1992. Al mismo me referí en mi artículo Maldito día 2 de julio y recuerdo, hablando de Camarón, que escribí:
Cuentan que casi no tenía fuerza para llegar al escenario, pero llegó. Sacó ánimo ni se sabe de dónde pero cantó por soleá, por bulerías, por tangos, por tarantas y cartageneras, cantó por fandangos.

Lo que le pasaba al cantaor y la forma en que llegó al escenario nos lo contó muy bien Carlos Marcos en el  diario El País en su edición del 24 de noviembre de 2010. Al leerlo, nos enteramos de que Camarón y Tomatito llegaron a Madrid procedentes de la ciudad francesa de Nimes donde habían ofrecido otro concierto el día anterior, o sea, el que fue su penúltimo concierto en vida. ¿Qué cantaría Joseíto para la afición francesa? Pues, miren por donde, ese grandísimo aficionado y coleccionista que es Eugenio Sánchez, hace unos meses me sorprendió con el regalo de una grabación hecha aquel día. Aunque con distintas letras, Camarón desarrolló los mismos cinco estilos de cante que ofreció al público del San Juan Evangelista: tangos, soleares, taranta y cartagenera, bulerías y fandangos, todos ellos con el gusto exquisito y "requeteflamenco" al que nos tenía acostumbrados el cantaor de San Fernando. Con la venia de Eugenio, les pongo dos de esos cantes:

Soleares (Se lo pedí a Jesús mío)


Taranta y cartagenera (Soy del Reino de Almería, Los pícaros tartaneros)


Y así, con la miel en la boca y tratándose de las fechas en que estamos, permítanme desearles

¡FELIZ NAVIDAD, PROSPERIDAD Y SALUD EN EL 2018!


(Nota: Habrán observado que en los últimos meses he publicado muy poco. No sé si en el año entrante tendré pocas o ningunas ganas para seguir. En cualquier caso, no olviden que en Córdoba, si me buscan, siempre tendrán ustedes a un amigo).