Visitando mi cuaderno Cantando por Fandangos, ahora convertido en EL MUSEO DEL FANDANGO, podrán elegir entre doscientos cincuenta (250) artistas distintos para escuchar este estilo de cante.

martes, 29 de octubre de 2013

Malagueña del Mellizo y Verdial

Envío al valenciano Sergio García Sánchez.

Cuando el pasado día 28 de septiembre publiqué mi artículo Serranas con Verdial, recibí un comentario del buen aficionado Sergio García en el cual, entre otras cosas, podía leerse:
Yo no cantaría un abandolao después de, por ejemplo, una malagueña del Mellizo.
La verdad es que lo habitual ha sido hacerlo con las malagueñas de Chacón, de la Trini, del Canario... La del Mellizo suele complementarse con una granadina, pero no como remate sino como entrada. Sin embargo embargo la memoria me cosquilleaba y nebulosamente me parecía estar oyendo un cante del Mellizo seguido de un verdial.

Han pasado días y en mi actividad de ir digitalizando mis viejos vinilos, cuando no lo pretendía, he dado con ese cante. Años sesenta, guitarra de Melchor de Marchena y la voz tostadita de Paco Toronjo. Aquí lo tienen

sábado, 26 de octubre de 2013

El Chato de las Ventas cantaba por jaberas en 1930

Refiriéndose al cante por jaberas en su libro Cantes y Estilos del Flamenco (Universidad de Córdoba, 2003) nuestro respetado, admirado y querido amigo Agustín Gómez escribe
... un estilo que no hemos escuchado en la discografía anterior a la Antología de Hispavox a mediados de los años cincuenta en la que la interpreta Victoriano Gamoneda Ballester, Niño de Málaga
Nos informa Agustín de que
Luque Navajas, al coincidir con la gran mayoría en que la jabera ha estado durante mucho tiempo olvidada, añade que se ha cantado únicamente, y muy poco, en lugares aislados de la provincia de Málaga, especialmente en la parte de Vélez y Torrox, donde se le conocía por "cante de María Tacón".
Pues, miren ustedes que va a ser que no. Que Agustín Gómez y Luque Navajas ignoraban, como ya señalamos en nuestro artículo del 9 de julio de 2011, que la jabera había sido grabada en 1930 por el cantaor madrileño conocido como El Chato de las Ventas. En el artículo referido no inserté la correspondiente grabación porque entonces no sabía cómo hacerlo, si bien mi amigo cacereño Pedro Delgado lo hizo por mí en su blog Quejío Flamenco en un artículo fechado en el 26 de julio de 2011. Con permiso del amigo Pedro, aquí tienen de nuevo la grabación del Chato, el cual está acompañado a la guitarra por Sabicas.


No quisiera bajo ningún concepto que alguien interpretara que con este mi articulillo pretenda criticar a Agustín Gómez, con el que tantas cosas he compartido. Mi amigo montillano desconocía ese dato y ya está. Distinto es el caso del flamencólogo José Luque Navajas y su "historieta" de que las jaberas se conservaron en lugares aislados de la provincia malagueña. Se hace difícil entender que el Chato, artista que desarrolló toda su actividad en Madrid, anduviera por los rincones de Vélez o Torrox. No, él la aprendió de otros profesionales. Esto se puede probar porque hubo, que yo sepa, otras dos grabaciones de la jabera antes de la suya, pero de eso hablaremos en otra ocasión y en otro momento.

miércoles, 23 de octubre de 2013

1964: Segunda entrega discográfica de José Menese

Ya contamos los inicios del cantaor José Menese en los mundos de la discografía. Fue en 1963 con un vinilo E.P. de la casa RCA. Con esta misma firma, Menese graba en 1964 otro E.P. con tres cantes y de nuevo la guitarra magistral de Melchor de Marchena y las letras bellísimas de Francisco Moreno Galván:

Tientos,
Bulerías por Soleá,
Liviana, Serrana y Cabal.


También graba un disco de 45 r.p.m., exclusivamente de saetas, del cual no diré nada porque ya saben ustedes que para mí el hablar de saetas se limita a las épocas de Cuaresma y Semana Santa.

Yo les invito a que escuchen la serie liviana-serrana-cabal. ¡Impresionante!


P. D.: Perdonen los defectos que lleva esta grabación en formato MP3. La obtuve al digitalizar mi viejo vinilo el cual estaba muy defectuoso por tanto uso como recibió en otras épocas. Si alguien tiene una copia más limpia y me la pasa, yo la sustituiré con mucho gusto.

Segunda posdata: Gracias a José Antonio Cantillo, de la Peña  Flamenca de Córdoba, así ha sido. Mi vieja grabación ha sido cambiada por otra de mejor calidad.

domingo, 20 de octubre de 2013

El cante nuestro de cada día

La verdad es que la memoria no siempre está para echar frutos y puede uno pasarse unos días y otros cuantos días más sin acordarse de nada. No es que no haya materia: aquí se han iniciado varios hilos que hay que completar y por Dios que intentaré hacerlo..
Mientras tanto y para forzar a mi natural holgazanería (siempre fui amante del dolce far niente italiano), me estoy planteando un nuevo cuadernillo:
El cante nuestro de cada día
Sí, como el pan que reza en el Padrenuestro cristiano. O, como escribiera el peruano César Vallejo;
dadme, por favor, un pedazo de pan en que sentarme.
Un artículo breve cada día donde vaya nuestro pan, nuestro asiento, nuestro cante, amasado siempre con alguna que otra audición.
No sé cuándo lo iniciaré, no sé siquiera si llegaré a iniciarlo. Pero, como se trata de compartir y de gozar de nuestros cantes, les dejo de momento una muestra de lo que podría ser una página de ese cuadernillo.

Decir "cante" es decir "soleá". Sin ella el cante sería otra cosa. Vamos a oírla en tres voces que han liderado las tres escuelas de cante más importantes que yo he llegado a conocer:

1) Caracol y Paco Aguilera: Soleares de Cádiz


2) Antonio Mairena y Melchor de Marchena: Soleares de Alcalá

 3) Pepe Marchena y Paquito Simón: Soleares de Triana

Tres sensibilidades para que cada aficionado opine y se quede con la de su gusto. Yo me quedo con lo bueno que tiene cada una de ellas y, si me apuran, me quedo con las tres a la vez. Según como me pille cada momento, siempre tendré a donde recurrir.

jueves, 10 de octubre de 2013

Noche mágica para El Pele

La del 8 de octubre fue una noche mágica. En los jardines del cordobés Alcázar de los Reyes Cristianos estábamos unas 300 personas para arropar a nuestro Manuel Moreno Maya El Pele en el acto de entrega del trofeo Compás del Cante, edición de 2013. Y digo que éramos unas 300 personas porque la entrada era por rigurosa invitación. Si la entrada hubiese sido libre, allí no habría sitio suficiente. Es mucho lo que los cordobeses, y en nombre de ellos hasta tuve que soltar unas parrafaditas dentro del acto, es mucho, digo, lo que los cordobeses queremos a nuestro flamenquísimo señor don Manuel Moreno Maya.

Véanlo, pletórico y feliz, con su Compás y con su sombrero, en esta instantánea de Miguel Valverde. 


Pero no, hoy no estoy para contar historias. Les dejo con el protagonista de la noche. Disfruten ustedes de este par de vídeos. 


sábado, 5 de octubre de 2013

Cuando los flamencos enmiendan a los poetas

Envío al gaditano Antonio Barberán.

Muchos poetas cultos se han acercado al mundo de la copla flamenca, unas veces con éxito, otras (tal vez la mayor parte de ellas) sin pena ni gloria.

 Para mí quien mejor ha logrado diluirse en el alma popular hasta el punto de que muchas de sus letras las cantan los flamencos y muchos de ellos las tienen como anónimas, ha sido don Manuel Machado, el primogénito de ese fértil recopilador de coplas que fue don Antonio Machado y Álvarez "Demófilo". Aunque no toda, su obra flamenca apareció en el libro titulado Cante Hondo, editado en 1912. Cuentan que la tirada se agotó en Madrid el mismo día de su publicación. Después no ha dejado de reeditarse. Por ejemplo, lo hizo, bajo responsabilidad de "Ediciones Demófilo", en 1980 con prólogo de un tal Andrés Raya.

Porque, claro, los poetas cultos, como no podía ser de otra manera, usan los llamados "cultismos" y he aquí que éstos se muestran como "asperezas" a la hora de convertirse en letras populares. Siempre he defendido que las letras flamencas tradicionales, las que van resistiendo el paso de los años y si cambian es para mejor, son como los cantos rodados que arrastran nuestros ríos. Se han limado aristas las cuales se sustituyen por lisuras que hacen que la copla sea natural,  canónica como acostumbran a decir los matemáticos. Y es el uso y abuso de cultismos el culpable de que muchos poetas hayan fracasado al quererse mostrar como "copleros". Demasiadas aristas, piensa el cantaor.

No es el caso de Manuel Machado, cuyas letras en general son aceptadas por los flamencos sin tener que tocarle ni una coma. Pero no siempre. Miren esta bellísima seguiriya:
Negra está la noche,
sin luna ni estrellas...
A mí me alumbraban los ojitos garzos
de mi compañera.
¿Garzos?, pero, ¿qué dice usted don Manuel? Usted rehuye lo de "ojitos negros" porque poco pueden alumbrar en la "negra noche". Hay que acudir a unos ojos garzos, es decir, azulados, y lleva usted razón. Pero al cantaor, lo mismo que al aficionado común, no le cuadra bien eso de "garzos". Y por esa razón, don Antonio Mairena en su monumental álbum Historia del Cante Gitano Andaluz (Columbia, 1966), dentro de una tanda de seguiriyas de Triana y con la guitarra de Melchor de Marchena, incluye esa letra pero "enmendada". Vamos a oírla:


Que sí, que repetimos que poco pueden alumbrar unos ojos negros en una negra noche, pero a los flamencos les suena mejor y eso es lo que hay.

Addenda: No deja de llamar la atención que en los créditos del álbum citado no aparezca para nada el nombre de Manuel Machado, cuyas coplas son usadas en varios registros del mismo. Es cierto que don Manuel deseaba que la gente cantara sus coplas sin acordarse del autor, pero, bueno, sabiendo como sabía Mairena y su asesor en este álbum, el cultísimo poeta Ricardo Molina, que la autoria era de Machado, no les hubiera costado ningún trabajo haberlo citado.

martes, 1 de octubre de 2013

1970: El Pele en Montalbán de Córdoba

Aunque entonces yo vivía en Madrid, la festividad de San Isidro, año 1970, la pasé en mi campiña cordobesa, muy seguidora, por cierto, del perezoso santo madrileño. Había Concurso de Cante en el vecino pueblo de Montalbán y para allá me fui. Tomé nota de los ganadores y, de vuelta a Madrid, con mi vieja máquina Olivetti lo dejé mecanografiado. Dice así:

En MONTALBAN DE CORDOBA el día 16 de mayo de 1970, se celebró la fase final del II CONCURSO REGIONAL DE CANTE JONDO.
Estaban los de siempre: Manolo Segovia, Pedro Lavado, Cascabel de Mairena, Chaparro, etc. Algunos nuevos, y, entre ellos, una sorpresa: El Pele, gitanillo de Córdoba, con un cante de quejido bonito, que nos recordaba un poco a Camarón de la Isla.
La tónica fue bastante aceptable: se oyeron buenas soleares, buenas siguiriyas y algún buen cante de levante; hubo "pavonistas" y hubo "fosforiteros". 
Guitarrista oficial fue Rafael Muñoz "El Tomate" y presentador del Concurso, el crítico Agustín Gómez. 


Además de los premiados, que fueron los nueve finalistas, actuó Paco Fernández "El Clavero", ganador del I CONCURSO REGIONAL DE CANTE JONDO.
Los premios se asignaron asÍ.
1º.- Juan Moreno "El Pele" (10000 pts)
 2º.. Juan Guerra "Cascabel de Mairena" (7000 pts)
  3º.. Manuel Segovia "Ciego de Almadóvar" (5000 pts)
   4º.- Rafael Montilla "El Chaparro" (3000 pts)
   5º.- Pedro Lavado de Puente Genil (2500 pts)
  6º.- Antonio Alvarez "Niño de Alora" (2000 pts)
 7º.- Enrique Fernández de Ecija
8º.- José Ortega de Ecija
Premio de Concursantes Locales: Domingo Jiménez Jiménez

Fue mi primer conocimiento del Pele. Con una anécdota: Agustín Gómez cuenta en no recuerdo cuál de sus libros que El Pele se llamó Juan hasta que al ir a hacer la mili descubrió que su nombre era Manuel. Así debió de ser, así lo recogí yo aquella noche: Juan que no Manuel. Sea lo que fuere, la verdad es que asistíamos al nacimiento ante el público de una figura del cante. A mí me pareció camaronero aquel día, luego se dijo de él que era caracolista. A día de hoy la cosa ha quedado más que clara: nuestro Manuel Moreno suena al Pele y nada más que al Pele. A ese Pele que cantó así el día 3 de septiembre de 2012 en la Bienal de Sevilla:

sábado, 28 de septiembre de 2013

Serranas con Verdial

No deja de llamar la atención el hecho de que en muchas ocasiones los artistas del género flamenco rematen su cante con algún tipo de fandango. Eso fue muy frecuente en el primer cuarto del siglo XX cuando se ejecutaban cantes mineros y levantinos en general. Escacena y La Niña de los Peines lo hacían habitualmente. Esa costumbre se perdió, aunque la retomaron los cantes por malagueñas: Varea, Rafael Romero, Enrique Morente... Hicieron buena siembra porque en la actualidad parece que se ha convertido en algo de obligado cumplimiento enlazar la malagueña con una tanda de lo que han dado en llamar "cantes abandolaos". Curiosamente, tanto en lo que decíamos de principios del siglo XX como en lo que decimos de hoy mismo, uno de los fandangos más frecuentes era y es el de Lucena en sus diversas variantes.

Lo que ignoran los aficionados jóvenes es que también hubo una época en que se remataba con un fandango de tipo verdial, granadino en general, nada más y nada menos que el cante por serranas. Les traigo dos muestras:


Ya lo han oído, La Niña de Antequera con el guitarrista sevillano Pepe Martínez. Ignoro la fecha de esta grabación, pero sí les digo que en 1971 se registró esta otra con la guitarra de Manolo Sanlúcar y el cante de La Niña de la Puebla.

viernes, 20 de septiembre de 2013

1963, Ópera prima de José Menese

Nacido el 3 de diciembre de 1942 en La Puebla de Cazalla (Sevilla), José Menese, aterrizó en Madrid, aún con 19 años, el 12 de septiembre de 1962. Lo hizo como acompañante en la moto del inolvidable humorista Chumy Chúmez, quien lo recogió de su pueblo por encargo del pintor y paisano del cantaor Francisco Moreno Galván. Desde su llegada se convirtió en el niño protegido y mimado por un amplio grupo de intelectuales y artistas, generalmente gentes de la izquierda y muchos de ellos afines al clandestino Partido Comunista de España. Le consiguieron trabajo como cantaor, lo que no era fácil en una época en la que los tablaos madrileños estaban repletos de buenos cantaores. Llegó a trabajar nada más y nada menos que en el tablao Zambra, junto a Rafael Romero, Varea, Pericón, Rosita Durán y Perico el del Lunar Hijo.

Enseguida llegó su primer disco. Un E. P. de 45 r.p.m., grabado por RCA y publicado en 1963, con la muy reconocida guitarra de Melchor de Marchena y créditos para las letras a favor de Popular-P. Moreno. Cuatro cantes:

Mirabrás, Seguiriyas, Soleares, Bulerías

Una voz fresca e inmemorial, no titubeante sino redonda desde el primer el primer momento. Unas letras muy del pueblo junto a otras que no estaban en los catálogos habituales pero que sonaban más populares aún. Ese P. Moreno de los créditos era el propio Francisco Moreno Galván que de pintor pasó a letrista para legarnos auténticas joyas, como ésta:


¡Vaya cante por Mirabrás!, cansaos que ya estábamos de oír aquello de que "el rey me culpe", aquí se nos habla de cosas más concretas. Pero sigamos:
El techito de mi casa,
buena voluntad tenía,
voluntad que no le echaba
pared que lo sostenía.
Preciosa letra para cantar por soleá y con ella nos despedimos hasta otro día.

miércoles, 11 de septiembre de 2013

Argentina en la Fiesta de la Bulería, 2013

Me moriré en París con aguacero,
un día del cual tengo ya el recuerdo.
(César Vallejo)

Hablar de "Memorias" no significa referirse sólo al pasado. Podemos dar saltos al futuro como sugiere el poeta peruano César Vallejo. Y podemos hablar de la inmediata actualidad. En ello estamos: en la noche del pasado 7 de septiembre se celebró en Jerez la "Fiesta de la Bulería". Seis horas de espectáculo que, por los milagros estos de la técnica, hemos podido almacenar en el disco duro de nuestro ordenador, si bien únicamente como archivo sonoro. Suficiente para nosotros. Repartidas en varias sesiones, he tenido el placer de oírme las seis horitas enteras. ¿Y qué les voy a contar? Muy bien ese grupo de mujeres jerezanas que, sin más acompañamiento que los nudillos y las palmas, deleitaron al público por bulerías. Como lo deleitó la actuación de la bailaora María del Mar Moreno. Pletórica la sevillana Esperanza Fernández. Triunfaron, ¿cómo no?, los hermanos Moneo: Manuel y Juan (El Torta), aunque no fueron ellos los artistas que me hicieron estremecer de gusto.

Esto lo consiguó la cantaora de Huelva María López Tristancho (Argentina). Acompañada a la guitarra por José Quevedo, "Bolita", nos dio un recital con seis estilos flamencos:
Bulerías por Soleá, Malagueña y Verdiales, Alegrías, Seguiriyas, Tientos y Tangos, Bulerías
complementados con un par de fandanguitos de Huelva cantados fuera de micrófono. Todo con una seguridad que nos demuestra que esta mujer está en plena madurez flamenca. Con unas condiciones vocales envidiables y con un buen gusto fuera de toda duda.

En Jerez, sí, en Jerez, esta onubense cantó así de bien por seguiriyas:


Otra muestra y les dejo: una malagueña de Chacón seguida de fandangos de esos que ahora llaman "abandolaos" cuando tienen nombre propio y bien acreditado. Concretamente Argentina hizo un fandango de Lucena, una verdial también de Lucena y una jabera.