Visitando mi cuaderno Cantando por Fandangos, ahora convertido en EL MUSEO DEL FANDANGO, podrán elegir entre doscientos cincuenta (250) artistas distintos para escuchar este estilo de cante.

domingo, 13 de noviembre de 2016

MORENTE cantando a COHEN

El viernes día 11 nos despertamos con la triste noticia de la muerte de Leonard Cohen,  poeta y cantante,  nacido en Montreal el 21 de septiembre de 1934. Unas horas después supimos que en realidad había muerto el lunes (o sea, el 7 de noviembre de 2016) en su casa de Los Ángeles (Estados Unidos) y que ya había sido enterrado en Canadá en su ciudad natal.

Hace años, en uno de mis encuentros con mi amigo Enrique Morente, éste me habló de él y me recomendó que buscara sus discos. La verdad es que ya lo había oído pero en una sola canción incluida en un vinilo colectivo (1) y me bastaron las palabras de Enrique para que buscara tres o cuatro álbumes del cantante canadiense. No me decepcionaron y desde entonces he sido amante y seguidor de su música.

Cuando el día 21 de octubre de 2011 le entregaron el premio Príncipe de Asturias de las Letras, Leonard Cohen hizo un discurso precioso. A muchos nos sorprendió esto que contó: Estaba preparando su viaje a España para recoger el premio y ...

Mientras hacía el equipaje, cogí mi guitarra. Tengo una guitarra Conde (2) que está hecha en el gran taller de la calle Gravina, 7, en España. Es un instrumento que adquirí hace más de 40 años. La saqué de la caja, la alcé, y era como si estuviera llena de helio, era muy ligera. Y me la acerqué a la cara, miré de cerca el rosetón, tan bellamente diseñado, y aspiré la fragancia de la madera viva. Ya saben que la madera nunca llega a morir. Y olí la fragancia del cedro, tan fresco como si fuera el primer día, cuando la compré. Y una voz parecía decirme: «Eres un hombre viejo y no has dado las gracias, no has devuelto tu gratitud a la tierra de donde surgió esta fragancia». Así que vengo hoy, aquí, esta noche, a agradecer a la tierra y al alma de este pueblo que me ha dado tanto. Porque sé que un hombre no es un carnet de identidad y un país no es solo la calificación de su deuda.

Ustedes saben de mi profunda conexión y confraternización con el poeta Federico García Lorca. Puedo decir que cuando era joven, un adolescente, y buscaba una voz en mí, estudié a los poetas ingleses y conocí bien su obra y copié sus estilos, pero no encontraba mi voz. Solamente cuando leí, aunque traducidas, las obras de Federico García Lorca, comprendí que tenía una voz. No es que haya copiado su voz, yo no me atrevería a hacer eso. Pero me dio permiso para encontrar una voz, para ubicar una voz, es decir, para ubicar el yo, un yo que no está del todo terminado, que lucha por su propia existencia. Y conforme me iba haciendo mayor comprendí que con esa voz venían enseñanzas. ¿Qué enseñanzas eran esas? Nunca lamentarnos gratuitamente. Y si uno quiere expresar la grande e inevitable derrota que nos espera a todos, tiene que hacerlo dentro de los límites estrictos de la dignidad y de la belleza.

Y entonces ya tenía una voz, pero no tenía el instrumento para expresarla, no tenía una canción.

Y ahora voy a contarles muy brevemente la historia de cómo conseguí mi canción.

Porque era un guitarrista mediocre, aporreaba la guitarra, solo sabía unos cuantos acordes. Me sentaba con mis amigos, mis colegas, bebiendo y cantando canciones, pero en mil años nunca me vi a mí mismo como músico o como cantante.

Pero un día, a principios de los 60, estaba de visita en casa de mi madre en Montreal. Su casa está junto a un parque y en el parque hay una pista de tenis y allí va mucha gente a ver a los jóvenes tenistas disfrutar de su deporte. Fui a ese parque, que conocía de mi infancia, y había un joven tocando la guitarra. Tocaba una guitarra flamenca y estaba rodeado de dos o tres chicas y chicos que le escuchaban. Y me encantó cómo tocaba. Había algo en su manera de tocar que me cautivó. Yo quería tocar así y sabía que nunca sería capaz.

Así que me senté allí un rato con los que le escuchaban y cuando se hizo un silencio, un silencio apropiado, le pregunté si me daría clases de guitarra. Era un joven de España, y solo podíamos entendernos en un poquito de francés, él no hablaba inglés. Y accedió a darme clases de guitarra. Le señalé la casa de mi madre, que se veía desde las pistas de tenis, quedamos y establecimos el precio de las clases.

Vino a casa de mi madre al día siguiente y dijo: «Déjame oírte tocar algo». Yo intenté tocar algo, y él dijo: «No tienes ni idea de cómo tocar, ¿verdad?». Yo le dije: «No, la verdad es que no sé tocar». «En primer lugar déjame que afine la guitarra, porque está desafinada», dijo él. Cogió la guitarra y la afinó. Y dijo: «No es una mala guitarra». No era la Conde, pero no era una guitarra mala. Me la devolvió y dijo: «Toca ahora». No pude tocar mejor, la verdad.

Me dijo: «Deja que te enseñe algunos acordes». Y cogió la guitarra y produjo un sonido con aquella guitarra que yo jamás había oído. Y tocó una secuencia de acordes en trémolo, y dijo: «Ahora hazlo tú». Yo respondí: «No hay duda alguna de que no sé hacerlo». Y él dijo: «Déjame que ponga tus dedos en los trastes», y lo hizo «y ahora toca», volvió a decir. Fue un desastre. «Volveré mañana», me dijo.

Volvió al día siguiente, me puso las manos en la guitarra, la colocó en mi regazo, de manera adecuada, y empecé otra vez con esos seis acordes –una progresión de seis acordes en la que se basan muchas canciones flamencas–. Lo hice un poco mejor ese día. Al tercer día la cosa, de alguna, manera mejoró. Yo ya sabía los acordes. Y sabía que aunque no podía coordinar los dedos para producir el trémolo correcto, conocía los acordes, los sabía muy, muy bien.

Al día siguiente no vino, él no vino. Yo tenía el número de la pensión en la que se hospedaba en Montreal. Llamé por teléfono para ver por qué no había venido a la cita y me dijeron que se había quitado la vida, que se había suicidado. 

Yo no sabía nada de aquel hombre. No sabía de qué parte de España procedía. Desconocía porqué había venido a Montreal, porqué se quedó allí. No sabía porqué estaba en aquella pista de tenis. No tenía ni idea de porqué se había quitado la vida. Estaba muy triste, evidentemente.

Pero ahora desvelo algo que nunca había contado en público. Esos seis acordes, esa pauta de sonido de la guitarra han sido la base de todas mis canciones y de toda mi música. Y ahora podrán comenzar a entender las dimensiones de mi gratitud a este país.

Todo lo que han encontrado de bueno en mi trabajo, en mi obra, viene de este lugar. Todo lo que ustedes han encontrado de bueno en mis canciones y en mi poesía está inspirado por esta tierra.

 Y, por tanto, les agradezco enormemente esta cálida hospitalidad que han mostrado a mi obra, porque es realmente suya, y ustedes me han permitido añadir mi firma al final de la página. 

Volvamos a mi conversación con Morente para añadir que me había dicho que estaba interesado en grabar alguna cosa de Cohen. Así ocurrió y cuando en 1996 salió al mercado su monumental álbum titulado Omega (3) nos encontramos conque cuatro de los trece temas registrados llevaban música de Leonard Cohen. Naturalmente, Enrique los canta en lengua castellana para lo que se valió del traductor catalán, especialista en Cohen, Alberto Manzano. Con tales temas os dejo hasta otra día.

1) Pequeño vals vienés
2) Manhattan
3) Sacerdotes
4) Hallelujah nº 2


(1) Sea trata del disco Poetas en Nueva York, editado en 1986, donde se recogen textos de García Lorca musicados por diversos canta-autores. Cohen participaba con la canción Take this walz, versión del poema Pequeño vals vienés.

(2) Se refiere al taller que había montado el constructor de guitarras Domingo Esteso, dos de cuyos discípulos y sobrinos, Faustino y Mariano Conde, continuaron su labor, a su vez mantenida por Felipe Conde, hijo de Mariano. De ese taller han salido guitarras para Manolo de Huelva, Melchor de Marchena, Sabicas, Niño Ricardo, Paco de Lucía, Rafael Riqueni y muchos guitarristas flamencos más a los que se unen artistas de otros géneros como Regino Sáinz de la Maza, Ad Di Meola, Bob Dylan, John Williams, Cat Stevens o el propio Leonard Cohen.

(3) Obra hecha en colaboración con el grupo de rock Lagartija Nick. Aparecen guitarristas como Isidro Muñoz, Cañizares, Tomatito, Montoyita o Vicente Amigo. La familia Morente interviene como segunda voz, coros o palmas.

martes, 8 de noviembre de 2016

Noche Flamenca en EL MIRABRÁS (27 de junio de 1998)

Hace unos días les comentaba en qué consistían las Noches Flamencas de la Peña El Mirabrás y les recordaba la acaecida en el día 26 de julio de 2008. La primera de las dos que se celebraron diez años antes, o sea en 1998, contó sólo con dos cantaores, José Fuentes (1) y Cancanilla de Marbella (2), acompañados por el guitarrista José María Molero. Ambos cantaron fandangos aquella noche, los mismos que recogí para mi Museo del Fandango: los de Fuentes los publiqué el día 19 de marzo de 2012  y los de Cancanilla el 16 de febrero de 2012.

Me limito ahora a dejarles algunos cantes más de los que se oyeron aquella noche:

1) Seguirillas por José Fuentes:
2) Cancanilla por cantiñas:
3) Cantes mineros por José Fuentes:
4) Cancanilla canta soleá por bulerías:



(1) José María Fuentes Luna nació en Fernán Núñez (Córdoba) el 8 de enero de 1952. Nos dejó el 16 de enero de 2011.

(2) Sebastián Heredia Santiago nació en Marbella (Málaga) en el año 1951. De unos años a esta parte se hace nombrar como Cancanilla de Málaga.

lunes, 7 de noviembre de 2016

María de GRACIA Jiménez Zayas, una cantaora DE TRIANA

Trasteando por estos mundos de las redes cibernéticas, me encuentro con una cita del novelista Álvaro Retana (1) referida a la cupletista Gracia de Triana (2). Fue en 1964 y dice literalmente:



La estrella folklórica más enterada de lo que es el cante jondo. Domina todos los estilos, porque los fue aprendiendo desde los diez años, en que, según declaración suya, empezó a ganarse la vida cantando flamenco para los buenos aficionados. De tasca en tasca, de colmao en colmao, que es donde puede hallarse alternando a los pontífices del género. Gracita, niña, hubo de ir en busca del pan cotidiano, y oyendo a los grandes maestros, llegó a serlo también ella.


Estas afirmaciones parecen chocar con la idea muy generalizada que la ubican únicamente en la órbita de las cupletistas, opinión que es la que yo conservo de mi niñez. Sin embargo, en años recientes tuvimos ocasión (vean mi artículo del 4 de marzo de 2014) de escucharle unos fandangos, acompañados por Manolo de Badajoz, que no importa repetir ahora:

¿Fandangos? Sí, fandangos camperos, la misma melodía que debió de aprender de Pepe Pinto quien la había grabado en 1935 con el nombre de Pinteras, o, si se quiere, la melodía que años después registró Pastora Pavón con el rótulo de bamberas. Después de este cante, también la escuchamos el día 10 de febrero de 2016 cantando por saetas y, finalmente, el 15 de marzo de 2016 haciendo unas tarantas de Linares.  Son tres muestras para demostrar que efectivamente Gracia de Triana era cantaora, por mucho que la flamencología al uso prácticamente la haya ignorado. En nuestro afán de reivindicar su voz, hemos buscado y hemos encontrado material para ofrecerles a ustedes un pequeño recital flamenco: 

1) Fandangos acompañados por Miguel Borrull, La gente se me reía:


2) Malagueña con la guitarra de Niño Ricardo en 1946, Pero más te quiero a ti:


3) Cuplé por Bulerías, Cómo reluce Triana (3):


4) Alegrías acompañadas en 1944 por Paco Aguilera, El agua y no la aminoro:


5) Caracoles con la guitarra de Antonio Linares en 1957, La gran calle de Alcalá:


6) Soleares de Triana de 1957 con Antonio Linares: Me lo crucificó el río:


(1) Álvaro Retana Ramírez de Arellano, nacido en Filipinas en 1890, de familia noble, fue novelista, dibujante, músico, modisto y letrista de cuplés. Homosexual y libertino, auténtico maestro de la literatura ambigua, fue un adelantado en muchas cosas. Procesado durante la dictadura de Primo de Rivera, en la guerra del 36-39 se unió a la causa obrera y al final de la contienda fue detenido por rojo y mariquita, siendo condenado a muerte, si bien la pena se le conmutó por cárcel gracias a la intervención nada más y nada menos que del Papa Pío XII. En 1948 salió de la cárcel aunque perdiendo su plaza de funcionario en el Tribunal de Cuentas. Murió en Torrejón de Ardoz en 1970.

(2) María de Gracia Jiménez Zayas, nacida en Sevilla el 26 de enero de 1919. Murió en Madrid el 13 de enero de 1989.

(3) Este tema es original del letrista Hermenegildo Montes quien lo compuso expresamente para Gracia de Triana, poniéndole la música Benito Ulecia. Algo después fue grabado por el reconocido maestro Antonio Mairena.

sábado, 5 de noviembre de 2016

GABRIEL MORENO, la voz limpia de Linares, un maestro del cante por TARANTAS


Les confieso que soy admirador del cantaor Gabriel Moreno(1) desde que tuve ocasión de oír sus primeros discos allá por los años sesenta, así como de verlo actuar en el tablao madrileño El Corral de la Morería cuando formaba trío con la bailaora Lucero Tena y el guitarrista Victor Monge (Serranito). Me cautivó su voz limpia, melismática, dulce a la vez que dolorida.

Cantaor general, admirador de los hermanos Pastora y Tomás Pavón (a cuyos cantes dedicó un vinilo de larga duración en 1972), fue divulgador de unos tangos que aprendió de la gitanería de Linares y que él adjudicó a su propia madre Carlotica. Gran fandanguero, llegó a crear un estilo personal inspirado en los cantes por tarantas.

Cantar por tarantas... Por su voz y por su cuna, parece que Gabriel estuviese predestinado a convertirse en un estilista y en un maestro de este tipo de cante. Así fue, pasando incluso por encima del hecho de que "tarantear" no estuvo de moda entre los cantaores de su generación ni los de las inmediatas siguientes. Díganme, ¿escucharon ustedes muchas tarantas en los festivales y en los recitales de los años sesenta y de los setenta? Claro que no, en esa época se impusieron los tarantos, cantados por doquier y por todo el mundo junto a alguna minera, pero a la manera "seca" como yo suelo adjetivar al cante de la zona de Cartagena y La Unión.  Sin embargo, Gabriel Moreno seguía fiel a la herencia y los modos de cantaores como Basilio, El Cabrerillo, El Tonto Carica Dios, La Lavandera, El Personita, etcétera. Siguió y sigue, ahora no ya en madurez sino en eso que se ha dao en llamar "la tercera edad".

Me confesaba al principio admirador de este cantaor y ahora (aunque no sea la primera vez que lo hago) me confieso degustador de las tarantas de la zona La Carolina y Linares. De esas que oímos en registros de pizarra y en las voces de Vallejo, Escacena, Marchena, El Culata, Varea, Valderrama... De esas que siempre nos ha cantao Gabriel Moreno. Y por eso se me ha ocurrido hoy el recopilar unas cuantas y ofrecérselas a ustedes:

1) De 1967 y con la guitarra de Serranito: Tan hermosa y peregrina:


2) Años setenta y guitarra de Félix de Utrera: Fatiguitas he pasao; Soy cantaor y minero


3) Acompañado por Juan Carlos Gómez: Cuando canto por tarantas; Que solito voy yo


4) Con Piñana Hijo hace una taranta del Cojo de Málaga: Échese usted al vaciaero
 


5) De 1991 con Quique Paredes: Gabrielico el gitano; Mira lo que te he comprao


(1) José Gabriel Moreno Carrillo, nacido el día 12 de abril de 1941 en Linares (Jaén)

viernes, 4 de noviembre de 2016

Noche Flamenca en EL MIRABRÁS (26 de julio de 2008)

¡Bien que recuerdo aquellos macro-festivales flamencos que se celebraban en los pueblos y ciudades andaluzas allá por los años setenta! Elencos con ocho, diez o hasta doce cantaores, tres o cuatro guitarristas y un cuadro de baile. Solían empezar sobre diez o las once de la noche y terminaban rayando la luz del siguiente día. ¡Pobres de los artistas que les tocaba en último lugar! Cansados no sólo por la larga espera sino también por haber oído a sus compañeros repetirse no sé cuantas veces por soleá, por seguirilla, por tientos-tangos... Este formato de espectáculo fue muy cuestionado por algunos sectores de la afición y fue desapareciendo paulatinamente.

En mi pueblo, donde los actos flamencos son organizados por la Peña El Mirabrás, siempre se huyó de esos abultados festivales. Es más, desde hace bastante años se optó por un formato que, bajo el nombre de Noches Flamencas, se montaba con dos o tres cantaores y algún número de baile. Se hacían dos cada verano (en julio y en agosto) usando como local el patio de su sede.



Una de tales noches se celebró el 26 de julio de 2008. No tengo a mano carteles de este evento, pero sí sé que actuaron el cantaor local Pedro Obregón (1), la cantaora granadina Gema Caballero (2), el guitarrista madrileño Niño Manuela (3) y la bailaora, también de Madrid, Concha Jareño (4).

A la izquierda del párrafo de arriba se ha colocado la única foto que poseo de tal noche. Canta Pedro y toca Niño Manuela. De Gema y Concha añado imágenes cogidas de las redes para que les pongan cara los lectores que no las conozcan.


El amigo y peñista Miguel Ángel Ramírez me mandó las grabaciones de aquella noche y por eso puedo invitarles a ustedes a escuchar unas cuantas:

1) Pedro hizo una preciosa taranta que remató (recuperando una costumbre de principios del siglo XX) con fandangos verdiales, en este caso uno de Lucena y otro de Puente Genil:


2) Me gusta el cante de Gema y en este caso me gustan sus soleares:


3) Ambos le cantan a la bailaora Concha Jareño, a la vez que Jesús Posada se incorpora a la guitarra:


(1) Este cantaor ya fue presentado en mi cuadernillo en el artículo del 07-09-2011 en el que insertamos un cante por tarantas. Tres días después, les invitaba a ustedes a que lo escucharan en unas magníficas soleares apolás (precisamente las cantó la noche de la que estamos hablando hoy). Más adelante, en mi artículo del 11-10-2011, pudimos oírle unas exquisitas alegrías de Córdoba. Más cantes cordobeses, verdial de Lucena y zángano de Puente Genil, se los ofrecimos el 19-09-2015. Recientemente, el 13-08-2016, hablando del homenaje Luis de Córdoba en nuestra peña, lo escuchamos haciendo cantiñas y seguirillas. Además, como no podía ser de otra forma, figura en nuestro peculiar Museo del Fandango.

(2) De Gema hablamos el 12-05-2013 con motivo de su disco Paso a Paso. Entonces, pudimos escucharle una buena tanda de fandangos de tipo verdial.

(3) Hijo del cantaor Benito Ramos Valenzuela (Beni de Córdoba).

(4) En 2007 consiguió los premios Matilde Coral y Mario Maya en el Concurso Nacional de Arte Flamenco de Córdoba.

martes, 25 de octubre de 2016

FLAMENCO SPECTACULAR, un disco para consumo de "guiris"

En nuestro cuadernillo de memorias ha aparecido, en los últimos artículos, hasta tres veces, el álbum discográfico colectivo titulado Flamenco Spectacular, gracias al cual hemos podido rescatar las voces de Manuela de Ronda, de El Barbero de Sevilla y de Manolo Cantón. En su contracubierta encontramos sus nombres junto a los de María Rosa y Pepe El Culata, todos ellos como cantaores. Las guitarras, ya se ha dicho en tales artículos, eran las de Perico el del Lunar y Andrés Heredia. Sus registros van acompañados de taconeos y jaleos propios del baile flamenco. En efecto, también en la contracubierta figuran los nombres del bailaor El Tupé, así como el de las bailaoras Carmela, Amparo, Mari Flor, María Medina, Rosario de Cádiz, Tere del Oro y Lolita de Córdoba. Entre singers, guitarists y dancers, tenemos todo un cuadro propio de un tablao flamenco.



¿Hemos dicho tablao?  Pues, miren ustedes por dónde, cuando publiqué mis notas sobre Manuela de Ronda, el amigo David Pérez Merinero nos envía dos recortes de prensa (uno del 3 de junio de 1959, otro del 4 de marzo de 1960) en los que aparecía su nombre dentro del elenco del famoso tablao madrileño Zambra. Comparando estos anuncios con la contracubierta del disco del que hablamos, queda meridianamente claro que éste se grabó con personal de dicho tablao, si bien no intervinieron los del Cuadro de Antología sino los del nombrado como Gran Cuadro de Zambra. También queda patente que se comercializó para consumo de guiris no iniciados en nuestro arte flamenco.


En inglés y en castellano figura un curioso texto firmado por Hugo A. Ortiz, personaje del que no teníamos conocimiento. Se dice, por ejemplo, esto:
El Repertorio, puro gitano, consiste de música, canto y baile, herencias de los antepasados, que el gitano ha aprendido desde la cuna, ya que tales artes y tales obras casi nunca fueron escritas , y mucho menos grabadas. Aunque el origen verdadero del repertorio gitano es desconocido, se sabe que nació en rincones remotos de España y partes de Europa. Naturalmente. al través de los años, el gitano errante ha agregado creaciones inspiradas por acontecimientos y emociones. La herencia y la creación forman el patrón, pero la interpretación es espontánea y el éxito depende de la interpretación individual.  
Hay una breve descripción de los estilos flamencos registrados y así, hablando de las alegrías, podemos leer:    
Música y canto de un género suave y gentil. Casi siempre interpretado por los jóvenes. Los cantos amparan la belleza, lo noble y como es natural, la "novia".
Las sevillanas se presentan así:
Un baile alegre y vivo, representativo del folclórico y muy favorito entre los gitanos.
Vamos que a este hombre había que nombrarlo flamencólico y cum laude, hecho lo cual, cabe destacar la categoría flamenca de las gentes que intervienen en el disco. Nos despedimos invitando a que ustedes escuchen estas magistrales seguirillas para baile en la voz de nuestro amigo El Culata:

lunes, 24 de octubre de 2016

¿Quién sabe de MANOLO CANTÓN?


Dirán ustedes que últimamente no hablo nada más que de flamencos casi olvidados: Manuela de Ronda, Manolita de Jerez, El Barbero de Sevilla... Pues sí, y en ello sigo: Manuel Blasco Sánchez, nacido en Sevilla el 22 de noviembre de 1920, Manolo Cantón para la afición flamenca, ¿quién sabe de él? Su nombre aparece en la nómina de cantaores del disco Flamenco Spectacular. Junto a Perico el del Lunar y Andrés Heredia, nos canta por bulerías:

¿Han comprobado ustedes con qué gracia intercala este cantaor en sus bulerías unos aires de cantos de trilla y de nanas? 







Buscando en las redes hemos encontrado un disco de 45 r.p.m. grabado por Cantón en 1972 junto al guitarrista Eduardo el de la Malena.




Escuchen qué fandangos con más sabor sevillano:

Seguimos con unos tangos-rumba:

De nuevo por fandangos, en este caso anunciados como personales:


Terminamos, como otras veces, agradeciendo de antemano cuantos datos nos puedan trasladar de este cantaor.

domingo, 23 de octubre de 2016

Un BARBERO DE SEVILLA que nació en Écija

Corría el 14 de noviembre del año 1958 y el diario ABC de Sevilla publicaba un anuncio titulado
En Roma hace falta un barbero andaluz.
Al parecer en la Radiotelevisión Italiana buscaban a un "castizo" para interpretar el papel principal en la famosa ópera que, basada en una comedia de Pierre de Beaumarchais, había publicado Gioacchino Rossini con el título de El Barbero de Sevilla. En la sede del periódico se constituyó un jurado formado por redactores y miembros del Ateneo local. Procedentes de diversos puntos de Andalucía se llegaron a juntar más de treinta aspirantes al papel de Fígaro. A las once de la noche, tras constatar la calidad de varios de ellos, unos cantando a lo lírico y otros a lo flamenco, el jurado selcccionó tres finalistas:
un auténtico lírico, un cantante de considerable éxito radiofónico y un superlativo cañí.
Este último fue el elegido finalmente:
Se trata de Antonio Núñez Torres, de veintidós años, natural de Écija y gitano por los cuatro costados. Es un "racé". Moreno, buena presencia, bien vestido y muy expresivo cantando: rico en gestos y ademanes. Antonio es barbero y telegrafista. Es aficionado al toreo, a la pintura y a la poesía. Recita a García Lorca y es pariente de numerosos artistas, entre éstos, del recitador Agustín Rivero, los cantaores Antonio Mairena, el Chocolate y el Cuacua, y los guitarristas Melchor de Marchena, Moraíto y el Poeta. Todos -menos su tío el Cuacua- primos más o menos cercanos suyos, pues no en balde los gitanos se llaman unos a otros -y con plena razón- "primos". (...) Trabaja en una barbería de Triana, en la calle Betis número diez, llamada los Pajaritos, Antonio, ante el jurado, ha cantado por vez primera "El Barbero", y después se ha desbordado con el flamenco. (...) Es soltero y tiene aprobados tres cursos de Bachiller. (...) Nos dejará bien en Roma porque es un "producto" representativo de la tierra. 

Ya ven ustedes en qué buenos términos nos presentaba el diario sevillano a este flamenco que, desde entonces, se ha conocido como El Barbero de Sevilla. Yo recuerdo haber oído hablar de él en los primeros años setenta. Imaginamos que habrá grabado más discos... Por mi parte, sólo me he topado con él en el mismo álbum Flamenco Spectacular del que hablé en días pasados en referencia a Manuela de Ronda. Con las guitarras de Perico el del Lunar y Andrés Heredia, vamos a oírlo en tientos y en bulerías:





¡Buenos cantes, sí señor! Esperamos ahora que, entre nuestros muchos amigos aficionados, alguno nos aporte datos, fotos o grabaciones de este fígaro astigitano. 

lunes, 17 de octubre de 2016

MANOLITA DE JEREZ, una flamenca en Hollywood

El pasado 20 de agosto me preguntaba el joven cantaor cordobés Fran Reifs quién era la cantaora que acompañaba a José Greco en este fragmento del filme El barco de los locos dirigida por Stanley Kramer en 1965:



Observando los primeros fotogramas, su cara y su voz me recuerdan enseguida a la jerezana Manuela Cauqui Benítez (Manolita de Jerez) a la que ya tuvimos ocasión de presentar en nuestro Museo del Fandango. Sabíamos, además, que durante años Manolita trabajó en la compañía de Greco. Pero la confirmación llegó cuando encontramos la misma pareja bailaor-cantaora en este otro vídeo: 


Se trata ahora de La vuelta al mundo en ochenta días en una de las versiones cinematográficas de la novela de igual título de Julio Verne. Fue dirigida por Michael Anderson en 1956 y protagonizada por David Niven y Mario Moreno (Cantinflas). Recibió cinco premios Óscar y, en mi opinión, es una gozada de película que recomiendo a todos aquellos que no la hayan visto. Consultando los créditos de este filme, efectivamente aparece lo siguiente:

Manolita de Jerez (cantaora de José Greco)



¡No está mal la presencia de la jerezana nada más y nada menos que en dos producciones de Hollywood! La pena es que, hoy por hoy. Manolita parece habitar en el olvido de la afición, incluso en su propia cuna, a la que se retiró ya enferma para gastar en médicos lo que había ganado en sus años de trabajo. Créanme que varias veces he querido saber la fecha de su muerte y mis contactos jerezanos sólo han sabido decirme que fue hacia los pasados años ochenta. A la espera de que alguien nos dé más datos, yo les dejo con la voz de nuestra cantaora. Oíganla en un cante por malagueñas grabado en 1952 junto al guitarrista Manuel Bonet:

 

Nota: Usando este enlace, pueden encontrar información sobre Manolita.

domingo, 16 de octubre de 2016

MANUELA DE RONDA, una flamenca de Castilla

El pasado 2 de octubre, Alberto Rodríguez Peñafuerte publicaba en Facebook la foto que ponemos a nuestra izquierda, acompañada de este texto:

La cantaora vallisoletana Manuela de Ronda, habitual en los carteles de Ópera Flamenca de la posguerra [foto: 1962 – Fiesta Gitana - Países Bajos].

Enseguida le comento que yo conocía dos grabaciones de esta cantaora. Paco Canela señala que grabó unas alegrías y unas bulerías con fandango acompañada por Niño Ricardo, y el propio Alberto añade que participó en un disco colectivo, grabado en 1965 en los Países Bajos, de título Boda Gitana  y producido por el empresario neerlandés Herbert Juan Da Silva.

Pero, ustedes se preguntarán que ¿quién es esta Manuela de Ronda? Yo he hecho mis indagaciones y poco he podido averiguar: su nombre es Manuela García Castaño, nació en Valladolid y murió en Madrid. Como indicaba Alberto, aparece en bastantes carteles de espectáculos flamencos, por ejemplo en el que ponemos a nuestra izquierda donde actuaba en 1947(1) y en la ciudad de Huelva junto a Manuel Vallejo, Juan Varea y otros. Incluso fue cabecera de cartel, como muestra el que ponemos a la derecha, del año 1951, en un espectáculo organizado por el empresario Torres Palacios en el Teatro Andalucía de ¿Cádiz?

¿Se acuerdan, los de mi época, de aquellos cuadernillos con las letras y coplas de los artistas famosos que se vendían con el nombre de Cancioneros? Pues resulta que, como podemos comprobar en la imagen adjunta, Manuela de Ronda mereció uno de ellos.

En cuanto a las grabaciones no hemos encontrado las indicadas por Paco Canela, aunque sí esta media granadina de 1944 acompañada a la guitarra por Niño Ricardo:



Decía al principio que yo tenía un par de grabaciones de la vallisoletana. Pertenecen a un vinilo, propiedad de mi amigo peruano José Bentín, grabado hacia los últimos años cincuenta para uso de turistas. Su título era Flamenco Spectacular y en todos sus registros acompañan los guitarristas Perico el del Lunar y Andrés Heredia. Manuela interpreta Fandangos de Huelva y Verdiales:





Esto es todo cuanto hemos podido averiguar. Nos quedamos con las ganas de conocer las fechas de su nacimiento y muerte y nos quedamos con la curiosidad de saber por qué se apellidó "de Ronda" una flamenca nacida en Valladolid. Agradeceré me lo comuniquen cualquier detalle que conozcan mis lectores.


(1) El cartel de 1947 en Huelva está tomado del muro en Facebook del investigador onubense Diego Carrasco. Lo publicó con fecha 15 de octubre de 2016.