Visitando mi cuaderno Cantando por Fandangos, ahora convertido en EL MUSEO DEL FANDANGO, podrán elegir entre doscientos cincuenta (250) artistas distintos para escuchar este estilo de cante.

martes, 27 de noviembre de 2012

¡OLÉ! EL CANTE FLAMENCO EN LA UNIVERSIDAD

El título no es mío sino de un recorte de prensa del semanario "Discóbolo" de fecha 14 de febrero de 1970. En esta publicación madrileña se decía que
En el corto espacio de quince días se han dado en la Universidad de Madrid seis recitales de cante Flamenco, Los cantantes que los han hecho han sido José Menese y Enrique Morente a razón de tres cada uno de ellos.
El mismo día, Paco Almazán se refería también a estos recitales en la revista Triunfo. Nos concreta que los de Menese fueron en la Escuela de Ingenieros Industriales, en el Club de Amigos de la Unesco y en el C. M. Isabel de España. Los de Morente se celebraron en los Colegios Mayores San Juan Evangelista, Alfonso el Sabio e Isabel de España. Así fue y servidor de ustedes asistió a varios de ellos e incluso tuvo algo de protagonismo en un par de ellos.

No recuerdo como surgió la propuesta de que Morente cantara en el San Juan, donde a finales de 1969 ya estuvo en una Tertulia. Como quiera que fuere, Enrique me pidió que yo actuara de presentador a lo cual accedí muy gustosamente. Pero hubo problemas: cuestiones familiares me reclamaron en mi Fernán Núñez natal para esas mismas fechas. Se me ocurrió (¡bendita ocurrencia!) sobre la marcha pedirle a José Luis Ortiz Nuevo que me sustituyese. Se lo comuniqué a Morente advirtiéndole de que el acto ganaría con ese cambio. Les estoy hablando de la primera vez en toda su vida en que el Poeta de Archidona iba a hablar en público sobre temas flamencos. Llegó a redactar un texto, que no logro encontrar en mi archivo pero no pierdo la esperanza de hallarlo, también ópera prima de quien luego tantísimo ha escrito sobre flamenco. A mi vuelta a Madrid mis amigos de La Hermandad me contaban que el recital, incluida la presentación de Ortiz, había sido todo un éxito. Dos parejas de artistas: el veterano Juan Varea acompañado por Perico el del Lunar (Hijo) y Enrique Morente con la guitarra del holandés Humberto el Paíllo. Dejo para otra ocasión el hablarles del otro recital en el que tuve parte y lo hago invitándoles a que ustedes disfruten de una petenera a la manera de La Niña de los Peines grabada por Varea y Perico en 1971.

viernes, 23 de noviembre de 2012

¿Genes Flamencos? Sobre Bernardo Miranda, cantaor

Envío a Miguel Ángel Ramírez con mi agradecimiento por facilitarme el audio. 

Bernardo Miranda Luna, cantaor de mi pueblo, ya ha aparecido un par de veces en este blog, una cuando ganó en 2011 el concurso de cante de Guadamur (Toledo) y otra cuando cantó en diciembre de 2010 en el Teatro-Palacio de Erisana de Lucena (Córdoba) acompañado por la Banda Sinfónica local, el guitarrista Juani Marín, la bailaora Laura Ariza y el saxofonista Juan Diego Sáez. También lo hizo en mi segundo blog "Cantando por fandangos".

Este verano publiqué un breve artículo sobre él en la "Revista de Feria" de mi Fernán Núñez natal. Lo copio tal cual.


**********
Los biólogos se nos asustarían si les dijéramos que existen los “genes flamencos” y hacen bien porque en el cante no hay genética que valga. Al flamenco se llega por dos vías:
1)      La educativa, es decir, a través de personas que nos lo transmiten desde la niñez.
2)      La curiosidad. Nadie te ha incitado pero un día oyes, otro día oyes y de pronto quedas enganchado y te dices:  esto me gusta y a esto voy a dedicarle mi atención, mi tiempo.

Lo dicho anteriormente vale tanto para el aficionado común como para el artista en ciernes, si bien en este segundo caso hay que añadir unas facultades innatas seguidas de un largo aprendizaje.

Fernán Núñez, en su escala, puede decirse que es un pueblo flamenco. De aquí han salido muchos cantaores, muchos guitarristas e incluso bailaoras. Por ceñirme al cante y dejando en el tintero muchos nombres importantes, no puedo sino acordarme del Niño de Fernán Núñez, del Gordito de Fernán Núñez y de Pedro Obregón. A esta terna de auténticos y valiosos profesionales hay que unir no ya una promesa sino una realidad cuajada como es el caso de Bernardo Miranda.

Nieto de mi primo hermano Bernardo Miranda Raya, alguna vez me ha preguntado por posibles antecedentes flamencos en la familia. Exceptuado su padre y él mismo, ni en el apellido Miranda ni en apellido Raya hay nada que buscar. Algo podría haber a través de su abuela Antonia Cañero Huertas, sobre todo en la rama Huertas de su bisabuela Carmen Huertas López o de su tío-abuelo Alfonso Cañero Huertas, pero poco más.

Yo creo, Bernardo, que la afición te ha venido por lo que antes llamé la vía educativa. Se me hace difícil imaginarte flamenco sin la presencia de Bernardo Miranda Cañero, tu padre, aficionado cabal y cantaor de reuniones y peñas. Puedes estar orgulloso de él, como él lo está de ti. Me consta que su mayor satisfacción está en que hace años que lo has superado, ¿o no, sobrino?  

Nuestro Bernardo tiene escuela, tiene facultades y tiene gusto de sobra. No es que se lo desee sino que le auguro un porvenir en el mundo flamenco. Los años me darán la razón.
**********

Para redondear la inserción de este artículo, les dejo una grabación de Bernardo realizada, cuando contaba 20 años, el 30 de noviembre de 2008. Fue en la Peña "El Mirabrás", le acompaña Ángel Mata y canta por soleá:

jueves, 15 de noviembre de 2012

Dieguito el de la Margara

Primavera de 1973. Yo vivía mi exilio dorado como Catedrático de Matemáticas en la gallega ciudad de El Ferrol pero bajaba con mucha frecuencia a Madrid, algunas veces por obligación, casi siempre por devoción. En la capital me solía juntar con mi amigo Enrique Morente, mejor aficionado aún que cantaor y ya es colocar muy alto el listón. Siempre me ponía al tanto de las novedades. La noche del 24 de abril me dice que tenía que conocer a un chavalito jerezano que bailaba tó lo bien que se puede y más. Dicho y hecho, nos fuimos a un tablao cuyo nombre no recuerdo pero que estaba cerca de Sol, por la calle Mayor o tal vez por la calle Arenal. Allí bailaba Diego Garrido Valencia, Dieguito el de la Margara, un niño que entonces contaba doce años. Daba gloria verlo bailar por bulerías, haciéndole el cante su paisano El Nano. Pasamos una buena velada y, como recuerdo, me queda esta foto en la que aparecen su madre La Margara, Dieguito, El Diamante Negro, El Nano de Jerez, Enrique Morente y Andrés Raya.


No volví a saber de esta promesa del baile, si bien, hoy al encontrar la foto entre un montón de los papeles que asfixian mi rincón de trabajo, me he interesado por él. Las redes me dicen que se hizo futbolista y llegó a estar en la plantilla del Cádiz. Ahora, retirado, reparte su tiempo entre baile y deporte. También he encontrado un vídeo donde podemos ver cómo baila. Con él les dejo

sábado, 10 de noviembre de 2012

La Repompa de Málaga

Ese es el título del precioso libro que firman Paco Roji, Ramón Soler Díaz y Paco Fernández, dedicado a la biografía y al estudio de los cantes de la inolvidable Enriqueta Reyes Porras, "Repompa de Málaga" para el mundillo flamenco. Esta cantaora ya apareció en este cuadernillo en dos ocasiones: el día 22 (Unas bulerías)  y el día 28, ambos de septiembre de 2011 (Ea, gayumbo). Para nuestra sensibilidad de aficionado, Enriqueta fue una de las artistas más singulares e interesantes de la Historia del Flamenco, pese a haber vivido sólo 22 años (!937-1959) y haber dejado registrados nada más que siete cantes. Es difícil de imaginar a qué cotas habría llegado si hubiese tenido una vida longeva y hubiese grabado unos cuantos LP's.

Con un extenso material gráfico, inédito en su mayor parte, cuyo tratamiento hay que agradecer a Paco Fernández, el libro consta de dos partes.

En la primera, con una prosa sencilla, precisa y directa, Paco Roji nos deja la biografía de Enriqueta Reyes. Junto a su nombre desfilan toda una serie de artistas malagueños anteriores a ella o de su misma época. Delicioso todo lo que se nos cuenta de la troupe de Los Vargas, un cuadro flamenco que montó el guitarrista Antonio Rosas Ortiz, "Niño de Almería" con artistas jóvenes como el Caco, Chiquito de la Calzá, el Tiriri, Sebastián Montiel, Pepa y Pepito Vargas, Milagritos Cruz, la Cañeta, la Quica, etcétera, y, por supuesto, la Repompa y el propio Niño de Almería. Actuaban en Málaga, pero también en Barcelona, Madrid o Sevilla. En 1956 Enriqueta marcha a Madrid siguiendo la llamada de Pastora Imperio y actúa  en "El Corral de la Morería", entre otros, junto Fosforito, la Paquera, Lucera Tena, la Chunga, Antonio Arenas y Farruco. Con éste tuvo una relación de la que nació su hija Rosi. En 1959 vuelve a Málaga, donde enferma y muere el día 6 de mayo.

En la segunda parte, el riguroso investigador Ramón Soler nos desmenuza los cantes y las grabaciones de la Repompa, dejando de manifiesto su especifidad malagueña. Su estudio se auxilia en sendas entrevistas hechas a Paca Reyes y a la Cañeta, hermana de Enriqueta la primera, amiga y compañera la segunda. De los estilos registrados, traemos para que ustedes lo escuchen esta soleá por bulerías:


No tengo inconveniente, sino todo lo contrario, en comunicarles que pueden adquirir este libro dirigiéndose a
info@flamenka.com
Cuando algo me gusta, como es el caso del libro comentado, me ilusiona compartirlo con más gente.

lunes, 5 de noviembre de 2012

Cincuenta mil visitas

Para Porverita, para Ramona, para Pedro Delgado y para todos los que me animaron en mis comienzos.

¡Lo que uno puede aprender! Cuando en febrero de 2011 empecé a publicar hojas de este cuadernillo (perdón, anglosajones, debiera haber escrito "blog"), no sabía ná de ná: ni insertar fotos, ni establecer enlaces, ni añadir archivos de vídeo o de audio. Sólo contaba con mis vivencias flamencas y mi pluma-teclado para referirlas.

Es curioso. El pasado 16 de febrero yo me preguntaba ¿Hay algo qué celebrar? Por esas fechas ya había superado algunas de mis carencias iniciales aunque seguía aprendiendo cada día, había publicado unas cien entradas y mi blog había recibido unas 20000 visitas. A fecha de hoy van más de ciento cuarenta artículos y, lo que más me sorprende, unas 50000 consultas. ¡Qué barbaridad!, ¡no me las merezco! Está visto que ustedes-vosotros sois mu generosos.


Como decía en febrero, no hay nada que celebrar salvo que seguimos aquí, ustedes y yo, dispuestos a disfrutar del buen cante. Les dejo unos cuantos audios, todos ellos muy de mi gusto.

1) Camarón de la Isla con Paco de Lucía (Granaína)

2) Enrique Morente con Félix de Utrera (Soleares de los Puertos)

3) Antonio Ranchal con Pepe Martínez (Guajiras)

4) Pansequito con Tomatito (Alegrías)

5) El Chaqueta con Antonio Arenas (Bulerías)

6) La Niña de los Peines con Melchor de Marchena (Tangos)

7) Pepe Marchena con Paquito Simón (Malagueñas)

8) Porrina de Badajoz con Antonio de Córdoba (Seguiriyas)

jueves, 25 de octubre de 2012

El Villanueva que yo buscaba y otros Villanueva más

Para Pedro Delgado en Cáceres. Para Pepe Muñoz en Sevilla.

El 27 de junio de 2011 publiqué un articulillo bajo el título ¿Quién sabe de Teodoro Villanueva? Venía a ser un llamamiento para recabar datos sobre uno de los cantaores que yo conocí en mis años madrileños y del que sólo guardaba el recuerdo de su cante. Sabía que trabajaba en un tablao allá por la Cava Baja y recordaba que Morente me había contado que fue un Villanueva el cantaor que lo llevó hasta la Peña "El Charlot" y lo presentó a Pepe el de la Matrona. Buscando en el DEIF, encontré un "Niño de Villanueva" cuya entrada reproduje en mi artículo y ahora vuelvo a insertar:

VILLANUEVA PÉREZ, Teodoro. Villanueva del Ariscal (Sevilla), siglo XX. Cantaor. Se proyectó artísticamente en los años cuarenta participando en diversos espectáculos en giras por la geografía española. Más tarde frecuentó las reuniones de cabales del Colmao Villa Rosa y de las ventas de Madrid.

A mi llamamiento sólo respondió el gran aficionado cacereño don Pedro Delgado Gómez, responsable del magnífico blog "Quejío Flamenco", quien dijo tener una grabación por fandangos del Niño de Villanueva, si bien en muy malas condiciones de audición, grabación que me remitió por correo electrónico. Para mi suerte, ya metidos en el año 2012, he tenido ocasión de hacerme amigo de otro aficionado, experto y coleccionista, el sevillano don José Muñoz González con quien intercambio información sobre cantaores olvidados. Ha sido él quien ha averiguado muchos de los datos que voy a dar a continuación, datos que podría haber publicado por su cuenta, pero suele pedirme que yo los ordene y dé a conocer en este humilde blog/cuadernillo. Allá voy.

Resulta que nuestro Teodoro no se nombraba como "Niño de Villanueva" ni su apellido era el que dice el DEIF. Se llamó Teodoro Pérez Madrid y, en efecto, nació en 1912 en el pueblo sevillano de Villanueva del Ariscal.  Ejerció su actividad flamenca en Madrid y dejó dos grabaciones, una de ellas por malagueñas, que no hemos logrado encontrar. Según acredita la esquela del diario ABC murió en El Escorial (Madrid) el 25 de septiembre de 1998. Obsérvese que en la esquela no lo nombran como "Niño de Villanueva" sino como "Villanueva" a secas. Debe de ser el que yo escuché en Madrid porque en el tablao donde actuaba lo presentaban con ese escueto nombre.

Pero he aquí que sí existió un Niño de Villanueva. Se llamó Antonio León Castaño y nació en el mismo pueblo que Teodoro en el año 1899. Se movió en los ambientes flamencos sevillanos y destacó como saetero. Hay notas de prensa que así lo atestiguan colocando su nombre junto al del Gorito de Triana o al de la Niña de la Alfalfa. Dejó grabados seis discos con la casa Regal en los años 1928 y 1929 acompañado por Niño Ricardo, incluyendo cuatro saetas, soleares, media granaína y varios fandangos. Uno de ellos es el que me envió Pedro Delgado. Otro lo ha recuperado Pepe Muñoz. La calidad auditiva no es buena, pero no me resisto a ponerles uno de ellos. Los aficionados sabemos como sobrellevar estos inconvenientes.


Así todo empieza a cuadrar. Yo buscaba a un Villanueva y resulta que eran dos. Es de justicia dejar constancia, y así lo hacemos, de que muchos de los datos que Pepe Muñoz me ha trasladado los consiguió a través del cantaor Márquez el Zapatero, también nacido en El Ariscal. Gracias, Márquez.

Queda una sola cuestión. ¿Quién fue el Villanueva que llevó a Morente hasta el Matrona? Mi memoria no da más de sí y recurro al libro Morente, la voz libre, de Balbino Gutiérrez. En la página 25 nos cuenta el propio Enrique que fue

... un cantaor de aquí de Madrid que se llamaba Antonio Villanueva. Muy buena gente, muy buen aficionado...    

En la página 27, lo ratifica Pepe Blas Vega:

Lo había llevado a la Peña un tal Villanueva, que era un muchacho que cantaba por fandangos.

Que Enrique lo ponga como madrileño me lleva a pensar que no fue ni Antonio León ni Teodoro Pérez ya que ambos eran sevillanos. Más: lo que nos cuentan ocurrió en los primeros años sesenta, cuando el Niño de Villanueva ya tenía más 61 años y Teodoro Villanueva rondaba los 50, datos que chocan con el hecho de que Pepe Blas nos hable de un "muchacho". Es decir, debió de haber un tercer Villanueva cantaor.

sábado, 20 de octubre de 2012

La taberna "El Calañés"

Para Alberto Rodríguez Peñafuerte

Manuel Carreño Fuentes, sobrino nieto del torero Manuel Fuentes "Bocanegra", nació en Córdoba el 2 de junio de 1912. Allí murió el 7 de septiembre de 1992. Se licenció en Ciencias Químicas en la Universidad de Madrid, viviendo en la famosa Residencia de Estudiantes donde entabló amistad con Federico García Lorca a quien, posteriormente, introdujo en los ambientes cordobeses presentándolo, por ejemplo, a nuestro poeta José María Alvariño. No llegó a ejercer su carrera sino como profesor particular de Química o de Matemáticas. Su vida fue la bohemia. Conocía todas las tabernas cordobesas y en todas era conocido. En sus últimos años publicó en el "Diario Córdoba" una serie de artículos bajo el título genérico de "Memorias Tabernarias", en las que nos describe los templos cordobeses del vino Montilla-Moriles (Tabernas de Los Califas, Guzmán, La Oficina, Paco Acedo, Pepe de la Judería, Casa el Rubio y un largo etcétera), muchas de ellas ya desaparecidas. Un mosaico que bien merecía una recopilación y edición en libro.

Para nuestro interés, vamos a recordar la taberna "El Calañés", situada en el Paseo de la Victoria en la manzana limitada por la Puerta Gallegos y la Ronda de los Tejares. Debió de desaparecer hace tiempo pero Carreño nos cuenta que fue una especie de Café Cantante muy activo en la época de 1900 a 1920. La regentaba, según sus palabras, 

un tal José Pérez, conocido por el alias de Calañés, un hombre polifacético que entonaba el cante muy bien, decía romances jocosos y hablaba con sus muñecos. Tenía un tablado donde las bailarinas hacían sus revuelos, los cantaores flamencos, las bailaoras y los de la fiesta encontraban allí su propio ambiente. Actuaban en el baile La Corniz y otras; en el cante Félix Gallardo, El Poli y Pachón; en alguna ocasión, Cayetano Muriel, Niño de Cabra, y Miguel Milena.

Fíjense que junto al importante Cayetano, sale a relucir el nombre de Milena, "Niño de Graná", en cuyo rastro estamos interesados desde hace un tiempo, así como el de Félix Gallardo, ganador del Concurso de Cante Jondo celebrado en 1922 en el Barrio de San Basilio, promovido precisamente por Miguel Milena.

Digo yo que esta taberna debe ser la misma de la que nos habla, con otro nombre, José Cruz Gutiérrez en su precioso librito La Córdoba flamenca (1866-1900). En efecto don José Cruz nos habla del establecimiento "La Bombilla",

situado en el Campo de la Victoria más cercano a la Puerta Gallegos. Taberna muy frecuentada por los aficionados al Montilla-Moriles. Lugar de tratos o transacciones entre ganaderos, tratantes, payos y gitanos en las Ferias de Mayo y Otoño de Córdoba. Entre trago y trago concertaban sus ventas y sus compras, mas cuando llegaba la noche aquel establecimiento se convertía en un mediocre trasunto de lo que fueron los cafés cantantes del último tercio del siglo XIX, con espectáculos flamencos de algún relieve como la notable bailaora Matilde Osuna hija del Mellizo y el cantaor Juan Cortés (...) En 1913 canta José Díaz Calañés. un imitador de la Niña de los Peines, así como un bailaor de apodo El Malagueñito (...) Las luces del cante de esta Bombilla debieron fundirse en la década de los años veinte.

No coincide el nombre (José Pérez para Carreño, José Díaz para Cruz) pero parece que nos hablan del mismo "Calañés". Por cierto que por aquí asoma "El Malagueñito", cuya madre "La Malagueñita es citada por Cruz como cantaora y bailaora unas líneas más arriba. Deben de ser la esposa y el hijo del cantaor Antonio Sánchez, "Niño del Genil", del que también andamos buscando datos.

lunes, 15 de octubre de 2012

¿En qué año murió Manolito de María?

Envío al sevillano Pepe Muñoz que me ha incitado a escribir este artículo.

Hace unos decía yo que con frecuencia se cuelan errores en la flamencología y que éstos se trasmiten de unos autores a otros. Vamos con un ejemplo:

El Diccionario Enciclopédico Ilustrado del Flamenco (DEIF, 1988), de Blas Vega y Ríos Ruiz, dice que el cantaor alcalareño Manolito de María muríó en 1965. A partir de ahí, ese año se nos repite una y otra vez. Puede comprobarlo usted mismo, amigo lector: váyase al buscador de Google, escriba "Manolito María" y verá que en todas las entradas aparece lo mismo: murió en 1965.  

Sin embargo, el gran aficionado sevillano Pepe Muñoz ha detectado un error en ese año y, como prueba, me manda esta página del libro Cantaores de Lebrija en el recuerdo, de Ricardo Rodríguez Cosano, en la cual se cuenta que la primera "Caracolá de Lebrija" se celebró el 9 de septiembre de 1966 y que en dicho festival cantó Manolito de María. La prueba es contundente pues, que se sepa, y por muy lúgubre que a veces parezca el flamenco, nadie ha visto a un muerto cantando y menos por soleá.

Por mi parte voy a abundar en esta misma dirección El día 26 de marzo de 1966, la  revista Triunfo publicaba el segundo de una serie de tres artículos dedicados al Flamenco y escritos por el crítico de teatro valenciano José Monleón Bennacer. Leyendo este artículo fue la primera vez en mi vida que yo tuve noticia del bueno de Manolito. Monleón habla de él y siempre en presente como pueden comprobar en el pie de  la foto, publicada con el artículo y luego muy difundida, en la que aparece nuestro cantaor con parte de su familia en la cueva que habitaban junto al Castillo de Alcalá.

Claro que la demostración más palpable de la fecha en que murió está en el acta de defunción que también me adjunta Pepe Muñoz y que yo, aunque no la recordara en ese momento, ya conocía pues apareció en el libro El Flamenco y los Flamencos de Alcalá del escritor de esa localidad Manuel Ríos Vargas, libro publicado por mi sello  "Virgilio Márquez, Editor" en el año 1990. En dicha acta se lee que Manuel Fernández Cruz falleció a las veinticuatro horas del día veinticinco de octubre de 1966. Lo hizo en el Hospital Central de Sevilla y, según nos cuenta Ríos Vargas,

en la misma sala y en la misma cama donde cinco años antes muriera (...) Manuel Vallejo.


Manolito había nacido el catorce julio de 1904, de manera que la muerte le vino tres meses después de cumplir 62. Como anécdota, añado yo que el autor, ese buen gitano que era Manuel Ríos y que se nos fue antes de tiempo, a pesar de publicar las dos actas (nacimiento y muerte) se armó un pequeño lío al escribir

Murió a la edad de 63 años el lunes día 25 de octubre de 1965.

Debe ser, digo yo, que "la sombra del DEIF es muy alargada".

miércoles, 10 de octubre de 2012

¿Quién dice que Valderrama grabó Jabegotes?

Envío al malagueño Rufo, con mi bienvenida al mundo de los blogs.

La mal llamada Flamencología de los años sesenta y setenta del pasado siglo está plagada de datos inexactos cuando no falsos, de afirmaciones sin ningún argumento que les dé sustento, de una ausencia total de rigor y de sentido crítico. Cualquiera se equivocaba o hacía afirmaciones gratuitas y todos los que venían detrás las admitían sin más y se limitaban a copiárselas.. Estos días ha vuelto a la redes, concretamente en el blog "Crónicas Flamencas", el tema de los jabegotes (al que yo dediqué algunos artículillos en este mismo cuaderno) y a mí me ha dao por acordarme de uno de los "gazapos" de la Flamencología que tenía anotado en mi archivo personal. Se lo cuento brevemente.    

En el libro Los Cantes Preflamencos y Flamencos de Málaga del profesor y cantaor granadino Alfredo Arrebola, en su página 57, leo lo siguiente:

(...) Juan Valderrama tiene grabados Jabegotes con el nombre de "CANTES DE MARENGOS", en la "Gran Antología Flamenca RCA".

En efecto, en el volumen IV, cara B, pista 4, de dicha antología encontramos esta referencia:

JUANITO VALDERRAMA, "Ciprecicos de Graná" (Popular). Fandangos de Frasquito Yerbabuena y Cante de Marengos.

No lo pone en la cubierta, pero en el propio vinilo se señala como acompañante al guitarrista cordobés Juanito Serrano. Esta antología apareció en el mercado en 1971 y fue dirigida por Antonio Murciano, conocido poeta y flamencólogo de Arcos de la Frontera. Sigue como criterio clasificatorio el geográfico, lo cual es muy discutible porque las comarcas cantaoras (si es que existen) no siempre coinciden con los límites provinciales. Concretamente la grabación de Valderrama la ubica Murciano en el ámbito granadino, lo cual es muy acertado no sólo por hacer cantes de Yerbabuena sino por las letras que utiliza. Pero, digo yo, ¿qué pinta aquí el Cante de Marengos si dicen que éste es propio de los pescadores de Málaga ciudad? Además, en la letra "ni se mojan las velas" ni hay "resaca" que valga. Es una letra culta, salida de la pluma de Ángel Ganivet, con tema totalmente granadino: "Lejos, muy lejos de España, yo me llevé un ruiseñor, y en sus cantares decía quiero vivir en Granada, Granada la tierra mía".

Alguno dirá que, tratándose de Valderrama, esa mezcolanza se justifica pues el cantaor de Jaén nos tenía acostumbrado a empezar con un estilo de cante y acabar con otro muy distinto. Esto es cierto en lo puramente musical, aunque no en el hilo conductor del "tema literario" a desarrollar. Si don Juan empezaba con los "ciprecicos de Graná" y acaba con "Granada la tierra mía", está claro que en ningún momento pensaba en las playas malagueñas.


La explicación es otra. La Antología de RCA no fue de "nueva grabación" sino que Antonio Murciano se dedicó a rescatar viejos materiales de esta casa discográfica y clasificarlos a su manera. Pero no sólo a clasificarlos sino también a rotularlos. Lo de Fandangos de Frasquito Yerbabuena y Cante de Marengos fue obra Murciano y de nadie más. Al oir a Valderrama el tercero de los tres fandangos que hace, le sonaba  igual que el cante que los flamencólogos malagueños (Gonzalo Rojo en especial) habían bautizado en 1966 como "Jabegotes" o "Cantes de Marengos", luego le da ese nombre y se queda tan tranquilo. Pero el poeta de Arcos se olvida de que en la cubierta de la grabación original (año 1967) el rótulo que aparece es. 

FRASQUITO YERBAGUENA. Cante de Graná (Popular - J. Valderrama)


Es decir, ná de marengos ni jabegotes. Estilos granaínos con temas granaínos, así de claro. Arrebola se dejó engañar por Murciano, éste quiso complacer a Rojo y, entre todos, crearon una más de las muchísimas chapuzas que la flamencología nos ha deparado a la afición. 

viernes, 5 de octubre de 2012

¿Quién es Juan Talega?




Corría la primavera de 1970. Acababa de celebrarse en el Teatro de la Zarzuela el Homenaje a Juan Talega. Memorable noche de cante de la que hablaré en otra ocasión, contó como anécdota con la ausencia de dos de los guitarristas anunciados: Melchor de Marchena y Niño Ricardo.



Del primero se dijo que Manolo Caracol, dueño de Los Canasteros, le prohibió ausentarse esa noche del tablao. El señor Manuel Ortega andaba molesto con las declaraciones que había hecho en la revista Triunfo el principal promotor de aquel homenaje: Antonio Mairena.


De Niño Ricardo, en los mentideros madrileños, nadie sabía nada. Por mi parte, viví la siguiente anécdota: Una noche-madrugada llegué con mi amigo castellonense Luis Florit ("El Portero del Infierno") a la Venta la Titi y observo que en la barra, solitario y taciturno, saboreando un buen vino tinto, estaba el inconmensurable Manuel Serrapí "Niño Ricardo". Se lo comento a Luis y éste me dice:
-¿El que faltó la otra noche al homenaje? Vamos a preguntarle por qué.
Respetuoso que siempre he sido con los artistas, le dije al de Castellón que ni hablar, que dejara en paz al guitarrista. Pero Luis que era de todo menos prudente se va hacia él y le hace la pregunta. Respuesta de Ricardo:
-¿Quién es Juan Talega?
Me incorporo a la conversación y, tímidamente, digo por mi parte:
-Pero, don Manuel, si usted llegó a grabar discos con él.
El tocaor repite lo mismo:
-¿Quién es Juan Talega?
Pedí disculpas por si lo habíamos molestado y nos fuimos para otro lado dejando al maestro solo de nuevo. Por más vueltas que le di al asunto en los días siguientes, nunca logré explicarme la posición del guitarrista. ¿Una rareza más entre flamencos?

Lo que sí es cierto es que habían grabado juntos. Fue en la década de los sesenta y creo que con la marca Columbia. Escúchenlos.