Visitando mi cuaderno Cantando por Fandangos, ahora convertido en EL MUSEO DEL FANDANGO, podrán elegir entre doscientos cincuenta (250) artistas distintos para escuchar este estilo de cante.

miércoles, 21 de agosto de 2013

El Pili and his ensemble

Agosto de 1968 que me pasé íntegro en París con intención de mejorar mis conocimientos de la bella lengua francesa. No debí de progresar mucho porque una tarde que paseaba con unos amigos franceses, hablando francés por supuesto, se me acerca uno y me dice:
-Oiga, ¿usted no será por casualidad cordobés?
-No por casualidad sino porque nací en Fernán Núñez.
-Pues yo en Montilla
Abracé al montillano que, por otra parte, me dejó chafado del todo. Hablando en francés y supo el tío que yo era andaluz y cordobés. ¡Sabios en reconocernos las gentes de la campiña!
En ese mes frecuenté mucho la librería "Masperó" que estaba en pleno barrio latino. Allí se podían comprar libros que la censura franquista tenía prohibidos en España. Me compré muchos que, a la hora de la vuelta y aconsejado por otros españoles que hacían lo mismo, mezclé en la maleta con la ropa pendiente de lavado. Los aduaneros de Barajas solían dar de lado a las bolsas con tales contenidos, no percibían que la cultura pudiera ir mezclada con los sudados calcetines y otras prendas más íntimas.
Pero en la librería también vendían discos y allí encontré y compré el vinilo con la portada más fea y ridícula de cuantas tengo en mi fonoteca, Véanla:


Digo portada, digo cubierta. El contenido musical es otra cosa. El Pili, cantaor madrileño (1908-1983, según me comunica el amigo Ramón Soler), uno de los muchos jornaleros del cante que repartieron su vida entre compañías unas veces y entre fiestas privadas la mayor parte de ellas. Me gustó su voz, me sonó flamenco. Me sigue gustando su voz, me sigue sonando flamenco. ¿Lo oímos un poquito por soleá?


En la contracubierta (para colmo escrita en inglés) ni aparecía el año de grabación ni aparecían los nombres de los tocaores. Oyendo el disco pude adivinar que uno de ellos era el guitarrista leonés Vargas Araceli, ¡Vaya por Dios, un cantaor de Madrid con un guitarrista de León! ¡Pá que luego digan que algunos andaluces, simplemente porque no nos guste Miguel Poveda, es que no aceptamos a los artistas nacidos arriba de Despeñaperros!

Oigamos ahora, y terminamos, un precioso cante por guajiras.:


Curiosa la segunda estrofa:

El domingo la vi en misa,
el lunes la hice un regalo, 
el martes hablé con ella,
el miércoles nos casamos, 
el jueves dormí con ella
el viernes la di de palos,
el sábado se murió
y el domingo la enterramos.
¡Vaya una semana triste
para dos enamorados!
Que en una semana estuve
soltero, viudo y casado.

Jocosa, sí, pero no le aconsejaría a ningún flamenco actual que la usara.

4 comentarios:

  1. Me he reído, Andrés, con lo del acento cordobés, porque yo tengo una amiga que vive en Inglaterra y cuando habla en inglés lo hace con acento de Castellón.

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    1. Ramona, es que no tenemos arreglo con esto de los "dejillos" que decía Paco Toronjo. Espero que los cantes del Pili te hayan gustado.

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    2. Hola Andrés, curiosa la portada y bastante curiosa la letra de la guajira ('soltero, viudo y casado'). La he estado rastreando hasta que he dado con su posible orígen, el cual se encuentra primero en España, en la localidad almeriense de Dalias.

      Concretamente es el estribillo de una cancíón que la cantaban las mujeres en la recolección de la uva. La letra con ligeras modificaciones decía así:

      ESTRIBILLO
      El domingo la vi en misa, el lunes le hice un regalo
      El martes me amoneste y el miércoles nos casaron
      El jueves se puso mala y remedio no ha tenido
      El viernes ya se murió, y el sabado la enterraron
      Y una semanita estuve, mozo viudo y casado.

      Aunque después, también la localicé como 'canción popular' en Colombia, se canta mediante la modalidad del 'llorao'(Cit. en “La vorágine” de José Eustasio Rivera").

      "El domingo la vi en misa,/ el lunes la enamoré,/ el martes ya le propuse,/ el miércoles me casé;/ el jueves me dejó solo,/ el viernes la suspiré;/ el sábado el desengaño.../ y el domingo a buscar otra/ porque solo no me amaño.

      Un fuerte abrazo,

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    3. La copla tiene su ingenio y la versión almeriense es aceptable. En la del Pili, el verso "el viernes la di de palos" es el que chirría. Y puestos a gramáticos, ¿te has fijao que el madrileño usa por dos veces el laismo? Un andaluz nunca lo hubiera hecho.
      Roqui, un abrazo fuerte

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