
Envío a Humberto Quisquiles.
Hoy mi memoria me lleva a la cuarta mujer (única no gitana) que don Antonio Mairena eligió para su Antología del Cante Flamenco y del Cante Gitano (Columbia, 1965). Se trata de Pepita Caballero y grabó para este álbum peteneras, granaína y taranta, siendo acompañada por Melchor de Marchena en las primeras y por Manuel Morao en los otros dos registros.
De nombre Josefa Matallanes Caballero, vino al mundo en 1915 en el monumental pueblo sevillano de Carmona. Murió en una residencia geriátrica de Barcelona el día 21 de noviembre de 1993. Cantaba desde chica y muy joven aún, en 1932, se marcha a Madrid en busca de Pepe Marchena pidiéndole a éste que la incorporara a su troupe. El veterano Rafael Pareja, que en esa época iba con Marchena a todas partes, no ya como cantaor sino como maestro de canto, se encargó de pulirla, de enseñarle a cantar con guitarra, de ponerle cantes (como solía decir el propio Pareja). Pepita aprendió y tanto que más adelante, exagerando un poco, su maestro llegó a decir que "Después de la de los Peines, la Caballero".
Efectivamente, debutó en el Price y desde entonces hizo giras por toda España con Marchena y otras veces con Jesús Perosanz. Viajó por Francia, Portugal y Marruecos. En 1936 participó en el Certamen Nacional de Cante Flamenco celebrado en el Circo Price. Sin dejar nunca de aprender, se dejó influir por Pastora Pavón y por Manuel Vallejo. A través de sus maestros enlazó con los cantes de don Antonio Chacón.
En los años cuarenta frecuentó los colmaos madrileños, especialmente el de Villa Rosa. En esos años grabó, unas veces con Pepe de Badajoz, otras con Manolo de Badajoz. Para la posteridad nos dejó rumbas y milongas, fandangos y medias granaínas, bulerías y alegrías. Más tarde, como dijimos al principio, grabó para la Antología de Columbia. Arrastrada por la necesidad acabó en Barcelona donde ejerció como lotera, aunque sin dejar de mostrar su arte cantaor en sociedades diversas, en casinos y en peñas.
En 1972 regresa a su pueblo para recibir un homenaje. En el acto cantaron, entre otros, Fosforito, Lebrijano, Fernanda de Utrera, Chocolate, Diego Clavel y, por supuesto, ella misma.
De nombre Josefa Matallanes Caballero, vino al mundo en 1915 en el monumental pueblo sevillano de Carmona. Murió en una residencia geriátrica de Barcelona el día 21 de noviembre de 1993. Cantaba desde chica y muy joven aún, en 1932, se marcha a Madrid en busca de Pepe Marchena pidiéndole a éste que la incorporara a su troupe. El veterano Rafael Pareja, que en esa época iba con Marchena a todas partes, no ya como cantaor sino como maestro de canto, se encargó de pulirla, de enseñarle a cantar con guitarra, de ponerle cantes (como solía decir el propio Pareja). Pepita aprendió y tanto que más adelante, exagerando un poco, su maestro llegó a decir que "Después de la de los Peines, la Caballero".
Efectivamente, debutó en el Price y desde entonces hizo giras por toda España con Marchena y otras veces con Jesús Perosanz. Viajó por Francia, Portugal y Marruecos. En 1936 participó en el Certamen Nacional de Cante Flamenco celebrado en el Circo Price. Sin dejar nunca de aprender, se dejó influir por Pastora Pavón y por Manuel Vallejo. A través de sus maestros enlazó con los cantes de don Antonio Chacón.
En los años cuarenta frecuentó los colmaos madrileños, especialmente el de Villa Rosa. En esos años grabó, unas veces con Pepe de Badajoz, otras con Manolo de Badajoz. Para la posteridad nos dejó rumbas y milongas, fandangos y medias granaínas, bulerías y alegrías. Más tarde, como dijimos al principio, grabó para la Antología de Columbia. Arrastrada por la necesidad acabó en Barcelona donde ejerció como lotera, aunque sin dejar de mostrar su arte cantaor en sociedades diversas, en casinos y en peñas.
En 1972 regresa a su pueblo para recibir un homenaje. En el acto cantaron, entre otros, Fosforito, Lebrijano, Fernanda de Utrera, Chocolate, Diego Clavel y, por supuesto, ella misma.
En mi blog Cantando por Fandangos hemos incluido una de las grabaciones que hizo con Manolo de Badajoz. Ahora, y así acabamos, traemos la granaína que hizo con Morao: