Visitando mi cuaderno Cantando por Fandangos, ahora convertido en EL MUSEO DEL FANDANGO, podrán elegir entre doscientos cincuenta (250) artistas distintos para escuchar este estilo de cante.

jueves, 11 de septiembre de 2014

Serranas con Soleá

Sierra Morena, Paso de Despeñaperros, La Puerta de Andalucía.


Uno de mis estilos flamencos preferidos es el cante por serranas. Parece ser que su forma actual procede del  imprescindible Silverio Franconetti. Métricamente se trata de una seguidilla de cuatro versos (7-5-7-5)::
Allí arriba en la sierra
llora un cabrero
que se le ha muerto un chivo
de los primeros.
Lo más frecuente es añadirle una seguidilla corta o de tres versos: (5-7-5):
Mira si es bruto
que por un chivo muerto
se ha puesto luto.
Nunca he entendido el por qué pero hay autores que a esta segunda parte le llaman "el macho de la serrana". Yo prefiero hablar de "serrana simple" cuando se cantan sólo cuatro versos y "serrana completa" cuando se hacen los siete. Tampoco entiendo muy bien que se quiera emparentar la serrana con la caña o con el polo por el simple hecho de que se usen "ayeos". Entiendo que, frente a los muy sincopados de cañas y polos, los ayeos de las serranas son mucho más melódicos, más libres. Pero, bueno, sigamos y lo hacemos señalando que la serrana (simple o completa) rara vez se canta sola. Suele tener una introducción con una copla de liviana:
¿De quién son esos machos
de campanillas?
Son de Pedro Lacambra,
van pá Sevilla.
Y suelen rematarse con una seguidilla gitana, generalmente la asociada al nombre de María Borrico:
Señor cirujanito,
desengáñeme usted,
si estos tres niños se quean sin su mare
lo quiero saber.
Pero esto no ha sido siempre así. Según contamos en un artículo el 28 de septiembre de 2013, hubo un tiempo en que se puso de moda rematar la serrana con un fandango verdial. Costumbre extraña porque tanto en el toque de guitarra como en la métrica, las serranas están más cerca de las seguiriyas que de los fandangos. Incluso, alguna vez leí que la serrana podía rematarse con una soleá, hecho que me resultó algo chocante y al que no presté mayor atención entre otras cosas porque no recordaba haber oído tal cosa. Pues miren ustedes-vosotros que va a ser que sí. A diario voy ordenando y aumentando mi fonoteca flamenca y he aquí que de pronto me aparece una grabación del exquisito Enrique Orozco acompañado del guitarrista Paco de Antequera. Escuchen atentamente:

4 comentarios:

  1. Hola. Sobre el remate por soleá ¡vaya que es difícil encontrar algo donde no entre la soleá! y bueno, no sabía ese importante dato y esa letra ("Allá arriba en el río / llora un cabrero") pero sí había escuchado la letra, seguro usted sabrá, está en unos tanguillos ligeros del Cojo de Huelva, con mínima variación de letra,lo mismo está cantado por Lola Flores, en una película creo, y por Miguel de Molina,ya muy a su modo. Repito,como joven aficionado, este blog va siendo una joya por las cosas de las que uno se entera acá.Un saludo.

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  2. qué interesante. Jamás había escuchado esta combinación. Además mete una soleá apolá manteniendo el compás de seguiriya que es el que lleva la serrana, y suena muy bien como remate

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  3. Leí una vez por ahí que también fue costumbre- creo que Paco Toronjo y otros más lo afirmaron- el combinar la serrana con la petenera. Qué sabe usted de esto, maestro?

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