Visitando mi cuaderno Cantando por Fandangos, ahora convertido en EL MUSEO DEL FANDANGO, podrán elegir entre doscientos cincuenta (250) artistas distintos para escuchar este estilo de cante.

jueves, 17 de noviembre de 2011

¿Cantaores profesionales?

Por mu analfabetos y pueblerinos que seamos algunos andaluces, entendemos que
"profesional" = "el que ejerce una profesión".
Además, como hemos aprendío (aunque sea a muchas trancas y todavía más barrancas) a usar esta leche frita del Internet, acudimos al Diccionario de la Real Academia Española el cual dice:
"Profesión" =
= "Empleo, facultad u oficio que alguien ejerce y por el que recibe una retribución"
Si ahora nos vamos al poco frecuente sentido común, concluiremos la siguiente definición:
"cantaor flamenco profesional" =
= "persona que ejerciendo su facultad de cantar flamenco, recibe una retribución"
¿Lo ve usted, lector, como somos atrasaos pero no tanto...? Si hasta manejamos esa cosa que la gente culta de las ciudades llama silogismos...

En una crónica del recién celebrado "I Congreso Internacional de Flamenco" (Sevilla, 10-11-12 de noviembre de 2011) este cateto que suscribe lee lo siguiente:


Juan Manuel Suárez Japón, ha señalado que el flamenco contemporáneo "ha ido volviéndose cada vez más complejo", un hecho que ha desembocado en su profesionalización, y de ahí la aparición de la relación que existe actualmente entre flamenco y poder.

Dicen que este señor es rector de la Universidad Internacional de Andalucía (mis respetos por ello, don Juan Manuel). A mí me suena que ha tenío varios cargos políticos. Incluso hasta se dice por ahí que es aficionao al cante, como lo somos tantos andaluces de los que, por falta de caballo (que eso se quea pá los señoritos), andamos a pie.


Y digo yo, rector magnífico, ¿hay que esperar hasta el año 2011 de la era de nuestro Señor Jesucristo para darse cuenta de que el flamenco está profesionalizado? Yo pá mi que Antonio Monge Rivero (El Planeta, para la historia flamenca), a pesar de que tenía sus dineritos bien ganaos como carnicero en Málaga, cuando acudía a fiestas como aquella de Triana que nos contaba Estébanez Calderón hacia 1840, chispa arriba, chispa abajo, lo hacía cobrando. Como cobraba el gaditano Paquirri Guanter (no "el Guanté" como decíamos equivocadamente hasta hace poco) que se fue de su tierra a Madrid para ganarse las habichuelas cantando y guitarreando (el pobre no tuvo fortuna, aunque sí una desgraciada muerte cuando, a mitad del XIX, era aún muy joven). Bueno, ¿y qué decir de Silverio que no cejó ante la administración hasta conseguir que en sus documentos figurase que su profesión era la de "artista"? Desde aquellos tiempos hasta hoy el flamenco ha estado en manos de profesionales del género. Y gracias a ellos ha llegado hasta nosotros. ¿O es que aún queda gente que se crea lo de aquella "etapa hermética" en la historia del flamenco de la que hablaban un buen poeta -Ricardo Molina- y un magnífico cantaor -Antonio Mairena-, totalmente obsoletos ambos dos como tratadistas del flamenco?

Me da la impresión, excelentísimo señor, de que aficionados como usted aún no se han percatao del "error de bulto" en que incurrieron Falla y Lorca al convocar el tan sonado Concurso de 1922 en Graná. No querían profesionales, pero, para salvar el evento, tuvieron que recurrir a Chacón y a Manuel Torre o a la Macarrona. Y, a la postre, premiar "ex-quo" al Tenazas, discípulo del gran profesional Silverio, y al niño Caracol, hijo de otro Caracol que, como profesional, había actuado en la misma Granada en 1921.

Claro que, tras el Concurso, vino la denostada "Ópera Flamenca" (madre de todos los males para los despistados flamencólogos de los años cincuenta hasta los ochenta) en mano de profesionales que propiciaban el "masismo", el "gaiterismo", etcétera. ¡A la hoguera con ellos! Bromeo, pero me reconforto al saber que esa historia se está escribiendo de nuevo y que la segunda versión es más verosímil. Sin la Ópera Flamenca, tal vez hoy estuviésemos sin Flamenco.

Don Juan Manuel, lo que no me explico es que de la profesionalización que usted detecta se deduzca ningún tipo de relación entre flamenco y poder. ¿Qué poder, el de ustedes los políticos? ¡Por favor! El flamenco (este humilde escribidor lo ha dicho más de una vez) es patrimonio de los artistas que lo ejecutan y de los aficionados que lo degustan, nunca de institución alguna. ¿Para qué seguir?

Sólo una cosa: como estos artículos quedan mejor si se complementan con algún cante, yo les traigo uno. El cantaor ganó un concurso para no profesionales y a la larga se convirtió en el paradigma de la profesionalización. Hace un cante (Fandangos) que algunos flamencólogos consideraron como estilo menor. La letra no puede ser más sensiblera. Aún así, ¿hay algo más flamenco que lo que vamos a escuchar a Caracol?


15 comentarios:

  1. Dicen por ahí que su nombre, don Andrés, figura en las "listas negras" de muchas agendas. Cuídese.
    Un aficionado de Madrid

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  2. Permítame, señor madrileño, que (aunque no de muy buen gusto)le cuente un chiste:
    "Un pobre tullido estaba en la iglesia, tropieza y suelta un palabrotón. El sacristán, que estaba cerca, le dice
    -No digas eso, que te va a castigar Dios
    a lo que el hombre responde
    -¿A mí?, ¡como no me dejen preñao!"
    Pues, eso

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  3. Que arte tienes Andrés. De lo de Victorino no me he olvidado le he dejado el recado varias veces pero no he tenido repuesta. Un abrazo

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  4. Bueno Hermano, ya di con el sitio y en el sitio me encontré lo que esperaba: razón, conocimiento y educación para decir las cosas claras. Un abrazo.José Luis "El Poe"

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  5. Muchas gracias, mi querido Hermano y Poeta. Yo te abrí alguna que otra senda en esto del Flamenco. Tú nos abres autopistas... Un abrazo desde la Sultana

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  6. !Que bien me lo paso leyéndote! Casi tan bien -y con la misma sonrisa que me saca tu paisano Juan Valera. Te invitaría a conocer Teruel pero ya no vivo allí

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  7. José Antonio Cantillo26 de noviembre de 2011, 16:52

    Para los que nos apasiona este arte, es un privilegio acceder tus comentarios. Gracias

    Sigo estando a tu disposición Andrés; para cuando me necesites.
    Saludos desde la Peña Flamenca de Córdoba.

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  8. Gracias, José Antonio. Sé que cuento contigo y que haremos algo en común. Saludos a todos los de la Peña Flamenca de Córdoba (la mía después de "El Mirabrás" de Fernán Núñez)

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  9. Paisano, no olvides que a través de Facebbok, el señor Suárez Japón te dijo esto:
    ""Me acabo de ver en este muro, no sin sorpresa. He leido el texto del señor Raya Saro, -a quien no conozco-, en el que se refiere a mi de un modo displicente y hasta "chulesco" y desde el respeto que toda opinión me produce solo me atrevo a dejarle un consejo: que sustente sus opiniones en fuentes directas y no de segunda mano, porque eso solo conduce a descontextualizar las frases y a equivocarse de manera muy radical, que es lo que hace respecto a mí. No quiero polemizar, -no tengo tiempo-, solo pedirle que se informe bien y, desde luego, exigirle el mismo respeto que yo aquí nuevamente le expreso a él.""
    Ariza el de F. N.

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    1. Sí, Ariza, y como uno es tan ignorante hasta me tuve que ir al diccionario para ver que era eso de "displicente", aclarado lo cual le acepto el adjetivo, aunque no el de "chulesco" que viene a continuación. Aunque este señor sea universitario, ignora la diferencia entre "chulería" (que jamás ejercí ni con él ni con nadie)y algo que está más cercano a los que hemos vivido del intelecto: la "ironía". También decía que había leído mi artículo sobre Félix Grande y que entonces "comprendía todo". ¿Qué comprendería? ¿Una conspiración contra ellos urdida por un solo e inofensivo aficionado? Gracias por refrescarme el tema.

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  10. Par mí, nungún palo flamenco es menor si lo canta el genial e inolvidable Manolo "El Caracol".
    Tienes un blog muy interesante y fecundo.
    ¡Enhorabuena!
    Saludos.

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    1. Caray, niña, ¡qué apellido te gastas! Gracias por tu visita y, por supuesto, comparto tu aprecio por Caracol.

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  11. Hoy estoy empezando el día con suerte. El azar me ha traído a este blog y me está gustando... Ha respondido a unas declaraciones inconsistentes del Sr. Suárez Japón, con respecto de la profesionalidad, rebatiéndoselas con datos contrastados.

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    1. Yo no soy flamencólogo ni nada que se le parezca. Soy un simple aficionado al que Dios dotó, como a todo el mundo, de la capacidad de razonar, luego...

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  12. ¡Exacto todo comentario! una vez leí en otro blog que frecuento (el del Sr. Manuel Bohórquez) algo sobre Manuel Torre cantaor, así se registró cuando le preguntan de su profesión, y como no tengo bien fresca la anécdota, creo que dice: "Cantante es Antonio Chacón, yo soy cantaor"... Hay que ver que había tanto profesionalidad en la práctica, como el concepto de artista flamenco profesional.

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