Visitando mi cuaderno Cantando por Fandangos, ahora convertido en EL MUSEO DEL FANDANGO, podrán elegir entre doscientos cincuenta (250) artistas distintos para escuchar este estilo de cante.

viernes, 27 de mayo de 2016

RAFAEL ROMERO, cantaor singular (X). ¡Gloria a José María, gloria!

Recuerden que en la segunda entrega de esta serie RAFAEL ROMERO, cantaor singular, añadimos aquello de y también actor de cine. Nos referíamos a su participación como actor de reparto, y también como cantaor, en la película Llanto por un bandido de Carlos Saura. Según su biógrafo Paco "El Pecas" (1), Rafael llegó a participar hasta en nueve películas (2), cantando en casi todas ellas y bailando en varias (por ejemplo, en la primera que hizo sale bailando junto a Juanito Mojama y Andrés Heredia, como vemos en el "borroso" fotograma que hemos conseguido y puesto a nuestra derecha).

Pero vamos a seguir centrados en la película de Saura de la que ponemos un fotograma que muestra a los bandoleros luchando con los Migueletes. Esa lucha la abandonó José María, o sea, El Tempranillo, que se había acogido a una amnistía del nefasto rey Fernando VII. Vivía en su hacienda de Alameda (Málaga) cuando, en una emboscada un bandolero de su antigua banda, El Barberillo, acabó con su vida contando sólo 28 años de edad. Entonces, final  de la película de Saura, sale la voz de Rafael Romero, acompañada a la guitarra por Perico el del Lunar Hijo, para cantarnos ese
¡Gloria a José María, gloria!
adaptación de un villancico jerezano que el cantaor de Andújar conocía sobradamente. Gracias a la generosidad de "El Pecas", podemos escucharlo:




(1) Francisco Expósito Martínez, RAFAEL ROMERO ROMERO EN SU CENTENARIO (1810-1910). Vida y obra ilustrada, Ediciones J. Carlos Toribio, Málaga 2010.

(2) Les pongo aquí, el año de rodaje, el título y el director de las mismas:
1947, La Cigarra, Florián Rey

1948, Brindis a Manolete, Florián Rey
1953, Carne de Horca, Ladislao Vajda
1964, Llanto por un bandido, Carlos Saura
1966, El arte de vivir, Julio Diamante
1966, Mestizo, Julio Buchs
1967, Último encuentro, Antonio Eceiza
1969, La cacería real del sol,  Irving Lernes
1975, Carmen, Julio Diamante.

miércoles, 25 de mayo de 2016

RAFAEL ROMERO, cantaor singular (IX). También grabó unas nanas.



Fue en 1957 en su álbum Noche Flamenca grabado en París junto al guitarrista Pepe de Almería y la bailaora Elvira del Albaicín. Vamos a escucharlas:


martes, 24 de mayo de 2016

Don Juan VALDERRAMA BLANCA, cien años hace que nació.

Hace hoy un siglo, año 1916, mes de mayo, día 24, en Torredelcampo (Jaén), nacía uno de los más grandes cantaores flamencos que ha dao la historia: Juanito Valderrama, don Juan Valderrama Blanca para nosotros. Con 19 añitos (los que tendría en la foto de la derecha) ya era figura reconocida y llegó a grabar con el guitarrista pamplonica conocido como Sabicas, Aquí ponemos una muestra:



No vamos a hablar de su vida ni de su obra, ambas sobradamente conocidas. Me limitaré a poner una foto y una grabación de su último año de vida. La foto es de 2003 y la grabación pertenece a un concierto que dio en Torrent (Valencia) el 18 de octubre de 2003. Compartió cartel con La Paquera de Jerez y le acompañó a la guitarra Luis Calderito. Nos canta por seguirillas:


y empieza diciendo Cuando yo me muera.... Desgraciadamente eso ocurrió unos meses después porque el 12 de abril de 2004 se nos fue a los Cielos.

viernes, 20 de mayo de 2016

Cuando mi amigo Bentín se fue a Jerez pá conocer a EL BORRICO.

Primavera del año 1967. Mi amigo peruano José Bentín estaba en París y desde allí viaja a Sevilla para asistir a su feria taurina. Así fue y gozó del toreo de Antonio Ordóñez, Paquirri, Curro Romero, Mondeño, Ostos y El Cordobés entre otros. Aún en París, antes de su partida, su amigo el cantaor Canalejas de Jerez le había insistido en que bajara hasta Jerez para escuchar a un cantaor llamado "El Borrico" (*). Así lo hizo, acompañado de otros amigos, concertando previamente una cita a través de "El Troncho", amigo de "El Borrico" y del cual "Canalejas" les dejó anotado el número de teléfono. Toman su automóvil ("La Manuela", lo llamaban ellos) y se van camino de Jerez, pero dejemos que sea el propio Bentín quien nos lo cuente en primera persona:


 TÍO GREGORIO MANUEL, EL BORRICO DE JEREZ

Un poco antes de llegar a Jerez, en plena carretera, se encuentra el bar La Rosaleda, lugar pactado para el encuentro, que divisamos a lo lejos por su letrero, por su color blanco y por estar la construcción aislada en la campiña. Estacionamos "la Manuela", entramos al sitio que tiene el aspecto de cualquier tasca andaluza. Todos los asistentes clavan sus miradas en los extraños recién llegados revisándolos de arriba abajo. El runrún de la conversación es de más decibelios de lo esperado, pues aquí la gente conversa desinhibidamente y como si estuvieran en su casa. La atmósfera está poblada por densas columnas de humo y tiene un fuerte olor a tabaco. Los que están parados en la barra, arrojan los puchos, las colillas y las pepas de las aceitunas al piso, el cual tiene una buena capa de aserrín. En el local pululan artistas esperando que alguien los busque para ganarse unos duros, y algunos jornaleros. Se pregunta por "El Troncho" quien está en un rincón de la barra y nos presenta a "El Borrico" que está a su lado. Asisten también otro cantaor apodado "El Batato" y un guitarrista de nombre Morales a secas, quienes van a participar en la reunión. Los habitúes siguen mirando inquisitivamente a los visitantes. Nos sentamos alrededor de una mesa en el medio del local, se acercan otros personajes como el bailaor Paco "Laberinto" pasado de copas, que quieren participar, pero le decimos que en otra oportunidad. Si es mucha gente no habrá intimidad en la reunión ni compenetración entre los asistentes. Pretenden los flamencos contratados, cantar en ese bar, en donde todo el mundo habla gritando, por lo que hablo con el extrovertido propietario explicándole que allí no se puede tener una reunión y como no somos de la localidad no hay donde ir (1). ¿No tendrá usted un reservado, para estar tranquilos y escuchar cantar? -pregunto. Después de pensar un rato dice -síganme- y sale del local, nosotros vamos detrás en fila india y nos guía a un cuarto trasero que es la bodega general con puerta independiente. Pone una mesa al centro con siete sillas, alrededor hay estantes con botellas de todo tipo de arriba abajo, en el pequeño ambiente de tres de largo por tres metros de ancho y sin ventanas -aquí están lo vasos- acota -cojan las  botellas que quieran, las abren y las dejan sobre la mesa y luego hacemos las cuentas- dicho esto cierra la puerta. Son las once la noche.

"El Troncho" es el más hablador pregunta que de dónde venimos -¡ah de París!- Quién los envía -¡ah nuestro amigo "El Tato", o sea "Canalejas"-. "El Batato" está agripado, pero lo han levantado de la cama para que se gane algunos duros, habla lo suficiente, es bajito y delgado con el pelo cano, en cambio "El Borrico" que es robusto, con calvicie avanzada y de aspecto agitanado permanece callado, fumando su puro. Se habla de cante y se sueltan algunos nombres conocidos de cantaores de Jerez a fin de que sepan que están ante buenos aficionados. Algunos toman un fino frío y otros toman whisky. Preguntan que deseamos escuchar -cante por derecho- decimos y dicho esto, empieza el cante."El Troncho" quien no canta tan bien como habla, aunque sus Bulerías por Soleá han sido bastante aceptables, luego sigue "El Batato" quien canta unos tientos y tiene más hondura al hacerlo, finalmente le toca el turno a "El Borrico" quien con voz grave dice coplas por Soleá, con el discreto acompañamiento de Morales. Canta letras de gran profundidad y de enorme filosofía popular, arrastra las sílabas al cantar e introduce unos sonidos guturales para cuadrar el compás:      

En una broma te dije
Una vez te dije en broma
Tan de veras lo tomaste
Que ni a la puerta te asomas.
Si yo lo llego a sabé
Ya no te gasto más bromas.

Del coló de cera virgen
Tengo yo mis propias carnes
Que me ha puesto tu querer
Que ya no me conoce nadie
Valgame Dios compañera
Del coló de cera virgen.

Tengo un hijo perdío, tengo
Como Dios no me lo remedie
Ay voy a perder el sentío.

Siguió un alto en que la conversación giró sobre flamencos de Jerez y Cádiz. Posteriormente se reinicia más cante en el mismo orden, primero "El Troncho", luego El Batato" y al final "El Borrico". Este último se crece a cada cante, ya no había duda alguna de que era un enduendado genio. La reunión recuerda a las que a veces hemos sostenido con cantores criollos en Malambito y Barrios Altos. Después de la rueda de cante se produce un silencio, como los tantos silencios que hay en conversaciones, de pronto aprovechando esto, me viene la impulsiva ocurrencia de lanzar una debla, que es un cante a palo seco o sin guitarra:

Yo ya no soy quien era
Ni quien solía sé
Yo soy un mueble de tristeza
Arrumaito a la paré.

Los gitanos se miran sorprendidos -¡pero hombre! ¡no sabes tú lo que has hecho!- cuestiona "El Batato" -¡pero dónde has aprendío eso!- sostiene "El Troncho" -¿de dónde sois?- dice a continuación "El Borrico". Como venimos de París piensan que somos franceses, pero no, son aficionados peruanos -¡ah Indianos! Con razón hablan bien el españó- A partir de ese momento la reunión cambió, menudearon las bromas y confianza en el hablar. En uno de los tantos descansos, Antonio, que es guitarrista aficionado, se entretiene jugueteando con la bajañí, ya que Morales había salido a orinar, "El Borrico" le pide que lo acompañe por alegrías. Se emociona Antonio, se le enredan los dedos en las cuerdas, pero finalmente sale airoso, acompañándolo. En estos cantes el cantaor muestra su veneración por Aurelio Sellés "Aurelio de Cádiz", finalizado el cante confirma -¡Me gusta mucho como canta "el de Cái". Antonio que es efusivo termina abrazando al cantaor y felicitándolo. Se suceden luego cantes por soleá, siguiriyas, y fandangos que se reparten los tres cantaores. Los ¡óles!, ¡vamos allá!, ¡quiero! y los ¡viva Jerez! de los presentes ponen la cuota de jaleo necesaria de buen ambiente para el cante. En el cante de bulerías se alternan y después cada uno baila unos pasitos graciosos y con enjundia. Es la apoteosis de la noche.

A las tres de la mañana tocan repetidamente la puerta, es una pareja de la guardia civil -¡señores no se puede seguir cantando!, ¡a estas horas está prohibido!- no se puede discutir con los civiles, menos en época franquista. La guardia civil en esa época todavía era muy temida, recuerdo que mi hermano me contó que ese verano en Palma, un raterillo escapista cerca de la Plaza de Toros, previa a una corrida, robó un bolso de una turista, y dos guardias civiles sin inmutarse levantaron sus fusiles, apuntaron, dispararon y el raterillo quedó muerto, ante el asombro general. Se llama al mesonero, se paga, y como yo ya tengo experiencia en estos menesteres, pago lo acordado a los artistas.

Al salir saludamos, agradecemos y nos despedimos de los artistas -¡un momentito señores!- aclara "El Borrico -¡esto no pué terminar así! Ahora nosotros les invitamos unas copas en un bar de Jerez- aceptamos, en "la Manuela" y un taxi salimos con rumbo al centro de Jerez, parando en un bar frente a una plaza. Ingresamos al local, es amplio y no hay ningún parroquiano, nos ubicamos en una mesa arrimada a un lado de una pared, mientras tanto los artistas han pedido brandy para todos. En los muros hay cartees que dicen: "Se prohíbe el cante", algo normal en estos bares de Andalucía. Sin embargo la conversación es ilustrada con cantes directos a los oídos de Pepe, Antonio y Juan por "El Borrico", "El Batato" y "El Troncho". La luz del día está encima apareciendo, nos decimos adiós agradecidos y regresamos a Sevilla ensimismados. En Mayo de ese año, a los 57 años, "El Borrico" grabó su primer disco y luego vinieron muchos más.


(*) En la foto que hemos situado a la derecha aparecen Tía Juana la del Pipa, El Borrico bailando, Juan Morao y El Berza.

(1) El Borrico - Gregorio Fernández Vargas (Jerez, 1910-1983)  El Batato - (Juan Domínguez Pereira (Jerez, 1909-1970)  El Troncho - Manuel Sánchez Fernádez (Jerez, 1906-1978)  Paco Laberinto - Francisco Ruiz Gómez (Jerez, 1910-1974) bailaor en compañías de baile flamenco y del Tablao Zambra, especialista en el baile de Bulerías de Jerez.

jueves, 19 de mayo de 2016

RAFAEL ROMERO, cantaor singular (VIII). El romance de "Los Pelegrinitos" cantao por bulerías.

Gracias a la generosidad del amigo Francisco Expósito (Paco "El Pecas") hemos tenido acceso a uno de los discos más desconocidos de cuantos grabó Rafael Romero. Se tituló Fiesta Flamenca, fue grabado en París en 1971 y contó con la intervención (unas veces cantando, otras bailando) de su hija Luisa Romero, ambos acompañados por el guitarrista Miguel Valencia. 

¿Se acuerdan ustedes de aquel romance que recogió García Lorca donde primito y primita van a Roma pá que el Papa les autorice a casarse? Seguro que sí, los flamencos han hecho muchas versiones del mismo. Pues hoy una más:

sábado, 14 de mayo de 2016

¿San Juan de la Cruz o Ruiz de Alarcón? JOSÉ MENESE lo sabrá...

Me encuentro en las redes con un programa de radio emitido el pasado 23 de abril en una emisora de un pueblo catalán. En dicho programa se presentaban unas tonás que grabó José Menese con el título Amarrado al duro banco (1) y el correspondiente presentador vino a decir que el autor del texto era "el poeta sevillano Luis de Góngora y Argote". ¡Vale, buen hombre, enhorabuena por su sapiencia!

Más de una vez he publicado que José Menese, a cuyos comienzos como cantaor dediqué bastantes artículos de mis memorias (2), dejó de interesarme hacia 1971 o 72. Dejé de comprar sus discos, aunque recientemente haya recuperado parte de ellos. Y ahora, después del desliz del radiofonista catalán, me ha dado por escudriñar en ese trabajo de Menese, que paseó por teatros de diversas ciudades, y que respondía al título De mis soledades vengo, a mis soledades voy, en el cual, el cantaor de La Puebla de Cazalla, utiliza letras de nuestros clásicos del llamado Siglo de Oro: Lope de Vega, Fray Luis de León, Góngora... Y, entonces, me acuerdo de que yo ya había comentado unas letrillas que Menese hizo con melodía de los cantes de trilla de Alosno. Están en este enlace, pero, por si alguien no quiere leerse entero mi anterior artículo, al menos que escuche este audio que vuelvo a publicar:



Ya lo han oído ustedes en la voz de José Menese:
Cantes de trilla con una letra de San Juan de la Cruz.



Por mi parte, en aquel entonces, no lo dudé, me lo creí y hasta puse una imagen del gran místico. Pero hoy, me ha dado por buscar ese texto de San Juan de la Cruz y no me aparecía por ningún lado. Por el contrario, me he topado con una página de la comedia Las paredes oyen del también autor clásico Juan Ruíz de Alarcón y Mendoza (Taxco, Méjico, 1580; Madrid, 1639) que les muestro a continuación:



¡Vaya si esto, más o menos, es lo que canta Menese! ¿En qué quedamos? ¿Plagiaría Ruiz de Alarcón a San Juan? ¿Resbaló el cantaor como lo hiciera el que llamó sevillano a Góngora? Él lo sabrá....


(1) Pueden escuchar aquí esas tonás. Llevan acompañamiento de orquesta dirigida por el músico y arreglista Joan Arbert Amargós:


(2) El último de ellos pueden consultarlo usando este enlace

viernes, 13 de mayo de 2016

RAFAEL ROMERO, cantaor singular (VII). Campanilleros



Seguimos con nuestra serie RAFAEL ROMERO, cantaor singular. Corría el año 1955 y en París graba, junto al guitarrista Andrés Heredia, varios álbumes. En uno, titulado Flamenquería, Rafael homenajea a su admirado Manuel Torre haciendo su cante de Campanilleros. Oigan y disfruten::


(Nota: La pandereta que también se oye la hacía sonar Rafael Heredia). 

jueves, 12 de mayo de 2016

José Bentín y Pepe el de la Matrona

Sin duda, mi amigo peruano José Bentín tenía una sensibilidad especial para acercarse a los cantaores de renombre y entablar amistad con ellos. En cierta ocasión le cedimos las páginas de nuestro cuaderno para que nos contara como conoció a Manolo Caracol (pueden leerlo usando este enlace). Hoy volvemos a hacerlo para que nos cuente su primer contacto con don José Núñez Meléndez, Pepe el de la Matrona


CRÓNICA CON PEPE EL DE LA MATRONA

Estando en "El Catalán" de París en 1970, conversando con el cantaor Rafael Romero, me informó que especialmente había venido contratado conjuntamente con José Núñez "Pepe el de la Matrona", para un programa homenaje en televisión y para grabar un disco. Después de terminado el espectáculo, acompañé a Rafael hasta su hotel y me presentó al "de la Matrona" a quien no conocía personalmente, le propongo conversar al día siguiente a lo que accede generosamente.

No sólo en la Antología de Hispavox había escuchado al de la Matrona, durante mi estancia en París adquirí varios discos que grabó allí en diversos años con el acompañamiento de Román el Granaíno y de Pedro Soler para el sello "Le Chant du Monde". Tengo gran aprecio por la seriedad y enjundia de su cante.

Lo busco como pasada la una de la tarde, salimos del hotel, reniega y requinta -nos han metió en un avión hasta aquí y no nos han adelantado ni un duro, ni para cigarrillos ni ná, ¡que esto no púe sé, así no se trata a los artistas!- caminamos unas cuadras, pero como no conozco esa zona parisina que es por el Campo de Marte, le propongo entrar a un bistró que me parece aceptable. Vemos el menú y escoge un solomillo (lomo) con patatas (papas) fritas, luego se le antoja un vino tinto y me esmero en escoger un bordeaux bueno. Está ligerito -dice-, ¡no es tan bueno como un tintorro de Rioja! -sentencia-, claro él esta pensando en un vino fuerte amaderado, pero los vinos franceses no son así. Pepe "el de la Matrona" tiene el pelo cano, su cara refleja el paso de los años, tiene una nariz pronunciada y sus ojos son vivaces. Mueve la cabeza y las manos al conversar para enfatizar sus puntos.

Pese a vivir en Madrid no ha perdido su acento sevillano. Pedimos antes unos piqueos y enseguida me empieza a hablar de los cantes de Frasco el Colorao, Salvaorillo, Tío José el Granadino, Chacón (1) e infinidad de cantaores. Yo pregunto y pregunto hasta la impertinencia y él generosamente con una paciencia admirable me cuenta todo lo que sabe, como hacía los cantes fulano de tal, imita sus cantes a voz muy baja para demostrarme como era. También habla de las variantes y como los cambiaba zutano o mengano, incluye anécdotas suyas y de cantaores famosos, sus opiniones son rotundas, firmes y sin asomo de duda, no hay nada que hacer, sabe de lo que está hablando. Se ha pasado el tiempo casi volando conversando, ya son las cinco de la tarde prácticamente y terminamos de almorzar hace rato. Salimos y le invito un habano y un cognac en un Café cercano. La conversación sigue hasta eso de las siete de la noche en que lo acompaño de vuelta a su hotel, me reitera la invitación que ya me hizo Romero, para la actuación al día siguiente a las cinco en Radio Televisión Francesa (RTVF) y nos despedimos. Es increíble la vitalidad de este viejito que ya estaba casi en sus ochenta y cuatro años.

Al día siguiente estoy puntual en el Estudio RTVF con mi bolsa deportiva colgada al hombro, con una grabadora escondida, una cámara fotográfica, dos botellas de rioja (aprendí la lección) y dos vasos. Entro hasta el Estudio, me dirijo al camarín, saludo a Valencia, Romero y "Matrona", informo de los riojas y Matrona se alegra -¡pues eso es muy bueno para calentá la voz!- le sirvo una copa. Romero como de costumbre dice que él no toma y que no necesita nada especial para cantar, Miguel Valencia toma un sorbo. Conversamos un rato y luego los acompaño hasta el set de la grabación. El programa es del tipo biográfico y el homenajeado es el escritor Román Gary, lo que no entiendo es que hacen estos dos grandes cantaores en ese programa, quizás tenga que ver con los recuerdos de Gary y su experiencia en España. Yo le sigo dando vino al Matrona y yo por supuesto también tomo. Por allí esta también el guitarrista Pedro Soler que ha grabado algunos discos con el de la Matrona, el cual me lo presenta y me sorprendo cuando me dice que es arquitecto, porque es raro encontrar un arquitecto que es a la vez profesional del flamenco.
El set está lleno de luces colgadas por todas partes, cables en el piso y techo, tres cámaras con ruedas que se mueven filmando por el estudio, un piano de cola con un violín encima y otras cosas que por supuesto no se ven cuando se emite el programa. La parte donde están filmando la entrevista tiene una escenografía de una sala de casa con sus sofás y sillones. El director del programa les dice y advierte que deben cantar cada uno máximo tres minutos. Matrona acota -No es problema, si quiere que cantemos más echamos más coplas, si quiere que cantemos menos echamos menos coplas, usté dirá- cuando el director da la orden entran al plató, lo que es una sorpresa para el homenajeado.
Después de una breve introducción empiezan a cantar, con la guitarra de Miguel Valencia, va primero una Petenera a cargo de Rafael Romero, que es un cante que él domina a la perfección, en que utiliza su poderosa voz liberándola, modulándola y a veces se baja a casi un susurro. Canta estas coplas:
Ven acá remediaora
De mis penas y mis males
Que si tú no me los remedias
No me los va remediar nadie
Al pie de un árbol sin fruto
Me puse a considerar
Que pocos amigos tiene,
El que no tiene que dar
Quien te puso petenera
No supo ponerte nombre
Te deberían de haber puesto
La perdición de los hombre(s)

Yo me muevo de un lado al otro detrás de las cámaras de televisión, grabando la sesión y tomando fotos de varios ángulos, cuidando de no darme un tropezón con tanto cable por el piso, luego sigue el turno de "Matrona" quien canta unos Tientos (2). Yo sigo grabando dando vueltas y tomando más fotos.

Cuando yo te vi
Tu estabas cuando te vi
Vestía de color de rosa
Mira si estarías hermosa
Que me enamore de ti
Sombra le pido a una fuente
Agua le pido a un olivo
Que me ha puesto tu querer
Que no se lo que me digo
Amparo,
Llamarme Amparo
El enfermito alivio busca
Yo lo busco y no lo hallo
María
María,
Los flecos tu mantón
Me están quitando la vía
Termino de grabar y dando vueltas tomo las fotos finales. Luego hay un pequeño dialogo con Román Gary, en que le pregunta a "Matrona" que edad tiene -noventaitres años- dice, luego salen de la escena y las botellas del rioja son terminadas. Esperamos que termine el programa y el productor nos invita a un ágape allí mismo, donde Rafael Romero es el hombre de la fiesta, con una vitalidad insuperable canta de todo sin descanso, Síguiriyas, Cañas, Garrotines, Rondeñas entre otros, está en verdad inspiradísimo y "Matrona" con las justas hace dos cantes pues está algo cansado. La guitarra de Miguel Valencia con sus falsetas sobrias, contra compases y bordones gitanos ponen la cuota exacta de acompañamiento.
Salimos a las dos de la mañana. Los acompaño el camino de regreso al hotel, "Matrona" me dice que lo busque en Madrid en la "Casa Vasca" cuando vaya a principios del año siguiente, - que es un lugar donde paro a todas horas con unos amigos, allí me encontrarás sin duda - Antes de ir a Lima en 1971 paso por Madrid y me encuentro en una tienda una Antología suya recién salida de Hispavox (2), prologada por José Blas Vega que adquiero, luego paso por la "Casa Vasca" y lo encuentro efectivamente conversando en una mesa con amigos, en que reconozco a Pericón de Cádiz, los saludo y hablamos brevemente - vente mañana a las doce - El ya está allí cuando entro al día siguiente, conversamos durante una hora sobre diversos tópicos flamencos, luego saca para mi fotos que autografía una - para los más aficionados de la peña - al instante otra para "Neto el Maestro" con una simpática dedicatoria, otra finalmente para mí cuñado Manuel y a mí me da una caricatura suya en la que pone "para el buen aficionado don José Bentín cariñosamente en Madrid, Marzo 1971". Yo le enseño las fotografías que tome aquel día en RTVF en París para que las autografíe lo que hace de buena gana poniéndome además una dedicatoria.

Conversando con gente como "Matrona" y escuchándolo cantar es como se aprende sobre flamenco. Con cariño transmiten sus conocimientos a las nuevas generaciones de aficionados y cantaores jóvenes.

(1) Frasco el Colorao – Francisco Ortega, sevillano, cantaor de siglos XVIII y XIX. Salvaoriyo natural de Jerez de la Frontera cantaor del siglo XIX, uno de los maestros de Chacón. Tío José el Granadino – Jose Giménez, cantaor y torero de principios del siglo XX.
(2)  PEPE DE LA MATRONA, Tesoros del Cante Flamenco, Hispavox 1970
(3) Los versos de las coplas cantadas que grabé ese día, se reproducen aquí como coplas, pero sin embargo al cantar los cantaores los transforman repitiendo varios de los versos, los invierten para matizar o le ponen términos por ejemplo, "compañerita de mi alma" entre ellos. Como ilustración la tercera copla de los Tientos de Pepe de la Matrona la canta así:
Amparo,
Ay Amparo,
Llamarme Amparo
El enfermito alivio busca
El alivio busca al enfermo
Ay yo lo busco y no lo hallo.

martes, 3 de mayo de 2016

Verdiales de Almería (De cómo una cartagenera se hizo fandango...)

Qué duda cabe de que existen flamencos que bromean con sus cantes y te cuelan inventos a la primera de cambio.

Pepe Marchena, embustero empedernido que paradójicamente nos ofrecía cantes-verdad, era su paradigma, pero no el único. Lo curioso no es que el ingenuo aficionado de base alguna vez se haya dejado engañar. También lo hicieron los "expertos" y, siguiendo con Marchena, hay que ver lo bien que engañó a don Hipólito Rossy con sus fandanguillos de Osuna (pulsen aquí y lean ustedes), así como también con los de Almodóvar (por favor, vuelvan a pulsar). 

Otro gran bromista fue Canalejas de Jerez. Despojó de sus característicos "ayes" a La Caña y la convirtió en una Soleá sin más, presentándola como "Soleares de Jerez" (aquí tienen el enlace). El auxilio de nuestro buen amigo Ramón Soler Díaz nos convenció de que Canalejas había hecho un juego y nada más. Como lo hizo cuando participó en un disco colectivo en el que aparecían diversas advocaciones usuales en Andalucía para referirse a la Virgen María y él se acordó de la Virgen de la Cabeza de Andújar (Jaén) para aportarnos unos curiosos cantes de Jaén, como él los denominó. Una tanda de fandangos, acompañados con toque de verdial. El del medio es claramente el fandango que la gente de Granada llaman de Paco el del Gas. De los otros, diré, citándome a mí mismo, que tienen
aire de cartagenera pero hecha a contramano de la historia. Me explico: suele decirse que granadinas, malagueñas y cartageneras surgen de fandangos locales cuando pierden el compás verdialero para convertirse en cantes ad libitum. El bueno de Canalejas toma una melodía de cartagenera y la retrotrae a fandango.
Yo aseguraría que lo que hace Canalejas fue idea suya, alarde de dominio de los cantes propio de gente sabia como él. Nada de "cantes previos a la formación de otros más engrandecidos, como fueron las cartageneras y otros atarantados" como me comentó un buen amigo y experto en estos temas. Nada de que fueran cantes con tradición por las tierras de Jaén como me apuntó otro gran conocedor de los cantes mineros. Insisto en que Canalejas hizo un juego, cosa que sólo pueden permitirse cantaores sabios como él y, sobre todo, libres de cualquier dogmatismo y ortodoxia puristas.

Y vamos con un tercer cantaor también juguetón. Les hablo del almeriense Manolo de la Ribera, aquel que se quejaba, cantando por milongas, de que "se estaba acabando el flamenco" a la vez que los puristas de su época predicaban que fandanguillos, milongas y guajiras eran los que acababan con el cante (pueden oír esa milonga pulsando aquí). El mismo que nos vendió como arrieras (o sea, cantos propios de arrieros) unos preciosos fandangos verdiales (óiganlos de nuevo). Hoy les comento que un buen día Manolo hizo lo mismo que antes decíamos de Canalejas: coger un cante ad libitum y retrotraerlo a fandango. El les llamó "Verdiales de Almería" a este par de fandangos que recuerdan fielmente, sólo que aliguerada, la famosa cartagenera de "los pícaros tartaneros":

Pero, además del juego musical, Manolo también lo hace con las letras. Reparen en la primera:
El veinticuatro de enero
de mil ochocientos ochenta,
en el pueblo de Serón
murió el Cabogatero,
barrenero y cantaor.
¡Toda una lección de historia, vaya que sí! Nuestro cantaor había publicado en junio de 1976 en el diario La Voz de Almería un artículo con datos del nacimiento, vida y muerte del legendario tarantero Juan Martín, conocido El Cabogatero. Estos datos fueron admitidos y usados sin más por algunos de nuestros sabihondos flamencólogos como pudieron ser la murciana Génesis García Gómez o el catedrático sevillano José Luis Navarro, pero he aquí que otro escritor, el almeriense Antonio Sevillano Miralles, en su trabajo, Almería por Tarantas (1986) cuestiona seriamente la veracidad de cuanto había contado el de la Ribera. Resulta que algunas de las cosas que contaba de El Cabogatero, en otros sitios el mismo Manolo se las había adjudicado a otro cantaor, concretamente a Pepe el Marmolista. Resulta que las explotaciones mineras en Serón (pueblo que aparece en la foto de arriba) fueron posteriores a 1880 y que, consultando los libros de enterramientos en aquella zona y época no aparece ningún apellidado Martín. Como tampoco se encuentra rastro alguno de su nacimiento en Cabo de Gata en 1810 como había afirmado el bueno de Manolo. O sea, pura fantasía, como si estuviera contando alguna historia a la manera del entrañable Pericón de Cádiz.

Por mi parte, no tengo objeción que hacerle ni a Marchena, ni a Canalejas de Jerez, ni al de la Ribera. Sí a los expertos que se creyeron al pie de la letra sus burlas. Bueno, y ya que ha salido El Cabogatero, escuchemos la versión que hace de su taranta el mismo Manolo de la Ribera. No sé si será fiel o no, pero bonita lo es sin duda:

domingo, 1 de mayo de 2016

¡Cuidado con algunos publicistas del FLAMENCO en FACEBOOK!

Para Pepe Muñoz que descansa en la paz de los flamencos.

He escrito algunas veces que el balance de mi contacto a través de las actuales redes cibernéticas con otros aficionados al Flamenco, ha sido muy positiva. He encontrado muchos y buenos amigos, he encontrado a gentes generosas que ponían a mi disposición, a cambio de nada, datos, fotos, copias de discos... No quiero nombrarlos por si cometiera el fallo de olvidarme de algunos, pero sí quiero englobarlos a todos en la persona del aficionado sevillano don José Muñoz González que nos dejó demasiado pronto.

Pero, junto a esos ubérrimos trigales, también me he encontrado algunas que otras cizañas. Crecen en el mundo de los blogs, en el mundo de los foros y, ¿cómo no?, en el omnipresente FACEBOOK. Aquí te encuentras lo mismo al cansino capaz de ofrecerte más de veinte entradas diarias (sin darse cuenta de que nuestra capacidad de asimilación no da para tanto), como al que, pretendiendo hacer labor de divulgación flamenca, se limita a repetir lo que decían libros hoy totalmente obsoletos, sin enterarse de que investigadores actuales van enmendando poco a poco errores del pasado. Pero los hay peores: personajes que publican textos como si fueran propios, fotos diciendo que se las dejó su padre en un baúl, contando historias como si las hubiera vivido en primera persona. Vamos, auténticos usuarios del PLAGIO POR EL PLAGIO.

Conocí a uno de ellos que, entre otros grupos, publica en "Cátedra de Flamencología de Cádiz". Sospechando de que las cosas no eran como él las presentaba, me dediqué un par de días a preguntarle por sus fuentes y hacer mis propias averiguaciones sobre ellas. Llegué a la conclusión de que todo era puro plagio y así se lo manifesté, cosa que se negaba a admitir. Pues viene el colmo de los colmos:

Un día me entero de que el tal señor publica una grabación del cantaor Canalejas de Jerez titulada "Cantes de Jaén". ¿De dónde la cogió? Del programa IVOOX donde yo suelo alojar los audios que luego llevo a mi blog. Los toma de mi canal "Ars Flamenco" y mi podcast "Flamenco en mi memoria", como muy bien delata un dibujillo de mi persona que yo tengo puesto en Ivoox a modo de "foto personal", dibujo en el que, además, figura mi nombre. Todo eso pueden comprobarlo ustedes mismos viendo la imagen que inserto a la izquierda. Nuestro divulgador pone un texto delante de la grabación. ¿Propio? Que va, tomado de mi mismo blog el día en que yo hable de "Unos curiosos cantes de Jaén". Pulsen aquí para ir a mi blog y comprobar que el hombre se calcó el primer párrafo de mi artículo. o sea que va y plagia a la persona que le había avisado días atrás de que eso no debía de hacerse... 

El moderador del grupo se lo advierte, como pueden comprobar en esta otra imagen y el copiador se limita a decir que no vio mi nombre por ninguna parte. Surrealista, ¿verdad que lo parece? A continuación el susodicho señor me bloquea en Facebook para que así no vuelva a delatarlo en el futuro. Que sí, que hace unos días, en la página de un amigo, veo que hablan de él. Pregunto de qué se trata y enseguida les digo: eso lo ha tomado de tal y cual sitio. Se lo hacen ver e inmediatamente que detecta mi presencia borra su intervención, haciendo mutis por el foro. ¡Casta y figura, diga osté que sí!

Escribo estas notas para llamar la atención a muchos lectores que, con la mejor voluntad y con la mayor ingenuidad, se creen cuanto les ponen delante. Hay que practicar, aunque sea de vez en cuando, la famosa "prueba del algodón".