Visitando mi cuaderno Cantando por Fandangos, ahora convertido en EL MUSEO DEL FANDANGO, podrán elegir entre doscientos cincuenta (250) artistas distintos para escuchar este estilo de cante.

lunes, 27 de julio de 2015

1954: Año en que se publicó la "Anthologie du Cante Flamenco"

Aclaro previamente que prácticamente toda la información que doy en el presente artículo la he recogido de la Revista Candil, número 146, Enero y Febrero de 2004. Concretamente del artículo Roger Wild y la génesis de la Antología de 1954 firmado por el francés, estudioso y experto en flamenco, Pierre Lefranc. Quede aquí mi reconocimiento y gratitud.

Tantas veces hemos leído (y escrito) lo de Antología de Hispavox, que nos olvidamos que esa antología no la hizo ninguna empresa española sino la francesa Ducretet-Thomson. En ella trabajaba Roger Wild, ciudadano suizo, más tarde nacionalizado como francés, nacido en 1894. Los padres, él suizo, ella castellana, se habían conocido en Madrid, ciudad en la que el joven Roger pasó temporadas con su abuelo que era aficionado y regentaba un establecimiento flamenco. De ahí le vendría la afición. Con unos 18 años entró en la empresa Thomson, alternando su trabajo con sus hobbies. Dibujante de vocación, frecuentó las tertulias del barrio parisino de Montparnasse, llegando a tratar a gente como Modigliani, Mac Jacob o el español Pablo Picasso. Años más tarde conoce y entabla amistad con Georges Hilaire, persona muy interesada en temas flamencos. Después de la segunda guerra mundial, Roger asciende en la empresa Thomson y crea una editorial conocida como Éditions du Tambourinaire, a la vez que que se patenta el sello Ducretet-Thomson dedicado a la producción de aparatos de radio, tocadiscos y discos de calidad. En 1952 publican un microsurco de tema flamenco llamado Joies et Peines d´Andalousie con solos de guitarra de Luis Maravilla y cantes de Pepe Valencia, disco que fue premiado por la Academia Charles Cros. Es, entonces, cuando Wild se plantea la necesidad de realizar en España un proyecto mucho más ambicioso.

Soñador, uno más, como lo fuera en 1922 don Manuel de Falla, desea rescatar (¿?) los viejos cantes y eso podría hacerse, pensó él, en forma de una Antología. Contacta en Madrid con el guitarrista Perico el del Lunar (al que vemos a la izquierda dibujado por Wild) quien podría ser el director artístico de la Antología, como de hecho llegó a serlo. Éste, a su vez, busca cantaores como Pepe el de la Matrona, Bernardo el de los Lobitos, Rafael Romero, Jacinto Almadén y otros, asignando a cada uno el cante o cantes que Perico entendía que mejor podía desarrollar. Se busca a un profesor de conservatorio, el catedrático Andrade de Silva para que hiciera la parte descriptiva y literaria. Pero, ¿tendrían que trasladar a todos los cantaores a estudios parisinos? Aquí aparece un rico empresario madrileño, por cierto dicen que amigo de Pepe el de la Matrona, don Ezequiel Selgas, que tenía en su propia casa unos estudios de grabación para uso de la EXA, empresa dirigida a la sonorización cinematográfica, que tenía una filial para discos llamada Hispavox.  En esos estudios se encerró el bueno de Roger Wild con su equipo de ingenieros de sonido traídos de Francia y encabezados por Serge Moreux. Se encerraron con Perico el del Lunar y con lo protagonistas que ponían sus flamencas voces.

Eso ocurrió a finales de 1953. Al año siguiente salió al mercado la tan famosa Antología. Ese mismo año la Academie Française du Disque dio su Gran Premio a la Antología. Como curiosidad añado que en el jurado que otorgó tal galardón estaba un tal Albert Einstein que a muchos les puede sonar de algo.

Así pues, la Antología se grabó en 1953 y se comercializó en Francia en 1954. ¿Qué pasaba mientras tanto en España? Cualquier día seguiremos con el tema. Mientras tanto, ¿por qué no escuchar algo de la dichosa Antología? Aunque no sea mi favorito, les dejo con Jacinto Almadén cantando por Tarantas:

martes, 21 de julio de 2015

El Gordito de Triana, cantaor muy corto pero muy profundo

Escribo este artículo pensando en los aficionados de las nuevas generaciones que tal vez ignoren, porque nadie les ha hablado de ello, a flamencos que en su momento fueron figuras, tal cual es el caso de El Gordito de Triana, y que triunfaron con un limitado bagaje  musical, compensando lo corto con lo profundo. 

En el mundillo flamenco se suele llamar "cantaores largos" a los que conocen y ejecutan muchos de los estilos que conforman el corpus musical del cante. Para mí hoy por hoy el prototipo de cantaor largo sería Antonio Fosforito, si bien de cuantos he llegado a conocer tendría que ponerlo después de don Juan Valderrama. Por contra, un "cantaor corto" sería el que se limita a unos cuantos estilos, lo cual no le impide poder brillar y alcanzar altas cotas de estimación entre los aficionados. Aunque no sea santo de mi devoción, podría citar a Juan Talega. Porque sí lo son, cito a mis queridas Fernanda y Bernarda de Utrera. No necesitaron más de cuatro o cinco estilos de cante para quedar en su historia. ¿Y qué decir de Paco Toronjo que nos escandiló a todos con el único género, aunque con variantes eso sí, de los Fandangos de Huelva? Pues, miren ustedes, que podemos llegar a una situación más al límite: un cantaor corto que solo ejecute un estilo de cante y prácticamente con una sola variante musical. ¿Estamos hablando de El Gordito de Triana?

Manuel Alas Pacheco, dicen que oriundo de Cádiz, nació y murió en Sevilla (1926-1981), concretamente en el arrabal de Triana. Su acusada delgadez fue la razón por la que sus paisanos lo bautizaran como El Gordito de Triana. Sólo cantaba fandangos. Sólo hacía una variante del fandango, variante que expertos como don Juan Valderrama calificaron, para más inri, como "fandango corto". Pero, cuidado, que tanto cúmulo de cortedades era compensando con la "profundidad" (Falla y otros teóricos tal vez hablaran de "jondura") de su ejecución. Sí, en nuestra apreciación de aficionados, Manuel El Gordito hacía cante jondo cada vez que abría la boca.





Grabó bastante y con muy buenos acompañantes como Antonio Piñero, Vicente El Granaíno. Paco Aguilera, Melchor de Marchena o Pepe Martínez. Justamente con este finísimo maestro sevillano lo hemos escuchado en dos ocasiones en mis cuadernos/blogs: el día 3 de enero de 2012 y también el 10 de julio de 2014. Hoy les añado dos registros con Melchor de Marchena:






Antes de que algún viejo aficionado me lo señale, les diré que Gordito ejecutaba (e incluso grabó) otros estilos flamencos: rumbas, cantiñas, bulerías... Esto es cierto como también lo es que no destacó por ello sino que, como hemos insistido más arriba, su éxito lo basó en su manera de desarrollar el fandango. Pero en fin, dejemos una muestra oyendo al Gordito cantar por bulerías:

miércoles, 15 de julio de 2015

Jugando con los erróneos números de la flamencología oficial

Haciendo una consulta en el libreto que acompaña al álbum discográfico de la Antología de Hispavox (firmado por el profesor Tomás Andrade de Silva y que yo conservo con los autógrafos que me dedicaron Pericón de Cádiz, Pepe el de la Matrona y Rafael Romero), observo que se señala la edad de cada cantaor en el año en que fuera redactado. Como quiera que hay tanta inexactitud en las fechas de nacimiento de nuestros cantaores se me ocurre que haciendo uso de la evidente igualdad

Año de nacimiento + Edad según libreto = Año de escritura del libreto

podríamos averiguar uno de estos tres datos siempre que conozcamos los otros dos. ¡Vaya!, pues tomemos el año de nacimiento de cada cantaor según los datos del DEIF, de Blas Vega y Ríos Ruiz, y tomemos la edad que nos indica el libreto. De ser ciertos unos y otros datos, tendríamos que llegar en todo caso a un mismo resultado para el año de escritura, pero miren ustedes lo que nos encontramos:
 
Pepe el de la Matrona: 1887 + 76 = 1963
Bernardo el de los Lobitos: 1887 + 65 = 1952
Jacinto Almadén: 1899 + 53 = 1952
Pericón de Cádiz: 1901 + 50 = 1951
El Niño de Málaga: 1907 + 48 = 1955
Rafael Romero: 1910 + 42 = 1952
El Chaqueta: 1918 + 33 = 1951
Jarrito: 1925 + 27 = 1952

¡Qué barbaridad!, ¡ni las escopetas de plomillos de las casetas de la feria de mi pueblo fallaban más! ¿Se equivoca el DEIF?, ¿se equivoca el libreto de Hispavox? Seguramente los dos, pero tiendo a pensar que el segundo lo hace en mayor proporción. Dicho libreto lleva un copyright de 1958, pero nos consta que su contenido se redactó en algún año anterior que a la vista de nuestros cálculos no hay manera de averiguar. Todo esto que les cuento no tendría más valor que el de las puras anécdotas, pero la cosa es más grave ya que nos encontramos la prueba de la poca seriedad con que se han tratado los datos de nuestros artistas.

La Junta de Andalucía se atribuyó funciones como la conservación y revalorización del Flamenco. Y digo yo, ¿para cuándo un catálogo serio y contrastado de nuestros artistas? Si existe, que lo den a conocer. Si no existe, que lo creen de inmediato. ¿O es que el IAF (Instituto Andaluz del Flamenco) sólo está para que su directora se apunte a las fotos de la prensa?

Nosotros, a lo nuestro: escuchar cante. Les dejo con las portentosas soleares que hizo Pepe el de la Matrona para la comentada antología.

jueves, 9 de julio de 2015

Cantaores cordobeses: EL NIÑO DE PRIEGO (I)

Después de publicado este artículo, tengo que rectificarlo pues no fue don José Muñoz González, (q.e.p.d.) quien me dio a conocer  a El Niño de Priego sino su paisano y amigo mío Antonio Ruiz Ramírez. Fue Pepe Muñoz quien me dijo más adelante que conocía las placas del cantaor en cuestión. Pues la verdad es que no se cómo ni donde, se me han trocao los nombres, como decía la copla de Manuel Machado, sin saberlo yo. Corrijo en la certeza de que el bueno de Antonio, no tendrá en cuenta mi error. Mantengo, no obstante, la dedicatoria que puse para el de Sevilla.  

A la memoria del gran aficionado sevillano don José Muñoz González

Corría el 13 de enero de 2013 y en correo personal Antonio Ruiz Ramírez me decía:

Por otra parte quería poner en su conocimiento que poseo algunos cantes de un cantaor olvidado de Priego que es muy raro y que vivió a principios del siglo pasado, no sé si lo conocía, era conocido por El Niño de Priego. He conseguido rescatar algunos cantes que grabó acompañado por Ramón Montoya, tras mucho buscar, y si son de su interés hagámelo saber y se los mandaré encantado.

Tres días después recibía cinco grabaciones y el amigo Antonio me añadía

Le mando los cantes que he podido rescatar de José Ropero Miranda, conocido artísticamente como Niño de Priego, los tres de mejor calidad están sacados de una recopilación francesa de cantaores sevillanos, en uno de los fandanguillos que hace en ella, hace referencia a que no es de Marchena sino de Priego, se ve que se dio esa confusión y la prueba es que la edición francesa lo incluye como Sevillano en ella, los otros dos están grabados de un disco de pizarra y deja bastante que desear, son los que corresponden al acompañamiento por el Niño Ricardo, los otros tres lo acompañaba Ramon Montoya. Tenía también un cante extraido de un álbum de músicas étnicas del mundo, editado por una casa norteamericana en los años treinta, en la que se incluía como representante del cante flamenco únicamente al Niño de Priego cantando por malagueñas, pero desgraciadamente ese cante lo perdí en mi anterior ordenador y ahora me es imposible volver a encontrar dicha grabación. Formó parte de la que se denominó Ópera Flamenca, en las décadas de los veinte y los treinta del pasado siglo, y compartió cartel con las figuras de aquella época como Escacena, Cayetano Muriel, etc. Grabó con los mejores, como muestra estos cantes que le mando, grabados con Ramón Montoya o Niño Ricardo y tuvo fama y reconocimiento en su tiempo, pero quizá por la pronta retirada de los escenarios y su emigración a Barcelona, poco o nada ha trascendido de este notable cantaor.

Escuché los cantes que me mandaba mi amigo prieguense y me gustaron: dos tandas de fandangos y unas guajiras con Ramón Montoya, otras dos tandas de fandangos con Niño Ricardo. Me interesó el personaje e indagué sin mucho fruto para recoger. Averigüé que había nacido en El Cañuelo, una de las muchas aldeas que tiene el municipio de Priego de Córdoba, y llegué a saber que en Fuente Tójar, localidad cordobesa cercana a Priego, nuestro cantaor se enamoró de María Leiva Hidalgo con la que contrajo matrimonio en 1941. Comenté estas cosas con mi amigo don José Muñoz González, sevillano empeñado en sacar del olvido a los cantaores que han caído en él, y me dice que sí que conocía las placas del Niño, pero no tenía más noticias del mismo.

Dejé aparcado el tema hasta que tuve conocimiento del libro del gran aficionado Luis Benito Corral (o Luisillo de Cáceres). Aquí se nos aclaran y se nos amplían suficientemente los datos que buscábamos. Nuestro cantaor nació efectivamente en El Cañuelo. Lo hizo el 11 de marzo de 1917, siendo hijo de Evaristo Zapater Ortega y de María Ropero Miranda. Su nombre, por tanto, era el de José Zapater Ropero y no el de de José Ropero Miranda como se creía y me comunicaba mi amigo Pepe Muñoz. ¿Qué pasó? Pues que el matrimonio de Evaristo con María se rompió y ésta se llevó al niño a la vez que buscó otro hombre con el que tuvo varios hijos más, los cuales fueron inscritos con los apellidos Ropero Miranda de la madre, arrastrando con ello al hermano mayor aunque éste viniera de una "niá" previa. ¡Cosas de la vida! La verdad es que fue cantaor muy precoz pues sus grabaciones las hizo con 13 o 14 años. A las cinco que ya conocíamos, Luis añade otras cinco aunque no aparecen las malagueñas que me citaba el amigo Antonio Ruiz. Bueno es que hagamos un alto y escuchemos a nuestro cantaor de Priego.

1) Año 1930, con Niño Ricardo. Fandangos (La ruina me buscó)

2) Año 1931, con Ramón Montoya. Guajiras (Es la cubana la flor y nata)
3) Año 1931, con Ramón Montoya. Granadina (La que vive en La Carrera)

4) Año 1931, con Ramón Montoya. Fandangos (Yo soy El Niño de Priego)


¡Caray con el Niño! ¡Claro que no es de Marchena ni falta que le hacía! ¡Buenos fandangos, exquisita granadina, deliciosas guajiras! No es de extrañar que nuestro José Zapater actuara entre 1930 y 1936 con la crema de los elencos flamencos de la época. Por su edad tuvo que combatir en la guerra del 36-39 y le tocó hacerlo en Badajoz con el bando rebelde donde alcanzó el grado de sargento como vemos en la foto de 1938 que hemos colocado más arriba. Acabada la incivil contienda volvió a su tierra y al poco tiempo, como ya hemos señalado, se casa en Fuente Tójar. La figura de El Niño de Priego parece eclipsarse, pero no fue así: desapareció el Niño pero surgió otro artista. Más adelante, seguiremos.

viernes, 3 de julio de 2015

La Niña de Linares cantando por tarantas

La cantaora La Niña de Linares (Petra García Espinosa) nace en Linares (Jaén) en 1911, hija de la también cantaora Carmen Espinosa La Lavandera. Muy joven, triunfa en Madrid llegando a convertirse en figura importante de los espectáculos de Ópera Flamenca de aquella época. En los primeros años treinta fijó su residencia en Barcelona, ciudad  en la que, tras la guerra del 36-39, llegó a dirigir, junto al guitarrista Manolo Bulerías un local andaluz conocido como La Feria. Dejó grabaciones y en este cuaderno hemos tenido ocasión de oírla cantando una media granadina y también haciendo un cante por milongas.

Nacida en Linares, conoció una época de esplendor para el cante local de las tarantas y, como no podía ser de otra forma, brilló de manera especial en este estilo de cante minero. No sé si habrá otras grabaciones, pero yo he localizado tres tarantas, las mismas que invito a todos ustedes a que las oigan y disfruten.

1) Año 1928 con Ramón Montoya. Por una estrecha galería
2) Año 1929 con Ramón Montoya. Ya no tiene compañera
3) Con Manolo de Badajoz. Yo vi un bicho correór