Visitando mi cuaderno Cantando por Fandangos, ahora convertido en EL MUSEO DEL FANDANGO, podrán elegir entre doscientos cincuenta (250) artistas distintos para escuchar este estilo de cante.

jueves, 1 de octubre de 2015

El PINTO por SOLEARES (Algunas muestras)

El otro día, hablando del penduleo que ha existido a lo largo de la historia acerca del gusto por unos u otros de los estilos de cante, citábamos unas palabras de Estela Zatania donde se decía:

Cuando entrevisté al guitarrista Manolo Morilla (Morón de la Frontera, 1924-2013), me contó que en los años 50, el aficionado medio de Morón no sabía lo que era la caña, la debla, las cantiñas... Sólo conocían fandangos, sevillanas y alguna rumba. Soleá y siguiriya, sólo las cantaban los ancianos. Otros veteranos cuentan lo mismo.

Leyendo esto me vienen a la memoria las quejas del cantaor Antonio Cruz García (Antonio Mairena) de que en sus primeras grabaciones (hacia 1943) no le dejaron hacer soleares o seguirillas sino que le obligaron a registrar fandangos y cuplés por bulerías. 

Pues yo le digo al citado guitarrista de Morón, y a los veteranos que "contaban lo mismo", que no es cierto lo que dicen de las soleares y seguirillas. Éstas se siguieron cantando, además de fandangos y cuplés, en los espectáculos públicos de la época (todavía "Ópera Flamenca"). Y se grabaron, aunque no a todo el mundo que lo pretendía (Mairena no debió de tener suerte...).




Soleareros y seguirilleros nunca dejaron de ser Manolo Caracol, Pepe Marchena, Juan Valderrama o Pepe Pinto. Me he fijado en este último porque es un cantaor muy de mi agrado. Otro día hablaremos de sus seguirillas. Hoy vamos a escucharlo por soleares:



1) Bulerías por Soleá, año 1945, con Manolo de Badajoz


2) Soleares, año 1945, con Manolo de Badajoz


3) Soleares (Semblanza de Tomás Pavón), año 1952, con Melchor de Marchena


4) Soleares, año 1954, con Melchor de Marchena


5) Bulerías por Soleá, año 1959, con Manolo Molina

3 comentarios:

  1. Gitanos, llorad, llorad,
    que ha muerto Tomás Pavón,
    el rey de la soleá…

    Los hombres solemos equivocarnos a menudo; el tiempo, pocas veces. Me habría gustado experimentar eso de levantarse por la mañana y encontrarme allí al ladito mío, a Pastora. Fue un privilegiado, y un buen cantaor.
    Saludos, amigo.

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    1. Llevas razón, José Luis, pero yo tengo para mis adentros que el Pinto habría sido figura también en otras circunstancias familiares.

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    2. Yo coincido con usted, don Andrés. Pocos cantaores logran emocionarme como el Pinto. Además , indirectamente le debo mucho, puesto que empecé a cantar flamenco haciendo sus cantes. Escucharle cantar con tan buen gusto el cante que sea siempre es un placer. Saludos

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