Visitando mi cuaderno Cantando por Fandangos, ahora convertido en EL MUSEO DEL FANDANGO, podrán elegir entre doscientos cincuenta (250) artistas distintos para escuchar este estilo de cante.

domingo, 30 de marzo de 2014

Luis de Córdoba: Malagueña del Personita



Al cantaor linarense Diego Moreno, conocido como El Personita, se le atribuye una malagueña que dejó grabada en los años veinte acompañado a la guitarra por Ramón Montoya. Fue rescatada con suma fidelidad por Luis de Córdoba. Acompañado a la guitarra por Juan Habichuela, aquí la tenemos:

sábado, 29 de marzo de 2014

Una malagueña bien arropada

Para Antonio Barberán, experto en gaditanerías.

Hace unos meses nos dio por traer a este cuaderno, a título de simple curiosidad, una grabación de Paco Toronjo en la que remata la malagueña del Mellizo con un fandango verdial. Inesperadamente dio lugar a una pequeña discusión (que pueden leer en los comentarios del artículo citado) en la que intervinieron Estela Zatania, Antonio Barberán y servidor de ustedes. La señora Zatania quiso rebatir en temas gaditanos a Barberán, el cual, en mi opinión, es hoy por hoy quien mejor conoce todo lo relacionado con el flamenco y Cádiz. A mí me soltó cosas tan osadas como ésta:
En Andalucía occidental, la gente no suele distinguir entre los cantes abandolaos, y dice “verdiales” para todo, lo mismo que dice “taranta” para todos los cantes mineros.

Como comprenderán, no merece la pena perder ni un solo minuto en rebatir tal afirmación. Nosotros seguimos con lo nuestro, contando a los lectores cosas que vamos recordando. Y hoy me he acordado de otra grabación cuando menos singular. Si rematar la Malagueña del Mellizo con un fandango verdial es excepcional, tambíen lo es ponerle como antesala no ya una granadina (lo que se ha convertido casi en norma desde Aurelio para atrás) sino una granadina y una cartagenera. Año 1961, guitarra de Manolo El Sevillano, oigamos a aquel gaditano que se llamó Manolo Vargas:

miércoles, 26 de marzo de 2014

El de los Lobitos por Granadinas

Hasta los comienzos del siglo XX decir granadinas era un sinónimo de fandangos de Granada. Los términos granadina y media granadina, tal como se entienden hoy se acuñaron más tarde. Chacón, Cepero y Vallejo fueron tres de sus grandes artífices y creadores. Desde su época hasta la actualidad estos cantes nunca han caído en desuso sino todo lo contrario. Además de los tres citados hicieron estupendas versiones gentes como Pastora y Tomás Pavón, Marchena, La Niña de la Puebla, Valderrama y un larguísimo etcétera que nos lleva hasta Camarón de la Isla y Enrique Morente.

Siempre desde el obligado relativismo de los gustos personales, yo tengo para mí que la versión más perfecta, musical y sentimentalmente hablando, de los cantes por granadinas la logró el exquisito cantaor de Alcalá de los Panaderos conocido como Bernardo el de los Lobitos. Hay que escuchar esta grabación de 1968, un año antes de su muerte, cuando nuestro hombre había pasado de los ochenta años de edad. El guitarrista que le acompañaba era Luis Maravilla.


Mucho sabor chaconiano, pero mucho regusto por parte del Lobitos. Como también lo tuvo Enrique Morente cuando en 1971 grabó este mismo tema en su álbum "Homenaje Flamenco a Miguel Hernández". Hubo otros "remedos" de estos cantes de Bernardo por parte de cantaores más jóvenes, pero, en mi opinión, quedaron muy por debajo tanto de la versión original como la de Morente.

domingo, 23 de marzo de 2014

Antonio de Álora: Malagueña del Tabaco de Álora


Primeros años setenta. Concurso de la Espiga de Oro organizado por la Peña "El Mirabrás". Sale al escenario Antonio Álvarez Aranda, cantaor de Álora al que ya habíamos oído en otros certámenes en pueblos vecinos. Nos dice que iba a cantar la Malagueña de Joaquín "El Tabaco de Álora" y quedamos sorprendidos todos los miembros del jurado. ¿Qué malagueña era esa? A mí me gustó mucho. De hecho la grabé en un magnetófono de cassettes y la seguí oyendo con el paso del tiempo. Pero, no sé cómo, perdí esa cinta.

Antonio Álvarez marchó a la emigración catalana y por allí siguió cantando. Con el nombre artístico de Antonio de Álora llegó a grabar y comercializar un par de cassettes y he aquí que en una de ellas estaba la susodicha malagueña. Acompañado a la guitarra por Juan El Africano, aquí la tienen

.
(Ponemos un enlace donde pueden oír a Antonio de Álora cantando por fandangos)

viernes, 21 de marzo de 2014

Emilia de Córdoba canta por alegrías

Por más que he preguntado en los ambientes flamencos cordobeses, nadie me ha dado noticia de esta cantaora, Emilia de Córdoba. Aquí nació en 1927, pero parece que desde muy joven marchó a Madrid donde se hizo profesional del cante. En la capital del reino murió el 24 de septiembre de 2003. Sólo hemos encontrado dos grabaciones suyas, ambas acompañadas por el guitarrista Carlos Montoya. Una era por fandangos y ya la dimos a conocer en nuestro cuaderno Cantando por Fandangos. La otra vamos a oírla ahora:


Se trata, como ustedes habrán comprobado, de unas alegrías que inicia como gaditanas y remata como cordobesas.

lunes, 17 de marzo de 2014

A vueltas con las Bamberas

Hace par de días, concretamente el 15 de marzo de 2014, me da por conectar con esa cadena de televisión que llaman "Canal Sur" y me encuentro con un programa dedicado al sevillano pueblo de El Arahal. Acompañaba al presentador una cantante, de cuyo nombre ni me acuerdo, que según tengo entendido fue ganadora en 2008 de ese bodrio de concurso que los responsables de nuestra emisora dicen que "Se llama copla". En un momento dado sale a colación que La Niña de los Peines vivió un tiempo en El Arahal y la aludida cantante viene a decir más o menos que
-Pastora creó el cante de las bamberas, una especie de bulería por soleá.
No me extrañé porque opiniones parecidas las he visto con frecuencia en las redes. Y no sólo ponen a la bambera como una variante de la bulería por soleá sino que se dice una y otra vez que su estrofa es una cuarteta. Sin embargo, por mi parte, creo que hay razones para pensar que la bambera está en la onda de los fandangos y que, al igual que éstos, su estrofa natural es una quintilla de versos octosílabos. Vayamos por partes:

1) Acompañamiento original de la guitarra
Oigamos la versión que hizo en 1949 La Niña de los Peines acompañada por Melchor de Marchena
La guitarra toca claramente por fandangos. Pero hay más: en un artículo anterior dijimos que Pastora no había sido la primera en grabar la bambera. Se le adelantaron El Pinto y Gracia de Triana. En él pusimos la grabación de Gracia, indicando que se hizo en 1941 y que se anunciaba como "fandangos camperos", toque éste que efectivamente es el que desarrolla Manolo de Badajoz. Estos datos nos los ofreció generosamente el experto en temas flamencos Ramón Soler Díaz, el mismo que nos remitió el cante de Pepe Pinto que pasamos a oír.
Año 1935, guitarra de Niño Ricardo y, una vez más, toque por fandangos..

2) Una curiosidad: Marchena también conocía la melodía de la bambera
Me comunicaba Faustino Núñez que Pepe Marchena cantaba una bambera en la película "Martin Gala". En efecto, mezclada con unas milongas hemos extraído de la banda sonora de la película este fragmento:
Año 1940. Así tenemos la secuencia
1935 (El Pinto), 1940 (Marchena), 1941 (Gracia de Triana), 1949 (Pastora Pavón).

3) Acompañamiento como bulería por soleá
Se dice que Niño Ricardo fue el primero en acompañar las bamberas como unas "soleares aligeradas". Ignoramos cuándo y con qué cantaor o cantaores. Lo que sí es cierto es que, en 1969 y como homenaje a La Niña de los Peines, Naranjito de Triana hace esta grabación:
Guitarra de Paco de Lucía, acompañando como bulería por soleá. Este cambio se extendió y se impuso. Casi todos los cantaores posteriores han pedido ese acompañamiento y de ahí puede venir la afirmación errónea de que la bambera sea una variante de la bulería por soleá..

4) Pero hay quien recupera el aire afandangao
En este mismo blog publiqué un artículo titulado Bamberas inéditas de Morente que les invito a releer. ponía una grabación que tomé en directo de Radio Nacional de España donde Enrique, sabio como siempre, se hace acompañar por fandangos. Este toque lo repitió en años posteriores en sus recitales haciendo la bambera como parte en una tanda de fandangos. En el artículo citado daba un ejemplo de ello. No fue el único. También la cantaora Carmen Linares hizo lo propio:
En este caso los tocaores son los hermanos Pepe y Luis Habichuela.

5) La estrofa natural no es una cuarteta
Ya comenté este tema en el citado artículo de las bamberas inéditas de Enrique Morente, Allí daba algunos ejemplos de quintillas de los que ahora sólo pondré el primer verso:
Eres una y eres dos...
Eres chiquita y bonita... 

viernes, 14 de marzo de 2014

Manuel Barrios, un antimorentista más

Los años sesenta y setenta del pasado siglo fueron los de apogeo para los llamados Festivales Flamencos. Los de Mairena del Alcor, Morón, Utrera o Lebrija, fueron pioneros y sin duda los más importantes de ellos. Con nombres muy gastronómicos. Por ejemplo, el de Morón se conocía como "El Gazpacho" . Pues he aquí que en la noche del 24 de agosto de 1969 se celebró su VII edición, esta vez en homenaje al cantaor Antonio Mairena. De esa noche es esta foto,
una auténtica joya donde podemos ver a Antonio Mairena, Manuel Mairena, Enrique Morente, Camarón de la Isla, José Menese y Chocolate.

Algunos festivales fueron criticados por no estar dirigidos al público popular y, por el contrario, acabar convertidos en eventos sociales para lucimiento de las burguesías locales. Uno de ellos debió de ser este de Morón, según nos narraba unas semanas después Francisco Almazán en la revista Triunfo

El gazpacho, ofrecido por el Excelentísimo Ayuntamiento en homenaje al maestro Antonio Mairena, costaba alrededor de los sesenta duros. por lo que en esta ocasión aquello de que el trabajador andaluz "con un gazpachito...". Bueno, pues esta vez ni eso. El pueblo, el creador del cante, se quedó en la Alameda contemplando desde los setos a los dones, doñas, señoritos y señoritas, todos de punta en blanco. Entre focos verdes, rojos y amarillos, ir y venir de los camareros y una conversación de mil diablos, era insufrible contemplar cómo nuestros depositarios del cante -de procedencia herreros, zapateros, canasteros- se esforzaban por hacerse escuchar, por lograr la comunicación, por gritar su verdad entre aquel público encopetado del Círculo Mercantil. 

Así debió de ser. Otro escritor, en este caso el gaditano-sevillano Manuel Barrios acudió para hacer la crónica para el diario ABC y cuando la publicó principiaba con estas palabras:

Así no hay manera de ser objetivo, compañero; con estos amigos de Morón colmándonos de atenciones, por delante la mano abierta del afecto sincero y la sonrisa de la cordialidad. Así no hay manera , pero invoquemos la ayuda de San Marcos, patrón de los notarios, para dar fe de lo que pasa en este VII Gazpacho que cierra el ciclo de los buenos festivales flamencos en la provincia

Sigue comentando las actuaciones de Fernandillo de Morón y de Luis Caballero. El siguiente es el cantaor de Granada y Barrios se despacha con este párrafo:

¿Sabes. compañero, lo que ha dicho José Blas Vega? Que Morente cuenta con las condiciones necesarias para lograr las más difíciles empresas: magnífica voz, con potencia y equilibrio para dominar agudos y graves. Debe de ser verdad, pero en Morón le canta otro gallo a Morente. ¿Qué haces muchacho? Mira que has empezado con  malagueñas y las estás ligando con una especie de granaína. ¿Unas seguiriyas ahora? Pues sí: "A canelita y clavo". Cuidado, Enrique, que están aquí los Mairena, y Chocolate, y Menese... No alargues tanto el tercio que se te escapa. ¿No lo dije...?

¡Cómo me hubiera gustado estar presente para oír lo que realmente Morente hiciera por malagueñas! ¿Ignoraba Manuel Barrios que la frontera entre malagueñas y granadinas es a veces prácticamente inapreciable? En cuanto a las seguiriyas, ¿por qué había de temerle nuestro cantaor a la presencia de los Mairena o Chocolate y, mucho menos, a la de Menese? Un año después, en el homenaje a Juan Talega celebrado en Madrid, delante de cantaores como los tres Mairena, Fernanda, Rafael Romero, Juan Varea, Lebrijano, Camarón y también Menese, Enrique hizo unas seguiriyas que fueron de lo más aplaudido de la noche. Sin duda Barrios se equivocó, sufrió esa noche un ataque de "sevillanitis aguda". Han pasado muchos años y el tiempo le ha dado la razón a las palabras de Blas Vega que Barrios cita.

lunes, 10 de marzo de 2014

Pedro Lavado cantando nanas

Envío a su hijo Paco al que nombra en este cante.

Entrañable personaje este Pedro Lavado, cordobés de Puente Genil, tabernero y cantaor. Cantaba de todo, pero nosotros vamos a recordarlo con unas nanas de corte campesino en las que le acompaña el guitarrista Merengue de Córdoba:






En este cante, Pedro nombra a varios de los hijos que tuvo (Pedro, Juan y Paco). Aquí lo vemos con ellos y con su mujer en fotos que hice en 1970.

Posdata. Ayer, 7 de agosto de 2014, murió en accidente su hijo Pedro Lavado López. Descanse en paz junto a su padre.

martes, 4 de marzo de 2014

Gracia de Triana cantando Bamberas

Siempre se ha pensado que la primera grabación de las bamberas fue la de Pastora Pavón en 1949 con la guitarra de Melchor de Marchena. Sin embargo hemos leído por ahí que se le anticipó su marido Pepe Pinto y que también lo hizo la popular estrella de la canción andaluza Gracia Jiménez Zayas (1919-1989) conocida como Gracia de Triana.



No hemos localizado el cante del Pinto pero sí el de Gracia. Con la guitarra de Manolo de Badajoz, aquí lo tienen:





Posdata (13-03-2014): Gracias al escritor y experto en temas flamencos Ramón Soler Díaz, podemos comunicarles que esta grabación, con la referencia Odeón 203831, apareció en el año 1941. La letra es de Hermenegildo Montes y no se anuncia como "bamberas" sino como "fandangos camperos".

sábado, 1 de marzo de 2014

Ramón Montoya y Fernando Vilches: guitarra y saxofón

Pues ahora resulta que el padre de la guitarra más clásica, el madrileño Ramón Montoya, también fue el padre de lo que ahora llaman fusión. Sí, estaba recién paridita la Colombiana de Pepe Marchena y un año después (1932) don Ramón la acompaña pero no a un cantaor sino al saxofonista Fernando Vilches. Que escuchen los pureros de la cosa para convencerse. Los aficionados de verdad la oímos para disfrutarla.