Visitando mi cuaderno Cantando por Fandangos, ahora convertido en EL MUSEO DEL FANDANGO, podrán elegir entre doscientos cincuenta (250) artistas distintos para escuchar este estilo de cante.

domingo, 28 de agosto de 2011

Cantar "por lucentinas"

Para el maestro Agustín Gómez

Todos sabemos de lo que hablamos cuando se dice que alguien canta por malagueñas. Tales creaciones, al menos las más antiguas, son adaptaciones melódicas, hechas ad libitum, de fandangos verdiales malagueños. Lo mismo podríamos decir, cambiando la geografía, de los cantes por granaínas o los cantes por cartageneras.

En 1989, con sello de "Pasarela", Juan Valderrama y Luis Calderito hiceron su grabación "De Rute a Málaga", etiquetada como malagueña. Detengámonos un momento para oírla.


El segundo cante es la malagueña asociada al nombre de Baldomero Pacheco. En el primero, volvemos a encontrarnos, como lo hicimos hace un mes más o menos en nuestro artículo La Rondeña Lucentina de Valderrama, con la melodía de un fandango de Lucena, eso sí liberada del compás verdialero. Hasta repite la letra: "Mis ojitos lloraban canales...". El viejo y sabio cantaor parece jugar con nosotros: una vez le llama malagueña y otra la presenta como rondeña de Lucena.

Fue la grabación que presentamos hoy la que provocó que el crítico don Agustín Gómez escribiera: "Qué ocasión perdida para, siguiendo el mismo procedimiento de Chacón, llamar a sus fandangos de Lucena, liberados de la medida externa, lucentinas" (Véase su libro Cantes y Estilos del Flamenco, Universidad de Córdoba, 2003). Añade Agustín: "Pero posiblemente no lo hubiéramos admitido tampoco. No sé por qué nos comportamos en flamencología como si todo estuviera hecho, clasificado y etiquetado. Pues no, estamos tratando de un arte vivo que evoluciona y cambia todos los días. También tendría que hacerlo nuestra mentalidad, pero esa sí que es dura". Sabias, pero que muy sabias, las palabras del montillano.

Exponiéndome a dejar atrás nombres importantes, yo puedo citar a bastantes cantaores de por aquí (Curro Lucena, Julián Estrada, David Pino, Antonio Porcuna "El Veneno", Justo Roldán, Pedro Obregón, Antonio García "El Califa", Pepín Asensio "El Séneca", Antonio el de Patrocinio, etcétera, etcétera) que conocen muy bien los fandangos de Lucena, el zángano de Puente Genil y toda la gama de fandangos personales de Cayetano Muriel "Niño de Cabra". Yo los animaría a que estudiaran esta aportación de Juan Valderrama, a que siguieran por esa senda ya abierta. Y que, como desearía Agustín, se liberen de prejuicios a la hora de etiquetar. Como diría uno de mi pueblo: Al César lo que es del César, a la campiña de Córdoba, lo que es suyo.

jueves, 25 de agosto de 2011

Las Nanas de don Manuel de Falla

La "Nana", en tanto que canto folklórico, está extendida por toda España. En nuestra Andalucía hay muchas variantes, si bien la más conocida es la "nana campesina", musicalmente cercana a los "cantes de trilla". La primera grabación de la misma en versión aflamencada, que yo recuerde porque vaya usted a saber, fue la de Bernardo de los Lobitos en la Antología de Hispavox. Morente tomó este molde para hacer sus "Nanas de la cebolla", con letra de Miguel Hernández, y Camarón los siguió para su "Nana del caballo grande", de Federico García. Como he escrito alguna vez: jondura in crescendo.

Pero, mire usted por donde, esta misma tarde, escuchando cosas de la "Suite popular española" de don Manuel de Falla, hay un momento en que me pareció oír la misma nana. Me pongo a escudriñar en estos líos de las redes y del Internet y, por ejemplo, encuentro esta grabación:


Si el violín no canta, es porque nos hemos quedao sordos. ¡Qué maravilla! Pero sigo buscando y llego a esta versión cantada. Con ella les dejo, esperando que, aunque sean "nanas", no se me duerman ustedes.

lunes, 22 de agosto de 2011

Un vídeo sobre Sabicas


Agustín Castellón Campos, Sabicas, nace en Pamplona el 18 de marzo de 1912 y muere en Nueva York el 14 de abril de 1990. Uno de los grandes en la historia de la guitarra flamenca.

Hoy no les voy a cansar a ustedes con mis historietas ni mis peroratas. Simplemente vengo a traerles un extenso vídeo en el que se habla de él y en el cual podemos oír su guitarra. Disfrútenlo.


viernes, 19 de agosto de 2011

Rafael Romero con sus discípulos

08-11-2012, nota aclaratoria: Acabo de comprobar que el vídeo que yo había insertado en este artículo ha dejado de estar disponible. ¡Una pena porque era una preciosidad! Sin él, el siguiente artículo deja de tener sentido. Aún así, no lo borro. A ver si hay suerte y logramos rescatar el dichoso vídeo.  

07-08-2013: Parece que sí, que ha habido suerte y aquí tenemos de nuevo el vídeo en cuestión, ahora en edición aumentada porque incluye otros cantes, perteneciente a la serie Rito y Geografía del Cante Flamenco de TVE.

Escudriñando en este laberinto del Internet, he dado con un vídeo que me ha emocionado por la cantidad de recuerdos que me ha traído. Rafael Romero saliendo de su casa en la calle Raimundo Fernández Villaverde y subiendo hacia la glorieta de Cuatro Caminos. Más de una vez hice con él ese recorrido. El interior del tablao Zambra donde aterricé tantas noches. La Cervecería Alemana en la Plaza de Santa Ana, lugar habitual para citar a los flamencos.

Pero lo que más me ha motivado a escribir estas notas es ese cante minero (se cree que debido a Rojo el Alpargatero) que llaman Cante de Madrugá y que tuve ocasión de oírselo en directo más de una vez a Rafael. Miren, mientras lo oyen, la atención (¿tal vez devoción?) con que lo escuchan algunos de sus discípulos. Yo he localizado al menos a tres: Miguel Vargas, la norteamericana María la Marrurra y Curro Lucena. El guitarrista, no haría falta decirlo, es Perico el del Lunar hijo. Me quedo con una curiosidad: ¿el que está a la izquierda de Perico es Paco Valdepeñas?

martes, 16 de agosto de 2011

Los cantaores generales según Félix Grande





En el libro "Agenda Flamenca" del poeta y flamencólogo extremeño Félix Grande (Mérida, 4 de febrero de 1937), santo del que hace tiempo que no soy devoto, aparece un escrito suyo de fecha 19-9-1983 y título "Recordar es saber" en el que leemos lo siguiente:


Ya en el siglo pasado se denominaba cantaor general al artista flamenco capaz de hacer muy bien todos los cantes, tanto los que hoy llamamos básicos (tonás, siguiriyas, soleares) como los festeros y los no sometidos a compás (malagueñas, cantes mineros, fandangos). Ha habido muy pocos cantaores generales. La mayor parte de los nombres legendarios que hoy conserva la apasionada y rigurosa memoria del flamenco, pasaron a la historia de esta música fervorosa por ser especialistas en la expresión de un solo cante y, generalmente, por haber agregado una forma al edificio del flamenco: la siguiriya de El Marrurro, la siguiriya de Silverio, la soleá de El Loco Mateo, la malagueña de Enrique el Mellizo, la taranta de Rojo el Alpargatero, la malagueña de Chacón, la siguiriya de Manuel Torre, la soleá de Fernanda de Utrera...

Curiosa definición, sobre todo cuando dice que, además de hacer todos los cantes, ha de hacerlos muy bien (¿quién mide esa bondad, don Félix?). Aún así, creo que todos sabemos lo que significa ser cantaor general, admitido lo cual se hace muy cuesta arriba creer, como él afirma, que ha habido muy pocos cantaores generales. Entre los que él nombra hay cuando menos dos que lo fueron: Silverio y Chacón (yo incluiría también a Manuel Torre), cantaores sin los cuales no habría llegado hasta nosotros gran parte del acervo flamenco. Y podríamos añadir más: Pastora Pavón, Niño de Cabra, Manuel Vallejo, Valderrama y, entre los vivos, Fosforito. Por supuesto que también hay que incluir en esta lista a don Antonio Cruz García "Antonio Mairena".

Unas páginas antes, Grande había afirmado que Mairena era el cantaor más general, el más enciclopédico de cuantos cantaores recuerda la memoria del siglo. ¡Caray!, esto no es devoción, esto es idolatría. Cuidado que yo no cuestiono en absoluto al maestro de los Alcores, pero, formado en el mundo de la ciencia donde todo es relativo a algo, se me hace difícil admitir que existan estos máximos absolutos. Mairena, sin duda, fue muy largo en estilos como las tonás, las soleares y, sobre todo, las siguiriyas, pero era corto en malagueñas y cantes levantinos, incluso en ese flamenquísimo estilo llamado guajira. En estos terrenos le aventajaban muchos otros cantaores de su mismo siglo. Lo cual no le quita ningún mérito a don Antonio, sino que coloca a cada uno en su sitio y nada más.

Y es que muchos de los libros que escribieron los poetas metidos a flamencólogos están llenos de afirmaciones que no admiten el más mínimo y serio análisis. Dejémoslos con sus musas (¿o musarañas?) y vayamos a lo nuestro: el mejor tributo que podemos hacer a Mairena es seguir oyéndolo. Aquí lo tenemos con Melchor de Marchena, haciendo magistralmente las siguiriyas de El Marrurro y de Curro Dulce:

sábado, 13 de agosto de 2011

Payos y gitanos

Francisco Almazán Marcos (Paco Almazán), maestro de titulación y profesión, irrumpió en la revista Triunfo con un importante artículo (El cante del pueblo) publicado el 11 de septiembre de 1969. Lo prolongó a la semana siguiente y en esta segunda entrega reunió a diez cantaores (cinco gitanos, cinco no gitanos) a los que sometió a tres preguntas. Las respuestas a la primera (¿Qué es el cante?) las publicamos el pasado día 1 de este mes. El día 7, les dimos las contestaciones a la segunda pregunta (¿Quien puede cantar flamenco?). Ésta era la tercera:

¿Es que hay un cante gitano y un cante andaluz no gitano? De ser así, ¿produce más emoción, tiene más valor artístico uno que otro?

Lean lo que dijeron los diez artistas:


Pepe el de la Matrona: Todo esto es Juan y Manuela. Lo que hace falta es corazón y saber cantar. Ha habido muchos gitanos que han dejado cosas en la historia del cante; pero todos, no. Como ha habido andaluces que también han dejado cosas; pero no todos. Hay quien canta bien y quien canta mal.

Bernardo el de los Lobitos: Diga usted que le pasó a Lobito lo siguiente: "Estaba cantando él con un gitano y éste dijo <¡Hay que cantar gitano!> y uno que estaba delante, contestó: <¿Qué es eso de cantar gitano? Yo sé de cantar bien y cantar mal. A ver, que me digan a mí cuál es cantar gitano. ¿Gritar?... Eso no es cantar. Ahora, todo tiene su momento.>"

Francisco Mairena: El gitano canta una cosa y el payo no la canta como el gitano. Los cantes de Levante... ¿Qué quiere que le diga? Esos cantes mineros también se imponen, pero con otro sentir.

Manolo Caracol: No hay cante payo ni gitano. Hay quien tiene "pellizco" y quien no lo tiene.

Antonio Mairena: (No disponemos de esta respuesta, pero Antonio Mairena es coautor, con R. Molina, de un libro, "Mundo y formas del cante", en el que la cuestión queda expuesta. De todas las maneras, es conocida su postura en defensa de lo suyo.)


Rafael Romero: Los dos pueden cantar bien; pero se dan más casos entre los gitanos.

Juan Barea: Puede producir la misma emoción uno que otro, si Dios se lo ha dado, porque es cosa de naturaleza. Mayoría en los gitanos en esa forma de sentir, yo creo que sí. Desde que nacen, en sus casas y familias, empiezan a tocar las palmas. Otros tienen otras costumbres y al que le gusta interpretar quizá tenga más dificultad.

Antonio Núñez "Chocolate": A los payos..., cómo diría yo, Dios les ha dau cultura. Hacen así, tres por cuatro, y a la Luna. En cambio a nosotros Dios nos ha dau esta cosita del cante...

Enrique Morente: Generalmente, los gitanos; pero eso no quita que se den casos de artistas que penetren tanto como el gitano o más. En otra forma de sentir, en otra raza, claro.

José Menese: El cante si no suena a gitano ya se puede tirar por el tajo de Ronda. Con una particularidad, que hay payos que les gustan a los payos. Hace falta sonar y usted va a verlo esta noche.

miércoles, 10 de agosto de 2011

¿Por qué la Peña EL MIRABRÁS se llamó así?

Como prolongación de mi artículo sobre el nacimiento en 1966 de la Peña "El Mirabrás", publiqué este otro el día 29 de mayo. Entonces yo estaba ayuno en esos menesteres de insertar archivos de vídeo o de audio. Hoy he logrado añadir la grabación de Rafael Romero en la que, para la Antología de Hispavox, cantaba el mirabrás. Por eso vuelvo a publicarlo. El cante, lo encontrarán al final.

A los siete fundadores de la Peña “El Mirabrás” se unió casi de inmediato un gran aficionado, ya maduro, que se apuntaba muy bien los cantes: don Juan Moreno Luna. De manera que hablaremos de las ocho personas que se juntaban “en la esquinita te espero”. Aquella reunión tenía que ser bautizada y en ese empeño andaban nuestros personajes.
¿Ponerle el nombre de algún cantaor? Eso sonaba a tomar partido, algo lejano a su intención porque la peña, desde aquel 1966 hasta este 2011, ha estado abierta a todos los artistas, a todas las escuelas. “Tó el que abre la boca pá cantar, merece un respeto” es una frase que adjudico, si bien en cita libre, a la persona que de manera natural, sin pretenderlo, se erigió en líder del grupo: el insustituible aficionado y cantaor Manolo del Rosal.
Mejor pensar en el nombre de algún estilo de cante: la soleá, la siguiriya, la serrana, la malagueña, la romera, la… Caray, si todos van en femenino. Hay que buscar un nombre macho: el polo, el martinete, el taranto, el tango, el mirabrás…
Uno de los primeros discos que adquirió la peña era un “extended play” (vinilo de 45 r.p.m., para la gente más joven), separata a su vez de la “Antología de Hispavox” publicada unos años antes, en el que figuraba el mirabrás cantado por Rafael Romero “El Gallina”, y que los peñistas no se cansaban de oír. Ahí se hizo la luz: Juan Velasco, que siempre jugó y muy dignamente el papel de intelectual del grupo, no tardó en proponer un nombre sin duda singular, sonoro, rotundo:
Peña Flamenca EL MIRABRÁS
Los demás socios estuvieron unánimemente de acuerdo y desde esa ocasión la peña de mi pueblo se llama como se llama. Han quedado en esta narración dos nombres propios: Manolo del Rosal y Juan Velasco, precisamente los dos de aquellos ocho fundadores que continúan como socios, que han sido y son la columna vertebral de estos 45 años de historia.



En 1968, en una de mis visitas al Tablao “Zambra” de Madrid, le conté el origen de este nombre al gran cantaor y mejor persona Rafael Romero, quien se puso orgullosísimo y contaba a todo el quisiera oírlo:
-Estos de Fernán Núñez han puesto una Peña acordándose de mí…
Nos tomó cariño y éste fue mutuo, Pasados los años, Rafael vino con mucha frecuencia a actuar y a convivir entre nosotros. Precisamente en la foto que mostramos aparece Manolo del Rosal imponiendo la insignia de la peña al recordado cantaor de Andújar.

domingo, 7 de agosto de 2011

¿Quién puede cantar flamenco?

Tal cual publiqué el día 1 de agosto, en otoño de 1969, Paco Almazán había formulado la pregunta ¿Qué es el cante? a diez insignes flamencos de la época, respuestas que aparecieron en la revista Triunfo el 18-10-1969. Les había hecho otras. Por ejemplo ésta:

¿Quién puede cantar flamenco? ¿Un gallego, un gitano, un andaluz payo, un pobre, un rico?

Lean lo que dijeron nuestros artistas.

Pepe el de la Matrona: Todo el que no sea mudo ni sordo. La muñeira no la puede cantar un andaluz. Los vascos tienen un privilegio para los coros. La ópera italiana está escrita, pero el flamenco no tiene música escrita. Los andaluces sólo tenemos en la cabeza la música que nos metió en la cabeza la madre que nos trajo al mundo.

Bernardo el de los Lobitos: El que nace con ello. ¿Un gallego?... Yo he oído a un moro en Tetuán.

Francisco Mairena: El andaluz lo siente más que cualquier otro.

Manolo Caracol: Todo el que tenga condiciones, corazón. O a lo mejor nace cantando.

Antonio Mairena: (No tenemos respuesta, pero su magisterio sobre Menese parece confirmar que, además de los gitanos, puede cantar un payo que tenga intención de sonar a gitano.)

Rafael Romero: Cualquier persona de cualquier rinconcito de Andalucía. Juan Barea es el único caso de los cantaores. El baile y la guitarra ya es otra cosa. Ahí tienes a Sabicas, Montoya, Trini Borrull.

Juan Barea: Primero hay que tener esa manera de sentir y una afición desmedida. Aprendes una cosa que luego ves que estabas equivocado. Hay que empezar de nuevo muchas veces.

Antonio Núñez "Chocolate": Tos semos personas humanas, lo mismo arriba que abajo. ¡A ver, al que le dan un mando se crece!

Enrique Morente: Los gitanos y los andaluces. Y excepcionalmente otros que tienen que ir a Andalucía a vivirla. Como el caso de Barea.

José Menese: El flamenco ha salido de los pobres indudablemente.

jueves, 4 de agosto de 2011

1966: Nace la Peña "El Mirabrás"


Hoy viene a mi recuerdo la fundación de la Peña Flamenca "El Mirabrás" de mi querido Fernán Núñez. Fue en 1966 y lo hizo con los 7 siguientes socios:
Manolo del Rosal, Juan Velasco, Jesús Crespo, Antonio Rosal "Chaquetilla", Antonio Miranda, Fernando Castillo y Antonio Luna "Moli".
Su sede inicial fue la taberna que tenía Moli y que respondía al sugestivo nombre de
En la esquinita te espero.
Allí se reunían cada noche para charlar de flamenco, oír discos y, aunque fuera por lo bajini, apuntarse algún cante, todo ello con la ineludible presencia del buen vino de esta tierra. Yo me unía a ellos siempre que podía, pero no fui socio desde el principio porque por aquel entonces yo vivía en la corte madrileña. ¡Cuántas y cuántas historias podría contar de esta Peña...! Algunas aparecerán aquí más adelante. Hoy me limito a indicarles que he puesto, arriba de este blog y a la derecha, un enlace con su página electrónica. Visítenla y vean...

Publiqué este artículo en el blog el pasado 23 de mayo. Hoy les añado un dato: los primeros discos que se oyeron en esta la peña fueron de los Hermanos Toronjo, de Rafael Romero y de la Niña de los Peines. En honor a la gran Pastora, les inserto una de aquellas grabaciones. La guitarra es la de Melchor de Marchena.

lunes, 1 de agosto de 2011

Lo qué es el cante, según diez insignes flamencos

En otoño de 1969, Paco Almazán formulaba la pregunta ¿Qué es el cante? a diez insignes flamencos de la época. He aquí, según se publicó en la revista Triunfo el 18-10-1969, lo que respondieron.











José Núñez Meléndez. Sevilla, 04-07-1887. Madrid, 1980

Pepe el de la Matrona: Un desahogo del alma que se debe a dos emociones: una de tristeza y otra de alegría. ¿Quién suspira más que un cautivo?













José Bernardo Alvarez Pérez. Alcalá de Guadaira (Sevilla), 06-01-1987. Madrid, 30-11-1969.

Bernardo el de los Lobitos: Una grandeza, y el que no tiene dónde cantar va cantando bajito por la calle.












Francisco Cruz García. Mairena del Alcor (Sevilla), 01-02-1914. Mairena del Alcor (Sevilla), 01-1993.

Curro Mairena: El cante es para mí lo máximo.












Manuel Ortega Juárez. Sevilla, 09-07-1909. Madrid, 24-02-1973.

Manolo Caracol: Mi vida.











Antonio Cruz García. Mairena del Alcor (Sevilla), 07-09-1909. Sevilla, 05-09-1983.

Antonio Mairena: El cante es una solera, un arte grande, como la pintura, la música y la escultura.













Rafael Romero Romero. Andújar (Jaen), 09-10-1910. Madrid, 04-01-1991.

Rafael Romero: Una de las artes más difíciles, porque se pueden contar con los dedos los que saben la profesión.






Juan Varea Segura. Burriana (Castellón), 08-11-1915. Madrid, 08-11-1985.

Juan Varea: El cante es casi mi vida. Me gusta desde pequeño. Yo qué le voy a hacer... Ahora, el cante no es para divertirse. Es un mundo pequeño, pero un mundo.







Antonio Núñez Montoya. Jerez de la Frontera (Cádiz), 04-05-1930. Sevilla, 20-07-2005.


Chocolate: Mi vida, el día que yo no cantara sería la pena más grande que yo tendría.















Enrique Morente Cotelo. Granada, 25-12-1942. Madrid, 13-12-2010.

Enrique Morente: La forma de expresar lo que siento, lo que lleva uno dentro desde la niñez.










José Menese Scott. Puebla de Cazalla (Sevilla), 1942.

José Menese: Mi vida.












Es curioso que Caracol y Menese (el único afortunamente vivo de los diez) dieran igual y totalizadora respuesta: "Mi vida". Varea, modesto como lo fue en persona, pone un "casi", pero se luce con su fatalista "Me gusta desde pequeño, yo qué le voy a hacer". Todas elocuentes, pero para mí la más bella, la más auténticamente flamenca, fue la de Bernardo al decir "y el que no tiene dónde cantar va cantando bajito por la calle". ¡Ahí queda eso!