Visitando mi cuaderno Cantando por Fandangos, ahora convertido en EL MUSEO DEL FANDANGO, podrán elegir entre doscientos cincuenta (250) artistas distintos para escuchar este estilo de cante.

viernes, 27 de mayo de 2011

Valderrama y El Pele (11 de julio de 2000)

Vivo en Córdoba donde, un año más, para refrescarnos nuestro calentito mes de julio, se celebra el Festival de la Guitarra. Mi amigo José Antonio Fontanillas, que siempre se acuerda de mí, que siempre me mima, me telefonea para preguntarme si quiero que me saque entradas para un espectáculo, anunciado como Desafío, en el que actuarán El Pele y Juanito Valderrama. Confieso que me sacudió el alma la simple propuesta del acto. ¿Nuestro Manuel Moreno Maya junto a Valderrama?

- Por supuesto que sí, Jose, saca entradas que allí estaremos mi mujer y yo.

Fue la noche del 11 de Julio de 2000. Yo iba con una curiosidad enorme. Nervioso al pensar qué podría dar de sí esta conjunción de un cantaor, gitano hasta la médula, como nuestro entrañable Pele con un maestro de la vieja escuela paya, al que, además, desde muchos círculos de afición se le ha negado (y se le niega aún en algunos) la fe de bautismo flamenco.

En la antesala del Gran Teatro, lugar para la celebración, encontré aficionados de los de siempre (Antonio Pino, Rafael Romero, Juan Ramón Martínez, el cantaor Rafael Ordoñez, Pepe Arrebola, Juan Pérez Cubillo, Juan Díez, Rafael Guerra y otros muchos). Su presencia me tranquilizó: no era yo el único que acudía a la cita...


Primera parte a cargo de El Pele y tres guitarras con nombres propios: Pepe Habichuela, Paco Cepero y Manuel Silveria, además de la contribución de una tribu (el apelativo se lo puso el propio Pele) de gitanitos con sus imprescindibles palmas e instrumentos de percusión. Impresionante la actuación del cordobés en todos los estilos que cantó: soleares, siguiriyas, malagueñas, tangos, alegrías, fandangos y, como no podía ser menos, bulerías.

Era el descanso y todos nos preguntábamos

- ¿Qué hará ahora Valderrama? El listón está muy alto.


Don Juan Valderrama aparece en el escenario tal cual una figura del pasado: chaqueta de cuello-smoking y su imprescindible sombrero de ala ancha. Me recordaba la vieja canción de la peruana Chabuca Granda "Fina estampa" cuando decía aquello de
Ya sé que no se estila...
Guitarras también de lujo: Calderito, Niño de Pura y Manolo Franco. Con la mayor naturalidad, se inicia por malagueñas (de Chacón, de Personita y de la Peñaranda) y sigue con un par de tarantas de Linares. A continuación, soleares con el polo, mostrándonos esas magníficas soleares apolás que algunos parecían desconocer hasta que Mairena las grabó con el nombre de El Charamusco, pero que Valderrama ya las interpretaba en los años cuarenta. Cantó por farrucas y cantó una larga serie de fandangos. Siguiriyas, entre ellas las de Manuel Torre, martinetes y más martinetes. Entre dos de sus actuaciones, una señora de la primera fila le dice

- Juan, cántanos "El Emigrante"

a lo que el de Torre del Campo contestó

- Señora esta noche he venido aquí para cantar flamenco

Y eso es lo que hizo de una manera magistral. Si el público se entregó del todo al Pele (que por cierto siguió la actuación de don Juan muy atentamente y desde cerca, escondido entre los bastidores), volvió a hacerlo con el veterano cantaor.

Noche para la historia. Encuentro de dos enfoques distintos, pero no antagónicos, de nuestro Cante Flamenco.

2 comentarios:

  1. José Antonio Cantillo16 de noviembre de 2011, 15:15

    Á propósito de la soleá de Charamusco a la que hace referencia.
    Hay una grabación de 1963 de Pepe Marchena con la guitarra de Paquito Simón; (que seguramente conocerá) con la letra "Reniego de los rosales" que sigue éste estilo de soleá y que está titulado como Soleá Grande.
    Un saludo.

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  2. Sí que las conozco, pero Valderrama había grabado antes algo parecido.

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